1. Corta el aguacate a lo largo, rodeando el hueso. Retira el hueso y deséchalo. Saca la pulpa del aguacate de la piel.
2. Introduce todos los ingredientes en un robot de cocina equipado con una cuchilla metálica. Tritúralos hasta obtener una textura homogénea. Añade sal al gusto.
3. Colócalo en un recipiente de conservación no reactivo. Pon un trozo de film transparente sobre la salsa de aguacate. Tápalo, etiquétalo, ponle la fecha y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites.
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