La prevalencia de la diabetes en Norteamérica nunca ha sido tan alta. Se estima que 9,3% de norteamericanos padecen diabetes y se prevé que el número de diagnósticos aumente hasta 2050, lo que supone un problema importante y cada vez mayor. Si tu menú aún no tiene en cuenta las necesidades de este amplio colectivo, ahora es el momento de empezar a hacerlo.
Aunque las recomendaciones clínicas y nutricionales para las personas con diabetes varían ligeramente con el tiempo, existen numerosos principios y estrategias que pueden servir de guía a la hora de elaborar los menús en su centro sanitario.
Las directrices recientes indican que no es necesario seguir una “dieta para diabéticos” durante la atención domiciliaria u hospitalaria. En su lugar, se recomienda ofrecer una cantidad constante de hidratos de carbono en cada comida y tentempié, siguiendo tu menú “habitual”. De este modo, se garantiza que sea adecuado tanto para las personas con diabetes como para las que no la padecen.
En el caso de las personas mayores con diabetes que residen en centros asistenciales, las recomendaciones recientes son aún más específicas y sugieren que no hay ningún beneficio adicional en seguir una dieta para diabéticos; por el contrario, deberían seguir una dieta normal y equilibrada en cuanto a hidratos de carbono.
Los hidratos de carbono son los reyes
A la hora de elaborar un menú para tu centro sanitario, intenta ofrecer una cantidad constante de hidratos de carbono en cada comida y tentempié. La incorporación de esta estrategia mejora la idoneidad de tu menú tanto para las personas con diabetes como para las que no la padecen.
Una vez que decidas si necesitas o no ofrecer una dieta para diabéticos a tus usuarios, podrás centrarte en hacer que el menú sea lo más eficaz y eficiente posible. Una forma de hacerlo es liberalizar las dietas, un concepto que cada vez es más habitual en los entornos sanitarios. Más allá de las dietas para diabéticos, la idea que subyace a la liberalización es flexibilizar las restricciones alimentarias a las que te sometes al ofrecer alimentos sustitutivos en tu menú. Esto puede mejorar el sabor de los alimentos que se sirven, lo que aumenta la satisfacción de los usuarios y su ingesta de alimentos. Esto es especialmente importante para quienes trabajan con personas mayores en centros de cuidados de larga duración, donde la pérdida de peso supone una amenaza constante para su salud. Si te interesa saber más sobre cómo flexibilizar tus dietas, nuestra presentación formativa sobre este tema describe cómo aplicar este principio en tu centro.
A la hora de elaborar tu menú, hay un elemento clave que debes tener en cuenta: la fibra. La fibra es un nutriente muy importante para las personas con diabetes, ya que ayuda a ralentizar la digestión de los hidratos de carbono. Esto significa que ayuda a prevenir picos perjudiciales de azúcar en sangre después de comer. Tu menú debería tener como objetivo entre 25 y 50 g de fibra al día, la cantidad recomendada para las personas con diabetes. Puede parecer mucho, pero si incluyes cereales integrales, verduras y fruta en cada comida, es factible.
Ideas de menús ricos en fibra
- Salvado de trigo en los cereales calientes
- Pan y pasta integrales
- Ciruelas pasas/zumo de ciruela pasa
- Fruta que se ofrece en cada comida
- Platos principales vegetarianos a base de alubias y/o lentejas
Tu menú también debería incluir raciones estandarizadas para cada receta. Esto no solo garantiza que las personas con diabetes reciban cantidades constantes y prescritas de hidratos de carbono, sino que también puede evitar que se sirvan raciones excesivas, lo que permite ahorrar dinero. Es posible que esto requiera cierta formación del personal, pero merece la pena la inversión. Tras la formación, o como complemento a la misma, refuerza las directrices de control de raciones colocando una tabla a la vista del personal.
También se debe enseñar al personal de servicio de su establecimiento cuáles son los productos sustitutivos adecuados. Si los productos que contienen hidratos de carbono se sustituyen por otros que no los contienen, esto puede suponer un problema para las personas con diabetes. A continuación se indican las verduras con almidón que requieren un almidón alternativo para quienes siguen una dieta para diabéticos.
Haz el intercambio
Si eres diabético, te conviene sustituir estas verduras con almidón por otro alimento con almidón. La clave está en mantener la misma cantidad de hidratos de carbono entre el alimento original y su sustituto.
- Patatas
- Boniatos
- Squash
- Guisantes
- Maíz
- Calabaza
- Chirivía


