Muchos chefs se sienten inclinados a preparar sopas desde cero. Para aquellos que necesitan alternativas que les permitan ahorrar tiempo, optar por una sopa congelada supone un ahorro de tiempo y esfuerzo sin sacrificar la calidad.
Las sopas congeladas ofrecen el sabor de las sopas caseras que tanto gusta a los clientes, lo que permite al personal dedicarse a otras tareas. Una sopa lista para servir con una vida útil prolongada facilita ofrecer variedad cada día.
Reducir los residuos y los costes
Las sopas preparadas congeladas permiten a los operadores servir raciones más pequeñas: sin tener que dedicar tiempo a cortar, sin restos que desechar y sin grandes lotes de sopa que hay que consumir o tirar.
La sopa se puede servir sola o utilizarse como ingrediente para preparar platos de forma rápida. Prepara salsas, aderezos y salsas para mojar con sopa. Esta versatilidad reduce al mínimo los costes de los ingredientes y aprovecha al máximo las existencias.
Creatividad inteligente en las sopas
Las sopas preparadas congeladas permiten a los chefs darles su propio toque personal. Algunos ejemplos:
- Salsa de tomate o marinara. Utiliza como base una crema de pimiento rojo asado y gouda ahumado, y mezcla aceite de oliva, cebolla y ajo asado. Incorpora queso gouda ahumado, orégano, perejil y penne. Añade una proteína, como salchichas, y decora con pimientos rojos.
- Bisque de gambas al curry. Utiliza una crema de tomate y albahaca como base. Mezcla gambas, cebollas verdes, nata, concentrado de tomate, curry en polvo y condimento para marisco para crear un plato muy de moda.
- Salsa de cebolla francesa o crema para untar en bocadillos. Convierte tu sopa de cebolla francesa en una salsa para mojar añadiéndole queso crema, nata agria, ajo asado y cebolla frita crujiente. Prueba a sustituir la nata agria por yogur griego y a servirla con verduras.
- Mayonesa de pimiento rojo y Gouda ahumado. Mezcla la crema de pimiento rojo asado y Gouda ahumado con mayonesa para dar un toque innovador a los bocadillos, o utilízala como salsa para mojar.
Reconsiderar la personalización
Es posible personalizar los platos, incluso con las dificultades actuales a la hora de servir. Envasa los acompañamientos para sopas en envases pequeños para que los clientes se los lleven. Piensa en acompañamientos para el chili, como cebollas tiernas, aguacate y queso fresco desmenuzado, que los consumidores puedan utilizar para darle un toque especial a sus comidas.
—Colaboración de Campbell Soup Co.


