Lávate las manos. Corta el pan en rebanadas de 1/2 oz. o 30 rebanadas por barra. Colócalas en una sola capa sobre bandejas de horno forradas con papel de horno. Unta un lado con aceite de oliva. Mételas en un horno precalentado a 300°F, con el lado untado hacia abajo, hasta que la parte superior esté seca y crujiente. Dar la vuelta a las rebanadas y hornear hasta que la parte superior esté seca y crujiente. Cubrir con film transparente para servir más tarde. Secar los pimientos rojos asados con papel de cocina. Colocarlos en un robot de cocina equipado con una cuchilla metálica. Triturar a pulsos hasta obtener una textura granulada. No los hagas puré. Pásalos al bol de una batidora eléctrica equipada con un accesorio de paleta. Añade el queso crema, el queso cheddar, el condimento para mojar pan, la salsa Worcestershire y el rábano picante. Bate a velocidad media hasta que quede todo bien mezclado. Sazona con sal y pimienta. Coloca 6 oz. de la crema para untar en cuencos o moldes individuales. Cubre cada recipiente con film transparente. Guárdalos en un recipiente hermético, etiquétalos, anota la fecha y guárdalos en la nevera para su consumo posterior. Ponto crítico de control (CCP): Conservar en la nevera a 41 °F o menos.
Para preparar a la carta
Coloca un molde con la crema de pimiento en una fuente y pon 7 crostini en la fuente, junto al molde.
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