La gestión de la seguridad alimentaria comienza en el momento de recibir los suministros del servicio de restauración. Es importante impartir formación sobre el servicio de restauración y contar con un procedimiento que garantice que se introducen en el establecimiento alimentos seguros y de calidad. Para garantizar la seguridad de tus clientes, sigue estas directrices sobre cuándo rechazar productos durante una entrega.
Cómo comprobar el pedido de comida a domicilio
Comprueba las temperaturas
Se deben comprobar las temperaturas de los productos en el momento de la entrega. Si alguna de ellas no se encuentra dentro del rango recomendado, se debe rechazar el producto.
- Alimentos fríos: cualquier alimento TCS frío debe recibirse a una temperatura igual o inferior a 41 °F.
- Leche: se puede recibir a una temperatura de 45 °F o inferior (asegúrate de enfriar la leche hasta 41 °F o menos en un plazo de cuatro horas).
- Huevos con cáscara: recibirlos a una temperatura igual o inferior a 45 °F
- Alimentos calientes: cualquier alimento TCS caliente debe recibirse a una temperatura de 135 °F o superior.
- Alimentos congelados: deben estar completamente congelados en el momento de su recepción.
Asegúrate de rechazar los alimentos congelados si el envase o la base de la caja presentan manchas de líquido. Rechaza también los alimentos congelados si hay indicios de descongelación y recongelación, como hielo o líquido congelado en el producto o en el envase.
Revisar los envases de los alimentos
El embalaje de los alimentos debe inspeccionarse siempre durante las entregas de los servicios de restauración. Debe rechazarse cualquier envase que presente agujeros. En el caso de los productos en lata, rechaza cualquier envase cuyas tapas estén abombadas. No se debe aceptar ningún producto cuyo precinto esté roto, al que le falte la etiqueta o cuyo embalaje esté sucio. No aceptes ningún producto que parezca haber sido manipulado.
Evaluar la calidad de los alimentos
La calidad de los alimentos que compras es muy importante. Asegúrate de rechazar cualquier alimento que tenga moho o una textura incorrecta (por ejemplo, los alimentos húmedos nunca deben entregarse secos). Nunca aceptes un producto que presente signos de daños causados por plagas. Cualquier alimento que tenga un olor o un color anómalos debe rechazarse.
Las anteriores son recomendaciones generales sobre cuándo deben rechazarse los productos en el momento de la entrega. Asegúrate de revisar las normas de calidad que tenga establecidas tu empresa en relación con la recepción de entregas para garantizar que se cumplan.


