Lávate las manos. Corta la barra de pan por la mitad a lo largo y, a continuación, córtala en cuartos. Guárdala en un recipiente hermético, etiquétala, ponle la fecha y consérvala hasta que la necesites.
Lava todos los productos frescos sin envasar bajo el grifo. Escúrrelos bien. Unta generosamente con aceite de oliva ambos lados del pan, dejando que el aceite se empape bien en el pan. Presiona el pan sobre una parrilla o una plancha caliente, colocando un peso encima para aplanarlo. Coloca el pan en un plato de servir caliente. Espolvorea cebolla y tinga de pollo calentada por encima del pan. Esparce chiles verdes, lechuga y tomates sobre el pollo. Vierte un chorrito de crema agria por encima del pollo. Espolvorea el queso y el cilantro sobre la crema agria y sirve.
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