Es importante comprender qué información te proporciona cada tipo concreto de código de fecha sobre un alimento o una bebida. Un error muy común es pensar que el código de fecha indica la seguridad de un producto. En la mayoría de los casos, esto no es cierto. Los códigos de fecha están más relacionados con la calidad que con la seguridad. En general, existen dos tipos de códigos de fecha: abiertos y cerrados. Comprender estos dos tipos de códigos de fecha puede ayudarte a determinar qué productos consumir y cuándo, reduciendo así el desperdicio innecesario de alimentos.
Códigos de fecha de apertura
Los códigos de fecha de consumo preferente suelen aparecer sobre todo en alimentos y bebidas. Indican una fecha del calendario para identificar cuándo un alimento estará en su mejor momento. La indicación de la fecha de consumo preferente es obligatoria por ley en la leche de fórmula para lactantes, pero es voluntaria en otros productos. Sin embargo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) recomienda incluir una fecha de “Consumir preferentemente antes del” en los alimentos y bebidas como forma de reducir el desperdicio. Es frecuente encontrar fechas de consumo preferente en la carne, las aves de corral y los productos lácteos. A continuación se indican los tipos más comunes de fechas de consumo preferente y su significado:
- “Fecha de venta” Las fechas indican a una tienda durante cuánto tiempo debe exponer un producto en venta.
- “Consumir preferentemente antes del (o antes del)” Las fechas indican hasta cuándo el producto mantendrá su máxima calidad y/o sabor.
- “Consumir antes del” Las fechas indican la última fecha recomendada para el consumo del producto. Esta fecha la establece el fabricante. En el caso de la leche de fórmula para lactantes, se trata de la fecha de consumo preferente.
Aunque la fecha de caducidad no es un indicador de la seguridad alimentaria, puede resultar útil para determinar si la calidad del producto se ve afectada.
Códigos de fecha de cierre
Los códigos de fecha de cierre son números de envase destinados exclusivamente al fabricante. Al igual que la fecha de apertura, no tienen por objeto proporcionar información sobre la seguridad del producto. A diferencia de la fecha de apertura, tienen poco que ver con la calidad del producto.
Los fabricantes utilizan la fecha de caducidad para renovar sus existencias y localizar los productos en caso de retirada del mercado. Suele aparecer, sobre todo en los productos enlatados, como una serie de números y/o letras. El código de fecha de caducidad de cada fabricante es único y no está pensado para que lo entienda el consumidor medio ni los profesionales del sector de la restauración.
Más allá de los códigos de fecha
Dado que los códigos de fecha se centran más en la calidad, aquí tienes algunos consejos de seguridad alimentaria que conviene tener en cuenta.
- Los alimentos en conserva suelen ser seguros para el consumo siempre que no se expongan a temperaturas de congelación ni a temperaturas superiores a los 90 °F. Las latas abolladas, abombadas u oxidadas deben desecharse.
- Los alimentos en conserva con alta acidez (por ejemplo, tomates y frutas) conservan su mejor calidad durante un periodo de entre 12 y 18 meses.
- Los alimentos en conserva con menor acidez (por ejemplo, carnes y verduras) se conservan entre dos y cinco años.
Cualquier alimento sujeto al control de tiempo y temperatura por motivos de seguridad (TCS) puede conservarse durante siete días si se almacena a una temperatura igual o inferior a 41 °F. Si el alimento TCS no se consume en un plazo de siete días, debe desecharse. Recuerda que el «Día 1» es el día en que se elaboró el producto. Por lo tanto, si un producto se elaboró el 15 de octubre, la fecha de consumo preferente sería el 21 de octubre.
Ten en cuenta que siempre debes consultar las normas de tu comunidad para obtener información específica sobre el almacenamiento, la seguridad y el uso de los alimentos, incluidas las recomendaciones sobre los días de entrada y salida.


