Prepara el puré de aguacate mezclando el aguacate, el zumo de lima y la nata agria en el robot de cocina. Tritura hasta que quede una mezcla homogénea y, a continuación, sazona al gusto con sal y pimienta. Reserva.
Preparación final y montaje
Corta las gambas con cuidado en forma de mariposa, procurando no cortar hasta el interior. Deja la cola intacta y coloca las gambas en bandejas forradas con papel de cocina para que se sequen.
A continuación, fríe la piel de cerdo seca en aceite a 400*F (200*C). Debería hincharse como los chicharrones.
Deja que las cortezas se enfríen y, a continuación, tritúralas en el robot de cocina hasta que adquieran la textura del pan rallado. Extiéndelas sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
Sazona ligeramente las gambas con sal y pimienta. Rebózalas en harina de maíz y, a continuación, sumérgelas en huevo. Presiónalas contra el pan rallado con corteza de cerdo. Es importante que el pan rallado con corteza de cerdo quede bien adherido a las gambas.
Fríe las gambas hasta que estén bien hechas y doradas. Sazónalas ligeramente con sal y deja que escurra el exceso de aceite sobre papel de cocina.
Para emplatar, coloca con buen gusto el puré de aguacate en un cuenco pequeño con ayuda de una cuchara. Rodea el puré con las gambas fritas.
Haz un pequeño hueco en el centro del puré de aguacate y añade 1 cucharada de salsa macha con una cuchara. Como guarnición opcional, puedes añadir mango fresco, cilantro, cebolletas y una rodaja de lima.