P: ¿Qué hace que un producto alimenticio sea de ‘etiqueta limpia’ y cómo está afectando esta tendencia a nuestra industria alimentaria mundial?
R: Seguramente ya hayas oído hablar del término ‘clean label’, la última moda en marketing del sector alimentario. Pero, ¿qué significa esto? ¿Son los alimentos ‘clean label’ mejores para nuestra salud? ¿Están cambiando realmente los alimentos o solo las etiquetas?
Los consumidores son cada vez más exigentes transparencia sobre qué es exactamente —y qué no es— lo que contienen los alimentos envasados que consumen. Cada vez prestan más atención a los mensajes publicitarios y a las listas de ingredientes que figuran en los envases de estos productos. Los consumidores buscan alimentos que no contengan ingredientes que consideren ‘malos’ para su salud, como ingredientes desconocidos cuyos nombres, de carácter científico, a muchos les cuesta pronunciar. Lo que nuestros clientes sí esperan de los alimentos procesados es que se acerquen lo más posible a los alimentos ‘auténticos’ y ‘saludables’.
Esto ha dado lugar al término de marketing ‘clean label’, que se refiere principalmente a un lenguaje sencillo y no científico en el envase, a la reducción de alérgenos y aditivos, y a una menor cantidad de ingredientes más reconocibles. Algunas empresas también pueden ir más allá y destacar que sus ingredientes proceden de fuentes éticas, son ecológicos o no transgénicos, como parte de esta tendencia. El ‘clean label’ no consiste en que los consumidores coman menos alimentos envasados, sino en el deseo de que esos mismos alimentos envasados se elaboren con ingredientes más «naturales» y más cercanos a su estado natural.
Dado que ‘clean label’ no es un término regulado por el gobierno, las empresas están adoptando diferentes enfoques para satisfacer estas demandas de los consumidores. Los dos métodos más habituales consisten en incluir declaraciones del tipo ‘sin’ y listas de ingredientes más breves. Las declaraciones de ‘sin’ pueden incluir ‘sin grasas trans’, ‘sin gluten’ o ‘sin colorantes, aromas ni conservantes artificiales’. Las listas de ingredientes más breves se consiguen reformulando los productos para que se acerquen más a un estilo ‘casero’.
Otro gran cambio en los productos alimenticios procesados es que las empresas están sustituyendo los ingredientes actuales, cuyos nombres suenan científicos, por ingredientes de origen natural más reconocibles. Por ejemplo, en los últimos años ha habido una gran demanda de edulcorantes, colorantes y aromatizantes alimentarios procedentes de ingredientes naturales, en lugar de ser de síntesis. En respuesta a esta demanda, algunos alimentos envasados se elaboran ahora con colorantes como la remolacha, la cúrcuma y el pimentón; edulcorantes como el sirope de arce y la estevia; y aromas como el de vainilla natural en lugar del aroma artificial de vainilla. Incluso las categorías de alimentos ‘no naturales’, como los refrescos, pueden adoptar un enfoque de ‘etiqueta limpia’ si se elaboran con edulcorantes y colorantes naturales. Al optar por utilizar alimentos reconocidos para aportar color, sabor y dulzor, estos pueden considerarse ingredientes en lugar de aditivos, lo que permite ofrecer una «etiqueta limpia».
Países de todo el mundo han invertido con éxito en investigación para obtener ingredientes naturales que sustituyan a algunos ingredientes sintéticos que se han utilizado durante años en los alimentos envasados. Quizá hayas notado que algunas marcas muy conocidas ya han aprovechado esta investigación para reformular sus productos más populares, como el uso de colorantes alimentarios naturales en un conocido producto de macarrones con queso.
Podemos ayudarte
Puede encontrar información sobre el programa «Clear Choice» de Gordon Food Service y los productos que ofrece en gfs.com/clearchoice. Puedes identificar los artículos que tengan las características que tus clientes puedan estar buscando al realizar un pedido aplicando filtros.
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