Lávate las manos.
1. Pon la harina, el agua, los huevos, el katsuobushi, el caldo de verduras, la levadura en polvo, la sal y la pimienta blanca en un bol de acero inoxidable. Bate hasta que quede todo bien mezclado. Con una espátula de goma, incorpora las cebolletas. Pásalo a un recipiente hermético. Tápalo y guárdalo en la nevera. Déjalo reposar durante 60 minutos. CCP: Conservar en el frigorífico a una temperatura igual o inferior a 41 °F.
2. Ajusta la consistencia deseada añadiendo agua para diluirla o harina para espesarla. No la remuevas en exceso.
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