Según los CDC, el 12,6% de los adultos (de 20 años o más) de Estados Unidos padecen diabetes. Eso supone más de 28,4 millones de personas. Si a esa cifra tan elevada le sumamos la complicación más habitual entre las personas con diabetes, la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre), se entiende por qué cada vez hay más motivos para estar atentos y preparados en los ámbitos sanitario y educativo.
No hace falta mucho para que el nivel de azúcar en sangre de una persona diabética baje demasiado. Cosas tan pequeñas como tomar una dosis excesiva de medicación (incluida la insulina), saltarse comidas, comer menos de lo habitual o hacer más ejercicio de lo normal pueden provocar hipoglucemia. Si no se trata de inmediato, los niveles bajos de azúcar en sangre pueden provocar convulsiones o pérdida del conocimiento y, en casos extremos, coma.
Tanto si se trata de un hospital como de una residencia de cuidados de larga duración, de una escuela primaria o de una universidad, la clave para prevenir una emergencia médica está en tu despensa. O, al menos, así debería ser. Ten a mano algunos tentempiés aptos para diabéticos, concretamente hidratos de carbono de fácil digestión. Además, vigila de cerca a tus pacientes, residentes o estudiantes que padezcan diabetes. Trátalos de inmediato si empiezan a mostrar alguno de los signos o síntomas más comunes de hipoglucemia.
Signos y síntomas de la hipoglucemia
Estos síntomas pueden aparecer de forma repentina, por lo que es fundamental realizar un seguimiento constante. Presta atención a los síntomas de intensidad leve a moderada:
- Temblor
- Sudoración, escalofríos o sensación de humedad en la piel
- Confusión
- Latidos cardíacos acelerados
- Sensación de mareo o vértigo
- Debilidad o cansancio
- Visión borrosa
- Hambre y náuseas
Tratamiento inmediato de la hipoglucemia
Consume entre 15 y 20 gramos de glucosa o hidratos de carbono simples. Algunos ejemplos son:
- 2 cucharadas de pasas
- ½ taza de zumo o refresco normal (no light)
- 1 cucharada de azúcar, miel o sirope de maíz
- 1 taza de leche desnatada o 1%
- Caramelos duros, gominolas o caramelos de gelatina (consulta el envase para conocer el tamaño de la ración)
- Pastillas de glucosa (sigue las instrucciones del envase)
- Tubo de gel (sigue las instrucciones del envase)


