1. Pon a hervir una olla grande con agua salada y sazonada. Añade la pasta, remueve y deja que vuelva a hervir. Remueve de vez en cuando para evitar que la pasta se pegue. Cuécela durante unos 10 minutos o hasta que alcance el punto de cocción deseado. Escúrrela en un colador y enfríala rápidamente con hielo para detener la cocción. Añade un poco de aceite para evitar que se peguen. Sazona con sal y pimienta. Mezcla bien. Haz esto con antelación para servirla.
2. Para prepararla, recalienta la pasta en una olla grande provista de un colador para pasta. Echa la pasta precocinada en el colador y colócalo en el agua hirviendo a fuego lento. Recalienta durante unos 30 segundos y, a continuación, escurre el agua. Echa solo la pasta en una sartén.
3. Añade la salsa boloñesa a la sartén. Calienta la salsa y la pasta sin dejar de remover hasta que alcancen una temperatura mínima de 165 °F. Si es necesario, ajusta la consistencia con un poco del agua de la pasta y sazona con sal y pimienta.
4. Sirve la pasta y la salsa en un cuenco poco hondo y decora con queso Parmesano Reggiano y una hoja de albahaca. Sirve inmediatamente.
Para obtener más información nutricional, inicia sesión en Gestión del menú de ciclos y busca el nombre de clave 0207647. ¿No utilizas la gestión del menú de ciclos? Más información.
Busca en nuestra web…