1. Escurre y enjuaga los garbanzos en un colador. Guárdalos en un recipiente hermético hasta que los necesites. Manténlos húmedos para que la harina se adhiera a los garbanzos.
2. Mezcla la harina, la cebolla y el ajo granulados, la sal y la pimienta en una bandeja de acero inoxidable de 4″.
Para prepararlo a la carta:
1. Pon una ración de 8 oz. de garbanzos en la harina. Sácalos y sacude el exceso de harina.
2. Echa los garbanzos en una freidora precalentada a 350 °F. Fríelos durante un máximo de 2 minutos y medio o hasta que estén ligeramente dorados y crujientes. Déjalos escurrir.
3. Pon los garbanzos en un bol de acero inoxidable. Espolvorea 1 cucharadita de condimento rústico picante. Sazona con sal y pimienta.
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