La seguridad alimentaria debe ser tu prioridad a la hora de desembalar y almacenar los productos alimenticios que recibas. Para garantizar la seguridad alimentaria, lo primero es disponer de suficiente espacio de almacenamiento y de una zona específica para cada producto. Es fundamental comprobar siempre la temperatura del lugar donde se almacenan los alimentos y asegurarse de que haya suficiente luz y ventilación en esa zona.
Los alimentos no deben almacenarse cerca de productos químicos, basura, tuberías con fugas ni en una sala de máquinas. Si se garantiza que las zonas de almacenamiento de alimentos estén bien mantenidas y cumplan las normas de seguridad, el riesgo de que surjan problemas de seguridad alimentaria se reducirá considerablemente.
Consejos generales para el mantenimiento de las zonas de almacenamiento de alimentos:
- Mantén todas las zonas de almacenamiento limpias y secas
- Limpia con regularidad los suelos, las paredes y las estanterías de las cámaras frigoríficas, los congeladores y las zonas de almacenamiento en seco.
- Limpia inmediatamente los derrames y las fugas para evitar que se contaminen otros alimentos.
- Limpia con frecuencia las carretillas, los carros, los transportadores y las bandejas
- No coloques papel de cocina en las estanterías; asegúrate de que estén despejadas para que el aire pueda circular entre los alimentos.
- Todos los objetos deben estar a 6 pulgadas de las paredes y del suelo.
- Todos los objetos deben estar a 12 pulgadas del techo.
- Asegúrate de que cada producto alimenticio tenga un lugar específico para guardarlo y esté etiquetado.
- Repara las grietas y hendiduras de los almacenes: ¡no querrás que te invadan las plagas!
- Repara las puertas y ventanas que no cierran bien.
Consejos para el almacenamiento de alimentos secos:
- El lugar de almacenamiento en seco debe mantenerse fresco y seco
- La temperatura de la zona de almacenamiento en seco debe estar entre 50 y 70 grados Fahrenheit.
- Debe haber una buena ventilación para mantener constantes la temperatura y la humedad.
Todas las etapas de una entrega son importantes y fundamentales para la seguridad alimentaria. Es importante inspeccionar los alimentos en el momento de la entrega, almacenarlos en el lugar adecuado y asegurarse de que las zonas de almacenamiento estén en buenas condiciones. Es fundamental aceptar únicamente los mejores productos para tu establecimiento.


