1] Coloca las remolachas en una bandeja de horno forrada con papel de horno. Ásalas en un horno de convección a 325 °F durante 50-60 minutos o hasta que estén en su punto. El tiempo de cocción dependerá del tamaño de las remolachas. Deja que se enfríen. Pélalas y quítales la piel. Córtalas en rodajas de 1/8″ de grosor. Córtalas en tiras. Colócalas en un recipiente hermético. Tápalo, etiquétalo, ponle la fecha y guárdalo en la nevera hasta que lo necesites.
2] Pon 1¾ tazas de agua y 2 onzas de remolacha asada en una batidora. Bate hasta que quede una mezcla homogénea. Pon 6 tazas de harina de tapioca en un bol de acero inoxidable. Vierte el agua de remolacha sobre la harina. Añade la sal. Mezcla el agua con la harina. Retira el exceso de harina de los bordes del bol. Frota la mezcla entre las palmas de las manos hasta que se forme una masa granulada, que debe estar lo suficientemente húmeda como para fundirse al tamizarla sobre la sartén caliente, pero lo suficientemente seca como para que no se pegue a la malla metálica del colador.
3] Coloca un colador de malla de 10″ sobre un bol de acero inoxidable limpio. En porciones manejables, vierte la harina en el colador. Con movimientos circulares, empuja la harina a través del colador. La harina tendrá un aspecto seco cuando hayas terminado. Repite el proceso hasta que toda la harina haya pasado por el colador. Pon un puñadito de harina en la palma de la mano y apriétala. Debería aglutinarse formando un grumo. Si no es así, rocía un poco de agua con una botella pulverizadora sobre la harina. Mezcla y tamiza de nuevo. Si está demasiado húmeda, añade una pequeña cantidad de harina de tapioca. Mezcla y tamiza de nuevo, si es necesario.
Para prepararlo a la carta:
1] Pon una sartén antiadherente de 10″ a fuego medio-bajo. Vierte ¾ c. de la mezcla de harina de tapioca en un colador de malla media de 6″. Mantén la harina suelta al llenar la taza. Tamiza la harina de forma uniforme sobre el fondo de la sartén. Cuando los gránulos tocan la sartén, se aglomeran rápidamente.
2] Utiliza un pincel de repostería para extender la mezcla por los bordes, de modo que la tapioca tenga un grosor uniforme. Dale forma de tortita con un ligero movimiento. Cocínala durante 1 minuto o hasta que la tortita se deslice con facilidad por la sartén. Dale la vuelta a la tortita. Déjalo cocinar otro minuto y, a continuación, dale la vuelta una vez más. Retíralo de la sartén con la parte lisa hacia abajo.
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