Lávate las manos. 1] Pon el agua y la mantequilla en una cacerola antiadherente. Llévalo a ebullición. 2] Añade el arroz. Sazona al gusto con sal y pimienta. Tapa la cacerola. Cocina a fuego lento. Remueve con frecuencia. Deja cocer a fuego lento entre 30 y 40 minutos hasta que se absorba el líquido y el arroz esté tierno. 3] Para un arroz más al dente, añade menos agua; para un arroz más blando, añade más agua. Retira del fuego. Deja reposar entre 5 y 8 minutos. Remueve con un tenedor antes de servir.
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