1. Coloca los pimientos enteros sobre un fogón a fuego medio-bajo. Tuesta los pimientos por todos los lados. No los cocines en exceso. Colócalos en una bandeja de hotel sin tapar, formando una sola capa. Refrigéralos hasta que se enfríen.
2. Con unas tijeras, corta el pimiento a lo largo. Corta la parte superior del corazón y deséchala. Retira las semillas que queden. Dale la vuelta al pimiento. Con un cuchillo de cocina, raspa la piel carbonizada del exterior. Limpia cualquier resto de piel carbonizada o semillas con una toalla de papel. Córtalo en dados pequeños. Colócalo en un bol de acero inoxidable.
3. Añade el cilantro, las cebollas verdes, la menta, los cacahuetes, el aceite de oliva, el azúcar, la lima, el jengibre, el ajo, la sal y el garam masala a los pimientos. Mézclalo todo bien. En pequeñas tandas, pícalo finamente en un robot de cocina equipado con una cuchilla metálica. Colócalo en un segundo bol de acero inoxidable. Añade el agua. Mézclalo todo bien. Guárdalo en un recipiente de conservación no reactivo. Tápalo, etiquétalo, ponle la fecha y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites.
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