Paso 1:
Prepara el pulpo: separa las patas del cuerpo, retira el exceso de piel y coloca los tentáculos en una bandeja de 2 pulgadas de profundidad que permita que queden estirados. Esto mejorará el resultado final una vez cocinado el pulpo.
Paso 2:
Mezcla el aceite de oliva, el limón, la naranja, el ajo, la cebolla, el tomillo, las hojas de laurel, la pimienta y la sal; añádelo a la sartén.
Paso 3:
Cubre el pulpo con papel de horno y envuelve la bandeja con papel de aluminio (bien apretado). A continuación, mételo en el horno a 325 durante 3 horas o hasta que esté tierno y se pueda cortar fácilmente. Una vez cocinado, sácalo del horno y déjalo reposar en la bandeja durante media hora más. Esto ayudará a que el pulpo conserve su aspecto.
Paso 4:
Saca el pulpo de la sartén y déjalo enfriar en una bandeja.
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