P: ¿Cuáles son los riesgos de contraer enfermedades transmitidas por los alimentos al utilizar máquinas de hielo y dispensadores de bebidas?
R: Los riesgos de contraer enfermedades transmitidas por los alimentos en el sector de la restauración no son nada nuevo. Pero, ¿ha pensado alguna vez en las ‘enfermedades transmitidas por las bebidas’? Las máquinas de hielo y los dispensadores de bebidas suelen pasarse por alto como causa grave de enfermedad en los establecimientos de restauración, incluso en centros sanitarios o educativos.
Los niveles de humedad, las temperaturas elevadas, las altas concentraciones de azúcar, las grietas difíciles de limpiar y las malas prácticas de manipulación y limpieza hacen que estas máquinas sean propensas a la contaminación microbiana y viral. Algunos patógenos —como el norovirus, la salmonela, la shigella, la listeria, la hepatitis A y la E. coli— pueden acechar en máquinas de hielo y dispensadores de bebidas contaminados.
El desmontaje y la limpieza periódicos y exhaustivos de todas las piezas, utilizando los productos químicos y el procedimiento recomendados por el fabricante del equipo, pueden reducir considerablemente el riesgo de infección. Además, asegúrese de que las juntas proporcionen un sellado hermético para evitar que se acumule humedad en el interior de la máquina, y compruebe periódicamente (y repare) cualquier daño en la máquina, sus tuberías, el filtro de agua o el dispositivo antirretorno. Cualquier fuga de agua procedente de tuberías agrietadas puede constituir un caldo de cultivo para moscas o cucarachas.
El hecho de que el hielo sea un alimento congelado no elimina su riesgo potencial de contaminación. Es necesario realizar una limpieza profunda, rigurosa y periódica de las máquinas de hielo. De no hacerlo, puede producirse la formación de una sustancia viscosa denominada «biofilm» —una matriz de moho o bacterias y sus secreciones— que resulta muy difícil de eliminar. Por este motivo, muchos fabricantes recomiendan una limpieza a fondo cada seis meses, además de la limpieza y desinfección rutinarias. A algunas empresas de gran envergadura les resulta útil contratar a empresas especializadas para que realicen estas limpiezas a fondo y garantizar así una limpieza exhaustiva.
Enfermedad con hielo
No dejes que el hielo provoque enfermedades. Es imprescindible que la máquina de hielo se limpie adecuadamente, al igual que la forma en que el personal maneja el hielo. Al igual que con los alimentos, es imprescindible mantener unas prácticas higiénicas en la manipulación del hielo. A continuación te indicamos algunas formas de minimizar el riesgo de contraer una enfermedad de origen alimentario a través del hielo:
- Seguir todas las recomendaciones de limpieza y desinfección del fabricante de la máquina.
- Tren al personal sobre planes de limpieza y desinfección detallados, frecuentes y exhaustivos.
- Crear instrucciones sobre cómo desmontar y volver a montar las piezas desmontables, qué productos químicos utilizar, la concentración de dichos productos, cómo identificar el moho y el polvo, quién realiza el trabajo, la frecuencia de la limpieza, quién verificará el trabajo y cómo se documentará todo ello.
- Limpio lavarse las manos y limpiarse con toallitas antes de utilizar o limpiar el equipo.
- Tienda Cucharas para hielo limpias e irrompibles en sus soportes correspondientes. Revisa periódicamente los desagües, los tubos, las juntas, las uniones, el dispositivo antirretorno, el filtro de agua, las cucharas para hielo, las boquillas, los grifos y las bandejas, y corrige cualquier defecto de inmediato.
- Eliminar Retirar todo el líquido estancado que haya debajo y dentro de las máquinas para evitar que se conviertan en focos de reproducción de plagas como moscas o cucarachas.
- Contratación una empresa externa que se encargue de limpiar periódicamente las máquinas (algo muy útil si tu negocio es de gran envergadura).


