El sector de la restauración es un negocio en constante evolución. Los márgenes son reducidos, la competencia es feroz y la demanda de los consumidores cambia continuamente. Además, debes estar al tanto de numerosas cuestiones legales para proteger tu negocio. A continuación, te explicamos los aspectos básicos para que puedas proteger tu negocio.
Tipo de entidad empresarial
Muchas empresas están constituidas como empresas unipersonales, pero operar bajo el paraguas de una entidad jurídica ofrece a los propietarios una mayor protección frente a la responsabilidad personal. Esto es especialmente cierto en el sector de la restauración comercial, donde se sirve comida a personas y se interactúa con clientes y empleados. Por lo general, lo más recomendable es optar por una sociedad anónima o una sociedad de responsabilidad limitada (LLC).
Si gestionas más de un local o negocios de restauración independientes, te conviene constituir una sociedad anónima o una sociedad de responsabilidad limitada (SRL) independiente para cada uno de ellos; de este modo, en caso de que se produjera una demanda relacionada con un solo local, solo correrían riesgo los activos de una de las entidades. A menudo, las sociedades anónimas son más difíciles de gestionar que las sociedades de responsabilidad limitada (LLC), ya que la legislación mercantil exige un consejo de administración, juntas de accionistas y otras tareas administrativas. Las LLC tienen muchas menos formalidades.
No es recomendable constituir una sociedad colectiva tradicional, ya que tanto tú como cada uno de tus socios incurrís en responsabilidad personal y se ponen en riesgo los activos de la sociedad. No obstante, siempre que mantengas la distinción entre tu persona física y la persona jurídica (por ejemplo, mediante el mantenimiento de cuentas bancarias separadas), podrías estar protegido frente a la responsabilidad personal. La legislación sobre constitución de empresas varía de un estado a otro, por lo que conviene consultar a un abogado antes de decidir qué tipo de entidad es la más adecuada para usted.
Derechos de propiedad intelectual
Casi todas las empresas generan propiedad intelectual, unos activos que pueden resultar muy valiosos en este sector tan competitivo. A continuación te explicamos cómo proteger los derechos de propiedad intelectual de tu empresa:
Marcas registradas
Consigue la protección de marca registrada para cualquier marca, emblema, símbolo o eslogan distintivo. La marca protegida debe diferenciar tu negocio de los demás y debe ser distintiva, es decir, no debe ser algo genérico, como “comida estupenda”. El Gobierno federal concede derechos exclusivos para utilizar una marca registrada durante 10 años, con la posibilidad de renovaciones adicionales de 10 años. Para obtener el derecho a utilizar una marca registrada, presente una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos. Presente la solicitud por su cuenta o con la ayuda de un abogado.
Una vez registradas, las marcas comerciales no pueden modificarse ni abreviarse. Debes utilizar la marca de forma coherente, con la misma tipografía, estilo y color. Las marcas también deben escribirse con mayúsculas, subrayadas, en cursiva, entre comillas o en superíndice, subíndice o negrita para distinguirlas del resto del texto. La marca debe figurar en productos específicos o utilizarse en relación con la prestación de un servicio concreto. También puede utilizarse en sitios web, catálogos, material promocional y otros anuncios publicitarios.
Derechos de autor
Diseñado para proteger las creaciones artísticas, un derecho de autor otorga a los autores el privilegio exclusivo de producir, crear o exhibir una obra. Los libros de recetas, determinadas recetas en sí mismas, así como los métodos y técnicas de preparación de alimentos, pueden estar protegidos por derechos de autor. Para obtener los derechos de autor, hay que presentar una solicitud ante la Oficina de Derechos de Autor de EE. UU. Puedes presentar la solicitud por tu cuenta o con la ayuda de un abogado.
Patentes
Estas pueden abarcar diversos ámbitos, como nuevos ingredientes, productos alimenticios, procesos de elaboración y envases alimentarios. Las patentes las concede la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos. Solicitar una patente es un proceso complejo, por lo que conviene contratar a un abogado especializado en patentes para que se encargue de la solicitud.
Normativa local
Obtén todos los permisos y licencias necesarios para tu negocio. El proceso de obtención de permisos y licencias varía de un estado a otro, de una ciudad a otra e incluso de un condado a otro. Las oficinas de la administración local pueden ser un gran recurso para determinar qué es lo que necesitas. Probablemente también necesitarás una licencia adicional para servir o distribuir alcohol. El proceso para obtener una licencia para servir alcohol puede ser más complejo que el de los permisos de restauración y puede requerir tratar con una comisión local de control de bebidas alcohólicas.
Tu negocio también puede estar sujeto a inspecciones de seguridad alimentaria y sanitaria, que podrían abarcar los alimentos, los sistemas de refrigeración y el equipo de cocina. Dependiendo de la complejidad de la normativa local en materia de manipulación de alimentos y servicios de catering, quizá te interese contratar a un asesor que te ayude. Presta especial atención a la seguridad de tus empleados y dales la protección adecuada para los ojos, la cara y las manos cuando sea necesario. Además, imparte una formación laboral adecuada para sus responsabilidades específicas. Desde un punto de vista legal, esto puede ayudar a proteger tu negocio y facilita un excelente servicio al cliente.
Empleados
Selecciona adecuadamente a todos los candidatos a un puesto de trabajo. Busca candidatos con cierta experiencia en el sector de la restauración. Comprueba las referencias y formula preguntas en las entrevistas que sean útiles y pertinentes para tu negocio. No hagas preguntas ilegales (por ejemplo, sobre la raza o el origen nacional) y no discrimines por motivos de raza, género, origen nacional u otras categorías protegidas. Ten clara la diferencia entre los autónomos y los empleados propiamente dichos. Estos términos suelen utilizarse indistintamente, pero a efectos de la legislación laboral federal y estatal, no son lo mismo. Los libros de referencia y los abogados especializados en derecho laboral pueden ayudarte a comprender estas leyes.
¿En resumen? Afrontar los aspectos legales del sector de la restauración no tiene por qué resultar abrumador, y comprenderlos puede garantizar la seguridad de tu negocio.
Este artículo tiene únicamente fines informativos. No constituye asesoramiento jurídico. Consulta siempre con tu abogado sobre tu situación concreta.


