1. Pon las alubias en un recipiente hermético. Cúbrelas con agua fría. Tapa el recipiente con film transparente y déjalas en remojo durante 24 horas.
2. Pon las alubias en un colador. Deja que se escurran. Vierte el caldo en una olla. Llévalo a ebullición.
3. Echa el aceite de oliva en una cacerola de fondo redondo no reactiva. Añade las cebollas, el apio, el ajo y las hojas de laurel. Rehoga hasta que las cebollas estén transparentes.
4. Añade el caldo caliente, el condimento picante y las hierbas italianas. Deja que hierva a fuego lento. Tapa la cacerola. Remueve con frecuencia. Añade las alubias y cocínalas hasta que estén tiernas. Si se secan, añade agua si es necesario. Ajusta la consistencia cremosa al gusto. Sazona con sal y pimienta. Añade la col rizada. Cocínala entre 10 y 15 minutos o hasta que esté tierna.
5. Colócalas en una bandeja de hotel de acero inoxidable de 4″. Déjalas enfriar sin tapar. Pásalas a un recipiente tapado y guárdalas en la nevera hasta que las vayas a utilizar. Calienta las raciones que necesites en el momento de servirlas. Si las alubias se secan, añade agua al recalentarlas.
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