Entre los numerosos gastos en los que incurren los restauradores y los operadores de servicios de restauración, las comisiones por el uso de tarjetas de crédito (también conocidas como comisiones de intercambio) son unas de las menos comprendidas. Sin embargo, hay que pagarlas si se quiere que los clientes realicen transacciones con tarjeta de crédito en el establecimiento. No obstante, en lugar de pagar estos cargos a ciegas, merece la pena comprenderlos, impugnarlos si procede y controlar mejor los gastos, e incluso plantearse si realmente se desea aceptar tarjetas de crédito.
El modelo de precios «Interchange-plus» consiste en una serie de comisiones fijadas por la entidad procesadora de tarjetas de crédito, los bancos emisores y las asociaciones de tarjetas. Todas las comisiones varían según el tipo de tarjeta. Sin embargo, el margen de beneficio de la entidad procesadora es negociable.
Es complicado predecir cuáles serán tus gastos por dos razones:
- Los detalles que figuran en los extractos de intercambio varían considerablemente según el procesador.
- No sabes qué tarjetas van a utilizar tus clientes.
Lograr un mayor control de los costes
La tarifa plana es un nuevo tipo de estructura de costes que está ganando popularidad. Es similar al modelo «interchange-plus», ya que incluye tanto la comisión de intercambio como el margen de beneficio del procesador. Sin embargo, las comisiones que pagas no variarán en función del tipo de tarjeta. La tarifa plana calcula la tarifa media que deberías pagar y la fija. Si la tarifa de intercambio o tu volumen de transacciones varían en una semana, seguirás pagando la misma cantidad por transacción. Esto te proporciona estabilidad en los costes.
Algunos restaurantes y operadores del sector de la restauración han dejado de aceptar pagos con tarjeta de crédito por completo. Esto se debe a que muchos consideran que llevan demasiado tiempo cediendo un porcentaje considerable de sus ingresos a las entidades emisoras, lo que está mermando sus beneficios. Algunos restaurantes calculan que destinan alrededor del 5 % de su facturación bruta a comisiones por transacciones con tarjeta.
En 2010, la Enmienda Durbin, incluida en la Ley Dodd-Frank de Reforma de los Servicios Financieros, otorgó al Gobierno federal la facultad de establecer comisiones de intercambio en las transacciones con tarjeta de crédito que fueran “razonables y proporcionales” a los costes de tramitación de la transacción. La Reserva Federal publicó en 2010 las normas definitivas para la aplicación de la enmienda, que limitaban las comisiones por transacción que pagan los comerciantes al 0,05 %, más 21 céntimos por transacción, lo que supone más de 20 céntimos menos de lo que pagaban anteriormente.
Sin embargo, la Asociación Nacional de Restaurantes (NRA), que representa a millones de comerciantes que aceptan pagos con tarjeta, expresó su preocupación por el hecho de que la Reserva Federal hubiera interpretado erróneamente la Enmienda Durbin al redactar la normativa definitiva sobre las comisiones de intercambio y no hubiera proporcionado suficiente alivio a los comerciantes.
Los tribunales examinan las comisiones por transacción con tarjeta
Por esas mismas fechas, una demanda colectiva antimonopolio de larga duración contra Visa y MasterCard por las comisiones de transacción se estaba tramitando en el sistema judicial federal. Los demandantes, entre los que se encontraba la NRA, alegaban que las comisiones de intercambio eran injustas y contrarias a la competencia. En 2012, un juez federal del Distrito Este de Nueva York aprobó un polémico acuerdo extrajudicial por valor de varios miles de millones de dólares, en virtud del cual las redes de tarjetas y los bancos se comprometieron a indemnizar a los comerciantes, aunque con importantes condiciones, entre ellas la exigencia de que estos renunciaran a futuras reclamaciones legales.
Muchos de los demandantes, entre ellos la NRA, calificaron el acuerdo de inaceptable y recurrieron ante el Tribunal de Apelación de Estados Unidos. En una sentencia dictada en septiembre de 2016, el Segundo Circuito consideró que el acuerdo era “irrazonable e insuficiente”.”
Las entidades emisoras de tarjetas de crédito contraatacaron intentando recurrir esa resolución ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, pero en marzo de 2017 el Tribunal Supremo se negó a admitir a trámite el recurso. En consecuencia, sigue vigente la resolución del tribunal de apelación que anula el acuerdo extrajudicial de varios miles de millones de dólares.
Es probable que la resolución del Tribunal Supremo dé lugar a años de litigios y negociaciones continuos en torno a las tarifas de intercambio de las tarjetas de crédito, ya que este caso de gran envergadura vuelve al tribunal federal de primera instancia del Distrito Este de Nueva York, donde se resolvió inicialmente. Muchas asociaciones sectoriales se mostraron satisfechas con la decisión del Tribunal Supremo, ya que, de haberse aprobado el acuerdo, la estructura de las comisiones de intercambio habría quedado fijada de forma definitiva.
Dos formas de pasar a la acción ahora mismo
Aunque la resolución del litigio pendiente pueda llevar años, hay medidas que los restauradores y otros profesionales del sector de la restauración pueden tomar en lo que respecta a las comisiones de intercambio o de transacción:
- Esté atento a las comisiones de intercambio y a los aumentos de las tarifas. Las entidades emisoras de tarjetas de crédito suelen ajustar las comisiones de intercambio en abril y octubre. En ocasiones, es posible negociar las condiciones con la entidad que gestiona el pago con tarjeta.
- Ten cuidado con las comisiones no reveladas que algunos procesadores de tarjetas clasifican como “recargos”. Por lo general, se trata de beneficios puros y pueden cargarse en tu cuenta después de la fecha de la transacción.
Una última advertencia en lo que respecta a las tarjetas de crédito: cifra los datos de las tarjetas de crédito de tus clientes, utiliza una red independiente y segura para el procesamiento de las transacciones con tarjeta de crédito e insiste en que tu proveedor de servicios de pago aplique las últimas medidas de seguridad. Esto reducirá significativamente el riesgo para tu negocio. Todos hemos oído hablar de lo que ocurre cuando a una empresa le roban o se filtran los datos de las tarjetas de crédito de sus clientes.
Si te familiarizas con los detalles del procesamiento de las tarjetas de crédito, podrás controlar mejor tus costes y asegurarte de que las tarjetas de crédito sigan siendo una fuente fiable de beneficios para tu negocio.


