La alergia a la leche es una de las ocho alergias alimentarias más frecuentes en Estados Unidos y es la alergia alimentaria más común entre los bebés y los niños pequeños.
Cómo manejar las alergias a la leche
La única forma de controlar las alergias alimentarias es evitar estrictamente los alimentos y leer las etiquetas. Afortunadamente, detectar fuentes ocultas de leche en las etiquetas se ha vuelto mucho más fácil desde que entró en vigor en 2006 la Ley de Etiquetado de Alérgenos Alimentarios y Protección del Consumidor (FALCPA). Desde entonces, los ocho alérgenos principales, entre los que se incluye la leche, deben figurar en todas las etiquetas de los productos en términos sencillos dentro de la lista de ingredientes. No obstante, informarse sobre las fuentes inesperadas de alérgenos es otra forma de prevenir la exposición y/o una reacción.
Evita los alimentos que contengan leche o cualquiera de estos ingredientes:
- Mantequilla, grasa de mantequilla, aceite de mantequilla, ácido de la mantequilla, éster(es) de la mantequilla.
- Suero de leche.
- Caseína.
- Hidrolizado de caseína.
- Caseinatos (en todas sus formas).
- Queso.
- Requesón.
- Nata.
- Cuajada.
- Natillas.
- Diacetilo.
- Ghee.
- Mitad y mitad.
- Lactalbúmina, fosfato de lactalbúmina.
- Lactoferrina.
- Lactosa.
- Lactulosa.
- Leche (en todas sus formas, incluida la condensada, los derivados lácteos, la leche en polvo, la evaporada, la leche de cabra y la de otros animales, la desnatada, la malteada, la grasa láctea, la desnatada, la en polvo, la proteica, la desnatada, los sólidos lácteos y la entera).
- Hidrolizado de proteína de leche.
- Pudín.
- Recaldent.®
- Caseína de cuajo.
- Nata agria, sólidos de nata agria.
- Sólidos de la leche agria.
- Tagatosa.
- Suero de leche (en todas sus formas).
- Hidrolizado de proteína de suero.
- Yogur.
A veces, la leche se encuentra en los siguientes productos:
- Aroma artificial de mantequilla.
- Productos de panadería.
- Caramelos de caramelo.
- Chocolate.
- Cultivos de fermentos lácticos y otros cultivos bacterianos.
- Carne en conserva, perritos calientes, salchichas.
- Margarina.
- Nisina.
- Productos no lácteos.
- Turrón.
Fuentes inesperadas de leche
- Embutidos en lonchas: si se utiliza una cortadora tanto para la carne como para el queso, la leche presente en el queso podría contaminar la carne, lo que podría provocar una reacción.
- El atún en conserva puede contener caseína, un derivado de la leche.
- Muchos productos cárnicos, como las salchichas, contienen caseína como aglutinante.
- Mantequilla derretida, que suele acompañarse de alimentos a la parrilla, como los filetes.
- Muchos productos no lácteos contienen caseína.
Lo que los operadores del sector de la restauración deben tener en cuenta respecto a las alergias a la leche
Muchos productos alimenticios no lácteos contienen caseína, que es un derivado de la leche y se considera un aditivo alimentario según la legislación sobre etiquetado de alimentos, lo que permite que el producto siga etiquetándose como no lácteo. Sin embargo, las personas alérgicas a la leche deben evitar los productos que contengan caseína, ya que es un derivado de la leche y puede provocar una reacción alérgica. Siempre es recomendable leer la lista completa de ingredientes para asegurarse de que el producto no contenga leche. Aunque la caseína no está sujeta a la “Ley de etiquetado de ingredientes alimentarios”, sí lo está a la “Ley de etiquetado de alérgenos alimentarios” y debe identificarse como leche (por lo tanto, la leche seguirá figurando como alérgeno común cuando se incluya la caseína).
Sustitutos de la leche que conviene tener en cuenta
La leche enriquecida de soja, almendra y/o arroz son los sustitutos líquidos más habituales de la leche de vaca para las personas alérgicas a esta. Estas alternativas enriquecidas suelen aportar los mismos nutrientes que la leche de vaca, lo que sin duda alivia las preocupaciones sobre una posible carencia nutricional. Además, a la hora de cocinar u hornear, la leche es muy fácil de sustituir y puede reemplazarse por agua (o zumo en determinados casos) en cantidades iguales.
¿Cuál es la diferencia entre una alergia a la leche y una intolerancia?
Una persona alérgica a la leche debe evitarla en todas sus formas y cantidades. Una persona con intolerancia a la lactosa suele poder tolerar la lactosa en pequeñas cantidades y en determinados alimentos, como los quesos duros. Recuerda que una verdadera alergia puede poner en peligro la vida y provoca una respuesta del sistema inmunitario, mientras que una intolerancia no pone en peligro la vida (aunque sí causa daños al organismo) y, por lo general, provoca síntomas gastrointestinales.
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Fuente:
http://www.foodallergy.org/


