Ser creativo para reducir los costes en tu cocina requiere un poco de preparación. Es necesario prestar mucha atención a las mejores prácticas de aprovisionamiento para asegurarte de que compras y optimizas los productos de forma que se consiga el máximo ahorro de costes.
En lo que respecta a la optimización de los productos alimenticios:
Lo más recomendable es utilizar un mismo ingrediente en dos o más platos. Tómate tu tiempo para evaluar los productos y priorizarlos en los distintos platos del menú.
Para aprovechar al máximo los productos, en primer lugar, estandariza los productos que compras para utilizarlos en varias recetas y, a continuación, intenta encontrar aún más usos para ese producto. Es recomendable asegurarse de que cada producto que compres se utilice en más de una aplicación.
Sigue este orden a la hora de evaluar tu menú:
- Busca recetas que utilicen ingredientes similares. Por ejemplo, utiliza un mismo ingrediente de pollo en la mayoría de las recetas que lo requieran, como el pollo a la parmesana, el pollo al limón, el pollo salteado o la ensalada César de pollo.
- Identifica los ingredientes que solo se utilizan de vez en cuando. Da rienda suelta a tu creatividad con los platos de tu menú y utiliza esos ingredientes en recetas nuevas. Se trata, como siempre, de dar un uso diferente a los productos, como por ejemplo utilizar el pavo de charcutería de tu menú de almuerzo para preparar un sándwich de desayuno de pavo, huevo y queso.
- Ya que estás, coloca los platos de forma estratégica en el menú para aprovechar al máximo las sobras. Por ejemplo, asegúrate de que el sándwich de pavo para el desayuno aparezca en el menú junto al sándwich de pavo del delicatessen, para que puedas utilizarlo antes de que se estropee.
Compra los productos adecuados
Ahora que ya sabes qué tipo de productos necesitas para adaptarte al menú previsto, revisa tu lista de pedidos actual para descubrir más oportunidades de ahorro. Empieza por analizar una categoría en la que el gasto sea elevado, como los platos principales o los productos de limpieza. Optimiza las compras categoría por categoría, una vez que hayas revisado los artículos de mayor volumen. Presta atención a estas situaciones:
- Tamaño del envase. Un envase más grande puede tener un precio por onza más bajo. Valora siempre si necesitas esa cantidad mayor para que el producto no se eche a perder.
- Valor añadido. Los productos con valor añadido suelen ser más caros, pero, en última instancia, su coste total puede resultar menor si se tienen en cuenta el tiempo y la mano de obra.
- Con contrato. Busca los productos que figuran en tu contrato de compra. Infórmate de cómo los descuentos e incentivos de tu contrato influyen en el coste de tu menú.
- Marca alternativa. ¿Existe alguna marca equivalente pero más asequible para ese artículo? Ten en cuenta los descuentos de marca que podrías aprovechar al máximo a través de tu contrato.
- Distribuidor. Del mismo modo que quieres reducir la variedad de productos que compras, también deberías limitar el número de proveedores con los que trabajas. Esto también te puede ayudar a ahorrar dinero.
Antes de realizar cualquier cambio, ponte en contacto con un especialista en productos de Gordon Food Service® para que lleve a cabo una evaluación exhaustiva. Puede que haya una razón válida para no cambiar.
Es importante que te sientas cómodo con la selección de productos y que te mantengas fiel a la promesa de tu marca. En general, la solución pasa, ante todo, por planificar de forma deliberada. Si puedes reducir los costes y, posiblemente, mejorar algunas de las opciones de tu carta, quizá merezca la pena hacer un cambio.


