Las fiestas están repletas de eventos festivos, y la comida suele formar parte de la celebración. Esto hace que el servicio de catering, tanto interno como externo, suponga una oportunidad para los centros de cuidados intensivos y las residencias de la tercera edad. Dar de comer a un gran número de personas no es nada nuevo, y el servicio de catering puede ofrecer oportunidades adicionales para impulsar las ventas, mostrando vuestras especialidades de menú, nutritivas y deliciosas.
Servicio de catering interno
Ofrecer servicios de catering al personal, a los pacientes y/o a los residentes es la forma más sencilla y habitual de prestación de este servicio para los operadores del sector sanitario. Ofrece servicios de catering para reuniones departamentales durante las fiestas, celebraciones o jornadas de puertas abiertas. En el caso de las residencias de la tercera edad, el catering interno permite a los residentes recibir visitas de una forma muy personal, “como en casa”.”
Servicio de catering externo
El servicio de catering externo puede consistir simplemente en anunciar las salas comunitarias para grupos locales, organizar celebraciones festivas con catering a cargo de tu centro u ofrecer comida para llevar que los clientes recojan ellos mismos.
Aspectos culinarios
La configuración. A la hora de elaborar un menú de catering, el catering interno requiere alimentos que satisfagan las necesidades especiales de los pacientes, los residentes y los visitantes. Un aspecto clave del catering externo es elegir alimentos que se transporten bien. También es importante tener en cuenta las necesidades de espacio en la cocina, el equipamiento y la dotación de personal para asegurarte de que se contabilizan todos los gastos y se cobran correctamente.
Seguridad alimentaria. Tanto si sirves comida en el local como para llevar, sigue estos consejos para garantizar que los alimentos se conserven de forma segura:
- Enfríe los alimentos potencialmente peligrosos de 135 °F a 70 °F en un plazo de dos horas, y de 70 °F a 41 °F en un plazo de cuatro horas (seis horas en total).
- Enfría los alimentos hasta una temperatura inferior a 41 °F antes de transportarlos.
- Divide las raciones grandes de comida en raciones más pequeñas, colócalas en bandejas metálicas pequeñas en la nevera, el congelador o un baño de agua con hielo, y remuévelas a menudo para disipar el calor.
Transporte. Las directrices de seguridad alimentaria exigen que los alimentos permanezcan tapados hasta que el plato se sirva a un paciente o residente. Sigue estas prácticas tanto en el servicio de catering dentro como fuera de las instalaciones:
- Asegúrate de que los medios de transporte estén limpios y sin óxido, y de que los recipientes para alimentos estén desinfectados y sellados.
- Precalienta o enfría previamente los transportadores siguiendo las instrucciones del fabricante antes de cargarlos.
- Para cocinar, utiliza sartenes poco profundas (de 2 a 2½ pulgadas de profundidad) con tapas que encajen bien.
- Documentar los controles adecuados de temperatura y humedad para todos los alimentos perecederos y potencialmente peligrosos.
- Empaqueta por separado los productos calientes y los fríos.
- Anota la temperatura de los alimentos al recibirlos.


