1. Rocía ligeramente con aceite en aerosol dos bandejas de horno forradas con papel de horno.
2. Esparce 6 oz. de parmesano rallado sobre el papel de horno formando una capa fina y uniforme.
3. Hornea en un horno de convección a 350 grados hasta que el queso se dore uniformemente.
4. Deja que el molde repose a temperatura ambiente. Dale la vuelta sobre una tabla de cortar grande. El queso debería desprenderse del molde en una sola lámina grande. Desprende cualquier trozo que se haya quedado pegado con una espátula metálica pequeña.
5. Córtalo en trozos del tamaño deseado o en picatostes.
6. Guárdalo en un recipiente hermético, entre capas de papel de horno, a temperatura ambiente hasta que lo necesites.
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