Las reuniones con el personal antes de las comidas son una parte importante para dirigir con éxito un servicio de restauración. Es una forma estupenda de presentar el menú del día al equipo, comunicar noticias importantes y explicar tus expectativas para el turno.
Las reuniones de personal eficaces informan y motivan a tu equipo para que realice un excelente trabajo para tus clientes, por lo que deberían formar parte de los procedimientos operativos estándar de cualquier negocio de restauración.
10 consejos para que tu próxima reunión con los empleados sea todo un éxito
1. Define tus objetivos. Ten claro lo que quieres conseguir antes de cada reunión. Quizá te convenga elaborar un orden del día para asegurarte de que se tratan todos los temas y de que la reunión no se desvíe del tema.
2. Sé conciso. Tanto tú como tus empleados tenéis mucho que hacer para preparar la comida y su reparto, así que procura que la reunión sea breve y centrada en lo esencial. Deberías poder resolver todo lo necesario en 15 minutos o menos. Otro aspecto fundamental: empieza a la misma hora todos los días, en punto.
3. Incluir a todo el mundo. Las reuniones breves antes de las comidas son una forma excelente de fomentar el compañerismo. Una reunión conjunta para el personal de cocina y de sala fomenta el espíritu de equipo (y supone un uso más eficiente de tu tiempo). No excluyas de las reuniones a los trabajadores a tiempo parcial, a los temporales ni a los empleados de “nivel inferior”, o fomentarás una sensación de “diferencia”.”
4. ¡A por todas!. Conseguir que la gente preste atención puede resultar difícil, incluso en reuniones breves. Un juego o concurso rápido captará la atención y fomentará la participación, lo que favorece un mejor aprendizaje. Organiza una carrera para preparar bocadillos. Realiza una cata a ciegas. Simula situaciones que hayan supuesto un reto para los empleados.
5. Reconocer, formar, motivar. Elogia a determinados empleados de forma específica. “Janet, ayer hiciste un trabajo estupendo promocionando la hamburguesa vegana; fue nuestro plato más vendido del día”. Aprovecha ese reconocimiento para formar y motivar al resto del equipo pidiendo a los empleados elogiados que compartan sus experiencias.
6. Fomenta que se den opiniones. Pide ideas y sugerencias para mejorar tu negocio. Es probable que recibas algunas ideas interesantes y harás que tus empleados sientan que sus opiniones importan.
7. Mantén los ojos bien abiertos. Las reuniones previas a los servicios ofrecen la oportunidad de revisar la presentación física de tus empleados antes de que los clientes los vean. ¿Es adecuada su imagen personal? ¿Están los uniformes limpios y bien planchados? ¿Llevan puestas las redecillas para el pelo? Espera a que termine la reunión para hablar en privado con cualquier persona cuya apariencia no cumpla con los requisitos.
8. Sé positivo. La humillación pública no es un buen factor de motivación, por lo que las reuniones previas a las comidas no deben servir para criticar o reprender a los empleados. Empieza y/o termina las reuniones con comentarios positivos: la gente suele recordar lo primero y lo último que oye.
9. Sé enérgico. Asegúrate de poner pasión y emoción en tu presentación. Imagínate que eres un entrenador que anima a sus jugadores de cara al gran partido.
10. Diles lo que ya les has dicho. Resume siempre los puntos clave de cada reunión y formula preguntas abiertas para comprobar si los empleados los han entendido. Este enfoque también ayuda a reforzar el aprendizaje.
¿Cuál de estos consejos te ha parecido que ha tenido mayor impacto? ¿Tienes algún consejo para las reuniones de empleados? Compártelo en los comentarios.


