El sector sanitario es un ámbito de trabajo estresante, por lo que facilitar la vida de tus empleados en casa puede mejorar su rendimiento laboral. Los platos principales congelados de Gordon Choice son una forma sencilla de que tu cocina de restauración contribuya a que sus familias puedan disfrutar de una buena comida.
Siguiendo un sencillo proceso de cuatro pasos, podrás ofrecer comidas individuales o familiares para ponerlos a disposición de tus empleados. Para ello, basta con dividir y volver a empaquetar los platos principales que ya compras y sirves a tus pacientes, residentes e invitados del centro sanitario. Algunos ejemplos son:
- Platos principales para el desayuno — Pastel de chorizo para el desayuno, revuelto de huevos, beicon y queso cheddar, etc.
- Aperitivos — salsa de espinacas y alcachofas, albóndigas suecas
- Acompañamientos — risotto cremoso, patatas gratinadas, etc.
- Platos principales tradicionales — pollo y albóndigas al estilo casero, pimientos verdes rellenos, etc.
- Macarrones con queso — pasta cavatappi de queso cheddar blanco artesanal, estilo casero, etc.
- Platos principales italianos — pollo a la parmesana, lasaña vegetal, etc.
Ayuda a tu equipo y a los demás
Tu programa de restauración sanitaria puede ofrecer estos platos principales como una opción de compra rápida. Además de su venta, las comidas pueden servir como obsequio para recompensar a los miembros del equipo.
“Podrías regalar comidas con motivo de la Semana de Agradecimiento a las Enfermeras, o bien elegir una festividad y ofrecer comidas a tu equipo como recompensa por su duro trabajo”, afirma Amy Gautraud, directora del Centro de Recursos Nutricionales de Gordon Food Service.
Si los operadores lo desean, las comidas podrían servir para recaudar fondos para una organización benéfica o para apoyar un programa de vuestro edificio. Basta con destinar una parte de los beneficios a una causa para despertar el interés.
“Sería una compra estupenda que te hace sentir bien, y cualquier cosa que hagas para facilitar la vida a tus empleados también contribuye a mejorar la moral’, afirma Gautraud. ”Cuando los empleados se llevan la comida a casa, eso beneficia a toda la familia, por lo que se genera un efecto dominó“.”
Cada etiqueta se puede imprimir al preparar las comidas, indicando los ingredientes, así como las instrucciones de cocción y/o recalentamiento.
Compromiso mínimo con la cocina
Las comidas preparadas ahorran tiempo y trabajo en la cocina de tu centro sanitario, ya que no es necesario comprar ingredientes ni preparar cada comida. Basta con descongelarlas, separarlas y envasarlas junto con las instrucciones de preparación para el consumo doméstico, o bien cocinarlas antes de envasarlas para que, en casa, solo haya que calentarlas y servirlas.
La principal cuestión que deben tener en cuenta los operadores es determinar el tipo de envases o recipientes necesarios para enviar las comidas a domicilio.
“La mayor parte del trabajo ya está hecho; lo único que tienen que gestionar los operadores es el reenvasado y el almacenamiento”, afirma Gautraud.


