Servir más de 20 000 comidas al día a jóvenes de 18 y 19 años que pasan hambre no es tarea fácil. Pero servir 20 000 comidas adaptadas a necesidades y preferencias alimentarias específicas es lo que convierte al servicio de comidas de la Universidad de Míchigan en auténtico líder y en el mejor.
“Seguimos marcando el camino, seguimos dando un paso más y seguimos planteando preguntas”, afirmó Frank Turchan, jefe de cocina del Campus.
Aunque los filetes de pollo y los macarrones con queso siguen siendo platos habituales en los siete comedores de Míchigan, los espacios tradicionales de las cafeterías se han transformado para satisfacer una demanda cada vez mayor de comidas más saludables, flexibles y adaptadas a las alergias.

El comedor del South Quad cuenta con 10 minirestaurantes que ofrecen una amplia variedad de cocinas, entre las que se incluyen la kosher y la halal, así como un espacio independiente sin gluten al que los estudiantes pueden acceder con su tarjeta de comedor previamente autorizada.
El chef Frank afirmó que, cada nuevo curso escolar, las familias les confían a sus hijos y esperan que les ofrezcan opciones alimentarias saludables y seguras. Por eso, la información sobre alérgenos y restricciones dietéticas aparece claramente indicada en todos los puntos de distribución de comida, y las recetas diarias están disponibles en la aplicación móvil «Michigan Dining».
Los estudiantes son el motor de todo lo que hacen el chef Frank y su equipo. Esto incluye las ideas para los menús que aportan los estudiantes que llegan a Ann Arbor desde todas partes del mundo.
“Casi a diario se me acercan alumnos y me dicen: ‘Oye, he visto esta [foto] en Instagram. ¿La hacéis vosotros o podríais hacerla?’”
Con la llegada de miles de nuevos estudiantes de primer curso cada otoño, el equipo de restauración de la Universidad de Míchigan trabaja constantemente para mejorar el servicio que ofrece a los estudiantes, sobre todo a medida que evolucionan las tendencias, los gustos y las necesidades. Pero es precisamente por eso por lo que el chef Frank y su equipo afirman que cada día es diferente y emocionante.
“Desarrollamos el programa en función de cómo son los alumnos y de lo que les depara el futuro”.”


