¿Alguna vez has comprado alimentos y te has preguntado por qué algunos productos tienen una fecha de “consumo preferente” y otros una fecha de “venta preferente”? Aquí tienes una breve explicación sobre lo que significan estos términos.
Definición de los códigos de fecha
Relaciones abiertas
- “Fecha de venta” Las fechas indican a una tienda durante cuánto tiempo debe tener un producto a la venta.
- “Consumir preferentemente antes del (o antes del)” Las fechas indican el momento óptimo de sabor o calidad. No se trata de una fecha de compra ni de una fecha de caducidad.
- “Consumir antes del” Las fechas indican la última fecha recomendada para utilizar el producto mientras se encuentre en su mejor estado. Esta fecha la determina el fabricante del producto.
Citas en pareja
- Números de embalaje destinados exclusivamente al fabricante.
Según la normativa federal, no es obligatorio indicar una fecha de consumo preferente, salvo en el caso de la leche de fórmula para lactantes (en estos productos se exige indicar la fecha de caducidad). La fecha de consumo preferente en los productos alimenticios consiste en el uso de una fecha del calendario para ayudar a determinar durante cuánto tiempo un alimento se mantiene en óptimas condiciones. Es importante señalar que la fecha de consumo preferente NO es una fecha relacionada con la seguridad alimentaria. Una vez pasada esa fecha, es posible que un producto alimenticio ya no se encuentre en su mejor estado de calidad, pero debería seguir siendo seguro si se ha manipulado correctamente y se ha conservado a las temperaturas adecuadas. Si se congela un producto perecedero, no importa qué fecha figure en el envase, ya que los alimentos que se mantienen congelados son seguros indefinidamente.
Los productos en conserva incluyen un código de envasado (una serie de números y/o letras) que permite el seguimiento del producto en el comercio interestatal. Este es un ejemplo de “fecha de cierre”. Este tipo de fecha permite a los fabricantes rotar sus existencias y localizar los productos en caso de una retirada del mercado. Estas fechas NO deben ser interpretadas por los consumidores como fechas de «consumo preferente». No existe ningún libro ni página web que explique la conversión de los códigos en fechas, ya que cada fabricante puede utilizar un sistema de codificación propio. Los alimentos en conserva son seguros para el consumo de forma indefinida, siempre y cuando no se expongan a temperaturas bajo cero ni a temperaturas superiores a 90ºF (32,2ºC).
Si los alimentos que has comprado adquieren un olor, sabor o aspecto anómalos debido a que se han echado a perder, no debes consumirlos por motivos de calidad. Si los alimentos se manipulan de forma incorrecta (por ejemplo, si se dejan a la intemperie durante varias horas en un picnic en un día caluroso), el producto podría provocar una intoxicación alimentaria antes de la fecha de “consumir antes de” o “consumir preferentemente antes de”. Si alguna vez tienes dudas sobre la seguridad de un producto alimenticio, siempre es más seguro desecharlo. En otras palabras: “¡En caso de duda, tíralo!”


