Lávate las manos. Lava todas las frutas y verduras frescas sin envasar bajo el grifo. Escúrrelas bien.
1. Pon 1 oz de aceite de oliva en un cazo rondeau caliente. Añade la cebolla, el apio y el ajo. Rehoga hasta que las verduras estén tiernas. Añade 2 qt de agua, la quinoa y las hojas de laurel. Lleva a ebullición. Tapa y deja cocer a fuego lento. Cocina hasta que esté tierna, removiendo con frecuencia. Añade un poco de agua para ajustar la consistencia, si es necesario, o si la quinoa no está cocida y no se ha desplegado. Retira las hojas de laurel.
2. Rompe los huevos en un bol de acero inoxidable. Sazona con sal y pimienta. Bate hasta que quede todo bien mezclado. Pon 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén antiadherente ya caliente. Añade los huevos. Remueve con una espátula de goma resistente al calor. Córtalos en trozos pequeños, del tamaño de un bocado. CCP: La temperatura interna final de cocción debe alcanzar un mínimo de 145 °F y mantenerse durante al menos 15 segundos.
3. Según sea necesario, añade aceite a una sartén antiadherente caliente. Saltea el calabacín, la calabaza amarilla, la berenjena y la coliflor. Sazona al gusto con sal y pimienta. Mientras aún estén calientes, añade las verduras y los huevos a la quinoa. Mezcla hasta que quede todo bien integrado.
4. Coloca la mezcla de quinoa en bandejas de hotel de acero inoxidable de 2” con capacidad completa. Mételas en la nevera. Déjalas enfriar sin tapar. Remuévelas de vez en cuando. Tápalas, etiquétalas, ponles la fecha y guárdalas en la nevera para servirlas más adelante. CCP: Conservar en el frigorífico a una temperatura de 41 °F o inferior.
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