Si has mirado recientemente la etiqueta de algún alimento, quizá hayas notado que ahora ofrece más información. Cada vez son más los productos que se esfuerzan por destacar sus características. Estas indicaciones en las etiquetas pueden abarcar desde los beneficios para la salud hasta el resaltado de los cambios introducidos en los productos. Esta tendencia podría estar relacionada con el concepto de transparencia
Algunos consumidores buscan más información sobre los productos que compran y las comidas que consumen fuera de casa. Recientemente, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha reconocido esta tendencia hacia la transparencia de una forma diferente, al afirmar que aportará más transparencia al proceso de actualización de las Directrices dietéticas para los estadounidenses. A continuación, te presentamos cuatro afirmaciones habituales que aparecen en las etiquetas:
Orgánico USDA
Seguramente ya conoces bien el símbolo «USDA Organic». Aparece en productos que van desde frutas y verduras hasta cereales para el desayuno y aperitivos.
El término «ecológico» hace referencia a productos elaborados mediante métodos que protegen el medio ambiente y evitan la mayor parte de los materiales sintéticos, como los pesticidas y los antibióticos. Explotaciones agrícolas y empresas de transformación ecológicas:
- Preservar los recursos naturales y la biodiversidad
- Apoyar la salud y el bienestar de los animales
- Facilitar el acceso al aire libre para que los animales puedan manifestar sus comportamientos naturales
- Utiliza únicamente materiales autorizados y no utilices ingredientes modificados genéticamente.
Para utilizar el Orgánico USDA Para obtener el sello «USDA Organic», los productores deben someterse a inspecciones anuales in situ y mantener los alimentos ecológicos separados de los no ecológicos. Los productos que contengan al menos un 95 % de ingredientes ecológicos pueden utilizar el sello «USDA Organic» en su envase o etiqueta.
Si utilizas productos ecológicos u otros ingredientes en tu menú, quizá merezca la pena averiguar si esto es importante para tus comensales. En caso afirmativo, ¿indicas esta información en tu menú o tu personal está al corriente de ello para poder comunicársela a los comensales si se lo preguntan?
Sin OGM (Organismos Genéticamente Modificados)
En su definición más sencilla, los organismos modificados genéticamente (OMG) son cualquier ingrediente cuyo material genético haya sido alterado. Algunos ejemplos pueden ser la sandía sin semillas o la soja con un mayor contenido de ácidos grasos omega-3. A veces, los cultivos se modifican genéticamente para reducir su susceptibilidad a sufrir daños. A principios de mayo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) presentó una propuesta de normativa para el etiquetado de los ingredientes transgénicos; ha propuesto el uso del término “modificado genéticamente” y continúa definiendo como “un alimento (A) que contiene material genético modificado mediante técnicas de recombinación in vitro del ácido desoxirribonucleico (ADN); y (B) cuya modificación no podría obtenerse de otro modo mediante métodos de mejora genética convencionales ni encontrarse en la naturaleza“ (1). Aunque el plazo para presentar comentarios públicos se extiende hasta julio, el USDA ha propuesto varias etiquetas ”BE“ o ”Bioengineered“ para su uso en los productos.
Es posible que algunos clientes estén interesados en recibir información sobre los OMG. Si utilizas ingredientes que cumplen con este etiquetado, ¿lo sabes? Plantéate compartir esta información con los clientes si te la solicitan. No es necesario que adoptes una postura concreta respecto a los OMG en general, pero el simple hecho de compartir la información podría resultar importante para algunos clientes.
Uso de hormonas y antibióticos
Cada vez es más habitual informarse sobre el uso de antibióticos en la carne y las aves de corral. Este es otro ejemplo de un tema sobre el que los consumidores o los comensales quizá quieran saber más al consultar un menú.
La FDA permite que los productos lleven la indicación “sin antibióticos” si se aporta la documentación suficiente. Según la definición de la Servicios de Seguridad e Inspección Alimentaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el término “sin antibióticos añadidos” podrá utilizarse en las etiquetas de los productos cárnicos o avícolas si el productor presenta a la Agencia la documentación suficiente que demuestre que los animales se han criado sin antibióticos.
La indicación «sin hormonas» solo se aplica realmente a la carne de vacuno. Si ves esta afirmación en productos avícolas, no tiene realmente sentido. La normativa federal no permite el uso de hormonas en los productos avícolas, por lo que no es necesario utilizarla como argumento de marketing, ya que todos los productos avícolas deberían estar libres de hormonas añadidas.
Si la carne de vacuno lleva esta etiqueta, debe cumplir con los requisitos del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y poder aportar la documentación adecuada que demuestre que no se han utilizado hormonas en la cría de los animales.
Etiqueta limpia
No existe una definición estándar del término “clean label” en el sector, por lo que, si ves productos etiquetados como “limpios”, es importante indagar un poco más. ¿Cómo ha definido el fabricante o el proveedor de ese producto el término “limpio”, o qué ha cambiado para que ahora el producto pueda denominarse «limpio»?”
A medida que la gente se preocupa cada vez más por la transparencia, son cada vez más los productos que “depuran” sus ingredientes. Este proceso puede variar en función del fabricante. Por ejemplo, puede consistir en eliminar el sirope de maíz con alto contenido en fructosa, los colorantes artificiales o acortar la lista de ingredientes. Gordon Food Service ha lanzado su Programa Clear Choice para ayudar a identificar dónde se cultivan, procesan o fabrican los productos. Clear Choice ofrece transparencia sobre los productos de seis categorías para ayudar a satisfacer la demanda de aquellas personas a las que les preocupa qué contienen (y qué no contienen) los productos que compran y consumen.
Si tu establecimiento está pensando en indicar que determinados platos del menú son “saludables”, es importante que también informes a tu personal sobre los cambios concretos para que los clientes puedan estar al corriente. Por ejemplo, ¿ha sustituido el pollo convencional por pollo ecológico y también ha cambiado el adobo para incluir hierbas frescas en lugar del adobo envasado, reduciendo así por completo la cantidad de ingredientes utilizados? Si esto es algo importante para sus clientes, poder mantener estas conversaciones con ellos reforzará aún más su compromiso con la transparencia.


