1. Seca los pimientos rojos asados con una toalla de papel. Colócalos en un robot de cocina equipado con una cuchilla de metal. Pica los pimientos a pulsos hasta obtener una textura granulada. No los hagas puré.
2. Pásalo a un bol eléctrico de acero inoxidable equipado con un accesorio de paleta. Añade el queso crema, el queso cheddar, el aderezo toscano, la salsa Worcestershire y el rábano picante al bol. Mézclalo bien a velocidad media. Sazona con sal y pimienta. Pásalo a un recipiente hermético y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites.
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