Las cifras no mienten. La generación millennial es enorme: la más numerosa desde la de los baby boomers. Así que, si aún no forman parte de la plantilla de tu restaurante, lo harán… y probablemente a lo grande.
Estas personas de entre 25 y 40 años (nacidas entre 1977 y 1992) tienen un alto nivel de formación, dominan la tecnología y tienen confianza en sí mismas. Han alcanzado la mayoría de edad en una época de rápida evolución tecnológica, lo que las convierte en personas capaces de realizar múltiples tareas a la vez y con mucha energía. Tienen grandes expectativas y están deseosos de trabajar en equipo para afrontar retos. Valoran los resultados inmediatos en su trabajo y desean ascender rápidamente. Hasta aquí todo bien, ¿verdad? También tienden a mostrar poca lealtad hacia sus empresas. Por eso es fundamental contratar a los mejores candidatos y, a continuación, saber cómo formarlos, motivarlos y retenerlos.
Acércate a los millennials y establece contacto con ellos
Para atraer a candidatos millennials, primero hay que entender qué es lo que les motiva. El equilibrio entre la vida laboral y personal es fundamental. Sus padres y su familia son muy importantes para ellos, al igual que su deseo de celebrar la diversidad y la tolerancia hacia diferentes estilos de vida y comportamientos. Son pragmáticos y trabajadores, pero también dedican más tiempo al voluntariado que otras generaciones. De hecho, el 70 % destaca la importancia de contribuir a la sociedad y tener conciencia cívica. Les preocupa la responsabilidad corporativa y, según un estudio de la Universidad de Bentley, el 95 % afirma que la ética de una empresa es importante a la hora de elegir un lugar de trabajo. Esto hace que no sean una generación tan centrada en el “yo” como mucha gente piensa.
Una forma que tienen los restaurantes de atraer a los trabajadores es utilizar la misma fórmula que emplean para captar a los clientes: contar su historia. Si ofreces oportunidades profesionales, mantienes unos estándares de responsabilidad social y fomentas la conciliación entre la vida laboral y personal, asegúrate de que todo ello forme parte de tu oferta de empleo.
Ten en cuenta todas las vías de selección de personal: empieza por Internet y ve más allá
¿Dónde encontrarán los millennials tu empresa? Lo más probable es que sea en Internet. La revista Lioness afirma que las redes sociales se han convertido en el lenguaje de esta generación, y llegar a ellos depende de tu capacidad para establecer una conexión digital con tu empresa y tu historia. Independientemente de las páginas web que utilices para reclutar candidatos —snagajob.com, hcareers.com, hospitalityonline.com, glassdoor.com, etc.—, debes incluir tu historia para atraer a los millennials.
Para empezar, puedes actualizar regularmente tu perfil en Facebook y LinkedIn. Ya sabes lo fácil que es atraer clientes publicando en Internet las ofertas especiales del almuerzo. Contar tu historia en las redes sociales puede ser una forma igual de eficaz de atraer a empleados. Del mismo modo que tu menú dice mucho de tu clientela, tu historia resultará atractiva para las personas que buscan trabajo.
Tener una presencia sólida en Internet es importante, pero no hay que pasar por alto otras vías. Además de los portales electrónicos imprescindibles, puede merecer la pena colaborar con centros de enseñanza superior y universidades para encontrar candidatos a puestos de trabajo. Muchos programas ofrecen prácticas que brindan la oportunidad de «probar antes de comprar» para encontrar trabajadores que encajen bien, tanto para ti como para ellos.
La práctica hace al maestro
Una vez que hayas contratado a tu candidato ideal, la formación es esencial. De hecho, los millennials la exigirán, según Dan Longton, presidente de TraitSet, una empresa de formación laboral. El cambio forma parte de su ADN, y la retroalimentación regular por parte de los responsables aporta los mejores resultados y una sensación de logro. Pero cuidado: los millennials se han criado en un entorno en el que todo el mundo era un ganador. Quieren explicaciones, no órdenes, afirma el fundador de Millennial Branding, Dan Schawbel. Quieren comprender el “porqué” que hay detrás de cada decisión, visión y misión antes de comprometerse plenamente. A sus ojos, los lavaplatos son tan esenciales para la organización como un director general y tienen derecho a recibir la misma información sobre la empresa y el lugar que ocupan en ella.
La formación individualizada, basada en el sistema de compañeros, puede mejorar las relaciones entre los empleados, pero incluso el mejor mentor puede dar malos consejos a un empleado nuevo. Restaurant-hospitality.com recomienda complementar la formación presencial con materiales formativos disponibles en línea o a través de aplicaciones móviles. Esto garantiza la coherencia de los mensajes y permite a los trabajadores por horas tener cierto control sobre su desarrollo profesional.
Tras la educación, apuesta por la motivación
La formación nunca llega realmente a su fin. Es un proceso continuo que requiere motivación. Longton señala que incluso tus mejores empleados necesitan que se les guíe. Demostrarles que te interesas por ellos a largo plazo, quizá con el deseo de convertirlos en futuros líderes, es un gran factor de motivación.
Según Longton, es importante derribar las barreras que ayudan a sacar lo mejor de un trabajador, pero también lo es levantar barreras que establezcan un marco para el crecimiento. Hablar sobre el potencial de crecimiento, ofrecer críticas constructivas y fijar objetivos clave —como un aumento de sueldo o un ascenso— ayudará a fomentar la confianza.
Mantén a tus empleados contentos y consigue que se queden más tiempo
Según Forbes.com, todos estos son ejemplos de otro factor motivador para los millennials: el compromiso. Y eso conduce a la felicidad a largo plazo. Mostrar interés por los empleados como personas, gestionar bien el tiempo y organizar reuniones que fomenten un espíritu de familia son factores que contribuyen a la satisfacción.
La Encuesta sobre la Generación Millennial de Deloitte de 2016 se hace eco de esta opinión y va un paso más allá. Dar prioridad a los empleados y contar con una base sólida de confianza e integridad son características que esta generación valora.
La flexibilidad horaria es uno de los factores que hay que tener en cuenta a la hora de dar prioridad a los empleados. Un buen ejemplo es permitir que un trabajador haga horas extras un día para poder tomarse libre al día siguiente, o implantar una semana laboral de cuatro días para adaptarse a los horarios personales.
Los millennials se han criado con la idea de cuestionar la autoridad, por lo que necesitan sentirse capaces de hablar con cualquier persona de la organización sobre cualquier tema. Ofrecerles vías para alcanzar sus objetivos profesionales, proporcionarles responsabilidades laborales variadas y permitirles abordar las tareas de forma creativa son aspectos clave para ganarse su lealtad y retenerlos.


