Para los comensales estadounidenses, el arroz frito es uno de los platos chinos más conocidos. A los clientes no les encanta porque sea asiático, sino porque está riquísimo. Lo que nos lleva a preguntarnos: ¿el arroz frito tiene que tener siempre un toque asiático?
Ya no. El último estudio de Gordon Food Service ha revelado ejemplos de propuestas creativas de arroz frito en restaurantes de Nueva York, Los Ángeles y Chicago. Muchos de estos platos se pueden preparar con ingredientes que ya tienes en la despensa o en la cámara frigorífica.
Ajustes tentadores
Hemos descubierto a unos restauradores que están llevando a un nuevo nivel un plato muy apreciado, simplemente dando un giro a la receta tradicional con ingredientes de primera calidad y combinaciones de sabores, como añadir nabo asado al vinagre, yogur de zumaque y hojas de wasabi encurtidas con arroz al ajo negro.
Influencia sudamericana
Muchas cocinas sudamericanas incluyen platos de arroz frito que han evolucionado a partir de sus raíces chinas, incorporando sabores e ingredientes autóctonos, como el arroz chaufa peruano, el chorizo español, el maíz dulce a la parrilla y las setas de cardo.
Seguir la corriente
Pues bien, hay que tener en cuenta que el arroz frito no tiene por qué llevar arroz en absoluto. De hecho, otros cereales distintos del arroz están ganando mucho terreno entre el paladar estadounidense, y los cereales integrales aún más. Los restauradores están utilizando quinoa en lugar de arroz y la sirven con panceta de cerdo, arroz integral, plátano macho, setas de cardo, huevo “onsen” (que en japonés significa «agua termal») y oshinko ahumado (rábano encurtido japonés).
Tu despensa de arroz frito de primera calidad
A la hora de plantearte opciones innovadoras y atractivas para el menú de arroz frito, empieza por fijarte en lo que ya tienes en stock, incluidas las sobras de proteínas, cereales, verduras cocidas, etc.
Arrozes exóticos: bomba (también conocida como «valenciana»), wehani integral, «forbidden» negro, «sticky», arroz verde chino, arroz integral morado o rojo, arroz germinado, arroz aromático de jazmín y basmati, Arborio.
Cereales integrales: farro, cebada, quinoa, arroz silvestre, freekeh.
Salsas, especias y condimentos: adobo, ajo negro, pesto, chiles frescos, pastas y polvos.
Carnes: embutidos y jamones curados, tocino, confit, mariscos más grasos, marisco, aves de todo tipo.
Verduras: ¡El cielo es el límite!
Huevos: ya sea revueltos, hervidos, fritos y, a continuación, picados e incorporados a la receta, o fritos y servidos como guarnición.


