1. Derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio. Añade la harina de una sola vez, removiendo enérgicamente. Cuando la mezcla se diluya y empiece a burbujear, baja el fuego al mínimo. Cocina durante 4-5 minutos hasta que el roux empiece a desprender un aroma tostado. Remueve con frecuencia. Retira del fuego.
2. Una vez que el roux se haya enfriado, guarda la parte que no vayas a utilizar en un recipiente tapado, etiquétalo, ponle la fecha y guárdalo en la nevera. El roux se mezclará mejor a temperatura ambiente o tras calentarlo en el microondas antes de utilizarlo.
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