1. Coloca las pechugas de pollo en una bandeja de horno forrada con papel de horno. Sazona al gusto con sal y pimienta. Unta 2 oz. de duxelles sobre cada pechuga de pollo. Introduce la bandeja en un horno de convección precalentado a 350°F. Cocina durante un máximo de 12 minutos o hasta que estén bien hechas. Espolvorea 1/4 oz. de queso parmesano rallado sobre la duxelles de cada pechuga de pollo. Vuelve a meterla en el horno hasta que el queso se haya derretido.
2. Corta las patatas por la mitad a lo largo. Rocía la parte cortada de las patatas con aceite en aerosol. Colócalas en una plancha caliente. Cocínalas hasta que estén doradas y bien calientes.
3. Echa 1/2 cucharadita de aceite de canola en una sartén antiadherente precalentada. Añade 1 oz de pimientos rojos a la sartén. Sazona al gusto con sal y pimienta. Remueve en la sartén a fuego medio hasta que se calienten bien.
4. Vierte 1 1/2 oz. de salsa de pollo asado calentada en la parte delantera de un plato de servir calentado. Coloca una pechuga de pollo calentada encima de la salsa. Coloca 2 oz. de mezcla de alubias y zanahorias calentada en la parte superior del plato, junto al pollo. Coloca los pimientos encima. Coloca 3 oz. de mitades de patata con la parte asada hacia arriba junto a las verduras.
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