Si quieres ahorrar dinero, no escatimes en la calidad de la comida. Es posible ahorrar en la factura del agua y la electricidad con cambios que no cuestan nada o que se amortizan rápidamente. Hemos identificado seis formas de ahorrar.
Instalar válvulas de rociado de prelavado
Rociar con agua las cacerolas, bandejas y platos sucios antes de lavarlos evita tener que volver a meter la vajilla en el lavavajillas, y una boquilla rociadora de bajo caudal y alta eficiencia puede ahorrar 180 galones de agua al día.
Utiliza aireadores de bajo caudal en los lavabos de manos
Un aireador de bajo caudal introduce aire en el flujo de agua, lo que hace que el agua se disperse y cubra rápidamente una mayor superficie. Los aireadores pueden reducir el consumo de agua caliente en un 60 % en cada lavabo, lo que supone un ahorro de hasta 9.000 galones de agua caliente al año.
Asegúrate de que la temperatura del agua caliente sea la adecuada
Ajusta correctamente el termómetro del calentador de agua. Por lo general, las normas sanitarias exigen una temperatura mínima de 100 °F para lavarse las manos y de al menos 120 °F para lavar la vajilla y realizar la desinfección química con la mayoría de los lavavajillas. Ajustar el calentador de agua tan solo 20 °F por encima de lo recomendado supone un gasto adicional de entre $1.300 al año.
Mantén las puertas cerradas
Si hay hielo o escarcha alrededor de la junta de la nevera o del congelador, significa que la puerta no está bien alineada o que la junta está desgastada. Comprueba la puerta e instala también cortinas de tiras para evitar que los ventiladores de la nevera aspiren aire caliente.
Comprueba el termostato del radiador
El termostato situado cerca de la puerta principal suele indicar una temperatura más alta. Instala un termómetro cerca de la parte trasera de la nevera portátil y utilízalo como indicador principal para no ajustar la temperatura a un valor demasiado bajo basándote en el termostato de la parte delantera.
Elabora un calendario de puesta en marcha
Los equipos de cocina de uso profesional suelen tardar entre 15 y 60 minutos en calentarse. No enciendas los hornos, las vaporeras, las parrillas, las ollas para pasta, las planchas y las freidoras antes de tiempo. Programar el encendido y el apagado puede suponer un ahorro de cientos de dólares al año.


