1. Mezcla 2 oz. de azúcar con la pectina y resérvalas en un bol de acero inoxidable.
2. Asa los pimientos rojos (unos 4 pimientos) a la brasa para que se tueste la piel exterior.
3. Una vez chamuscadas, colócalas en un bol de acero inoxidable y cúbrelas con film para que se enfríen (aproximadamente media hora).
4. Vierte el jugo de los pimientos en un cuenco. Cuela el líquido reservado para eliminar cualquier partícula. Añade agua, si es necesario, hasta alcanzar las 4 oz.
5. Con guantes puestos, raspa la piel carbonizada de los pimientos. Retira y desecha las puntas, las semillas y la parte blanca interior.
6. Echa 10 oz. de pimientos rojos asados en una batidora y tritúralos hasta obtener una textura homogénea.
7. Corta en dados las 10 oz. restantes de pimientos rojos asados.
8. En una cacerola de fondo grueso, añade el vinagre, 24 oz. de azúcar, la mantequilla, la sal, el jugo de pimiento reservado, el puré de pimiento y los pimientos rojos cortados en dados.
9. Déjalo hervir durante 5 minutos.
10. Añade el resto de la mezcla de azúcar y pectina batiendo con unas varillas y deja hervir durante 2 minutos más.
11. Pon la mermelada en un recipiente de cristal no reactivo. Etiquétalo, ponle la fecha y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites.
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