1. Pon agua a hervir a fuego lento en una cacerola, viértela sobre las pasas que tengas en un tupperware y tápalo. Deja que las pasas se rehidraten durante al menos 1 hora. Para que se rehidraten por completo, déjalas en la nevera toda la noche.
2. Calienta la mezcla de aceites en una cacerola mediana a fuego medio hasta que el aceite empiece a brillar.
3. Rehoga las chalotas y el jengibre picados, removiendo con frecuencia con una espátula. Añadir un poco de sal ayudará a que suelten algo de humedad y facilitará el rehogado.
4. Añade a la olla las pasas escurridas, el zumo de piña, el sirope de arce, el azúcar moreno, el vinagre de sidra de manzana, la mostaza de Dijon y el miso blanco.
5. Remueve hasta que los ingredientes se mezclen bien y deja que se reduzca hasta que quede un poco menos de la mitad.
6. Vierte la mezcla en una batidora Vitamix (o similar) y tritura hasta que quede una textura homogénea.
7. Añade la pimienta de cayena, la sal y el clavo molido. Mezcla y rectifica el sabor según sea necesario.
8. Vierte el contenido en botellas con boquilla o en un recipiente hermético. Tápalo y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites.
Busca en nuestra web…