1. Lava el arroz con agua fría en un colador de malla. Deja que se escurra el agua.
2. En una cacerola, mezcla con unas varillas el agua y el caldo de pollo hasta que se disuelva.
3. Añade la mezcla de arroz y aceite a la olla y llévala a ebullición.
4. Baja el fuego al mínimo, tapa la olla y deja cocer a fuego lento durante 45-50 minutos, hasta que se haya absorbido el caldo y el arroz rojo se haya partido.
5. Escurre el arroz con un colador de malla fina, asegurándote de que no quede nada de agua.
6. Pásalo a una bandeja de horno mediana forrada con papel de horno y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites para otras recetas.
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