Una vez que hayas pedido, recibido, revisado y guardado los alimentos, por fin llega el momento de cocinar. Eso no significa que lo más difícil haya pasado: a la hora de preparar las comidas, es importante cocinar los alimentos que has comprado a la temperatura adecuada para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos.
Recomendaciones sobre la temperatura
Las aves (enteras o picadas), los rellenos, la carne rellena, el marisco, la pasta y los ingredientes o platos ya cocinados deben cocinarse hasta que la temperatura interna alcance los 165 ℉ y se mantenga a esa temperatura durante 15 segundos.
La carne picada (ternera, cerdo), el jamón en salmuera, la carne inyectada y el marisco picado, así como los huevos que se vayan a mantener calientes, deben cocinarse hasta que la temperatura interna alcance los 155 ℉ y se mantenga a esa temperatura durante 15 segundos.
Los asados (de cerdo, ternera, vacuno y cordero) deben cocinarse hasta que la temperatura interna alcance los 145 ℉ y se mantenga a esa temperatura durante 4 minutos.
Los alimentos listos para el consumo que se vayan a mantener calientes para su servicio, así como las frutas, verduras, cereales y legumbres, deben cocinarse hasta que la temperatura interna alcance los 135℉.
Recuerda mantener calientes los alimentos calientes y fríos los alimentos fríos.
A la hora de enfriar los alimentos:
- Los alimentos deben atravesar rápidamente la zona de peligro (135 – 70 ℉) para reducir el crecimiento de los patógenos.
- Enfría los alimentos de 135 a 41 ℉ en seis horas
- De 135 a 70 ℉ en un plazo de 2 horas
- De 70 a 41 °F en 4 horas
- Si los alimentos no han alcanzado estos objetivos en el plazo establecido, deben tirarse a la basura.
- Para enfriar, utiliza baños de agua con hielo, paletas de hielo, bandejas poco profundas o enfriadores rápidos.
Fuente: Libro del curso de certificación alimentaria ServeSafe® – Fundación Educativa de la Asociación Nacional de Restaurantes, 2009.
Código Federal de Alimentos de 2009


