En memoria y homenaje a Paul Gordon, 1923-2008.
Paul Gordon influyó en la vida de muchísimas personas con su calidez, humildad y generosidad. Aunque dedicó su carrera al sector de la restauración y es más conocido por sus logros empresariales, el impacto que Paul tuvo en los demás va mucho más allá de este sector.
Su compromiso con la integridad y su sincera preocupación por cada cliente, proveedor, empleado y sus familias sentaron las bases de una cultura empresarial que sigue definiendo hoy en día a Gordon Food Service. Paul dejó un sólido legado espiritual que iluminará el camino a las generaciones venideras, ya que su legado abarca relaciones sólidas, la fe en un Dios amoroso y el compromiso con el servicio a los demás.
Queridos amigos:
Ahora que este capítulo de mi vida junto a Paul llega a su fin, quiero expresar mi más sincero agradecimiento por todas vuestras amables muestras de cariño. Al leer vuestros comentarios, se me llenaron los ojos de lágrimas al darme cuenta de lo mucho que queríais y respetabais a Paul. Nunca imaginé el enorme impacto que Paul había tenido en vuestras vidas.
Creo que los que estáis en GFS y habéis creado este blog le habéis gastado una broma a Paul. Sé que lo habría vetado si hubiera sabido todos los elogios que iban a llover después.
Tengo una anécdota que contar sobre la buena memoria de Paul. En una feria gastronómica celebrada hace poco, Paul y yo estábamos paseando por los pasillos. Vi a un hombre cuyo nombre debería haber sabido. Le pregunté a Paul en voz baja: “¿Cómo se llama?”. No se acordaba hasta que se dieron la mano. Enseguida, Paul dijo: “Hola, Bob, ¿qué tal?”.
Una vez más, me gustaría daros las gracias por vuestro cariño y vuestras oraciones por Paul, nuestra familia y por mí. Todos nos hemos sentido animados y bendecidos. El Señor ha sido nuestro compañero y nuestro apoyo constantes a lo largo de estos meses difíciles. Hemos experimentado Su paz.
Pablo querría que os dejara un versículo para que lo meditéis: “Quien oye mi palabra y cree en el que me ha enviado tiene vida eterna y no será condenado; ha pasado de la muerte a la vida”. Juan 5:24
~ Dottie Gordon
15 de mayo de 2008
Familia,
Gracias por compartir a Paul con nosotros. Seguro que has pasado momentos maravillosos a solas con él. ¿Cómo podría alguien ser tan alegre como Paul desde el amanecer hasta el atardecer, y más allá? Solo su vida lo explica.
Gracias, Paul, por compartir esto conmigo. Gracias por ser tan abierto y fiel.
~ Jon, 19 de mayo de 2008
Mi recuerdo más entrañable de Paul tuvo lugar el pasado mes de octubre. Mi familia estaba en la oficina y Paul nos saludó con su habitual calidez. Tras charlar un rato con él, mi hija Susan, de dos años, quiso cantar, y ella y Paul entonaron juntos “It is Well with My Soul”. Fue un momento tan encantador como hermoso. Estoy agradecido por el legado piadoso que Paul nos deja a todos, pues, a pesar de todas las cosas buenas que hizo, su esperanza no residía en lo que él había hecho, sino en lo que hizo Jesús.
En la carta que nos escribió en marzo, nos recordó su seguridad en Cristo: “La única razón por la que puedo hablar con tanta confianza es la gracia de Dios. La Biblia dice que todos estamos lejos de cumplir los estándares de Dios. ¡Solo estoy en paz con Dios porque Jesús pagó el castigo que me correspondía a mí!”.”
Las palabras de Pablo me recuerdan otro himno:
“No es lo que han hecho mis manos lo que puede salvar mi alma culpable;
Nada de lo que ha soportado mi cuerpo, con su esfuerzo, puede sanar mi espíritu.
Ni lo que siento ni lo que hago pueden darme la paz con Dios;
Ni todas mis oraciones, ni mis suspiros, ni mis lágrimas bastan para soportar mi terrible carga.
Solo tu obra, oh Cristo, puede aliviar este peso del pecado;
Solo tu sangre, oh Cordero de Dios, puede darme paz interior.
Tu amor hacia mí, oh Dios, y no el mío, oh Señor, hacia ti,
”pueda librarme de esta oscura inquietud y liberar mi espíritu».”
A la familia Gordon: sabemos que el dolor, aunque sea temporal, sigue siendo muy real, y confiamos en el “Dios de todo consuelo, que nos consuela en todas nuestras aflicciones”; pero también decimos triunfalmente: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (2 Cor. 1:3-4; 1 Cor. 15:55-57)
~ Dan Simpson, PMT, 19 de mayo de 2008
Tuve el placer de hablar con Paul en un par de ocasiones. La más reciente fue en la Reunión Anual de OV, donde tuve el gran honor de acompañar a Paul, a Dottie y a otros miembros de la familia desde cada una de las reuniones departamentales. Cuando llevaba a Paul en silla de ruedas desde la reunión de Ventas, Marketing y Administración a la sala contigua, la gente que había en los pasillos se acercaba para estrecharle la mano. Era evidente que estaban realmente agradecidos de que formara parte de su reunión, quizá incluso deseando que se quedara un rato más. Cuando lo llevé en silla de ruedas a la reunión del Almacén, todos le dedicaron una ovación de pie. Lo mismo ocurrió en la reunión de Transporte. Sé de primera mano que estaba feliz de estar en nuestra Reunión Anual y que fue él quien se sintió honrado de estrechar la mano a los ganadores del Gold Club y de los equipos.
Echaremos mucho de menos a Paul. Que Dios bendiga a la familia Gordon.
~ Karen Faust ~ División del Valle de Ohio, 19 de mayo de 2008
Una imagen mental de Paul Gordon se me quedó grabada a fuego al principio de mi carrera en GFS. Resultó ser una expresión definitoria del hombre al que llegué a conocer y a apreciar profundamente.
La foto se tomó una tarde nevada a mediados del invierno, hace casi 30 años. Tras un largo día en la carretera, cruzaba el aparcamiento de empleados para volver a la oficina cuando me fijé en los protagonistas. A un lado del aparcamiento, una carretilla elevadora Hi-Lo del taller tenía problemas para ganar tracción sobre la nieve y el hielo. Desde el otro lado del aparcamiento se acercaba Paul Gordon. Un pesado abrigo de negocios cubría su corpulenta complexión. Llevaba la cabeza agachada para protegerse de las inclemencias del tiempo y estaba sumido en sus pensamientos. Lo que ocurrió a continuación se ha recordado muchas veces a lo largo de los años. De un solo paso, apoyó el hombro contra el chasis de la carretilla, que daba vueltas sobre sí misma. La carretilla Hi-Lo cobró impulso de inmediato, para sorpresa del conductor, que se quedó atónito. Una sonrisa se dibujó en su rostro al mirar hacia atrás, hacia Paul Gordon, quien le había dado ese empujón.
En muchas etapas de mi vida he sentido que “las ruedas patinaban”. Me ha servido de estímulo recordar la imagen que tenía grabada de Paul Gordon “bajando un hombro” para superar los momentos difíciles.
~ Sam Woolpert, Grand Rapids Transportation, 19 de mayo de 2008
Llevo trabajando en GFS solo dos años y medio. Tuve el privilegio de conocer a Paul cuando dio una charla en nuestra sesión de orientación en (2005). Después de su intervención y al finalizar la sesión de orientación, pensé: «Qué lugar tan maravilloso va a ser este para trabajar». Paul me hizo sentir muy bienvenido e importante aquel día. En los meses siguientes, me lo encontraba en el pasillo y, como a tantos otros, me sorprendía que recordara mi nombre. Qué don tan especial, aunque solo era uno de los muchos que poseía. El funeral fue un maravilloso homenaje a Dios y a Paul. Fue un detalle muy considerado por parte de (vosotros), la familia Gordon, instalar una pantalla para que los empleados que no pudieron asistir al funeral en persona tuvieran la oportunidad de verlo en directo en el edificio 420.
Mi más sincero pésame para ti, Dottie, y para toda la familia Gordon. Mis pensamientos y oraciones están con vosotros ahora y en los difíciles días que se avecinan.
Paul era un hombre maravilloso con un corazón generoso. Nos marcó a todos aquí en GFS. Aunque Paul ya no esté entre nosotros, nunca lo olvidaremos. Lo echaremos muchísimo de menos.
~ Diane Hale, Departamento de Licitaciones, 19 de mayo de 2008
Cada vez que tenías la oportunidad de interactuar con Paul era siempre una experiencia muy memorable. Fui uno de los afortunados que pudo pasar un rato a solas con Paul, ya fuera durante el desayuno o la comida, y siempre fue un placer especial. Me siento muy afortunado de formar parte de una organización tan estupenda.
~ LuAnn Gray, 19 de mayo de 2008
Crecer como un ”bebé de GFS” ha sido una bendición. ¡Y lo más probable es que, si tú también lo eres, acabes trabajando aquí! =) Empecé a trabajar en el Marketplace a los 16 años y uno de mis primeros clientes mientras me formaba fue, como era de esperar, Paul Gordon. Me echó un vistazo y me dijo: «Recuerdo cuando medías así de alta», colocando la mano más o menos a la altura de la rodilla. Me dijo: «Te lo dije: algún día trabajarías aquí». Cuando volví a casa y se lo conté a mi madre (solo para ver si era cierto), efectivamente, lo era. ¡Tenía una memoria fantástica! Cuando tuve a mi hija, la miró y dijo: «¡Aquí tenemos a otra empleada de GFS!».
Algo me dice que… tiene razón. =)
¡Va en el tren hacia el cielo y nos ha reservado un asiento a todos! Que tengas un viaje tranquilo.
~ Lillie Woodwyk~ Chain Accounts, 19 de mayo de 2008
Empecé mi carrera en GFS en el verano de 1988. Al igual que muchos otros empleados del almacén de Brighton, conocí a Paul Gordon con un firme apretón de manos en mi propia zona de trabajo. Por aquel entonces, la fuerza del apretón de manos de Paul, en comparación con el mío, me pareció bastante abrumadora. Lo que siempre me impresionó más fue el interés que mostraba por ti y el hecho de que siempre terminaba cualquier conversación con un “GRACIAS, no podríamos hacerlo sin ti”. No puedo hablar en nombre de todos los veteranos aquí en el campus de Brighton, pero tengo la corazonada de que hay muchos aquí que guardan un lugar especial en su corazón para Paul. Si había algo que destacaba sobre todo en Paul era su capacidad para transmitir lo importante que era recordar tanto a nuestros clientes como a cada empleado que la diferencia entre GFS y la competencia eran los propios empleados de GFS. Desde contestar el teléfono correctamente hasta elegir el embalaje adecuado, personalizar un servicio de entrega de primera clase para todos y cada uno de los clientes y, lo más importante, dar las gracias a nuestros clientes por su confianza. Todos los que formamos parte de GFS desempeñamos un papel clave en el éxito de nuestra organización y Paul, a través de sus historias, nos recordaba que ningún papel era más importante que otro.
Tras recibir y compartir con mi propia familia la carta de Paul que se publicó hace unas seis semanas, no pude evitar pensar para mis adentros en el poderoso testimonio que este hombre ha dado de nuestro Señor y Salvador Jesucristo a todos aquellos con los que ha entrado en contacto. En nombre de mi esposa, mis dos hijos y en el mío propio, nuestra familia desea expresar su agradecimiento por el ejemplo que nos ha dado tan generosamente. Que Dios te bendiga, Paul, y a ti también, Dottie. Leslie y yo seguiremos incluyéndote a ti, Dottie, y a toda la familia Gordon en nuestras oraciones diarias.
~ Bill Van Atten, subdirector de Transporte de Brighton, 19 de mayo de 2008
¡Descansa en paz!
~ Almacenamiento – División de Florida, 19 de mayo de 2008
Conocí a Paul Gordon en 2007. Llegué al aparcamiento de la sede central de GFS una mañana temprano para reunirme con Jim Gordon y Tony Groll. Mientras me acercaba a la entrada principal, vi a un señor mayor sentado en las escaleras de la entrada, trasteando con un pequeño objeto mecánico. Llevaba pantalones de trabajo de color gris oscuro y una camisa a juego, así que supuse que era un empleado de mantenimiento de la empresa. Recuerdo que pensé que resultaba un poco inapropiado que un encargado de mantenimiento estuviera sentado en las escaleras de la entrada haciendo su trabajo, pero su enérgico “Buenos días, joven” me desarmó rápidamente. Intercambiamos algunas palabras y me alegró el corazón con unos comentarios alentadores. Le dije que tenía que seguir adelante, así que entré para presentarme a la recepcionista. No fue hasta entonces cuando ella me informó de que acababa de hablar con Paul Gordon. Qué gran lección me dio eso sobre no juzgar a las personas por las primeras impresiones y ser amable con todos los que te cruzas: nunca se sabe.
~ Jim Hunter – Autor de “The Servant”, 19 de mayo de 2008
Solo para que lo sepas, ¡este hombre es un buen tipo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
~ Anónimo, 19 de mayo de 2008
Me sentí muy agradecido de poder invitar a mi padre a participar en el viaje del «Winner’s Circle» el otoño pasado, después de que mi mujer diera a luz a nuestro tercer hijo apenas unas semanas antes. Una mañana en el complejo turístico, papá y yo disfrutamos de unas historias estupendas alrededor de la mesa del desayuno con Paul y Dottie Gordon. Fue un momento especial para conocerlos un poco mejor y sentir el gran cariño y el aprecio que sienten por su familia empresarial en GFS.
En cuanto me enteré, compartí la noticia del fallecimiento de Paul con mi familia. Me gustaría expresar nuestro pésame y nuestras condolencias a la familia Gordon en estos momentos de dolor. ¡Pero también nos alegramos con ellos al saber de la bendita seguridad de Paul y del legado perdurable de su fidelidad a Dios!
~ Mark Sulka, GLW, 19 de mayo de 2008
Legado.
Cada vez que reflexiono sobre la influencia de Paul y del resto de la familia Gordon, la palabra «legado» resuena en mi mente.
Es maravilloso trabajar en una organización que me inspira a elevar el listón de la integridad, el carácter y la fe, no solo en mi vida profesional, sino también en la personal.
El testimonio de la vida de Paul me impactó profundamente. Inmediatamente después del servicio conmemorativo, tomé la decisión de volver a entregar mi vida a Cristo. Al haber crecido en la iglesia, me di cuenta de que mi “primer amor” se había quedado en el camino. El siguiente paso para mí fue poner fin a una relación que no era adecuada y volver a emprender este camino con Jesucristo como la relación principal de mi vida.
Estoy muy agradecido por la oportunidad que tengo de trabajar aquí en GFS, una empresa verdaderamente arraigada en los principios y valores cristianos.
Gracias, Paul, por dar ejemplo a quienes vienen detrás de ti para que continúen con tu legado de servicio y ministerio. Ojalá todos sigamos tendiendo la mano y tocando con delicadeza las vidas de los demás, independientemente de en qué punto de nuestro camino nos encontremos, para que otros puedan conocer a Aquel que más nos ama.
~ Anónimo, 19 de mayo de 2008
Paul dejó una huella imborrable en la vida de muchas personas, tanto si solo lo conociste una vez de pasada como si eras amigo suyo desde hacía mucho tiempo. Lo echaremos mucho de menos. Mi más sincero pésame a la familia Gordon, pero también a los numerosos empleados nuevos en la empresa que nunca tuvieron la oportunidad de conocer a Paul. Creo que son ellos quienes más lo echan de menos. Su espíritu seguirá siempre vivo en GFS.
~ Anónimo, 19 de mayo de 2008
¿Qué más se puede decir de nuestro querido líder? Paul tenía una presencia especial, tanto si estaba justo a tu lado como si se encontraba en otro estado. Recuerdo que en cada feria gastronómica Paul se acercaba a mí para preguntarme cómo me encontraba tras el accidente de coche y cómo estaba mi familia, mencionándolos por sus nombres. Siempre quiero dar lo mejor de mí por él y por esta gran empresa. Le echaremos mucho de menos, pero ha dado la llamada a la acción adecuada al resto de la familia, tanto a la familia inmediata como a la familia ampliada de GFS. Dottie, esto no es un adiós, sino que le volveremos a ver en el cielo.
~ Mike Bush, gerente de la tienda de Traverse City, 19 de mayo de 2008
Cuando era estudiante de secundaria, empecé a trabajar en el almacén de la calle 50 a los 17 años. Una tarde vi a Paul caminando por el almacén hacia mí; se detuvo y me saludó llamándome por mi nombre. Me quedé alucinado de que incluso supiera mi nombre, y mucho más de que se tomara la molestia de charlar conmigo un momento. Esto me dejó un recuerdo muy positivo de Paul que siempre llevaré conmigo. Se preocupaba de verdad por su “familia de GFS”.”
~ Keith Pell, 19 de mayo de 2008
Paul Gordon era, sin duda, un hombre generoso, temeroso de Dios y que amaba a la gente. Recuerdo muchas noches en las que Paul venía a visitarnos a los empleados que trabajábamos en el tercer turno del almacén. Solo para hacernos saber que éramos importantes para la empresa y compartir alguna broma, una sonrisa, un apretón de manos firme o unas buenas risas. Paul se sabía el nombre de casi todo el mundo y, si no te reconocía, se esforzaba especialmente por decirte ‘Hola” y “Bienvenido a bordo”, ¡y hacerte sentir especial! Recuerdo que una vez un empleado mencionó que no le habían pagado la cantidad correcta. Paul sacó su cartera, se disculpó y le preguntó cuánto $ creía que le faltaba. Cuando la 50 era el único centro de distribución y la gente aparcaba en el embarrado aparcamiento de Consumers, recuerdo a Paul aparcando allí en medio de un tormenta y caminando por el barro como todos los demás.
Por otra parte, sentía un gran respeto por Paul y él es una de las razones por las que sigo trabajando para Gordon Foods después de tantos años. ¡Que Dios te bendiga, Paul, eras único!
~ Anónimo, 19 de mayo de 2008
En mis 21 años en GFS, he tenido la gran suerte de contar con muchos mentores excepcionales. A la cabeza de esa lista (a la que llamo mi «Piedestal de GFS») está Paul Gordon. El ejemplo que nos dio Paul nos animó a ser grandes embajadores de GFS y, lo que es más importante, a ser mejores personas mientras estemos aquí en la Tierra. Cindy y yo hemos tenido el honor de compartir muchos encuentros con Paul y Dottie a lo largo de los años y siempre hemos salido de ellos más inspirados para ayudar a llevar la antorcha de esta empresa fenomenal de la que tantos tenemos el privilegio de formar parte.
Aunque todos lamentamos la pérdida de este gran hombre, es una bendición saber que Paul está con el Señor y que la familia Gordon está en buenas manos. El funeral de Paul fue el más bonito al que he asistido jamás. Sin duda, ha dejado una parte de sí mismo en cada uno de los miembros de la familia. Dottie, ¡qué orgullosa debes de estar de la fortaleza, el valor y la fe que la familia Gordon ha demostrado durante toda la enfermedad de Paul!.
Gracias por compartir con nosotros a vuestro marido, padre, abuelo, tío, hermano y bisabuelo. Estoy segura de que, a estas alturas, Paul ya conoce los nombres de todos nuestros amigos y familiares que están en el cielo.
Con cariño,
Don y Cindy Stacks
~ Don Stacks, 18 de mayo de 2008
Llevo muy poco tiempo como capellán en GFS y no conocía a Paul Gordon ni a su familia. Sin embargo, quería expresar mi más sincero agradecimiento por la forma tan memorable en que se organizó el servicio fúnebre de Paul. Sin duda, fue un homenaje al Señor Jesucristo y una forma maravillosa de recordar la vida de Paul.
~ Joyce Wheeler, colaboradora de GFS Care, 18 de mayo de 2008
Qué servicio tan increíble el del martes, y presentado de tal manera que me hizo sentir muy afortunada de poder formar parte de él. Gracias, Dottie y a toda la familia, por dar a todos los empleados la oportunidad de compartir este momento. Fue maravilloso ver a los nietos, a los que no había visto antes, transmitir mensajes y recuerdos cariñosos de su abuelo. Desde el momento en que me presentaron los ‘Propósitos y Filosofías de Gordon» hace más de ocho años, he sido una persona diferente. Tener el privilegio de trabajar para una empresa cuyos líderes creen en Jesucristo y comparten abiertamente su fe con los demás es una bendición que a las personas ajenas a esta empresa les cuesta comprender. Paul Gordon fue un auténtico servidor y alguien que me inspiró de muchas maneras. Siempre guardaré un grato recuerdo de dos eventos diferentes del «Winners Circle» en los que mi mujer y yo tuvimos el honor de cenar con Paul y Dottie. En San Diego, en 2004, fue una velada maravillosa y le dije a mi mujer que nunca la olvidaríamos. Era muy fácil hablar con Paul y se mostraba muy abierto a compartir tanto los éxitos como los fracasos del pasado. Tras esa experiencia, nunca pensé que volvería a tener esa oportunidad y, cuando estuvimos en San Francisco hace un par de años, mi mujer y yo nos sentamos con otras dos parejas en una mesa con capacidad para ocho personas. Recuerdo estar allí sentado, con dos sillas vacías a mi derecha, preguntándome si Paul y Dottie habrían elegido el mismo restaurante que nosotros para la ruta gastronómica. No había pasado ni un minuto desde que tuve ese pensamiento cuando oí esa voz atronadora y lo vi entrar por la puerta; él y Dottie se dirigieron directamente a nuestra mesa y nos preguntaron si podían unirse a nosotros. No podía creer la suerte que teníamos de volver a compartir una noche especial con ambos. Los recuerdos de Paul permanecerán en nuestros corazones y formarán parte de nuestras vidas para siempre. ¡Que Dios bendiga a Dottie y a la familia!
~ John Johnson, CSD, 18 de mayo de 2008
Al igual que muchos otros que han compartido sus historias, Paul me ha conmovido de una manera muy similar en numerosas ocasiones y, desde la primera vez que lo conocí, supe que tanto Gordon Food Service como Paul Gordon eran muy especiales y que había que valorarlos. Cuando empecé a trabajar en GFS, pensaba que Paul era un buen hombre de negocios, pero enseguida me di cuenta de que era mucho más que eso tras conocerlo. Paul quería a sus empleados, a sus familias y a sus clientes tanto como a su propia familia, y eso lo ha seguido demostrando año tras año.
Debemos aplicar lo que hemos aprendido de Paul y seguir tratándonos así unos a otros, además de seguir haciendo crecer la empresa con honestidad, integridad y esfuerzo.
¡Paul, no te vamos a decepcionar!
Que Dios bendiga a Paul, a Dottie y a toda la familia Gordon.
~ Dave Westphal, 17 de mayo de 2008
Después de leer muchos de los recuerdos que han compartido tantas personas, no hace más que confirmar lo que ya era evidente desde el principio. ¡Cuán bendecida es mi vida por formar parte de GFS y por conocer a Paul! Llevo 20 años aquí y me he cruzado con Paul en numerosas ocasiones. Tanto si estaba solo como si iba con mi mujer, él nos saludaba por nuestro nombre. El impacto que la familia Gordon ha tenido en mí y en mi familia no tiene precio.
Recuerdo que, en una de nuestras reuniones sobre transporte, Paul dijo: “Todos vosotros sois embajadores de la familia Gordon y todos sois imprescindibles para el éxito de GFS”. Lo he oído decir a Jim, a Dan y a muchos otros a lo largo de los años. Se me ha quedado grabado y me doy cuenta de que yo mismo transmito ese mismo mensaje.
La familia Gordon siempre ha valorado mucho a los demás y les ha dedicado grandes elogios. La visión más amplia que Paul vivió y transmitió refleja la visión que Jesús planteó hace tantos años: que las personas son lo importante. Su vida fue un homenaje a su fe y a su amor por las personas. Es un honor formar parte de una organización tan magnífica y haber tenido la oportunidad de conocer a Paul en persona.
Nuestras oraciones y nuestro agradecimiento van dirigidos a toda la familia.
Con el amor de Cristo.
John y María Musselman
Responsable de transporte, Tampa, Florida
~ Anónimo, 17 de mayo de 2008
Siempre me ha impresionado la humildad de este gran hombre. A pesar de ser una figura muy influyente en el sector de la restauración, siempre se mostraba muy cercano. La primera vez que pude conocerlo de verdad fue en mi primer “Winner’s Circle” en Williamsburg, Virginia. Tuvimos que desplazarnos en furgoneta desde Richmond, un trayecto de una hora, y allí estaban Paul y Dottie, apretujados junto al resto de nosotros, los comerciales, riendo y charlando con nosotros como ningún otro gran empresario lo haría. En ese momento supe que había algo «especial» en este hombre y en esta familia. Me siento orgulloso de haber conocido a Paul y de formar parte de una organización tan maravillosa. Lamento su fallecimiento, pero sé que se ha ido a un lugar mejor, firme en su fe. También sé que la fe de la familia Gordon les ayudará a superar este triste momento. ¡Que Dios os bendiga!
~ John Riley, 17 de mayo de 2008
Recuerdo con mucho cariño aquellas veces en que Paul se pasaba por nuestro departamento para hablarnos de un nuevo proyecto en el que quería que trabajáramos. Durante esas visitas, solía elogiar a nuestro equipo y expresarnos su agradecimiento por el trabajo que hacemos.
Pero mi recuerdo favorito es el rato que pasamos con Paul y Dottie durante una cena en Gull Lake Ministries, seguido de un paseo en pontón con Paul para ir a tomar un helado al otro lado del lago… en medio de una tormenta inesperada. A pesar de todo, Paul se rió y bromeó con cada uno de nosotros, como si fuera uno más de los miembros ‘habituales’ de nuestro equipo.
Paul era una fuente de inspiración en el trabajo, ¡pero aún más inspirador es el legado que nos dejan sus relaciones, su fe y su vida!
~ Marty Lenger, 17 de mayo de 2008
Conocemos a Paul y a Dottie desde 1963, cuando visitamos la Iglesia Bautista Bereana durante nuestro ministerio de preparación para el campo misionero, antes de partir hacia Pakistán Oriental (hoy Bangladés), donde prestamos servicio durante 40 años y a donde seguimos acudiendo cada invierno como voluntarios a corto plazo. El padre de Paul y su amigo, Harley Thomas, nos visitaron en el campo misionero en 1966, lo cual fue una bendición especial. A lo largo de los años nos hemos alojado en su casa cuando estábamos de permiso en la zona de Grand Rapids, estuvieran ellos en casa o no, y también nos hemos quedado con ellos en Gull Lake. Incluso acogieron a uno de nuestros hijos durante un tiempo cuando necesitaba un lugar donde quedarse después de la universidad. Hemos llegado a quererlos mucho a ellos y a su familia, y los consideramos amigos muy especiales. A lo largo de los años, nos han ayudado a conseguir vehículos de GFS para utilizarlos durante nuestras licencias. Seguramente también han contado con ángeles de la guarda, ya que los vehículos nunca han tenido accidentes y siguen rodando millas y millas. Él mismo le puso neumáticos nuevos a nuestra furgoneta más reciente antes de dárnosla. Gracias a su influencia, GFS también ha contribuido generosamente a la construcción de nuestro campamento en Bangladés, donde muchos jóvenes y adultos se han convertido. A lo largo de los años, hemos disfrutado juntos de paseos en barco y de varios partidos para ver a los nietos. ¡Menudo tipo! ¡Qué sabiduría piadosa! ¡Qué privilegio ser amigo de un hombre así! Nos sentimos profundamente conmovidos tras leer todos los recuerdos publicados. Le echaremos mucho de menos. ¡Qué privilegio estar en EE. UU. para asistir al velatorio y al funeral de nuestro hermano y amigo! (Nos enteramos de su cáncer mientras estábamos en Togo, en África Occidental, y acabábamos de regresar a EE. UU. desde Bangladés y África cuando nos llegó la noticia de su partida al cielo). Contamos más de diez camiones de GFS en la autopista de Grand Rapids a Chicago después del funeral. Nuestro cariño y nuestras oraciones están con vosotros, Dottie y la familia.
~ Bob y Barb Adolph, Cincinnati (Ohio), 17 de mayo de 2008
Me gustaría dar las gracias a la familia Gordon por la oportunidad de trabajar en una empresa que valora las mismas cosas que mi familia y yo. Siempre estaré agradecido por el legado que Paul ha dejado tras de sí.
Al leer la carta que recibimos de Paul Gordon el 28 de marzo, me dolió el corazón, pero al mismo tiempo se llenó de esperanza, ya que su mensaje nos animó a todos a seguir creciendo y cambiando.
Les enseñé la carta de Paul a mis padres, que nunca lo han conocido. No puedo expresar con palabras lo mucho que les ha alegrado recibirla y saber que mi carrera profesional está vinculada a una familia que comparte sus mismos valores.
~ Tricia Potter, 17 de mayo de 2008
Como he pasado casi toda mi vida adulta en GFS, eso significa que he pasado casi toda mi vida adulta bajo la influencia de Paul Gordon y la familia Gordon. No se me ocurre mejor forma de recibir esa influencia aquí en la Tierra. El ejemplo de Paul en todos los ámbitos de la vida nos ha marcado a todos y nos ha servido de modelo a seguir. Me considero verdaderamente afortunado por haber conocido a un hombre tan extraordinario.
Y Paul… tienes toda la razón… El general Sherman fue un gran general, aunque la gente de Savannah no esté de acuerdo.
~ Barry Bates, 16 de mayo de 2008
Gracias, Paul, por tu fe valiente. Por recordarnos que no se trata solo de vender comida, sino de que hay un propósito más elevado en toda la vida. Y a la familia, gracias por demostrar estos mismos valores cada día. Sois una gran bendición para todos nosotros. Gracias, Kara, por compartir tus reflexiones en el funeral, por recordarnos que fue la presencia de Jesús en la vida de Paul lo que tanto nos atraía a todos. Que Dios os consuele a cada uno de vosotros y os conceda Su paz mientras os adaptáis a esta nueva etapa en la que Paul está con su Padre celestial.
~ Rose Gutschow, 16 de mayo de 2008
Tuvimos el placer de conocer al Sr. Gordon en varias ferias alimentarias de G.F.S. ¡Qué placer charlar con él! Nuestro más sentido pésame a su familia en estos momentos.
~ Harry y Patsy Hill, Papa’s Deli, 16 de mayo de 2008
El día que George Marsh me contrató, me llevó a las oficinas de la planta de arriba, en el número 333, solo para ver si había alguien a quien pudiera presentarme. Yo, con 21 años, ya estaba bastante impresionado, y conocimos a Jack Schultz y a un par de personas más… Entonces apareció Paul… ¡A los diez segundos de conocerlo, supe que aquel era el lugar donde quería estar! De verdad quería saber mi historia, cómo había acabado allí, aquel día, en GFS. Todavía recuerdo lo importante que me hizo sentir y lo bien que me acogió aquel día. El ejemplo de Paul de cómo ser de verdad un hombre bueno y humilde ha influido en innumerables personas a lo largo de los años. Me siento verdaderamente afortunado de haberle conocido.
Nuestras oraciones están con toda la familia Gordon; que encontréis fuerzas en los muchos y maravillosos recuerdos que compartís.
~ Frank Buttermore / Green Oak Transportation, 16 de mayo de 2008
Paul me recordaba a mi propio padre, que nació en la misma época. Un hombre seguro de sí mismo, patriota, devoto de Dios y dedicado a su familia. Esos dos se parecían muchísimo. Recordaré los firmes apretones de mano de Paul, cómo pronunciaba mi nombre y esa gran carcajada cada vez que lo veía. El simple hecho de estar a su lado te hacía querer esforzarte por hacer mejor tu trabajo… por ser mejor persona. Hoy en día ya no hay hombres así. Hombres como esos son aquellos sobre cuyos hombros nos apoyamos, y que sostienen a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos. Fueron, sin lugar a dudas, la generación más grande.
~ Don Richerson, 16 de mayo de 2008
Hace unos años, GFS organizó un concurso para ver quién era el mayor aficionado a la NASCAR. El ganador se llevó dos entradas para la gran carrera del domingo y pases para la carpa VIP, donde pudo conocer a Michael Waltrip y a otros pilotos. Pues bien, resulta que acabé siendo la mayor fan de la NASCAR porque llevaba un montón de cosas conmigo, incluida una figura de cartón a tamaño real de Elliot Saddler. Lo que hacen los niños por unas entradas gratis :o) En fin, cuando llegamos a la carpa VIP la mañana de la carrera para conocer a los pilotos, mi marido se quedó bastante decepcionado al ver que no podía conseguir ningún autógrafo. Estaba como un niño en una tienda de golosinas sin un céntimo en el bolsillo. Así que mi marido se acercó a Paul con una gran sonrisa y le dijo: “Ya que no puedo conseguir los autógrafos de los pilotos, ¿puedo tener el tuyo?”. Paul le devolvió la sonrisa y firmó encantado la nevera portátil de GFS que mi marido le entregó. Gracias, Paul, le alegraste el día a mi marido. ¡Siempre te recordaremos!
~ Cindy Mason, «Cash Management», 16 de mayo de 2008
En estos momentos tan tristes, estáis en nuestros pensamientos y oraciones.
Tim y Nancy Stroosnyder
Fry Daddy’s
Lowell, Míchigan
~ Anónimo, 16 de mayo de 2008
Llevo solo seis meses trabajando en GFS. Nunca había conocido a Paul, pero había oído muchas historias sobre él. Debo decir que trabajar en GFS ha sido el mejor trabajo que he tenido nunca y que no tengo intención de marcharme. Creo que la empresa es como es gracias al liderazgo de servicio de Paul.
Mientras estaba sentado en el edificio azul el martes, escuché con mucha atención lo que decían los hijos y nietos de Paul. Es evidente que Paul crió a su familia según los principios de Dios y dirigió su empresa de la misma manera. Es reconfortante ver a alguien que utiliza más su influencia que su riqueza para transmitir amor, no solo a su familia, sino también a sus empleados.
También debo felicitar a Kara, la nieta de Paul, por su mensaje. Para mí, no hubo mensaje más conmovedor que sus últimas frases. Parafraseando, dijo que no era el propio Paul lo que atraía a la gente hacia él, sino el Salvador al que sirve. Es precisamente porque siguió el ejemplo de Jesús por lo que la gente se sentía atraída por Paul y le quería.
Como ya he dicho, nunca conocí a Paul y ahora me doy cuenta de que me lo he perdido.
A la familia Gordon: que Dios os bendiga y que Él sea vuestro consuelo en estos momentos.
~ Neil Moore, 16 de mayo de 2008
Todavía recuerdo cómo me sentí (allá por 2002) cuando Paul Gordon compartió su historia (la historia de GFS) con nosotros durante la sesión de orientación para nuevos empleados. Habló con tanta sinceridad y calidez que, de inmediato, me sentí parte de la familia GFS.
Que Dios sea glorificado por la forma en que Pablo vivió su vida: con integridad, generosidad y abnegación.
Ha sido una fuente de inspiración para todos nosotros y lo echaremos mucho de menos.
~ Jennifer Walk, 16 de mayo de 2008
Siempre recordaré cuando pusieron en marcha la norma de que había que llevar la tarjeta de identificación puesta para entrar en el edificio y, cuando iba a entrar a trabajar en el edificio 333, ¡¿a quién me encontré fuera de la puerta sino a Paul, esperando para que le dejaran entrar?! “Le dije: ”¡Ya sabes que no puedo dejarte entrar sin tu tarjeta de identificación!”», a lo que él respondió: «¡Tienes razón!». Me limité a sonreír y le dije: «¡Apuesto a que podemos hacer una excepción contigo!». Paul era una persona especial y eso me recuerda por qué tengo tanta suerte de trabajar para una empresa tan increíble. Que la paz te acompañe, Sr. Gordon. Puede que te hayas ido, ¡pero nunca te olvidaremos!
~ Cari Hartman, 16 de mayo de 2008
Tuve la suerte de conocer a Paul el pasado diciembre en la Reunión Anual del Valle de Ohio, ¡y nunca olvidaré ese día! Desde que me incorporé a la empresa en 2006, era solo mi segunda Reunión Anual y había llevado a mi madre como invitada. Me presenté a Paul y luego me giré para presentarle a mi madre, y él exclamó: “Esta debe de ser tu hermana, ¡qué alegría conocerte!”. ¡Qué encanto! Tras nuestra breve conversación, le dije a mi madre que había sido una bendición conocer a un hombre tan maravilloso, tan sincero y amable con todas y cada una de las personas con las que se cruzaba.
Después de leer todos los mensajes que se han dejado, ¡es evidente que no hay ni una sola persona a la que no haya conmovido de alguna manera!
Mi más sincero pésame y mis oraciones van dirigidas a toda la familia Gordon. ¡Paul era muy querido y se le echará mucho de menos!
~ Sheryl Faulkner, 16 de mayo de 2008
A la familia Gordon: que el recuerdo de Paul sea eterno. Un gran hombre que siempre tenía una sonrisa y un ingenio agudo.
Paul nunca olvidaba un rostro y siempre preguntaba: “¿Cómo va el negocio? ¿Lo estamos haciendo bien?”.”
Que Dios bendiga a la familia Gordon. Que Dios os tenga presentes en sus pensamientos y oraciones. Jimmy
~ JIMMY NICOLAU, GRECIAN DELIGHT FOODS, 16 de mayo de 2008
Mi más sincero pésame por la pérdida de Paul. Tuve el placer de hablar con él solo una vez, hace mucho tiempo, y disfruté muchísimo de nuestra conversación. Parecía genuinamente preocupado por la situación de nuestro negocio y por cómo él y su empresa podían ayudarnos a crecer. ¡Además, tenía un gran sentido del humor! ¡Todos los que lo conocieron lo echarán de menos!
~ Mark Brooks – Bavarian Inn Lodge, 16 de mayo de 2008
No lo conocía personalmente, pero un día lo vi en una feria gastronómica en Louisville, Kentucky. Sabía exactamente quién era yo y de qué empresa formaba parte. Eso me hizo sentir de verdad como parte de la familia GFS y, desde entonces, solo he recurrido a ellos. Gracias por crear una empresa estupenda y por haberme convertido en un cliente de por vida.
~ Colin McQuarrie, 16 de mayo de 2008
Mi madre me ha informado del fallecimiento de tu padre.
Quiero expresar mi más sincero pésame a toda la familia Gordon, especialmente a Dan, con quien trabajé en el pasado. Que Dios os bendiga a vosotros y a los vuestros.
~ Larry Kage, 16 de mayo de 2008
Esta mañana, mientras leía mis devociones, leí un salmo que me recordó de inmediato la vida que llevó Paul Gordon.
“¡Alabado sea el Señor! Felices son los que temen al Señor. Sí, felices son los que se deleitan en cumplir sus mandamientos. Sus hijos tendrán éxito en todo lo que hagan; toda una generación de personas piadosas será bendecida. Ellos mismos serán prósperos, y sus buenas obras nunca serán olvidadas. Cuando la oscuridad envuelva a los piadosos, la luz irrumpirá con fuerza. Son generosos, compasivos y justos. Todo les va bien a quienes son generosos, prestan sin esperar nada a cambio y actúan con rectitud en sus negocios. A esas personas no las vencerán las circunstancias adversas. Los justos serán recordados durante mucho tiempo. No temen las malas noticias; confían plenamente en que el Señor velará por ellos. Son seguros de sí mismos y valientes, y pueden enfrentarse a sus enemigos con triunfo. Dan generosamente a los necesitados. Sus buenas obras nunca serán olvidadas. Tendrán influencia y honor. ” Salmo 112: 1 – 9 (New Living Translation)
La vida de Paul Gordon me ha influido de forma indirecta. Mi suegro se convirtió al cristianismo poco antes de casarse con mi suegra. Cuando se casaron, se mudaron a Grand Rapids y empezaron a asistir a la Iglesia Bautista Bereana. Paul Gordon tomó a mi suegro bajo su protección y se reunía con él regularmente para guiarle en la fe cristiana. Mi suegro es uno de los hombres más generosos, compasivos y justos que conozco y creo que, en parte, se debe a la influencia de otro de los hombres más generosos, compasivos y justos que también conozco. A su vez, la vida de Paul ha influido en otra generación de hijos y nietos de otra familia que están sirviendo a Dios y perpetuando el legado que se les transmitió.
GRACIAS por la vida fiel que has llevado y por tu compasión y tu cariño hacia todas las personas con las que has entrado en contacto.
~ Nancy High, 16 de mayo de 2008
Después de haber estado ‘ausentes’ durante unos años, nos ha encantado leer los comentarios sobre nuestro gran amigo Paul que han publicado a lo largo de los años muchos de nuestros queridos amigos de toda la vida de @GFS.
Tuvimos la suerte de estar en la ciudad (una bendición de Dios) para el velatorio del lunes. Nos daba un poco de nervios ‘entrar así sin más’, pero ya sabes: una vez que formas parte de la familia Gordon, siempre formas parte de ella; no es muy diferente de cuando tomamos la decisión que nos cambia la vida de convertirnos en miembros de la familia de Dios. Eso es la verdadera aceptación. ¿Y no es esa una de las grandes señas de identidad de Paul? (Y es estupendo ver que los hijos, los nietos, los hermanos, las hermanas… bueno, digamos que ”todos ellos‘ también han sido bendecidos con estos ”paulismos“).
Este lunes me llamaron la atención dos cosas:
1. ¡Dios sigue haciendo milagros! GFS: ¡cuántos años lleva ya, y sigue creciendo, sigue adelante, sigue dando, sigue sirviendo, sigue compartiendo! La familia Gordon y su empresa son una bendición de Dios y un auténtico milagro viviente, del que todos hemos formado parte. ¿Le has dado las gracias a Dios últimamente por esto? ¿Estás poniendo de tu parte para preservar, proteger y perpetuar este MILAGRO VIVIENTE?
2. Me pareció que el lunes todos pudimos saborear un poco el cielo… ¡y estoy segura de que el martes lo disfrutasteis de verdad! Pero, ¿sabéis?, ¡creo que el cielo va a ser como un evento de GFS! Estás rodeado de amigos y familiares, os queréis unos a otros y os encanta estar allí… ¡y no queréis iros nunca! Bueno, tendremos esa oportunidad uno de estos días, ¿no? Y Pablo desearía que todos hubiéramos tomado la decisión de aceptar el regalo gratuito de la salvación de Dios para asegurarnos un lugar en la eternidad. ¡Qué privilegio y qué bendición haber formado parte de esto! Y Pablo nos pediría una sola cosa: que compartiéramos vuestra bendición y la alegría de la buena nueva de Jesús con los demás... .
Con mucho cariño para nuestros amigos de GFS y, especialmente, para Dottie, los niños y los nietos. Paul y Karin.
~ Paul y Karin Dilcher, 16 de mayo de 2008
Es curioso cómo un hombre tan humilde y cariñoso pudo marcar la vida de tanta gente, tanto antes como después de su muerte. Cuando escuché la última voluntad de Paul, transmitida a través de su amigo Ron Cline, me conmovió, me inspiró y me cambió. Esas palabras, “Quiero volver a verte”, resonaban en mi cabeza mientras Ron las repetía una y otra vez.
Pensaba que no podía imaginarme GFS sin Paul, pero seguimos todos aquí, trabajando tan duro como siempre por la empresa que él tanto amaba. Ahora, lo único que no puedo imaginarme es… ¡no volver a verlo nunca más!
¡Echaré de menos esas enormes sonrisas, esas carcajadas, el brillo de sus ojos y, por supuesto, esos cálidos abrazos! Que Paul te diera un abrazo cuando subías al escenario, te lo encontrabas en una reunión, en una feria gastronómica o en el vestíbulo era algo que, como empleada, valoraba mucho; ¡no se trabaja para mucha gente de la que se pueda decir eso!
Me lo imagino perfectamente ahí arriba ahora mismo: a Paul mirando a su alrededor, temblando y rascándose la cabeza, explicando lo mucho que se podría mejorar la entrada a las Puertas del Paraíso y cómo la gente podría pasar mucho más rápido con solo un poco de automatización. Paul diciendo: “¡Pero el cambio es bueno, Señor!”. ¡Me hace sonreír solo de pensarlo!
¡Hasta luego, Paul!
~ Cherri Lockwood, 15 de mayo de 2008
Aunque el tío Paul era mi tío abuelo y no lo veía tan a menudo como a mi abuelo John y a mi abuela Nancy, siempre fue la persona más atenta, sabia y cariñosa que veía cuando nuestras familias se reunían. Las risas, esa gran sonrisa y su voz firme y potente son lo que más recordaré de mi tío. Recuerdo haber ido a visitarlo hace aproximadamente un mes y haberle oído contar todo sobre su visita al Outback Steakhouse y el filete que pidió, y también recuerdo el gran interés que mostraba por cada persona con la que hablaba; ¡supongo que, como familiares, estábamos un poco mimados por poder hablar con él tanto como lo hacíamos! Su energía era increíble, y el amor que sentía por los miembros de sus tres familias era enorme; no solo por todos mis primos, tías, tíos y demás familiares, sino también por su familia de la iglesia y por su familia de GFS; sé que quiere que esas tres familias estén juntas con él y con Dios.
~ David Gordon, 15 de mayo de 2008
Juan 15:2 – Él corta toda rama que no da fruto, y poda las que sí dan fruto para que den aún más.
Un par de días después de mi sesión de orientación en GFS Marketplace, estaba trabajando en el Wyoming Marketplace y oí que alguien me llamaba por mi nombre. Cuando me giré para ver quién era, vi que era Paul. Tengo que decir que me sentí un poco avergonzado porque recordaba que se había pasado por la sesión de orientación, pero no conseguía recordar cuál de los Gordon era; sin embargo, él sí sabía quién era yo. Unos años más tarde, en la inauguración del Cascade Marketplace, mi padrastro, que conducía camiones para GFS a mediados de los años 60, se acercó y le dio la mano a Paul, y este se acordó de quién era incluso 30 años después. De vez en cuando, Paul se pasaba por el Cascade Marketplace a recoger cosas, ya fuera de camino a casa o incluso de camino al aeropuerto (’no se puede visitar a alguien sin llevar un regalo de filetes de GFS”). Cada vez que se pasaba por allí, se aseguraba de saludar, charlar con los empleados y ponerse al día sobre cómo me iban las cosas. Siempre fue una persona muy positiva, que no buscaba señalar lo negativo, sino aprovechar lo positivo.
Cuando repaso estos momentos y leo los recuerdos de otras personas, no puedo evitar pensar en la poda a la que han sido sometidas las ramas de Pablo, porque el fruto que se está produciendo es mucho mejor que cualquier otro fruto que podamos conocer.
Que Dios siga bendiciendo a la familia Gordon tal y como ellos nos han bendecido a nosotros.
~ Chris Decker, 15 de mayo de 2008
Gracias a Paul por su confianza.
Gracias a Paul por su humor y sus risas.
Demos gracias a Paul por su fe.
Gracias a Paul por no juzgar.
Gracias a Paul por su amistad.
Gracias a Paul por su inspiración.
Gracias a Paul por su liderazgo.
Gracias a Paul por su compañía cristiana.
Demos gracias a Pablo por su amor al pueblo de Dios.
Demos gracias a Dios por Paul Gordon.
Con cariño, oraciones y la fuerza de Dios para toda la familia Gordon.
~ Tim y Sue Mehlberg y familia, 15 de mayo de 2008
Hola, Dottie, Dan, Jim, Joyce y Connie….
¡Qué maravilloso privilegio fue para Barb y para mí estar con vuestra familia para celebrar y recordar al “Gran Hombre”!
¡Toda tu familia dice mucho de él! Gracias.
Me he llevado varias ideas que he visto en vuestra familia y que quiero asegurarme de que mi familia tenga.
Dios os ha bendecido abundantemente a todos y para mí es un honor conoceros.
¡Gracias por tu firme testimonio!
Ron Cline
~ Anónimo, 15 de mayo de 2008
Hace unos siete u ocho años trabajaba para el señor y la señora Gordon en su casa. Sin excepción, cada vez que estaba allí, el señor Gordon lucía esa sonrisa maravillosa y contagiosa. Se reía con facilidad y le encantaba bromear con la señora Gordon. Disfruté conociéndole un poco en el ambiente relajado de la casa de los Gordon y considero un privilegio haber conocido a este gigante bondadoso. Incluso en estos momentos de tristeza, qué alegría me llena el corazón saber que está con el Padre al que sirvió con tanta fidelidad. No hay duda de que ha escuchado esas palabras de bienvenida… ”Bien hecho, siervo bueno y fiel”.
~ Sarah Bennor, 15 de mayo de 2008
Paul Gordon fue un hombre de fe que dio muchos frutos. No lo conocíamos personalmente. Lo reconocemos por sus frutos. Fundó una familia y una empresa piadosas, anteponiendo el servicio a sí mismo, al igual que su Salvador, Jesús. Esperamos poder pasar algún tiempo juntos en la eternidad, por supuesto, alrededor de una mesa de banquete con manjares divinos.
Un cordial saludo a la familia y a todos los amigos. Que Dios os bendiga a todos.
-Guy y Gloria Richardson
Art’s Pizza & Italian Oven,
Advance Employment Services,
Ciudadanos por los Valores Tradicionales,
Instituto de Liderazgo Estudiantil
~ Anónimo, 15 de mayo de 2008
Lamento mucho la pérdida del Sr. Gordon. No solo se trata de la pérdida de un gran innovador en el sector de la restauración, sino, sobre todo, de la pérdida de un gran líder y humanitario. Tuve el privilegio de trabajar para GFS. Durante ese tiempo, supe que la familia Gordon tenía muy presentes los intereses de mi familia y de mis compañeros de trabajo, y que formaban parte de su modelo de negocio. He conservado varios recuerdos. Mi favorito es de Winners Circle 1994. Recibí una postal sobre nuestro destino; en el reverso había una nota escrita a mano por Paul en la que me agradecía mi “¡desempeño estelar!”. No podría haber pedido un cumplido mayor de un gran hombre.
Que Dios le acompañe, señor Gordon
~ Anónimo, 15 de mayo de 2008
Nuestras oraciones y nuestro más sincero pésame a todos los miembros de la familia Gordon.
Aunque no mantuvimos un contacto profesional diario con Paul Gordon, su presencia se nota en toda la organización de Gordon. Esta empresa nos inspira a todos a ser mejores profesionales. Estamos orgullosos de ser clientes de Gordon.
~ Restaurantes Valley Dairy, 15 de mayo de 2008
Queridos amigos
Ahora que este capítulo de mi vida junto a Paul llega a su fin, quiero expresar mi más sincero agradecimiento por todas vuestras amables muestras de cariño. Al leer vuestros comentarios, se me llenaron los ojos de lágrimas al darme cuenta de lo mucho que queríais y respetabais a Paul. Nunca imaginé el enorme impacto que Paul había tenido en vuestras vidas.
Creo que los que estáis en GFS y habéis creado este blog le habéis gastado una broma a Paul. Sé que lo habría vetado si hubiera sabido todos los elogios que iban a llover después.
Tengo una anécdota que contar sobre la buena memoria de Paul. En una feria gastronómica celebrada hace poco, Paul y yo estábamos paseando por los pasillos. Vi a un hombre cuyo nombre debería haber sabido. Le pregunté a Paul en voz baja: “¿Cómo se llama?”. No se acordaba hasta que se dieron la mano. Inmediatamente, Paul dijo: “Hola, Bob, ¿qué tal?”.
Una vez más, me gustaría daros las gracias por vuestro cariño y vuestras oraciones por Paul, nuestra familia y por mí. Todos nos hemos sentido animados y bendecidos. El Señor ha sido nuestro compañero y nuestro apoyo constantes a lo largo de estos meses difíciles. Hemos experimentado Su paz.
Pablo querría que os dejara un versículo para que lo meditéis: “Quien oye mi palabra y cree en el que me ha enviado tiene vida eterna y no será condenado; ha pasado de la muerte a la vida”. Juan 5:24
~ Dottie Gordon, 15 de mayo de 2008
En la primera feria alimentaria de GFS a la que asistí, Paul subió al autobús al final del evento y nos dio las gracias a todos por haber acudido. Desde ese día, siempre lo he llevado en mi corazón. Que un hombre que es dueño de una empresa tan grande como GFS se tomara la molestia de subir a todos los autobuses para darnos las gracias a cada uno de nosotros fue realmente increíble. Desde que conocí a Paul Gordon, he querido trabajar en GFS. Pensé que, si el propietario era tan amable y atento con sus clientes, sin duda sería alguien para quien me gustaría trabajar. De eso hace ya 18 años y todavía no trabajo en GFS, pero él siempre será una inspiración para mí.
~ Centros de jubilados Judy Mack Sprenger, 15 de mayo de 2008
Conocí a Paul Gordon cuando nuestras dos empresas estaban en pleno crecimiento en el sector de la restauración. Paul quería más productos y yo quería que algunos de ellos fueran de pollo. Nuestra relación se fue consolidando y fue muy gratificante poder atender a los clientes. Paul se encargaba de los asuntos comerciales y, un año, le regalé la chaqueta azul de Tyson con botones de pollo de oro macizo: un detalle sin precedentes en nuestra empresa para un tipo de primera clase.
Paul, te vamos a echar de menos.
~ Don Tyson, 15 de mayo de 2008
GFS puso en marcha una campaña el año pasado: “Vívelo: cada día, en todas partes”.”
No hay ningún nombre que me venga más a la mente que el de Pauls cuando leo los siete pies de foto relacionados con esta promoción:
1. Ayudar a los más necesitados
2. Ayudar a un compañero de trabajo
3. Echar una mano
4. Intercambio de ideas
5. Ayudar a un vecino
6. Trabajar con integridad
7. Servir a los demás
Pablo nos dejó a cada uno de nosotros una antorcha enorme para que tomáramos un trozo y siguiéramos adelante. Es nuestra obligación, como padres, amigos, hijos y compañeros de trabajo, hacer realidad lo que Pablo había soñado.
~ Anónimo, 15 de mayo de 2008
Paul Gordon vino a comer hace unos meses y, aunque llevo años haciendo negocios con los Gordon, sentí que tenía a una persona famosa en mi local y se lo fui contando a todos mis camareros. Me sentí muy orgulloso de tenerlo allí y él se mostró muy humilde. Le echaré de menos y la ciudad parece hoy un poco más solitaria. Gracias, Paul Gordon, por demostrar que los empresarios y los creadores de empleo como tú son los buenos, y que tú eras uno de los mejores.
~ Tommy Brann, 15 de mayo de 2008
Enviamos nuestro más sincero pésame a toda la familia Gordon. Paul fue un auténtico ejemplo de lo importante que es dedicar nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestra energía y nuestra actitud a hacer de nuestro mundo un lugar mejor. A lo largo de los últimos años, hemos tenido la oportunidad de conocer a Paul no solo como proveedor de alimentos, sino también como amigo y persona que nos ha apoyado, por lo que le estamos profundamente agradecidos. Paul y nuestro fundador, Erie Sauder, compartían una filosofía y un sistema de valores comunes, lo que nos ayuda a comprender y apreciar lo mucho que echaremos de menos su presencia. Queremos que sepáis que la familia Gordon, incluida la familia ampliada de GFS, está presente en nuestros pensamientos y oraciones.
~ El equipo directivo de Sauder Village, Archbold (Ohio), 15 de mayo de 2008
Durante tantos años he tenido el placer de ser cliente de GFS. Siempre me ha llamado la atención la reputación de honestidad y buen servicio de la que goza la empresa. Pienso en el hombre que dio ejemplo y sé que debe de ser una persona de gran fe y que se preocupa por sus semejantes. Las bendiciones de Dios han acompañado a la empresa y yo miro con ilusión hacia el futuro.
~ Loretta Curry, La Premier Catering, 15 de mayo de 2008
Los buenos recuerdos que guardo de Paul me acompañarán el resto de mi vida. Siempre le estaré agradecido por cómo me tendió la mano en los momentos difíciles. Ha sido una fuente de inspiración a lo largo de toda mi carrera y me siento verdaderamente afortunado de que, hace muchos años, me acogiera en esta empresa.
~ Dave Prince, 15 de mayo de 2008
Solo tuve el placer de conocer al Sr. Gordon una vez, pero en esos pocos minutos en los que nos saludamos y me hice una foto con él y su esposa Dottie, me sentí verdaderamente honrado. Le dije: “Gracias por cambiar mi vida y la de mi familia“. Él me respondió con una cálida sonrisa: “No, gracias a ti”. ¡Qué hombre tan maravilloso! Springfield, D.C.
~ James Sayers y familia, 15 de mayo de 2008
“Te guiaré y te enseñaré el camino que debes seguir; te aconsejaré sin apartar de ti mi mirada”.”
Salmo 32:8
~ JF LAMER, representante de Distal-Montreal, 15 de mayo de 2008
El legado de Paul será el número de vidas que ha marcado y que, gracias a ello, ha mejorado. Su amor y su pasión eran sinceros. He tenido la suerte de poder trabajar para él, conocerlo y aprender de él. Era un auténtico y gran líder, que predicaba con el ejemplo.
Paul, que Dios te bendiga. Te echaré de menos.
~ Vito Manzella, 14 de mayo de 2008
El recuerdo más bonito que tengo de Paul es de cuando celebramos la jornada de puertas abiertas en Springfield. Estaba dando una vuelta con mi familia, enseñándoles el almacén y presentándoles a algunos de mis compañeros de trabajo y a los nuevos amigos que había hecho durante las primeras semanas de producción. Cuando me di cuenta de que Paul se acercaba para conocer a mi hija, lo supe porque tenía la mirada fija en ella. La clave de esta historia es que mi hija tiene una discapacidad y va en silla de ruedas, y Paul se desvivió por hacerla sentir especial aquella noche. En ese momento supe que trabajaba para una persona muy especial. Gracias por todo, te echaremos mucho de menos.
~ Dennis Chaffin II, Springfield, 14 de mayo de 2008
A la familia de Paul, mi más sincero pésame. Tuve la suerte de poder compartir ideas sobre la gestión de almacenes con vuestro padre en varias ocasiones cuando trabajaba para Super Valu Stores y su Harrrison House Foodservice Group, antes de que fuera vendida a PYA/Monarch. Más tarde, tuve el honor de visitar varios de sus establecimientos cuando trabajaba en PYA/Monarch, una división de Sara Lee.
Paul fue, sin duda, un líder en el sector de la restauración y puso el “listón” muy alto para cualquiera que quisiera competir con su magnífica organización.
~ Bob Schauer, 14 de mayo de 2008
Cosas que recuerdo de Paul:
Aparcó al otro lado de las vías y recorrió a pie el largo trayecto hasta el edificio 333… no tenía plaza de aparcamiento especial. Tampoco conducía un coche especial más caro que el de otros directivos de GFS, aunque se lo merecía. Además, tenía mucho sentido del humor y no le importaba que se burlaran de él… Recuerdo todos los vídeos que se grababan para las reuniones anuales u otros eventos especiales en los que aparecía la familia Gordon. Parecía que él era el más fácil de tomar el pelo.
Era un auténtico servidor.
~ Anónimo, 14 de mayo de 2008
Soy nieta de Paul y quería compartir algo que mi tío Dan leyó durante la pasada Semana Santa, cuando nos reunimos toda la familia. Era un texto de un devocional diario y describía muy bien al abuelo. Muchísimas gracias a todos por vuestras continuas oraciones. ¡Hemos sentido vuestro cariño!
“¡Incluso en tu vejez, yo soy el mismo, y hasta que tengas canas te sostendré! Yo te he creado y te sostendré; yo mismo te llevaré y te salvaré. El Señor conoce los días de los justos, y su herencia perdurará para siempre. Ama al Señor tu Dios, para que obedezcas su voz y te aferres a Él, pues Él es tu vida y la prolongación de tus días. Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud; y hasta el día de hoy proclamo tus obras maravillosas. Ahora también, cuando sea viejo y canoso, oh Dios, no me abandones, hasta que proclame tu fuerza a esta generación, tu poder a todos los que han de venir. Porque ya estoy siendo derramado como una ofrenda de libación, y se acerca el momento de mi partida. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. Por fin, me está reservada la corona de justicia, que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día. Ciertamente, la bondad y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y habitaré en la casa del Señor para siempre”.”
~ Melissa Metzger, nieta, 14 de mayo de 2008
Tengo que compartir esto… Solo he visto a Paul dos veces desde que me contrataron el año pasado, y me pareció una persona encantadora, de gran corazón; se notaba que era alguien muy cariñoso. Durante su funeral, me conmovió mucho la canción «Doxología» y la historia de cómo la familia la cantaba cada noche con él durante su periodo de sufrimiento. Era la primera vez que escuchaba cantar esta canción y, aunque no me sabía la letra, ¡me quedé pendiente de cada palabra mientras la familia cantaba! Formo parte del coro de mi iglesia y este domingo dirigiremos el culto, así que ayer fui a la iglesia a recoger la partitura y, ¿sabéis qué?, ¡la primera canción que cantaremos el domingo es precisamente «Doxology»! Me siento muy privilegiada por poder compartir esta canción con la congregación y poder compartir esta historia con vosotros, porque sé que Paul realmente quiere decir que desea volver a vernos y creo que esta es su forma de demostrar lo que quería decir y de conmover a alguien en particular en su relación con el Señor. ¡No es nuestro Dios un Dios maravilloso! ¡Que Dios os bendiga a todos y a Paul hasta que nos volvamos a ver!
~ Jennifer Knapp (CSD), 14 de mayo de 2008
Cuando empecé a trabajar en GFS hace diez años, me sorprendió ver a Paul Gordon en el pasillo, parándose a hablar con todo el mundo que pasaba por allí. Me paró, me preguntó mi nombre, a qué me dedicaba en la empresa y en qué estaba trabajando en ese momento. Era evidente que tenía un interés genuino por saber quién era yo y qué hacía.
Lo vi varias veces más y siempre se paraba a charlar.
Siempre me aseguro de dar las gracias a la familia Gordon cuando los veo en la Junta Anual, y por haber traído a Jesucristo a la fiesta. Paul se esforzaba por compartir su fe y lo importante que era para la empresa. Paul, Dottie, mi mujer y yo estuvimos hablando unos quince minutos en la Junta Anual. A menudo me sorprende cómo, en una empresa tan grande, tenía tiempo para dedicarse a tanta gente y dejar huella en ellos.
Incluso ahora, sigue poniendo su fe en acción, a través de estos recuerdos de su vida, de su carta a sus empleados, de su mensaje a todos nosotros en el funeral y de su “traspaso del testigo”. La familia Gordon me hizo llorar al final del funeral. Todos los presentes en el lugar de la retransmisión se pusieron en pie y los que pudieron cantaron con él. ¡Me siento muy afortunado de formar parte de la familia GFS y de haber podido ser testigo del maravilloso ejemplo que fue la vida de Paul Gordon aquí en la Tierra!
Espero volver a verte pronto.
Mateo 25:21
~ Anónimo, 14 de mayo de 2008
La primera vez que mi mujer y yo conocimos a Paul Gordon, él era miembro del Consejo de Administración de la emisora HCJB World Radio. Éramos misioneros bastante novatos y, junto con el resto del personal de Elkhart (Indiana), nos invitaron a unirnos al consejo para cenar en un restaurante muy agradable. Había una silla vacía junto a mi mujer y se acercó un hombre con una voz muy grave y se sentó. Le dijo a mi mujer: “¿Sabes por qué me he sentado a tu lado?”. Ella respondió: “No”. Él dijo: “Quiero tu tarta”. ¡Nos echamos unas risas enormes! Pasó el resto de la cena con nosotros y, al final de la comida, ya no era el señor Gordon, sino Paul. Qué bendición haber conocido a un hombre tan maravilloso y verdadero siervo de Dios. Nuestro más sentido pésame a la familia Gordon por esta pérdida temporal. Hay gran alegría en el cielo: uno de los siervos elegidos ha vuelto a casa.
Tracy y Gitti Forbes (HCJB)
~ Anónimo, 14 de mayo de 2008
Me emocioné al leer las diversas, aunque similares, experiencias que muchos han vivido al entrar en contacto con Paul Gordon. Me sentí identificado con cada una de esas fabulosas historias sobre cómo él marcó nuestras vidas. Y luego, las personas más cercanas a él en el servicio conmemorativo reiteraron la forma constante en que influyó en quienes le rodeaban. Me recuerda lo mucho que me he quedado corto en tantos aspectos y, sin embargo, su legado me anima a amar más a las personas, a ser más sincero y a dar prioridad a aquellas cosas que realmente importan en la vida.
Me siento muy honrado de tener la oportunidad de trabajar para GFS. Esta es, sin duda, una empresa maravillosa.
~ Anónimo, 14 de mayo de 2008
¡Es difícil imaginar la oficina de Grand Rapids sin las sonrisas y las risas de Paul!
El pasado Halloween, cuando los niños estaban pidiendo caramelos, yo subía las escaleras y, de repente, un grupo de niños vino corriendo hacia Paul y él los recibió con un sonoro “¡HO HO HO!”. Le susurré: “Te has equivocado de fiesta”, ¡y se cayó casi al suelo de la risa!
Uno de mis días favoritos en GFS fue durante un viaje del “Winners Circle” a San Francisco, cuando ayudé a Dottie a llevar a Paul a una cita en un spa que estaba en otro hotel. ¡Ella dijo que no quería tener que ir tras él por Knob Hill en silla de ruedas! Después, Paul quiso visitar la Catedral de Grace, donde escuchamos al coro y recorrimos la iglesia. Al salir de la iglesia, me preguntó si «estaba bien» ir a comer. ¡Qué placer tan excepcional pasar una tarde con gente tan maravillosa! Paul contando historias y Dottie guiñándome el ojo cuando las anécdotas se volvían un poco exageradas.
Todos tenemos la gran suerte de haber sido tocados por un espíritu tan cálido.
Dottie y familia, espero que vuestra fe y vuestros maravillosos recuerdos sigan siendo un apoyo para vosotros.
~ Jeff Hanlin, Grand Rapids, 14 de mayo de 2008
Lo que siempre tengo presente son las comidas mensuales de los directores que se celebraban en la cocina cada mes. Estábamos en el comedor y todos los Gordon pasaban por allí y se paraban a hablar con todo el mundo. Eso siempre me hacía sentir que éramos especiales, porque se tomaban la molestia de pararse para ver cómo estábamos.
~ Darla Spoors, 50thst, 14 de mayo de 2008
La planta de Clay Ave. DC estaba en construcción aquí en G.R. y yo era nuevo en GFS. Estaba asomado a una pasarela esperando a que la cinta transportadora se pusiera en marcha por primera vez. Mientras estaba allí de pie, vi por el rabillo del ojo que alguien caminaba por ese estrecho puente de hierro y madera, directamente hacia mí. Nunca había visto a esa persona antes. Se acercó a mí con paso firme y me dijo: “Hola, Darrell. Soy Paul Gordon”. Casi me caigo de la pasarela. ¿Cómo sabía mi nombre? ¿Se había tomado la molestia de averiguar quién estaría en el edificio cuando se acercara, para saber el nombre de cada persona con la que se cruzara? Ahora sé que, efectivamente, debió de haber hecho precisamente eso. ¿Sabes lo especial que me hizo sentir eso? Eso fue solo el comienzo de muchos momentos maravillosos con Paul y la familia Gordon, todos ellos tan amables. Paul siempre ocupará un lugar junto a mi propio padre como uno de mis héroes. A la familia: mis oraciones están con vosotros en estos momentos difíciles y celebro con vosotros la alegría de saber que Paul está con nuestro Señor.
~ Darrell DeGraw, 14 de mayo de 2008
El amor de Dios por nosotros se manifiesta de muchas formas, pero quizá una de las más influyentes sea cuando Su amor resplandece a través de la vida de las personas. Es evidente que Pablo deseaba ser utilizado como instrumento para proclamar el amor de Dios. Pablo daba a diario ejemplos de cómo ser un caballero, un líder, un hombre de familia, una persona generosa y alguien que ama a los demás. Su pasión por las personas y su deseo de servir a los demás solo pueden describirse como «a imagen de Cristo». Es un honor para mí haber conocido a Pablo y haber sentido su influencia en mi vida profesional y personal. Su ejemplo me ha marcado para toda la vida.
~ Craig Woodcraft, 14 de mayo de 2008
Tengo una deuda de gratitud inagotable con Paul por permitirme formar parte de Gordon Food Service. Seguramente vio en mí algo que yo ni siquiera sabía que tenía cuando me contrató.
Una breve carta escrita a mano por Paul, en la que me da las gracias por mantenerle al corriente de cómo está mi hijo y me propone que, a pesar de nuestras apretadas agendas, encontremos un rato para ir a comer juntos, siempre será una de mis posesiones más preciadas.
2 Timoteo 4: 7-8.
Muchas gracias, Paul.
~ Terry Diso, 14 de mayo de 2008
Mateo 10:38 dice: “…y quien no tome su cruz y me siga, no es digno de mí”. En el funeral quedó claro que Paul tomó su cruz —la de ser empresario, padre y marido— y siguió a Jesús. Qué ejemplo tan maravilloso e inspirador nos ha dado a todos.
~ Anónimo, 14 de mayo de 2008
Tuve el honor de pasar a formar parte de la familia GFS gracias a mi matrimonio. Mi marido trabajaba en el Marketplace cuando nos casamos. Todavía recuerda cuando, al principio de su carrera en Fort Wayne, trabajaba como reponedor en la sección de congelados y conoció a Paul; y, tras tres traslados con la empresa y veinte años después, cómo él recordaba su nombre y el de su familia. Puede parecer algo insignificante, pero tuvo un gran impacto en él y aún hoy lo sigue teniendo.
Nuestra familia tiene la suerte de formar parte de una empresa cristiana que se preocupa de verdad y muestra compasión por todos y cada uno de nosotros. Gracias por compartir una parte tan importante de vuestra familia con la nuestra. Echaremos mucho de menos a Paul, pero su recuerdo seguirá vivo…
~ Anónimo, 14 de mayo de 2008
Quiero dar las gracias al señor Paul Gordon y a toda la familia Gordon por haberme dado la oportunidad de trabajar en una empresa tan estupenda.
Conocí a casi toda la familia de Gordon en la carrera de la NASCAR «GFS Marketplace 400» de 2006, un día fantástico que siempre permanecerá en mi memoria. Un gran hombre, siempre alegre, con una sonrisa maravillosa, lleno de conocimientos, humilde, generoso y muy cariñoso. No se conoce a mucha gente como él a lo largo de toda una vida.
A Dottie y a toda la familia Gordon: os transmito mi más sincero y profundo pésame por la pérdida de Paul. Mis pensamientos y oraciones están con toda la familia Gordon.
Le echaremos de menos.
Su leyenda perdurará para siempre.
Sylvain St-Cyr
GFS Canadá SCM/Distal
~ Sylvain St-Cyr, 14 de mayo de 2008
Nunca conocí a nadie que, al estar en su presencia, te pusiera la piel de gallina y a cuyas palabras prestaras tanta atención, salvo a Paul Gordon. Una vez cometí lo que consideré un gran error: mi equipo se perdió una reunión sobre prestaciones que nos quedaba muy lejos y a la que teníamos que desplazarnos una noche entre semana. La gente me decía que estaba acabado en GFS. Paul se me acercó en una feria alimentaria unas semanas más tarde; yo estaba muy nervioso. Me dijo: “Lleva el producto al cliente, no al cliente al producto”. Unas semanas más tarde tuvimos la mejor reunión sobre prestaciones sociales.— A Paul y a su familia. Gracias a vuestros logros y éxitos, mi vida y la de mi familia son mejores gracias a vosotros. Estoy muy orgulloso de formar parte de la familia de Gordon Food Service. Es un privilegio servir y formar parte de GFS. Gracias, que Dios os bendiga.
~ Randy Pritchard, 14 de mayo de 2008
Paul,
Gracias por crear un entorno y una cultura que siempre serán “únicos” en el
Food Service World.
Otros líderes empresariales pueden aprender una “gran lección” sobre cómo “devolver a la sociedad” lo que han recibido.”
a sus empleados.
La “Antorcha de la Excelencia” nos ha sido transmitida a cada uno de nosotros en Gordon Food Service.
¡¡¡Somos “mejores personas” gracias a la “experiencia” de Paul Gordon!!!
~ East Tenn. Comm. Sales, 13 de mayo de 2008
El cielo ha recibido a un ángel y, hasta que volvamos a vernos, todos hemos perdido a un gran amigo y mentor. Fue un placer poder hablar contigo en nuestra reunión anual de diciembre; tu risa y tu humildad permanecerán para siempre en mi recuerdo. Gracias, Paul, por todo lo que has hecho.
~ Krisi Cooper, Pittsburgh, 13 de mayo de 2008
Paul tenía la capacidad de eliminar las complejidades del negocio y simplificó la organización hasta el punto de que la gente pudiera pasar a la acción, lo que generó una energía contagiosa, todo ello centrado en los clientes y los empleados… ¡Este es un negocio en el que lo importante son las personas! ¡Cuida de los clientes o lo hará otra persona! Debo de haber oído esto un centenar de veces.
Cuida de los empleados. He aprendido que hay que conocer este negocio: hay que elegir a una persona, dejar que aprenda el negocio y, después, trasladarla a un puesto en el que pueda liderar la organización. Cada empleado es una parte importante del equipo; demuéstrales que te preocupas por ellos y dales las gracias.
La fe y la familia deben ocupar el centro de la rueda de la vida; si no, la rueda se tambalea y pierdes el equilibrio.
Sé humilde; antes del honor debe haber humildad.
Me siento afortunado de haber vivido estos principios, que se han convertido en mis recuerdos de Paul.
QUE DIOS TE BENDIGA
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Recuerdo cuando empecé a trabajar en GFS. Trabajaba en nuestra sucursal de Plymouth. Un jueves por la mañana empecé mi ruta con un poco de retraso. Justo cuando me subía a la furgoneta para empezar con las entregas, se me acercó un hombre y me preguntó si tenía algún problema. Le dije que no, que simplemente algunos clientes no estaban tan temprano. Se presentó y me dio la mano. Siempre recordaré ese apretón de manos. Pensé que me iba a romper la mano, y eso que tengo bastante fuerza. Hablamos varios minutos. Me dijo que se alegraba de tenerme en el equipo. Unos años más tarde me lo volví a encontrar en la reunión anual. Se acordaba de mí por mi nombre. Cuando murió mi hija, recibí una llamada de Paul a mi casa para decirme lo mucho que lamentaba la noticia. Es increíble el tipo de persona que era. Sé que nos llegó a todos al corazón y lo echaremos muchísimo de menos.
Mis oraciones y mis pensamientos están con toda su familia.
¡¡Gracias, Paul!!
~ Jerry Schemanski, «Brighton night dispatch», 13 de mayo de 2008
Tras el homenaje de esta noche, he sentido la necesidad de expresar algunas de mis reflexiones sobre Paul Gordon. Formo parte de la familia GFS desde que tenía 10 años. Mi padre empezó a trabajar en GFS allá por 1974 y, a veces, yo le acompañaba al trabajo. Cuando cumplí 16 años, mi padre consiguió de alguna manera que GFS me contratara a tiempo parcial. He trabajado allí desde entonces y el pasado mes de octubre celebré mi 25.º aniversario en la empresa. Hablé con mucha gente en la recepción que hubo después y me sorprendió un poco que algunas de las personas que conocían a Paul y a su familia por la labor que él realizaba a través de su ministerio cristiano realmente no supieran mucho sobre GFS Inc. Al principio pensé: «¿Cómo puede ser esto?». Pero reflexioné y pronto me di cuenta de lo que siempre había sabido: que Paul Gordon era un hombre que no iba por ahí presumiendo de sí mismo ni de la gran empresa que había dirigido durante la mayor parte de su vida. La obra de su vida estaba dedicada realmente a Jesucristo. Eso era de lo que quería hablar con la gente y lo que quería que supieran.
Otra anécdota que me gustaría compartir es que, hace aproximadamente un año, Paul me pidió que diera una charla en la reunión de ventas y marketing de la división del Valle de Ohio. Fue el momento de mayor orgullo de mi carrera: que me pidieran hablar en el mismo escenario que Paul Gordon. Nunca olvidaré este acontecimiento en toda mi vida. Una de las cosas curiosas de esta historia es que me pidieron que hablara, pero no me dijeron de qué. Como estaba un poco nervioso por ello, le pregunté a mi jefe —cuyo nombre no voy a revelar, pero al que a veces llamamos «Big Tuna»— y me dijo: «No te preocupes, seguro que Paul te lo dirá». Le dije: «Quizá a ti no te preocupe esto, pero a mí me está poniendo bastante nervioso en este momento». Así que decidí dejarle un mensaje de voz a Paul explicándole a grandes rasgos de qué pensaba hablar. Le dije que hablaría sobre la historia de la automatización en GFS. Recibí un mensaje de voz de respuesta que me preocupó aún más. ¡Quería que hablara de mí mismo! ¡Ahora sí que estoy sudando de verdad! Esto demuestra que a este hombre no le importaban los sistemas ni los aspectos materiales de GFS. Le importaba la gente que formaba parte de GFS. No le interesaba un discurso sobre su empresa; le interesaba un discurso sobre mí. Gracias por esa oportunidad; es algo que nunca olvidaré. Gracias por todas las oportunidades que he tenido trabajando para GFS.
¡Gracias, Paul! Como muchos han dicho: «¡Bien hecho, bien hecho!».
~ Mark, Diane y familia, 13 de mayo de 2008
Cuando Pamm y yo pensamos en Paul Gordon, nos viene a la mente una persona alegre y cariñosa que, sin dudarlo, se entregaba por completo. Daba igual quién fueras o a qué te dedicaras: él te hacía sentir como parte de la familia. Siempre tenía una sonrisa a mano y una réplica aún más rápida. Una anécdota que ilustra bien esto tuvo lugar durante un viaje organizado por Paul y Dottie al que Pamm y yo tuvimos la suerte de asistir. Una de las actividades era la pesca en alta mar. Salimos durante unas horas y tuvimos algunos picotazos, pero no pescamos nada que pudiéramos llevarnos. Al llegar a la orilla, Paul pagó al guía turístico, quien le pidió una propina. La respuesta de Paul fue: «¡Tengo un consejo para ti: pesca más peces!». Echaremos de menos a este buen hombre aquí en la Tierra, pero será bienvenido en la Casa del Señor.
~ Pamm y Rudy Booker, 13 de mayo de 2008
A la familia Gordon: llevo 11 años trabajando en el departamento de ventas de GFS Canadá. En 2001 conseguí mi primer socio «Gold Club». Tuvimos la oportunidad de visitar GFS en Grand Rapids. Mientras estuvimos allí, Paul se aseguró de sentarse con nosotros durante parte de la velada y todos los Gordon se desvivieron por hacernos sentir bienvenidos. Me siento agradecido por formar parte del equipo de GFS y por poder contribuir a mantener vivos vuestros valores y tradiciones. Mi familia y yo lamentamos profundamente vuestra pérdida; todos echaremos mucho de menos a Paul. Nuestras oraciones están con la familia Gordon.
~ DARWIN RENSHAW, 13 de mayo de 2008
Paul Gordon era un hombre imponente. Aunque ya no está físicamente con nosotros, su amor, su cariño y su fe nos acompañarán a todos para siempre. Mi marido, Bill, trabaja para GFS, pero Paul incluso sabía cómo me llamaba a mí. ¡Siempre esperábamos con ilusión su saludo navideño, su «¿qué tal?» y ese fantástico abrazo y beso! Aquellas primeras cenas de Navidad eran maravillosas, cuando cabíamos todos en una gran sala y Paul podía saludar a cada uno. Me encanta la foto que tengo de Paul y nuestro hijo, Phil, en la jornada de puertas abiertas del almacén de Brighton. Paul me preguntó dónde estaba Bill. Bueno, Bill trabajaba seis días a la semana con el reparto de productos frescos, así que Phil y yo fuimos solos. Noté que eso entristeció mucho a Paul. Dijo que lo sentía. Me alegró que me dedicara una sonrisa cuando le dije que no pasaba nada. Phil y yo estábamos disfrutando de las celebraciones. Siempre recordaremos a Paul. Estamos SEGUROS de que descansa en paz.
~ Bill y Mary Alt, 13 de mayo de 2008
Hay muchos recuerdos de Paul Gordon. El que se me repite una y otra vez es aquel en el que estaba en casa recuperándome de una operación importante. Sonó el teléfono y oí esa voz grave que decía: ”Alex”. Supe inmediatamente quién era. Me dijo que estaba rezando por mi plena recuperación y que tuviera fe en que todo saldría bien. Tal y como dijo el pastor en su funeral, Paul era una persona muy querida. Le echaremos de menos durante muchos años.
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Fue un auténtico placer conocer a Paul y pasar un rato charlando con él. Aunque nos incorporamos a GFS hace solo unos ocho años, Paul y la familia Gordon nos trataron desde el primer día como si hubiéramos formado parte de la familia GFS desde los inicios de la empresa. Qué gran empresa, qué gran familia y qué gran hombre. Echaremos mucho de menos a Paul aquí en la Tierra, pero ya está siendo recibido en el cielo. La familia Gordon está presente en nuestros pensamientos y oraciones.
~ División de los Estados Centrales, 13 de mayo de 2008
Ha sido un verdadero privilegio conocer a Paul. Desde la primera vez que lo vi, cuando nos lo presentaron en Neptune Food Service, me impresionó mucho lo que vi y oí. Paul tenía un don único: cuando hablaba, sabías que lo que decía era la VERDAD. Después de haber pasado por varias adquisiciones, cuando llegaron los Gordon, enseguida me sentí como en casa. Gracias por vuestros valores, gracias por vuestro compromiso y gracias por la confianza que habéis depositado en nosotros para continuar con el legado que es Gordon Food Service. Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon.
~ Bill Hinksman – Director de ventas de múltiples establecimientos – GFS Neptune Food Service, 13 de mayo de 2008
Hay una canción que escucho en una emisora de radio cristiana local que dice: “Hay un vacío con forma de Dios en todos nosotros”. Pues bien, hoy hay un “vacío con forma de Paul” en las muchísimas personas a las que él llegó. Gracias, Dios, por compartir a Paul con nosotros y por el legado perdurable que es la familia Gordon.
~ Mike Kahl, Columbus (Ohio), 13 de mayo de 2008
Las acciones dicen más que las palabras: ¡Paul Gordon era, sin duda, alguien que predicaba con el ejemplo! Mientras trabajaba en Gull Lake Ministries, tuve el privilegio de conocer a Paul y a Dottie. Dios nos bendijo con la presencia de Paul como presidente del consejo de administración de Gull Lake, y fue una gran influencia y un gran estímulo para todo el personal. Tengo muchos recuerdos de Paul, pero hay uno que destaca, de principios del verano de 1993. Paul había venido al Fellowship Center para hablar con alguien de la oficina. Al parecer, Paul había estado pintando el embarcadero de su casa de verano y parecía que se había manchado casi todo de pintura. Un par de nosotros, en recepción, comentamos su aspecto “decorativo” y él se detuvo, se miró de arriba abajo, dijo: «Shhh, no se lo digáis a mi mujer», soltó una risita (esa risa tan profunda que tenía) y entró en la oficina. Muchas veces oía la risa de Paul antes de verlo. ¡Su vida fue una gran bendición para muchos! Le echaremos de menos en la Iglesia Bautista Bereana, ¡pero nos alegramos de que esté con el Señor!
~ JoAnn Hardie, 13 de mayo de 2008
Me gustaría expresar mi más sincero pésame a toda la familia Gordon por su pérdida.
Mi primera impresión fue justo después de empezar a trabajar en GFS y asistir a mi primera Reunión Anual… Paul se tomó la molestia de acercarse a darme las gracias por haber acudido, ya que solo llevaba unos meses trabajando allí… (yo pensaba que era yo quien debía darle las gracias a él). Le presenté a mi invitado y nos sentamos a cenar… Después de la reunión, cuando me marchaba, Paul se acercó a mí y, una vez más, nos dio las gracias por haber asistido, mencionándonos por nuestro nombre. Me impresionó mucho que no solo se acordara de mi nombre, sino también del de mi acompañante.
Al leer todos los mensajes, me sorprende la cantidad de gente a la que Paul ha sido capaz de inspirar y motivar, llegando de verdad al corazón de todos aquellos con los que entró en contacto. Era una persona de lo más cercana, que te hacía sentir, desde el primer momento, que habías conocido a un verdadero amigo.
He leído mucho sobre sus zapatos en estos mensajes… ¡¡Son unos zapatos muy difíciles de llenar!!
~ Amy Klooster, 13 de mayo de 2008
Conocí a Paul por primera vez en el lago Kabinakagami, en el norte de Ontario. Se había reunido con Keith Maxwell y un grupo de unos veinte directivos de la antigua cadena de restaurantes Sveden House Smorgasbord para pasar una semana pescando y disfrutando de la compañía mutua.
Paul acabó pescando el pez más grande de la semana: un lucio del norte que pesaba algo más de 24 libras. ¡Decir que estaba emocionado era quedarse muy corto!
Avancemos hasta 1997, cuando decidí ‘unir mi destino’ al de los Gordon. Paul me recibió en nuestra sesión de orientación y le recordé que nos habíamos conocido allá por 1983. Ni siquiera tuve tiempo de terminar la frase cuando él exclamó: “¡Menudo pez! ¡Tenía que pesar al menos 28 libras!”. Por increíble que parezca, cada vez que me encontraba con Paul a partir de entonces, ¡ese pez se hacía más grande!
¡Estaría dispuesto a apostar que, tras haber sido recibido por nuestro Señor y Salvador, ese pez debe de pesar ahora más de 40 libras!
Leer todos los recuerdos que cada uno tiene de Paul nos hace darnos cuenta de lo afortunados que somos por haber tenido la suerte de que él nos haya marcado.
¡Que Dios te bendiga, amigo mío!
Bob Metzger
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Mi padre está a punto de cumplir su 30.º aniversario en GFS, así que durante años escuché relatos de las reuniones anuales que, de niño, me parecían glamurosas y mágicas; pero las historias que más me marcaron fueron las que contaban mis padres, similares a las que ya han compartido tantas otras personas. Fue la admiración y el aprecio que mis padres sentían por la familia Gordon y la empresa lo que me llevó a formar parte de esta empresa yo misma. Y, aunque solo llevo aquí 11 años, en este tiempo las historias han adquirido un nuevo significado al haberlas presenciado de primera mano, y me siento muy afortunada de guardarlas en mi corazón. Estoy tan agradecida a la familia Gordon y a todos los que forman parte de esta empresa que, realmente, no hay palabras para expresar la gratitud que siento. Atesoraré para siempre mis recuerdos personales del señor Gordon y, aunque estamos de luto por la pérdida de un hombre tan extraordinario, me siento inspirada por su vida y por lo que representaba. Y, una vez más, me siento agradecida.
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Trabajé en Gull Lake durante los cuatro años que fui estudiante en Cornerstone y recuerdo que Paul, Dottie y su familia pasaban allí todo el verano. Pero hay un recuerdo de hace quince años —el más tonto de todos— que se me ha quedado grabado.
Ahora no recuerdo quién era el ponente de aquella semana, pero Paul y Dottie invitaron a todo el personal a su casa de campo para charlar con ese hombre y simplemente relajarnos. Y recuerdo que, en un momento dado, este hombre, dueño de una enorme empresa —creo que comí comida de Gordon’s durante toda mi etapa académica, desde la escuela primaria hasta la universidad— y cuyo nombre figuraba en el edificio de música de mi centro, se acercó a su congelador y preguntó si alguien quería helado. Como éramos estudiantes universitarios que siempre teníamos hambre, la respuesta fue “¡Sí!”. Y Paul metió la mano, sacó una caja de barritas de helado y empezó a lanzarlas con el pulso hasta que todos los presentes tuvieran una.
Solo es un recuerdo sin importancia… pero uno que se me ha quedado grabado en la cabeza todo este tiempo.
~ Kristen Roberts, 13 de mayo de 2008
Las ferias gastronómicas de Gordon siempre eran un placer especial cuando nos encontrábamos con Paul. Era, sin duda, un hombre de gran corazón al que recordaré durante muchos años. Leer los numerosos recuerdos que se recogen aquí me hace apreciar aún más a Paul. Mis oraciones están con Dottie y la familia Gordon en estos momentos de duelo. ¡Que Dios os bendiga!
~ Hna. Janet Marie Smith, SND, 13 de mayo de 2008
Nunca llegué a conocerlo en persona, pero tuve la oportunidad de escucharlo hablar en la reunión anual del valle de Ohio el pasado diciembre. Era muy divertido y nos hizo sentir a todos orgullosos de formar parte de esta empresa.
gfs me ha ayudado a convertirme en un hombre mejor, ¡¡gracias, Paul!!
~ Mark Koyl, Springfield Chain Accounts, 13 de mayo de 2008
Creo que Gibby y yo conocimos a Paul por primera vez en la reunión anual de 2002. Ese día celebrábamos nuestro 27.º aniversario de boda y Paul se acercó a nosotros, nos felicitó por nuestro aniversario y nos comentó cuánto tiempo llevábamos casados y lo maravilloso que era eso para la época.
Fue una visita breve, pero para nosotros significó mucho que se tomara la molestia de hablar con nosotros.
Expresamos nuestro más sincero pésame y nuestras condolencias a toda la familia Gordon y a los empleados que le querían y le echarán mucho de menos.
~ Gibby y Missy Smith, 13 de mayo de 2008
Me considero afortunado por haber conocido a Paul, gracias a la fusión canadiense entre Finlay Greenwood y GFS. Cuando nos conocimos, se mostró muy cordial y atento, y me hizo muchas preguntas. Cuánto tiempo llevaba en el sector, qué puestos había ocupado, si estaba casado, cuántos hijos tenía, etc. Me pareció un detalle muy bonito, ya que yo era una de las cientos de personas que había aquí en Ontario. ¿Te imaginas cómo me sentí cuando fuimos a la siguiente feria alimentaria de GFS en Grand Rapids y él se acercó, me llamó por mi nombre y me preguntó cómo estaba mi hijo? ¿Cómo era posible que se hubiera acordado de todo eso tras un solo encuentro? Paul siguió impresionándome durante los siguientes diez años, al igual que toda la familia Gordon.
Lamento de verdad vuestra pérdida; mi más sentido pésame a toda la familia. Paul siempre permanecerá en mi memoria como un ejemplo a seguir.
~ Randy Smith, ICP East, 13 de mayo de 2008
Como soy relativamente nuevo en GFS, solo he tenido la oportunidad de conocer a Paul en la sesión de orientación de Grand Rapids y en las últimas reuniones anuales. Me siento afortunado de trabajar para una empresa que vive la cultura que crearon Paul y la familia Gordon, donde las personas realmente importan. En la última reunión anual, a mi mujer y a mí nos cautivó tanto Paul, con su calidez y sinceridad, que se tomó la molestia de saludarnos y hablar con nosotros como si fuéramos amigos suyos de toda la vida. Es muy conmovedor leer todos los maravillosos comentarios y homenajes a Paul. Es evidente que dejó una huella positiva en todas las personas con las que se cruzó.
Enviamos nuestro más sincero pésame y nuestras oraciones a la familia Gordon en estos momentos de duelo por la pérdida de Paul. Su legado y su espíritu perdurarán en las numerosas personas a las que conmovió e influyó.
~ Scott Tulloch, GFS Marketplace, 13 de mayo de 2008
Tuve el placer de conocer a Paul por primera vez como “el abuelo de Erin”, un seguidor entusiasta y ruidoso del equipo de gimnasia en el que competía Erin y que yo entrenaba. Un par de años más tarde, tuve la suerte de incorporarme a GFS. Por aquel entonces, estaba embarazada de unos siete meses. Muchas veces, en las últimas (¡y más avanzadas!) etapas de mi embarazo, Paul se acercaba a mi mesa para preguntarme si ese día iba a hacer algunas volteretas para él. Nunca esperaba una respuesta, simplemente se despedía con una sonrisa y el sonido de su risa contagiosa y estruendosa mientras regresaba a su despacho.
Tuve la suerte de trabajar con Paul y de relacionarme con él durante años. Al igual que a muchos otros, me conmovió en cada ocasión con su amor, su calidez, su generosidad, su sentido del humor, su humildad y su fe. Aunque le echaremos mucho de menos, atesoraré los recuerdos que tengo de él y las lecciones que aprendí de su ejemplo. ¡Gracias por compartirlo con todos nosotros!
Mis oraciones y mi más sentido pésame a toda la familia Gordon.
~ Tami Jacobs, 13 de mayo de 2008
He disfrutado mucho leyendo todos estos maravillosos homenajes a Paul y a la familia Gordon. Llevo 13 años trabajando aquí y nunca pensé que estaría en la misma empresa durante tanto tiempo. Escuchar historias sobre otras empresas me hace darme cuenta de lo afortunada que soy por trabajar en GFS. Es una alegría trabajar en una organización centrada en los valores cristianos. Echaremos de menos a Paul, pero nunca lo olvidaremos.
A todos los Gordon: que Dios os bendiga a todos. Vuestra familia estará siempre presente en nuestras oraciones. Gracias por hacerme una persona mejor de lo que era antes de trabajar para GFS.
“La muerte deja un dolor en el corazón que nadie puede curar».
”El amor deja un recuerdo que nadie puede robar».”
~ Susan y Kurt Heemstra, 13 de mayo de 2008
Dios nos dio la vida.
Dios nos ha dotado a cada uno de nosotros de libre albedrío.
La esperanza y la visión de Dios sobre la verdadera grandeza a la que podría llegar el ser humano,
cobró vida gracias al carisma de Paul Gordon.
Era el recipiente perfecto.
Su bondad vive en cada uno de nosotros.
~ Orrin Sharp, 13 de mayo de 2008
Teniendo en cuenta la cantidad de gente que lleva aquí más de 20 años, yo no soy más que un novato en Gordon Food Service. Llevo aquí solo 10 meses, pero nunca doy un día por sentado, y espero no hacerlo nunca… Tras muchos giros en mi trayectoria profesional, sé que aquí, en GFS, me siento realmente “en casa”. No hace mucho que pasé por la “Orientación para nuevos empleados” con Kevin Jurek y otros 20 nuevos empleados aproximadamente. Paul se pasó por allí el primer día de la orientación y estuvo unos 45 minutos con nosotros, deleitándonos con historias sobre la historia de la empresa. ¡La personalidad de Paul era increíblemente contagiosa! Se reía más de sus propios chistes que nosotros, ¡pero luego todos nos reíamos por su risa! Tengo muchos amigos aquí en GFS, y tuve la oportunidad de trabajar como autónoma durante un tiempo antes de que me contrataran a tiempo completo, así que sabía lo afortunada que era de trabajar para una empresa tan increíble. En mi puesto actual, tengo el placer de contratar a nuevos empleados. Una pregunta habitual es: “¿Qué sabes de GFS?”. Entre las respuestas a esa pregunta, siempre oigo: “He oído que GFS es un sitio estupendo para trabajar”. Mi respuesta inmediata a eso es: “¡No tienes ni idea! Y si tienes la suerte de que GFS forme parte de tu carrera profesional, como me ha pasado a mí, ¡sabrás de lo que estoy hablando!”. Gracias, gracias, gracias. Que Dios bendiga a toda la familia Gordon en estos momentos.
~ Jon Krueger, 13 de mayo de 2008
He tenido el honor de encontrarme con el Sr. Paul Gordon en varias ocasiones a lo largo de los últimos 14 años y, cada vez, me sentía aún más orgullosa de formar parte de la familia Gordon como empleada. Recuerdo su risa y su buen humor constante, su forma única de contarnos anécdotas de su ajetreada vida. Es un ejemplo a seguir para mí y para muchos de nosotros. Me gustaría expresar mis condolencias a todos y cada uno de los miembros de su familia.
~ Isabelle Lavoie, Distal, Quebec, 13 de mayo de 2008
No podemos saber por qué suceden algunas cosas… pero sí sabemos que el amor y los bonitos recuerdos perduran más que el dolor de la pérdida. Y sabemos que hay un lugar en el corazón donde el amor vive para siempre… y donde nada bello se olvida jamás. Si algo he aprendido a lo largo de los años, es que nada de lo bello de este mundo se pierde realmente... Aquellos a quienes queremos siempre seguirán vivos en nuestro recuerdo.
El legado y la personalidad de Paul perdurarán para siempre en nuestros corazones, junto a la familia de Gordon Food Service. Que Dios te bendiga a ti y a tu familia, Paul.
Debbie Kauffman
Boletín de GLED
~ Debbie Kauffman, 13 de mayo de 2008
Hay tantos recuerdos maravillosos que se han compartido aquí sobre Paul. Yo tengo uno que es más personal que profesional. Soy la tercera generación de mi familia que trabaja en GFS. Mi abuelo empezó a trabajar en la empresa en los años 50, mi padre en los 70, yo en 1993, mi madre en 1996 y mi hermano trabajó un par de veranos en el almacén. Mi mejor recuerdo de Paul es que vino al funeral de mi abuelo y habló de las experiencias que mi abuelo había vivido en GFS. Fue algo totalmente improvisado, en medio del funeral, pero Paul nos hizo reír a todos con las historias que contó. Aquel día descubrí muchas cosas que no sabía sobre mi abuelo y su trabajo en GFS. ¿Qué otro directivo de una empresa se tomaría un tiempo de su ajetreada jornada para acudir al funeral de un empleado jubilado y dar un discurso simplemente porque le apetecía? Sé que mi abuelo y Paul están ahora en el cielo riéndose juntos.
~ Amy (Erbes) Westphal, 13 de mayo de 2008
El mero hecho de haber conocido a Paul tan bien como lo hice es una gran bendición en mi vida. Paul fue un modelo a seguir en todos los sentidos de la palabra. Es el mejor líder que he conocido: una persona de gran compasión, pero con una mentalidad muy firme y centrada en dar lo mejor de sí mismo. Me inspiró a ser un mejor empleado de GFS, padre y cristiano. Hubo muchas ocasiones en las que me motivó simplemente el no querer decepcionar nunca a Paul. Gracias por la huella que has dejado en mi vida.
Paul, te echaremos de menos, pero tu legado perdurará para siempre.
~ Kirk Zell, 13 de mayo de 2008
Recuerdo que empecé a trabajar en GFS hace casi 14 años, recién salido de la universidad, con 22 años. Fue en la sesión de orientación cuando conocí a Paul Gordon y descubrí que era una de las personas más auténticas que había conocido jamás. Hablar con él a lo largo de los años no ha hecho más que reforzar la idea de lo mucho que Paul se preocupaba de verdad por sus empleados. Gracias, Paul, por permitirme conocerte bien a ti y a tu familia.
~ John Scanlon, 13 de mayo de 2008
Paul era un hombre muy sincero, motivado y compasivo, unas cualidades difíciles de encontrar todas juntas en una sola persona. Nunca olvidaré cuando me llamó a mi móvil mientras conducía de camino al trabajo. No llevaba mucho tiempo en GFS, pero me impresionó que se tomara la molestia de llamarme personalmente para ver cómo estaba y, por supuesto, preguntarme por el estado de un proyecto ;). También tuve el gran privilegio de pasar una velada con Paul y el equipo de diseño gráfico en Gull Lake Ministries. Disfrutamos cada momento con él, ¡incluso compitiendo contra una tormenta para volver a la orilla en una lancha pontón! Es evidente, en cualquier empleado de GFS con el que te cruces, que su legado permanece en el corazón de todos. Gracias a la familia Gordon por compartirlo con nosotros y gracias a Paul por todo lo que hizo por nosotros. Mis pensamientos y oraciones están con vosotros y que encontréis paz en el consuelo de los amigos y la familia.
~ Michelle Alster, 13 de mayo de 2008
Llevo más de 21 años trabajando en Gordon Food Service y he tenido el placer de tratar con Paul en numerosas ocasiones. Mi mujer, Jan, y yo incluso tuvimos el honor de participar en un viaje organizado por Paul y Dottie. Qué buenos recuerdos guardo de aquello. Pero el recuerdo que más se destaca fue cuando el padre de mi mujer enfermó de cáncer y parecía que su enfermedad nos impediría a Jan y a mí irnos al viaje de Gordon. Paul se tomó la molestia de llamarme a casa para preguntar cómo estaba el padre de Jan y cómo estábamos nosotros. También nos aseguró que, si no podíamos acompañarlos en ese viaje, quería que fuéramos con ellos en el siguiente. Su cariño por su familia “del trabajo” siempre fue evidente y por eso trabajar para GFS todos estos años ha sido un privilegio. Sé que Paul está con nuestro Señor y Salvador y que nos reconforta saber que volveremos a verlo.
~ Rob Ritter, 13 de mayo de 2008
Querida Dottie y familia:,
Kim y yo guardamos muchísimos buenos recuerdos de Paul en la Conferencia. Apreciábamos su calidez y el tiempo que dedicaba simplemente a preguntarnos cómo estábamos, así como su interés por nuestra participación en HCJB. Gracias por todo el trabajo que se ha dedicado a Gull Lake Ministries gracias a vuestro esfuerzo. Ha sido una bendición para nuestra familia durante muchos años. Su legado perdurará durante muchos años más. Gracias.
John y Kim Talmage
Gull Lake, Míchigan
~ John y Kim Talmage, 13 de mayo de 2008
Qué placer es conocer a Paul y todo lo que representaba. Después de contarles la noticia a algunos de mis clientes, varios me dijeron que se habían encontrado con él en algunas ferias gastronómicas y que él les hablaba como si los conociera personalmente. Qué simpático y cercano era. Les dije que así era él. Los Gordon son una familia maravillosa. Estoy muy orgulloso de trabajar para ellos. Mis pensamientos y oraciones están con todos vosotros. Que Dios os bendiga.
~ Joe Poli y familia, 13 de mayo de 2008
El capítulo 5 de 2 Corintios dice que guardamos nuestros tesoros en vasijas de barro, refiriéndose a la fragilidad de nuestras vidas y a cómo tenemos el deber de hacer todo lo posible por complacer a Dios antes de irnos a nuestro hogar definitivo. En cada reunión a la que asistí o cada vez que entré en contacto con Paul, era evidente que su principal prioridad era ser las manos y los pies de Cristo. Le interesaba más la salvación de sus empleados que los resultados económicos.
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Para aquellos de nosotros que tuvimos la oportunidad de conocer a Paul y hablar con él, compartimos algo que perdurará en el tiempo. Era una persona amable, atenta y cercana. Tuve el honor de recibir un premio de manos de Paul hace casi diez años y lo recuerdo como si fuera ayer. Se interesó de verdad por mi trayectoria profesional en GFS y, más tarde esa misma noche, hablamos sobre la familia. Aunque ya no formo parte de GFS, siempre echaré de menos la cultura que Paul aportó al equipo de ventas y a toda la plantilla de GFS. Es respetado por todos en el sector de la restauración en Canadá y EE. UU. Su presencia en las reuniones de ventas siempre era considerada por todos como un placer. Ejerció una influencia positiva en mí y en todos los que le rodeaban. Todos le echaremos de menos y le recordaremos. Que Dios le bendiga.
~ Harry Anderson, 13 de mayo de 2008
Conocí a Paul en 1978, cuando me contrataron en el departamento de nóminas de Gordon’s; de hecho, lo primero que percibí fue su estruendosa risa y, después, su rostro sonriente. Creo que nunca lo vi sin una sonrisa y una palabra amable para mí. Mi hija Mary también trabajó en Gordon’s mientras se formaba para hacer realidad sus sueños y llegó a conocer bastante bien a Paul durante sus rondas de reparto de correo. Mary y yo siempre estaremos agradecidas por haber tenido el privilegio de conocerlo y recordaremos para siempre al maravilloso hombre que fue Paul Gordon.
~ Jan y Mary Hamming, 13 de mayo de 2008
Como yerno, puedo dar fe sinceramente de que Paul era todo lo que uno podría desear en un suegro. Me acogió en su familia como si fuera uno de sus propios hijos. Siempre implicado en todos los aspectos de nuestras vidas y de las de nuestros hijos, fue una fuente constante de alegría y ánimo. Paul siempre reflejó el carácter de Cristo, dejándonos a cada uno de nosotros un legado para vivir nuestras vidas de una manera “digna del Señor, agradándole en todo” (Col 1, 10). Enseñaba con el ejemplo y con sus actos, aunque, cuando se le pedía, compartía de buen grado su sabiduría con total transparencia y honestidad, y siempre con un humor autocrítico y su ingenio.
Aunque Paul era sin duda un genio de los negocios, no se le daba muy bien manejar un martillo, un bate de béisbol ni nada que requiriera coordinación. Así que todos sabíamos que estaba encantado de hacerse a un lado y dejarnos desempeñar nuestro papel de maridos y padres, mientras él nos animaba y nos apoyaba —¡muchísimo y a todo volumen!—.
Incluso en su muerte nos hizo partícipes de las dificultades y los dolores, de la planificación y los preparativos, de las bendiciones y las afrentas que conlleva separar el cuerpo espiritual del físico. Hemos tenido momentos maravillosos para reflexionar y dar gracias por los innumerables recuerdos de los momentos de cercanía que compartimos, de amor y aceptación, de alegría e inspiración por una vida bien vivida. Los recuerdos de esa vida, a través de las cariñosas aportaciones de cada uno de vosotros en este blog, son una fuente de ánimo y alegría para todos los miembros de la familia. Gracias por vuestras palabras.
~ Ron Williams, 13 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:
Conocí a Paul por primera vez en 2001, cuando empecé a trabajar en la empresa. Tuve el placer de conocer a Paul en un vuelo a Columbus, Ohio. Paul Dilcher me sentó junto a Paul durante el viaje para que pudiera responder a cualquier pregunta que tuviera sobre el proyecto. Paul me hizo varias preguntas para poder prepararse bien para la reunión. Pero también hablamos mucho de nuestras familias. Lo que más me llamó la atención de Paul fue su amabilidad y el cariño que mostraba hacia cada persona con la que se encontró aquella noche. Más tarde, de camino a casa, recuerdo que pensé para mis adentros: «¿Cómo puede una persona tan cariñosa dirigir además una empresa tan grande y exitosa?». Me llevó un tiempo darme cuenta de cómo lo hacía, pero llevaba su vida tal y como Jesús quiere que todos la vivamos. Su profunda fe en Dios, en la familia y en el prójimo le llevó no solo a tener éxito en esta tierra, sino también a tener éxito en su camino hacia Jesús, nuestro Salvador.
Gracias, Paul, por haber marcado mi vida y la de muchas otras personas.
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
No es habitual en la vida encontrarse con alguien que tenga un impacto tan increíble en ti, y Paul Gordon sin duda lo ha sido para mí. Cuando mi marido, Bruce, se incorporó a GFS hace casi 10 años, no tenía ni idea del increíble viaje que me esperaba como cónyuge. Cuando Bruce fue nombrado «Persona del Año» hace varios años, viajamos a España con Paul y Dottie como parte de su viaje de premio. Para mí, poder pasar tiempo con ellos y conocerlos a cada uno de ellos fue quizás lo más destacado y el mayor regalo del viaje. Paul tenía la capacidad de llegar al corazón de las personas y cautivarlo. Es imposible no adorarlo y admirarlo por completo: como hombre, líder, padre, cónyuge y seguidor de Dios. Echaré mucho de menos el brillo de sus ojos y el estruendo de su risa. Nos ha dejado muchos recuerdos preciosos que todos podemos guardar en nuestros corazones. Gracias a Dottie, Dan y Jim por compartirlo con todos nosotros. Cada uno de vosotros y vuestras familias seguiréis estando en nuestras oraciones y contaréis con nuestro apoyo.
~ Melissa Withrow, 13 de mayo de 2008
Antes de incorporarme a GFS en enero de 1994, trabajé para Maple Leaf Foods durante casi 24 años, y me sentí alarmado y preocupado cuando supe que nuestra División de Servicios de Alimentación iba a ser vendida a una empresa estadounidense de la que nunca había oído hablar. Menuda decisión tan angustiosa después de tantos años… cambiar de la división de Servicios de Alimentación y volver a mi antiguo puesto en Maple Leaf, o aguantar y esperar que la nueva empresa me mantuviera como empleado. Había “ejércitos” de representantes de GFS que venían a visitarnos a Ontario desde Grand Rapids, mostrándonos vídeos y alabando las virtudes de Gordon Food Service. Esta empresa sonaba simplemente demasiado buena para ser verdad… ¿De verdad existen organizaciones que se preocupen tanto por sus empleados? No estaba del todo convencido de que los valores de esta “nueva” empresa no fueran meras palabras sobre el papel hasta que tuve el increíble placer de conocer y pasar un rato con Paul Gordon en la jornada de puertas abiertas de GFS Ontario en Milton. Para todos los que estuvimos allí aquel día, fue amor a primera vista: jugó con los niños, se hizo fotos con mucha gente y se mostró genuinamente interesado en todas las personas con las que entró en contacto… ¡y parecía disfrutar de verdad del helado! ¡Qué hombre tan maravilloso! Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon, que, a lo largo de los años, me ha inspirado a desear siempre lo mejor para esta empresa y sus valiosos empleados. Gracias, y que Dios os bendiga.
~ Janice Tonna, Canadá (sí), 13 de mayo de 2008
Solo llevo 11 años en GFS; puede que a algunos les parezca mucho tiempo, pero no en GFS. He llegado a comprender por qué tenemos tantos veteranos con más de 20 años en esta empresa: es la cultura de GFS, que John y Paul han sabido fomentar de forma maravillosa. Cuando empecé, no me daba cuenta de la suerte que había tenido al ser contratado; esta es una organización verdaderamente especial, y lo es gracias al esfuerzo de la familia Gordon, y especialmente de Paul. Me siento muy afortunado de haber tenido la oportunidad de almorzar con él un par de veces; él se tomó la molestia de conocerme, porque se preocupaba mucho por las personas. Nunca olvidaré su humildad, su amabilidad, su caridad y su risa contagiosa. Gracias, Paul, por tu testimonio vivo de bondad humana y, sobre todo, por tu camino con Cristo. Aprecié mucho tu valentía al compartir tu fe en Jesucristo y ahora eres bienvenido a tu hogar celestial en los brazos de tu Salvador. Mis pensamientos y oraciones están con el resto de la familia: que la gracia y el consuelo de Dios os acompañen hasta que podáis volver a estar todos juntos. Estoy deseando ver qué ha encomendado el Señor a Paul cuando todos lleguemos a la Gloria.
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Al igual que los cientos de personas que han compartido sus sentimientos sobre Paul Gordon, nosotros también queremos expresar a la familia Gordon nuestro más sincero pésame por el fallecimiento de Paul Gordon. ¡Qué gran legado ha dejado! Nuestra nieta tuvo la gran suerte de haber sido dietista en GF y le encantaba trabajar allí hasta que se casó y se mudó fuera de GR. Además, nuestro sobrino trabaja allí y siente lo mismo. Que el consuelo de Dios os dé fuerzas para seguir adelante hasta que todos nos reunamos a los pies de nuestro Padre. ¡Qué día tan maravilloso será ese!
Con cariño, Betty y Bob Kregel
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
Tuve el honor de hablar con Paul varias veces a lo largo de los años y mi mujer también tuvo ese mismo placer. Tras cada conversación, nos marchábamos felices y orgullosos de formar parte de la familia de empleados de Gordon. Además, nos quedábamos con la certeza de que acabábamos de hablar con una persona muy especial. Ambos echaremos de menos a Paul, pero sabemos que ya está con nuestro Señor.
A principios del otoño pasado, estaba comprando en Forest Hills Foods sobre las 5:30 de un viernes cuando oí a alguien detrás de mí soltar: “¿No deberías estar en el trabajo?”. Sabía quién era incluso antes de girarme bruscamente y ver a Paul mirándome fijamente (primero) y luego sonriéndome (segundo). Me acerqué a él preguntándome si debía decir mi nombre o mencionar en qué departamento trabajaba para ayudarle a identificarme. Entonces me preguntó: “¿Cómo está tu hermana?”, y enseguida me di cuenta de lo tonto que habría sido decir algo. (Mi hermana Patti fue una de las primeras mujeres en ocupar el puesto de CDS en GFS y, además, se casó con un CDS). Fue solo una breve conversación, pero una que recordaré durante mucho tiempo. Y cuando salí del aparcamiento, ¡no dejé de pensar en si volver al trabajo o irme a casa a relajarme!
~ Mike Pavek, 13 de mayo de 2008
Tanya y yo tuvimos el placer de conocer a Paul en un viaje de GFS en 1989. Era una persona verdaderamente única, que mostraba un cariño y una preocupación sinceros por todos sus empleados. Se dirigió a Tanya como si fuera un miembro más de la familia GFS, la llamó por su nombre de pila y también preguntó por cada uno de nuestros cuatro hijos por su nombre; después, siguió dándonos las gracias por todo lo que hacíamos por GFS y nos hizo sentir de verdad que habíamos contribuido a que GFS marcara la diferencia con todos nuestros clientes. Damos las gracias a Paul y al resto de la familia Gordon por ayudarnos a ser la familia que somos hoy, al compartir con nosotros sus valores y creencias sobre cómo podemos servirnos unos a otros. Que Dios bendiga a Paul, a Dottie y a toda la familia Gordon.
~ Duane Baldwin, 13 de mayo de 2008
Hay tantas cosas buenas que uno puede recordar del señor Gordon. Para mí, siempre fueron su sonrisa acogedora, su firme apretón de manos y su interés sincero por la persona con la que estuviera hablando. No deja de sorprenderme cómo él y su familia siempre te hacen sentir importante. Una persona auténtica a la que me siento privilegiado de haber conocido. Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia Gordon. .
~ Cliff y Corinne Baker, 13 de mayo de 2008
Tuve el placer de conocer a Paul y a Dottie por primera vez en la reunión anual de este año. ¡Qué experiencia! Fue, sin duda, un gran hombre que marcó la vida de muchas personas a lo largo de su vida en la Tierra. Mis pensamientos y oraciones están con toda la familia Gordon. Que Dios os bendiga a todos vosotros y a toda la familia...
~ Dave Best, Charleston, Virginia Occidental, 13 de mayo de 2008
La primera vez que conocí a Paul Gordon fue en mi sesión de orientación. Se presentó y me preguntó por mi familia. Se mostraba genuinamente interesado. Las historias que contaba eran fantásticas. Paul era una persona muy sociable y siempre lo recordaré. Rezo por su familia. Estoy agradecida por haber tenido la oportunidad de conocer a Paul Gordon.
~ Cindy K., 13 de mayo de 2008
Nos gustaría expresar nuestras condolencias a Dotie y al resto de la familia Gordon. Que Dios le dé descanso y le proteja. Le echaremos de menos.
~ Tom, Larry y Kevin Walter, de Tasty Catering, 13 de mayo de 2008
Conocí a Paul Gordon en 1996 y me inspiró su sentido del humor y la forma en que se preocupaba por los demás. Hace que la gente se sienta especial y era un gran líder.
Mis pensamientos están con la familia Gordon.
Céline Lemieux, directora de Recursos Humanos de Distal Montréal.
~ Anónimo, 13 de mayo de 2008
A la familia Gordon:
Nos gustaría expresar nuestro más sentido pésame. Paul era un hombre extraordinario con un corazón extraordinario. Su dedicación y compasión marcaron a quienes le rodeaban más de lo que él jamás llegó a imaginar.
Conocemos a Paul desde hace varias décadas. A lo largo de este tiempo, Paul se ha convertido en algo más que un socio de negocios: es un amigo muy querido. Algunos de nuestros mejores recuerdos están ligados a las innumerables salidas de golf, ferias gastronómicas y cenas que hemos compartido.
Nos sentimos verdaderamente afortunados de haber conocido a un hombre con tanta generosidad y bondad.
Que Dios te bendiga
Andreas, Harry y Danny Dionyssiou
Kip y Harry Proestos
Toda la familia de Rudy’s Hot Dog
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Paul siempre traía consigo su sentido del humor. Nunca olvidaré el día en que salió de la oficina de ventas, situada en la trastienda de la tienda GFS Marketplace de Merrillville, y exclamó: “Vaya, no sabía que habíamos construido un almacén en Indiana”. La tienda había recibido tres camiones semirremolque llenos durante la temporada de graduaciones debido a algunos errores en la transmisión de los pedidos.
Ha sido un placer trabajar para GFS durante los últimos 10 años. Echaremos mucho de menos a Paul. Nuestra labor consiste en seguir llevando adelante su visión de ser el proveedor preferido del sector de la restauración. Mi más sentido pésame a la familia. Es un consuelo saber que por fin está en casa y, si Dios quiere, todos volveremos a verlo algún día.
~ Sandy Wright – Indianápolis, 12 de mayo de 2008
Conocí a Paul en ferias gastronómicas y lo veía en los partidos de fútbol cuando mi hija jugaba con su nieta. Era una persona con mucha clase y en Brann’s estamos orgullosos de trabajar con Gordon Food Service. A toda la familia, mi más sincero pésame. Jim {hijo} es un gran hombre y disfruté mucho trabajando con él en su día. Hola, Jim. Rezaré por ti y por tu familia. Sois una familia estupenda, con una reputación excepcional tanto como empresa como personas.
~ Johnny Brann / Restaurantes Brann’s, 12 de mayo de 2008
Conocí a Paul en la inauguración de la tienda GFS Marketplace en Strongsville. Yo me encargaba de preparar y servir la comida de esa noche y Paul se me acercó y me preguntó si podía probar un bocado. En aquel momento no sabía muy bien quién era, pero intuía que era el dueño de la empresa. Me resultó fácil percibir su calidez, amabilidad y humildad por la forma en que me trató a mí, una desconocida que trabajaba para su empresa. Recuerdo haber charlado con él unos minutos antes de que se abrieran las puertas aquella noche. Es fácil ver que él era el modelo a seguir para el resto de la empresa, ya que las cosas siempre fluyen de arriba abajo. Que descanse con alegría en la presencia del Señor. Que Dios bendiga también a tu familia y a tu empresa.
~ Andy Zarzour - Old World Deli, 12 de mayo de 2008
Dios nos ha bendecido con el liderazgo que Pablo nos ha enseñado y seguiremos haciendo realidad sus visiones.
Creo que Pablo velará por nosotros cada día y seguirá guiándonos ante los ojos del Señor.
Que Dios te bendiga, Paul Gordon.
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Paul Gordon era un hombre que sabía cómo hacer que la gente se sintiera especial. ¡Tenía una calidez y un cariño sinceros, además de la increíble capacidad de recordar tu nombre! Disfrutamos mucho pasando tiempo con Paul y el resto de la familia Gordon en el Winners Circle de Savannah el otoño pasado, y pasamos una mañana recorriendo esa maravillosa ciudad con él. ¡Era un auténtico luchador!
Llevamos ya casi 18 años formando parte de la familia de Gordon Food Service y ha sido una auténtica bendición para nosotros. Todos los aspectos de nuestras vidas se han visto enriquecidos y echaremos de menos a este hombre extraordinario. A toda la familia Gordon: estáis en nuestros pensamientos y oraciones.
Que el camino se levante para salir a tu encuentro.
Que el viento te impulse siempre a tu favor.
Que el sol te caliente la cara;
La lluvia cae suavemente sobre tus campos y, hasta que volvamos a vernos,
Que Dios te guarde en la palma de su mano.
~ Ronald y Jean Kornowa, 12 de mayo de 2008
Cuando descubrí que podía conectarme a Internet y compartir una anécdota sobre Paul, no pude evitar recordar aquella vez en que llevó en coche a Kirk Zell, que por entonces era un comercial novato, desde Saginaw hasta Caro (Míchigan) para asistir a una reunión de ventas a principios de los 80. Ahora bien, para aquellos que no sepáis cómo conduce Paul, os diré que le interesa más hablar contigo, saber cómo le va a tu familia y enterarse de lo que ocurre sobre el terreno que prestar atención al tráfico y a las zanjas a los lados de la carretera, tan grandes que podrían tragarse un autobús pequeño.
Habría que oír a Zell contar la historia (pregúntale por la visión que tenía Paul sobre la introducción de pedidos durante ese trayecto), pero digamos simplemente que la expresión de Zell al salir del coche era de tal terror que no solo nos reímos durante años, sino que decidimos echar a suertes (ganaba el más corto) para ver quién tendría que ir en coche con Paul la próxima vez que viniera de visita.
Gracias por las risas, Paul. Me alegro mucho de haber tenido la oportunidad de verte el pasado octubre en la feria gastronómica. Todos los que te conocimos echaremos mucho de menos tu visión, tu ingenio y tu calidez.
Que Dios os bendiga a ti y a tu familia.
~ Tom Heidger, 12 de mayo de 2008
Al recordar cómo veíamos a este hombre cristiano maravilloso, enérgico y lleno de vida ejercer su liderazgo, ya fuera en nuestra iglesia, en la Conferencia Bíblica, en su casa, con los jóvenes, con sus propios hijos o en cualquier otro contexto, diríamos que su ejemplo era el de un cristiano excepcional. Gracias, Dottie, por haber sido su fiel esposa durante todos estos años y un ejemplo para muchos de nosotros de una mujer piadosa, tal y como se describe en Proverbios 31. Gracias a ambos por vuestra amabilidad hacia nosotros hace unos años, cuando nuestro hijo también estuvo muy enfermo. Ha sido un privilegio para nosotros haberos conocido y haber compartido la vida como creyentes en este mundo. Que el Señor siga estando con cada miembro de vuestra encantadora, sensible y cariñosa familia en los días venideros.
~ Emo y Rose Ellyn VB, 12 de mayo de 2008
Solía tener caramelos en mi escritorio, al que él acudía a menudo para cogerlos. Cuando no tenía caramelos, me hacía saber lo decepcionado que estaba conmigo porque se le habían acabado, así que me iba a la hora de comer a comprar algunos y luego le dejaba unos cuantos en su escritorio con una nota que decía: «Ya hay caramelos de nuevo». Luego, cuando el departamento de atención al cliente se trasladó a diferentes lugares del edificio 333, él no conseguía encontrarme, así que dejé unas huellas y tracé un camino desde su escritorio hasta el mío con un cartel que decía: «Por aquí, hacia los caramelos».
He tenido la suerte de haber conocido a una familia tan maravillosa y de haber trabajado para una empresa estupenda.
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:,
Es evidente que Paul Gordon ha dejado un legado de amor por el Señor y por sus siervos. Os acompañamos en estos momentos y esperamos poder reunirnos de nuevo algún día en el cielo. Que Dios os conceda su paz y os consuele en vuestra pérdida. Nuestras oraciones están con vosotros.
~ La familia de Glenn y Bev Scott, 12 de mayo de 2008
Conocí a Paul Gordon por primera vez en enero de 2000, en una sesión de orientación para nuevos empleados celebrada en Grand Rapids. Después de escucharle hablar ante el grupo, supe que había tomado una buena decisión al incorporarme a GFS. Él encarnaba lo que todos deberíamos aspirar a ser: honesto, humilde, generoso, con sentido del humor y auténtico.
Tuve el placer de volver a ver al señor Gordon el verano pasado, cuando visitó Bridge Brand. Aunque en aquel momento no se encontraba bien, seguía haciendo comentarios ingeniosos y mostrando su sentido del humor.
Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon. Sé que todos echaréis mucho de menos al señor Gordon.
~ Tricia Federkow, directora de Recursos Humanos de Bridge Brand Winnipeg (antes GFS Ontario), 12 de mayo de 2008
Querida familia Gordon:,
Me siento muy afortunado de haber conocido a Paul y de conservar mis recuerdos de él. Siempre le estaré agradecido. Trata a nuestra empresa como a un socio y un proveedor preferente. He tenido el honor de reunirme con Paul en Yakarta (Indonesia) el 25 de octubre de 2003 y en Grand Rapids (EE. UU.) el 5 de septiembre de 2006.
Me gustaría expresar mi más sentido pésame a la familia Gordon. Mis pensamientos y oraciones están con vosotros. Que Dios os dé consuelo.
Que Dios bendiga a Paul y a toda la familia Gordon.
Nuestro más sincero pésame,
Piña gigante, Indonesia
~ Josep Lay, 12 de mayo de 2008
Nunca olvidaré a Paul Gordon ni su espíritu. Fue una auténtica fuente de inspiración para todos los que lo conocieron o tuvieron la suerte de tratar con él. Al igual que ocurre con otras personas de esta larga lista de recuerdos, me resulta difícil quedarme solo con uno. Siempre estaba sonriente y recordaba tu nombre aunque solo te hubiera visto una vez. Un talento increíble, un don de Dios. Supongo que algo que siempre me viene a la mente es la generosidad de Paul y de la familia Gordon. Recuerdo que, al principio de mis 16 años aquí en GFS, me pidieron que arreglara una hoja de cálculo en el ordenador de su asistente. En aquellos tiempos no había red, así que había que ir al ordenador de la persona en cuestión y echarle un vistazo. Resultó que la hoja de cálculo contenía una lista de donaciones que la familia Gordon había realizado a diversas organizaciones benéficas, iglesias y entidades. Sinceramente, no recuerdo ni un solo nombre ni una sola organización, porque eso no era lo importante para mí. Lo que se me quedó grabado fue lo LARGA que era la lista. Todos hemos visto a personas que donan generosas sumas de dinero y luego dan su nombre a un edificio, un parque, un colegio, un museo o lo que sea. Paul donaba cantidades muy generosas de dinero de forma muy discreta y constante. Paul siempre lo consideraba como cumplir la voluntad de Dios y no necesitaba escuchar elogios ni ganar prestigio terrenal. Más bien al contrario.
No me cabe la menor duda de que escuchó aquellas palabras: “Bien hecho, siervo bueno y fiel”, cuando se encontró con su Señor y Salvador personal, Jesucristo.
Aunque nos entristece la pérdida de este gran hombre, hoy es sin duda un día para CELEBRAR, sabiendo que Paul ya no sufre el dolor y el sufrimiento terrenales y que ahora descansa en paz en su hogar eterno.
Gracias, Paul, por ser una fuente de inspiración y una influencia tan importante en mi vida.
~ Al Contreras, 12 de mayo de 2008
Quería dedicar un momento a dar las gracias a la familia Gordon por compartir a Paul con todos nosotros. Paul marcó la vida de muchas personas. Siempre hacía que todas las personas con las que entraba en contacto se sintieran tan importantes como él. La forma en que Paul vivió su vida es un ejemplo a seguir para todos nosotros.
Cuando mi marido y yo estábamos pensando en adoptar, le preguntamos a Paul si podía darnos algunas ideas sobre qué podíamos esperar al viajar a China. Paul no solo nos proporcionó la información, sino que también se tomó la molestia de investigar la agencia de adopción a la que pensábamos recurrir y nos recomendó que eligiéramos otra. Si Paul no se hubiera tomado la molestia de hablar con nosotros, probablemente no habríamos podido adoptar a los dos maravillosos niños que tenemos.
Gracias y que Dios os bendiga
~ The Wheelers, 12 de mayo de 2008
Junto con tantas otras personas, mis compañeros de los Ministerios Rusos y yo queremos expresar nuestras condolencias a la familia Gordon y alabar a Dios por la vida de Paul. Le echaremos mucho de menos, pero su fidelidad, amabilidad y elegancia permanecerán como una bendición y un estímulo. Recuerdo haber estado con mi difunto marido, Peter, junto a Paul y Dottie en numerosas ocasiones en Gull Lake, así como con Paul en Rusia. Dondequiera que nuestros caminos se cruzaran, la cálida y memorable sonrisa de Paul, su humildad, su amabilidad y su generosidad eran siempre las mismas.
~ Anita Deyneka, 12 de mayo de 2008
Estimados familiares y amigos de Paul Gordon:,
Con gran tristeza he recibido la noticia de que Paul ya no está entre nosotros
con nosotros. Sin embargo, me llena de alegría darme cuenta de que él está
que ahora está con el Señor y que su espíritu generoso sigue
tiene un impacto en miles de iglesias y familias de todo el mundo. La primera vez que…
Conocí a Paul Gordon en la Conferencia Bíblica y Misionera de Gull Lake después de
que llegó a Estados Unidos desde Rusia en 1990. Me impresionó mucho su
su visión y su pasión por apoyar a tantos ministerios, y por su deseo
para concienciar a muchas familias sobre la importancia de las misiones. Hoy
Se han fundado cientos de iglesias y hay miles de cristianos
Los dirigentes de la antigua Unión Soviética han recibido formación debido a
La compasión y la generosidad estratégica de Pablo, que se manifiestan a través de
Cornerstone Trust y los ministerios bíblicos y misioneros de Gull Lake.
Pablo fue un gran instrumento en manos de Dios, que contribuyó a extender
El Reino de Dios en los territorios más necesitados de la antigua
Unión Soviética.
Mientras viajaba con Paul por Rusia y Ucrania poco después de que...
Tras la caída de la Unión Soviética, descubrí por mí mismo cómo
Qué compasivo y generoso se mostró a la hora de atender las necesidades de los
iglesia. Personalmente, estoy muy agradecido a Paul y Dottie Gordon por
su generoso apoyo, que me permitió formarme en
El Instituto Bíblico Moody, lo que allanó el camino para mi actual
mi participación en el ministerio de formación en liderazgo. Mis compañeros, amigos,
y los familiares que conocieron a Paul, tanto en Rusia como en Wheaton (Illinois),
Siempre recordaremos su magnífica y grave voz y su lema: “Somos…»
”aquí para extender el Reino de Dios».”
Cada vez que veo pasar un camión con esas letras rojas tan características
En nombre de Gordon Food Service, alabo a Dios por la familia Gordon,
por su magnífico testimonio en nombre de la familia de Dios, y por Pablo
una persona que cumplió fielmente su misión y se la transmitió a
sus hijos y muchos compañeros de trabajo.
Gracias, Paul. Nos veremos a las puertas de la gloria.
Sergey N. Rakhuba
Ministerios rusos
~ Sergey N. Rakhuba, 12 de mayo de 2008
Dottie y familia,
Os acompañamos en estos momentos. Gracias por el ánimo y el apoyo que nos habéis brindado a lo largo de todos estos años. Paul era una de mis personas favoritas en Berean. Su humildad, generosidad, alegría y amabilidad eran contagiosas para quienes le rodeaban….
Recuerdo que una vez, mientras dirigía uno de nuestros programas juveniles en el centro de la ciudad, me lo encontré cuando venía a dejar unos libros a la iglesia. En aquel momento, estaba lidiando con un alumno que acababa de amenazar de muerte a otro chico de nuestros programas y también a mí. Cuando el joven se marchó de la iglesia, Paul me hizo un par de preguntas, me rodeó con el brazo y me animó en mi ministerio.
Como Dios te ha bendecido sin duda de muchas maneras, tú, a tu vez, has bendecido a tanta gente, ministerios, misioneros, etc…
Al servicio de Cristo en el barrio,
Joel y Sherilyn Shaffer, Ministerios de Transformación Urbana
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
La primera vez que conocí a Paul fue cuando Tom Snively y yo llevamos a mi jefe, Erie Sauder (fundador de Sauder Woodworking y Sauder Village), a visitar las instalaciones de GFS en Grand Rapids. Conocimos a Paul, que en aquella época de su vida estaba “semijubilado”, en su despacho, y él y Erie conectaron de inmediato. Como era de esperar, Paul quiso enseñarle las instalaciones a Erie y nuestra primera parada fue en la sala de reuniones, donde Paul, sin llamar a la puerta, nos llevó a una reunión de la alta dirección que se estaba celebrando en ese momento, procedió a presentarnos a todo el equipo directivo y se adueñó de la reunión durante unos 10 minutos. El equipo directivo se mostró muy amable y, al salir de la reunión, Paul nos dijo con una gran sonrisa y una carcajada: “No os preocupéis por eso, ya están acostumbrados a que les interrumpa”.
Desde entonces, tuve varias oportunidades más de conocer mejor a Paul y a Dottie, por lo que estoy verdaderamente agradecido. Paul fue, sin duda, un ejemplo vivo y un testimonio de su fe en Jesucristo, así como un testigo para cada uno de nosotros. No cabe duda de que, cuando Paul se encontró con su Salvador, oyó las palabras: “Bien hecho, siervo bueno y fiel”.
~ Andy Brodbeck, 12 de mayo de 2008
Querida familia Gordon:,
Tanto Bill como yo estamos muy agradecidos de haber conocido a Paul. ¡Era un gran hombre, con mucho talento! ¡Los dos llevamos en la empresa desde la fusión de Maple Leaf Foods y la familia Gordon! Recuerdo que Paul solía decir: “Las personas son las que hacen una empresa”, ¡y creemos de verdad que eso salía del corazón de Paul!
¡Transmitimos nuestro más sentido pésame a la familia Gordon!
~ Charlotte, Bill Baptie – Milton, 12 de mayo de 2008
¡Estamos muy agradecidos por la oportunidad de conocer a la familia Gordon y los valores que defendéis! Somos nosotros los afortunados, ya que vuestra familia ha sido un “regalo de Dios” para la nuestra. ¡Alégrate, como sin duda lo está haciendo Pablo en estos momentos!
Gracias de nuevo,
Steve y Chris Beard
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Uno de los recuerdos más memorables que tengo de Paul tuvo lugar después de llevar poco más de un año trabajando para Gordon Food Service. Mi mujer y yo estábamos en la cena de reparto de beneficios para los nuevos empleados. Estábamos sentados en una mesa redonda antes de la cena; Paul se acercó y nos preguntó si podía cenar con nosotros. Por supuesto, le invitamos a sentarse; él invitaba a la cena. Paul se sentó y habló con nosotros como si fuera una cena familiar. Nos explicó que acababa de regresar de un viaje a Rusia y nos contó sus numerosas excursiones durante el viaje. A mi mujer y a mí nos impresionó mucho que el presidente de Gordon Food Service se tomara la molestia de sentarse a comer con nosotros. Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia Gordon. Que la filosofía de Paul siga impulsando a Gordon Food Service. Gracias, Paul.
~ Brian Feringa, 12 de mayo de 2008
A la familia Gordon,
Estoy profundamente agradecido por el ejemplo que Pablo nos dio con su vida y espero poder honrarle dirigiendo lo mejor que pueda en los años venideros. Fue y sigue siendo una verdadera inspiración.
Mi más sincero pésame,
~ Mike Ferguson, 12 de mayo de 2008
Dottie y familia… Nos alegramos con vosotros por el regreso de Paul al hogar del Señor… Pensar que ahora respira el aire celestial… Y, sin embargo, nos entristece vuestra pérdida. El padre de Mark partió al hogar del Señor hace unos seis meses, tras una lucha de cinco años contra el cáncer… ¡Así que comprendemos esa mezcla y ese misterio de ALEGRÍA y TRISTEZA!
Hoy, mientras recibís a vuestros amigos y familiares, rezamos para que la paz, la fuerza y la alegría de Dios fluyan a través de cada uno de vosotros. Y más aún… para la celebración de mañana… ¡para que muchos lleguen a conocer a Jesús personalmente a través de la vida y el testimonio de Paul!
Muchísimo cariño para ti, Dottie, y para Jim y Bonnie. ¡Que os llegue un fuerte abrazo a través de las ondas del correo electrónico!
~ Mark y Debbie (Kuyers) McGoldrick – Atlanta, Georgia, 12 de mayo de 2008
Como propietario de un pequeño restaurante, también tuve la suerte de hablar con Paul Gordon en un par de ocasiones en una de sus magníficas ferias gastronómicas…Me pareció una persona muy cercana, como lo es todo el mundo en la empresa GFS… Soy cliente de GFS desde hace más de 35 años y ha sido un auténtico placer hacer negocios con ellos… Mis pensamientos y oraciones están con toda la familia….
~ Andrew Brown, Fenton (Míchigan), 12 de mayo de 2008
A mi marido y a mí nos entristeció mucho enterarnos del fallecimiento de Paul Gordon. Él y su mujer eran personas maravillosas y trataban bien a todo el mundo. Mi marido trabaja en GFS y no tenemos palabras para expresar lo bien que los Gordon tratan a todos los que trabajan para ellos y a sus familias. Ninguno de los Gordon se ha creído nunca superior a nadie, y Paul no era una excepción. Se acercaba a hablar con mi marido en la planta del almacén, al igual que cualquier otro miembro de la familia Gordon que pasara por allí. Hablamos con Paul y su esposa varias veces en los últimos años en las reuniones, incluso nos sentamos con ellos en una de las ferias del año pasado, y qué pareja tan maravillosa. Le echaremos mucho de menos.
~ Michael y Sharon Heath, 12 de mayo de 2008
Hay tantas historias maravillosas que acompañan a una persona maravillosa. Una de mis favoritas: en una feria gastronómica el año pasado, le di a Paul un puñado de vitaminas —de linaza y aceite de pescado (algo que solía hacer de vez en cuando)—. Él se limitaba a decir: “¿Qué es esto? ¿Para qué son?”. Yo le respondía simplemente: “Paul, eso es lo mejor para ti, ahí mismo”. Después de que se las tomara, un comercial que estaba a nuestro lado dijo: “Bueno, Paul, ya es hora de que te diga para qué servían realmente”. Se reía tanto que derramó el agua de su botella por todo el lateral de mis pantalones.
~ Kim – Crédito/Cuentas nacionales, 12 de mayo de 2008
Mi mujer, Lisa, y yo tuvimos el gran placer de pasar una semana de vacaciones en Cabo San Lucas con Paul y Dottie en febrero de 2007. Nunca olvidaré ese viaje, ni tampoco la generosidad de la familia Gordon, una de las cosas que más me llamó la atención y que nunca olvidaré: estábamos todos en una excursión de pesca en alta mar y en ambos barcos no picó ni un pez, ¡nada de pesca! Cuando volvimos a la costa, los chicos de los barcos nos estaban acosando para que les diéramos “propinas”, y nos dejaron muy claro a todos que no había que dar propina, que todo estaba incluido.
Así que, cuando Paul se bajaba del barco, oyó a esos chicos que nos estaban dando la lata para que les diéramos propina, y dijo: ”Propinas… Os voy a dar un consejo: la próxima vez que tengáis dos barcos llenos de gente ahí fuera, ayudadles a pescar algo”, e inmediatamente siguió su broma con esa carcajada tan grande y sincera que tenía. ¡Qué excursión tan increíble! Gracias, Paul y Dottie.
~ Rick Reed/ Centro de Míchigan, 12 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:,
Esta es una voz del pasado. Todavía recuerdo las muchas veces que recibiste en tu casa a los adolescentes de Berea a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Y, por supuesto, recuerdo los viajes que hicimos como grupo juvenil. Además, Paul fue mi profesor de catequesis durante algunos de esos años.
Estoy seguro de que echaremos de menos a Paul, pero quiero que sepáis que tuvo una profunda influencia en mi vida cuando era un adolescente sin padre. Ahora, casi 50 años después, sirvo al Señor como director general del ministerio de literatura en español de Baptist Mid-Missions, Editorial Bautista Independiente, en Sebring (Florida).
~ Marv Stephens, 12 de mayo de 2008
En el verano de 2002 tuve el gran placer de recibir una invitación especial para acompañarle en un viaje. Sí, un día para pasar con Paul Gordon visitando a clientes en la zona de Toronto. Un día de mi vida que nunca olvidaré. Paul Gordon encarnaba el significado de la familia, la fe, los negocios y la buena voluntad hacia todos. Su aprecio por sus clientes y empleados, el hecho de compartir una broma, una sonrisa o un apretón de manos firme influyeron en mi vida.
Gracias por ser un gran ejemplo a seguir.
Con respeto y admiración
~ Jim Kapetanos y familia, 12 de mayo de 2008
Nos gustaría expresar nuestro más sincero pésame a Dottie y a su familia. Que el Señor os dé consuelo en estos momentos.
Estás en nuestras oraciones.
Andy y Joyce VanderKlok
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Guardo muchos recuerdos entrañables de todos estos años. Lo que más admiraba de Paul era que se acordaba de tu nombre, aunque solo lo hubieras visto una vez. Siempre era amable y SIEMPRE tenía una sonrisa en los labios. Era un gran hombre y eso se notaba desde el momento en que lo conocías. Te hacía sentir como en casa cada vez que lo veías. Me siento muy afortunado por haber conocido y trabajado para un hombre tan maravilloso. Le echaremos de menos.
Mis oraciones están con Paul y con toda la familia Gordon.
~ Melissa Beckett, 12 de mayo de 2008
Guardo muy buenos recuerdos personales de Paul Gordon. Cuando vine a Grand Rapids para la sesión de orientación, él estaba allí estrechando la mano a todo el mundo. De hecho, fue él quien me hizo la foto de la orientación. Me sorprende que nos saliera una foto, porque me hizo reír muchísimo.
Paul Gordon era un hombre muy constante. Cada vez que lo veía, era la misma persona. Ya fuera en un partido de los Tigers o en una feria gastronómica, siempre me daba un apretón de manos firme, una sonrisa cálida y unas palabras de ánimo.
~ Jackie Pineo, 12 de mayo de 2008
Quiero expresar a la familia Gordon mi más sentido pésame por la pérdida de Paul. No hace mucho que yo mismo perdí a mi padre y el dolor fue muy real y profundo. Dos cosas me ayudaron a superar la pérdida de mi padre y no me cabe duda de que todos los miembros de la familia Gordon las comparten, al igual que yo. Una fue la creencia de que mi padre, al igual que Paul ahora, se encuentra en la presencia de nuestro Señor y Salvador Todopoderoso y libre de cualquier dolor físico. Esta creencia siempre me ha hecho sonreír, sabiendo que mi padre, al igual que Paul, está en un lugar mucho mejor y disfruta de una felicidad que nunca conoció en la tierra. La segunda es la fe en que algún día, en el futuro, los Gordon —al igual que yo— volveremos a ver a Paul y todos experimentaremos la paz y la felicidad que nuestro Salvador tiene reservadas para nosotros. Aferraos al Señor y tened claro que Él tiene todo bajo control y que todo irá bien.
~ Doug Miller, 12 de mayo de 2008
¿Qué más se puede decir después de leer todas estas notas sobre Paul? Llevo aquí más de 15 años. He estado en tres departamentos diferentes, he trabajado en GR y fuera de GR, pero la historia es siempre la misma. La filosofía de la familia Gordon no cambia. Paul, al igual que el resto de miembros de la familia, se ha encargado de ello. A pesar de todos los cambios que se han producido en nuestra empresa durante los últimos 15 años, la filosofía de la familia Gordon —los pilares sobre los que Paul y John nos guiaron en la vida y en el trabajo— no ha cambiado.
Me siento muy afortunado de haber conocido a Paul y de conservar los recuerdos que tengo de él. Le estaré eternamente agradecido mientras intento seguir su ejemplo, lo que me permite ser mejor cristiano, marido, padre y trabajador.
Que Dios bendiga a Paul y a toda la familia Gordon. Os tengo presentes en mis oraciones.
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Aunque me he encontrado con Paul Gordon en varias ocasiones a lo largo de los últimos 10 años, mi primer encuentro —y el más breve— es el que más recuerdo. En 1998 asistía a mi primera reunión anual. Me había olvidado la cámara y tuve que recorrer una buena distancia a pie hasta el aparcamiento, situado a varias manzanas de distancia, para ir a buscarla.
Cuando me acercaba a mi coche, Paul Gordon aparcó en una plaza a unas yardas de distancia. Me impresionó mucho que el presidente del consejo de administración, que podría haber aparcado donde quisiera, optara por aparcar en cualquier plaza que encontrara, igual que yo. Me saludó al cruzarnos y ese breve encuentro sigue siendo para mí algo memorable hasta el día de hoy.
~ Kevin Wright, 12 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:
El autor Henri J. M. Nouwen dijo: “Nuestra muerte puede ser el fin de nuestro éxito, nuestra productividad, nuestra fama o nuestra importancia entre la gente, pero no es el fin de nuestra fecundidad. De hecho, ocurre todo lo contrario: la fecundidad de nuestras vidas solo se manifiesta en toda su plenitud después de nuestra muerte. Pero la belleza de la vida reside en que sigue dando fruto mucho después de que la vida misma haya llegado a su fin”.”
Juan 12:24 dice: “En verdad os digo que, si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto”.”
La verdadera pregunta que se nos plantea antes de morir, pues, no es: «¿Cuánto puedo llegar a lograr aún?» o «¿Cuánto esfuerzo puedo dedicar aún para tener éxito?», sino: «¿Cómo puedo vivir para seguir dando frutos cuando ya no esté aquí, entre mi familia y mis amigos?». Esa pregunta desplaza nuestra atención del «hacer» al «ser». Lo que hacemos nos lleva al éxito, pero lo que somos es lo que da fruto.
Sin duda, echaremos de menos a Paul Gordon, pero mientras lo recordéis en vuestro corazón y a lo largo de vuestra vida, nunca se habrá ido del todo. Y algún día, cuando lleguemos a la eternidad, llegaremos a comprender todo el impacto que tuvo su vida.
Rezo para que sigáis encontrando la paz de Dios en estos momentos tan difíciles. Aunque formé parte de GFS durante poco tiempo —de hecho, entre un ministerio y otro—, sigo recurriendo a las experiencias que adquirí durante esos años. El señor Gordon fue un gran apoyo para mí y seguirá dando frutos gracias al legado que deja.
~ Ed Gratton, 12 de mayo de 2008
Me gustaría expresar mi más sentido pésame a la familia Gordon. Mis pensamientos y oraciones están con vosotros. Que Dios os dé consuelo.
~ Pat Ausema, 12 de mayo de 2008
En los 37 años que mi marido lleva trabajando en GFS, Paul Gordon HA SIDO, para nosotros, el alma de Gordon Food Service.
Paul siempre tenía una sonrisa y un apretón de manos para todos y cada uno de los empleados y sus cónyuges, y normalmente los conocía por su nombre. Tuvimos el placer de cenar con Paul en una de las reuniones anuales de GFS hace muchos años. Pensaba que tendría que cuidar mucho mis modales en la mesa ante el presidente de esta empresa, pero me sorprendió gratamente poder ser yo mismo con Paul. Nos hacía sentir como si fuéramos grandes amigos o familia; era una persona muy sencilla.
Transmitimos nuestro más sincero pésame a toda la familia Gordon. ¡Paul era un gran hombre!
~ Cheryl Schadler, 12 de mayo de 2008
Tuve el privilegio de conocer a Paul en mi primera reunión anual, allá por el año 2000. Llevaba trabajando en la empresa un total de dos meses y medio. Mi mujer estaba conmigo y me dijo: «Qué hombre tan atento, que se toma unos minutos para hablar con un nuevo empleado y preguntarme qué tal me iba en el departamento de mantenimiento». ¡Nunca olvidaré esos minutos ni su risa profunda y contagiosa! También rezo por la familia Gordon cada mañana de camino al trabajo, así como por mis supervisores. Es un honor trabajar para una empresa tan bendecida y una familia tan solidaria. Seguiré teniendo a la familia Gordon presente en mis oraciones durante mucho tiempo. No se pueden encontrar las palabras adecuadas en un momento como este, y ya se han dicho tantas cosas. ¡Que Dios os bendiga abundantemente a todos por vuestra dedicación a todos vuestros empleados!
~ Al, 12 de mayo de 2008
Se pueden decir muchas cosas maravillosas sobre Paul Gordon, pero lo que más me marcó fue verle relacionarse con los demás y ser testigo de su “liderazgo de servicio” en acción. Su cariño, su liderazgo, su risa y su amor por la vida y por los demás siempre permanecerán conmigo, y me siento afortunado de haberle conocido durante mi estancia en GFS. Que Dios bendiga a toda la familia Gordon.
~ Dave Appleby, 12 de mayo de 2008
Siempre me ha sorprendido lo afortunado que me siento por trabajar en Gordon Food Service. Si le preguntas a los empleados dónde trabajan, lo normal es que te respondan algo como: “Es una empresa maravillosa y solidaria”. Pues bien, eso se debe realmente a una familia tan cariñosa y atenta que, de verdad, antepone a los empleados a todo lo demás. Paul Gordon encarnaba, en cada gesto y palabra, un profundo y genuino aprecio por todos y cada uno de los empleados de GFS, y nunca estaba demasiado ocupado para detenerse y preguntarte cómo te iba ese día. Mi marido y yo tuvimos la suerte de viajar con Paul y Dottie a México el año pasado y no dejaron ni por un segundo de hacer que cada persona de ese viaje se sintiera especial. Es, sin duda, uno de los ángeles de Dios que bendijo a todas y cada una de las personas con las que se cruzó aquí en la Tierra. Gracias de nuevo, Paul, por todo, de parte de todos aquellos cuyas vidas tocaste.
~ Stacy y Michael Bolf, 12 de mayo de 2008
Nunca olvidaré el día en que mi jefe de entonces me dijo que una empresa de Estados Unidos llamada Gordon Food Service estaba interesada en comprarnos (Maple Leaf Foods, en Ontario) y que iban a enviar un equipo directivo para trabajar con algunos de nosotros. Por aquel entonces yo era comercial y viajaba constantemente, y cuando me dijeron que iban a venir varios “Gordon”, pregunté: “¿Quiénes son, los dueños?”. Mi jefe me respondió que sí, que lo eran. Antes de que GFS nos comprara, nuestros propietarios no eran más que nombres en una nómina, pero todo eso cambió cuando GFS entró en nuestras vidas. De eso hace ya 14 años, y la empresa que Paul y su familia han construido, así como los valores por los que se rigen, han seguido impregnando nuestra cultura aquí en Ontario. Me siento afortunado de haber conocido a Paul en varias ocasiones. Siempre me hizo sentir que se preocupaba por mí. Su legado perdurará a través de todas las personas a las que ha marcado con su enfoque de liderazgo de servicio, y le honraremos viviendo los valores sobre los que él fundó GFS. Brendan, Lisa, Megan y Margaret MacNeil envían sus pensamientos y oraciones a la familia.
~ Lisa MacNeil, GFS Ontario, 12 de mayo de 2008
Es difícil encontrar las palabras adecuadas o contar una sola anécdota sobre Paul Gordon. Fundé GFS en 1975, por lo que Paul Gordon no solo ha sido mi jefe, sino también una figura paterna en mi vida. Él y su empresa no solo me han ayudado a crecer profesionalmente, sino también a nivel personal.
Tengo tantos recuerdos maravillosos con Paul que ni siquiera sé por dónde empezar. Supongo que el que siempre se me quedará grabado en la memoria es el de una noche a mediados de los años 80. Dottie y Paul acababan de volver a casa tras unas vacaciones relajantes. Tuvimos un grave problema con el ordenador sobre las 3 o las 4 de la madrugada. No era raro que Paul se pasara por la oficina para ver si podía echar una mano (sin importarle la hora que fuera). Paul apareció en la oficina con su elegante traje de tres piezas (fíjate, eran unas 4 de la madrugada), aunque llevaba zapatillas deportivas. Dijo que no encontraba sus zapatos de vestir porque Dottie aún no había deshecho las maletas y lo único que tenía eran las zapatillas de tenis con las que había vuelto a casa en el avión. Le dije que no se preocupara, que para mañana todo el mundo iría vestido así y que acababa de poner de moda una nueva tendencia.
No había un solo día en el que Paul no se tomara un momento para saludarte y decirte unas palabras amables si se cruzaba contigo en la oficina. Es un gran ejemplo para todos nosotros de cómo debemos comportarnos a nivel profesional, personal y espiritual. Era honesto, amable, predicaba con el ejemplo, era cariñoso y tenía una gran integridad. Me siento honrado y soy mejor persona por haber conocido a Paul Gordon durante 32 años.
~ Christina Marckini, 12 de mayo de 2008
Sin duda, se trata de un hombre de gran valía. Has dejado un ejemplo maravilloso. Estoy seguro de que Dios te ha dicho “bien hecho, siervo bueno y fiel” al presentarte ante Él. Que Dios bendiga y consuele a su familia.
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Es difícil encontrar palabras para describir a un hombre tan extraordinario como Paul Gordon. Hizo del mundo un lugar mejor. Siempre recordaré su sentido del humor, su elegancia, su sólida ética de trabajo y, sobre todo, cómo vivía y encarnaba su fe. Qué gran ejemplo para todos nosotros. Mi vida es más rica por haberle conocido. Que Dios te bendiga, Paul.
~ Patty Sullivan, 12 de mayo de 2008
Paul y el resto de la familia Gordon… Gracias por la felicidad y la seguridad de las que disfruta nuestra familia. ¡GFS es realmente única!
Que Dios te bendiga
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Una sonrisa cálida. Un apretón de manos cordial y firme. Llamarte por tu nombre. Hacerte sentir que eres una parte importante y necesaria del equipo de GFS. Así es como recordaré a Paul.
¡Gracias, señor Gordon, por darnos un gran ejemplo!
Espero que sigamos manteniendo vivo tu legado, tal y como tú esperarías de nosotros.
~ Mitch Smith, 12 de mayo de 2008
Un cliente de uno de los muchos centros educativos a los que presta servicio GFS: conocí a Paul Gordon en mi primera feria gastronómica como director, en Grand Rapids, hace unos 22 años. Mantuve una conversación muy breve con él y me causó muy buena impresión, pero lo que realmente me dejó boquiabierto no ocurrió hasta el año siguiente. En mi segunda feria gastronómica en Grand Rapids, llevaba un jersey puesto encima de mi tarjeta identificativa, así que sé que se acordaba de mí. Me llamó por mi nombre y sabía que era de un colegio de Ohio. Era, sin duda, un hombre INCREÍBLE y le echaremos mucho de menos. ¡Que Dios te bendiga, Paul, como tú has bendecido a tantos otros!
~ Sherry Kitson y el equipo, 12 de mayo de 2008
Como era de esperar, todo el mundo tiene una anécdota sobre Paul Gordon y todas giran en torno a lo mucho que se preocupaba por ellos como personas. Mi anécdota personal tuvo lugar hace 10 años y, aunque no voy a entrar en detalles, me pareció aún más increíble que, cuando se la conté a un grupo en la sesión de orientación el pasado mes de febrero, ¡Paul interviniera enseguida como si hubiera ocurrido ayer! Todos esperamos aprender lecciones de la vida, pero creo que muchos de nosotros estamos aprendiendo aún más del fallecimiento de una persona que vivió una vida verdaderamente plena y querida. Es gracias a ti, Paul, y al impacto que has tenido en toda una organización de personas, por lo que no me quedarán más que buenos recuerdos de los 10 años que pasé formando parte de tu familia. Gracias, y que la paz y las bendiciones de Dios acompañen a tu familia.
~ Paul Stabile, Jenison (Míchigan), 12 de mayo de 2008
Cuando era un adolescente joven y confundido, Paul Gorden me dedicó tiempo a través del grupo juvenil en el que trabajaba, y siempre lo recordaré como un hombre muy amable y servicial, lo cual me ayudó a superar aquellos momentos. Es un hombre digno de ser recordado.
Me entristeció mucho enterarme de su fallecimiento, pero sé que ahora está en un lugar mejor.
~ Paul Strawbridge, 12 de mayo de 2008
Me gustaría expresar mis condolencias a la señora Gordon y a toda la familia. Sé que todos echaréis mucho de menos a Paul, al igual que muchas otras personas de vuestra comunidad y del sector de la restauración. Por mi parte, fue un honor haber conocido a Paul y lamento profundamente su fallecimiento. A menudo hablo de él con orgullo cuando me preguntan por las personas con las que he trabajado y para las que he trabajado a lo largo de mi carrera.
Fui director regional de ventas de Lamb Weston desde finales de los 70 hasta mediados de los 80 y tuve la suerte de tratar personalmente con Paul; por alguna razón, las patatas fritas francesas llamaban la atención de Paul. Siempre me alegraba que Paul me llamara para que fuera de la reunión con el comprador a su despacho. Era todo un caballero sureño, tal y como yo aspiraría a serlo algún día.
Paul me hizo un gran cumplido una vez al aceptar mi invitación para asistir a una reunión de Lamb Weston en el lago de los Ozarks. Me sentí orgulloso de que él y la señorita Dottie asistieran. Como era de esperar, Paul se hizo cargo de sus propios gastos. Nos ofreció una presentación con diapositivas sobre el negocio de la distribución en China. Sé que probablemente todos hayáis visto las diapositivas de su viaje a China. Estoy seguro de que intentaba transmitir algo durante esa presentación, pero, por más que lo intento, lo único que recuerdo son las risas…
Paul contribuyó a forjar mi carrera; llegué a ser vicepresidente de ventas de Lamb Weston y, después, monté mi propio negocio. Lamento no haber vuelto a ver a Paul desde que dejé Lamb Weston, pero, al igual que tantas otras personas cuyas vidas marcaron sus pasos, me alegro de conservar los recuerdos que tengo de él.
~ Tom Davis/Marietta, Georgia, 12 de mayo de 2008
He tenido el privilegio de poder trabajar con Paul una vez al trimestre en la orientación para nuevos empleados de GFS durante los últimos cuatro años. ¡Siempre esperaba con ilusión esas mañanas de los lunes! Paul solía llegar temprano para poder conocer a todos los nuevos empleados a medida que iban llegando. ¡Parecía que siempre empezábamos tarde porque él seguía charlando con la gente después de la hora de inicio prevista!
Se podría pensar que me aburriría de escuchar al mismo hombre hablar cuatro veces al año durante cuatro años seguidos. Sin embargo, cada charla que impartió fue diferente, ya que se centraba en las personas que asistían y en lo que querían saber sobre su nueva empresa. Cada una de esas charlas fue una experiencia de aprendizaje y una auténtica bendición para mí.
Mi madre siempre me decía que, cuando visitas un lugar, debes dejarlo en mejores condiciones de las que estaba cuando llegaste. Sin duda, Paul Gordon ha dejado este mundo en MUCHO mejores condiciones. Mis pensamientos y mis continuas oraciones están con la familia Gordon. Paul ha sido, sin duda, una inspiración para mí.
~ Kevin Jurek, 12 de mayo de 2008
Paul me contrató como comercial para Detroit en octubre de 1975 y, desde entonces, ha ejercido una profunda influencia en mi vida profesional, personal y espiritual. Hace más de 10 años que no trabajo directamente para GFS, pero la pared que hay encima de mi escritorio en mi oficina actual está llena de recuerdos de los 21 años que pasé allí. En el centro hay una nota de ánimo enmarcada que Paul me escribió en septiembre de 1981. Mi esperanza y mi deseo para los responsables de GFS es que sigáis escribiendo notas de ánimo a quienes las necesiten, en honor a la memoria de Paul.
~ JR, 12 de mayo de 2008
Gracias, echaremos de menos a Paul. Es una persona maravillosa, muy generosa. Que Dios os bendiga a todos en estos momentos.
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Me siento verdaderamente afortunado por haber conocido a Paul desde hace más de 14 años. Siempre le he admirado por su gran humildad, honestidad, integridad y su amor por nuestro Señor y Salvador.
Nuestros pensamientos y oraciones están con toda la familia Gordon. Que el amor de Dios alivie vuestro dolor y sustituya vuestra pena por recuerdos cálidos y cariñosos de Paul.
~ Tim y Millie Terry, 12 de mayo de 2008
Siempre recordaré a Paul como un hombre que amaba a Dios, a su familia y a su trabajo. Su vida fue un testimonio constante de su fe cristiana, y estoy seguro de que muchos de los que le conocieron están siguiendo sus pasos gracias a la relación que mantuvieron con él. Para Paul era importante triunfar en los negocios, pero aún más importante era la forma en que lo hacía. Creo que el éxito de GFS se debe precisamente a estas virtudes.
~ Anónimo, 12 de mayo de 2008
Conocí a Paul hace 9 años, cuando entró en la sala de material —que ahora es el departamento de RR. HH. de MarketPlace Heads Quarters— y nos lo presentaron. Me dio la mano e intercambiamos nombres. Tras casi un año sin verle, se cruzó conmigo en el pasillo y me dijo: “Hola, Doug, ¿qué tal te va?”. Se acordaba de mí y eso me conmovió. Las cosas sencillas de la vida significan mucho. ¡Que Dios bendiga a tu familia!
~ Doug Messick, 12 de mayo de 2008
Cuando conociste a Paul, no solo te miraba a los ojos… ¡sino que se te metía en el alma! Su risa contagiosa te hacía olvidar cualquier cosa que pudiera estar preocupándote. Cuando te daba la mano, como hacía cada vez que te veía, te la estrechaba con ambas manos o te ponía la otra mano en el hombro. Claro que se acordaba de tu mujer y de tus hijos, pero también te preguntaba qué tal estaban porque de verdad quería saberlo. También eran sus hijos en la familia GFS.
Su vida es un testimonio de su fidelidad a Cristo y a las Escrituras. Vivió una vida plena y transmitió un don especial a todos los que lo conocieron. Él no querría que nos entristeciéramos. Se ha despojado de su cuerpo terrenal y ha entrado en la presencia de su Señor y Salvador. Nos ha encomendado que “sigamos adelante”.
Nuestros pensamientos y oraciones están con vosotros, Dottie, Dan y Jim, y con toda la familia Gordon en estos momentos de duelo. Que Dios os bendiga.
~ Dan y Mary Cutting, 12 de mayo de 2008
Tuve la suerte de asistir al Winners Circle hace unos años. Me llevé a una querida amiga mía a pasar un fin de semana lleno de diversión en Charleston, Carolina del Sur.
Después de cenar, decidimos comprar un par de puros y dirigirnos a una acogedora zona de descanso para sentarnos, charlar y fumar.
Paul Gordon nos encontró en el salón disfrutando de nuestros puros y, al parecer, le pareció muy gracioso. No podía dejar de reírse.
Aproximadamente una semana después de que todos volviéramos a casa y, en mi caso, ya me hubiera olvidado del evento de los puros… recibí un puro en el correo de la empresa, junto con una nota escrita a mano por Paul.
Cuando pensabas que la empresa se estaba haciendo tan grande que te olvidarían, Paul siempre se acordaba de ti.
Te hacía sentir como si fueras una parte importante de la organización.
~ Judith Miller, 12 de mayo de 2008
Mi familia y yo queremos expresar nuestras condolencias a la familia Gordon. También rezamos y damos gracias al Señor por enviar al Espíritu Santo para que consuele, bendiga y acompañe a la familia Gordon en estos momentos de dolor y tristeza.
~ Tim, Theresa, Erica y Matthew Kimmick, 12 de mayo de 2008
En pocas palabras, Pablo era un hombre según el corazón de Dios. Predicaba con el ejemplo, sus palabras se correspondían con sus actos y vivía su vida día a día al amparo de las alas de Dios. Al leer su última carta, enviada a todos los empleados hace apenas unas semanas, se me llenaron los ojos de lágrimas al ver cómo, con total franqueza, atribuía todo el mérito y toda la gloria a Dios. ¡Qué gran impacto ha tenido este hombre en tantas personas que lo conocían personalmente y en aquellas que solo lo conocían de lejos! Aunque nos esforzamos cada día por vivir según la imagen que Dios quiere que tengamos, todos nos quedamos cortos, pero la gracia de Dios es suficiente. Doy gracias al Señor por la fe y los valores familiares de Paul, y creo que las numerosas bendiciones que ha recibido GFS son fruto de este hombre, Paul Gordon, ¡un verdadero hombre según el corazón de Dios! Hoy, el cielo se regocija porque un siervo ha vuelto a casa.
~ Familia de Todd VanDuinen, 12 de mayo de 2008
Todos conocimos a Paul Gordon y a su familia cuando adquirieron la división Henry Lee. Aunque nunca tuvimos la oportunidad de trabajar directamente con él, es un honor trabajar para una empresa con la filosofía y los valores fundamentales que el Sr. Gordon estableció y sobre los que construyó la empresa Gordon Food Service. Él ha dejado tras de sí un
Un gran legado. Gracias por todo lo que has hecho; has cambiado muchas vidas y nunca te olvidaremos. Nuestros pensamientos y oraciones están con toda la familia. .
~ División de Control de Existencias de Florida, 12 de mayo de 2008
El señor Paul Gordon... ¡Era único en su género!
Aunque Paul era el presidente de la empresa, siempre te trataba como a un amigo íntimo. Cada vez que se encontraba en la planta del almacén, se oía una carcajada sonora que venía hacia ti. Una de las cosas que más recuerdo de Paul es que siempre te llamaba a ti, a tu pareja y a tus hijos por el nombre. Parecía que, cada vez que había una conversación con Paul, siempre utilizaba las palabras «nosotros», «nos» y «nuestro», nunca «yo».
Seguiremos fielmente sus principios espirituales, familiares y empresariales.
¡Gracias, gracias, muchísimas gracias!
Organización benéfica Thion
~ Thion Charity, 12 de mayo de 2008
Llevo más de 5 años trabajando en Gordon Food Service y me siento muy agradecido por haber tenido la oportunidad de conocer a Paul y de llegar a conocerlo, aunque solo sea un poco. Habló sobre la familia GFS y la empresa en mi sesión de orientación. Entabló conversación conmigo en una reunión regional en Indiana y se mostró muy interesado en mí y en mi trayectoria antes de incorporarme a GFS. A continuación, me habló de su abuelo y de cómo este volvió a ser pastor después de que Ben, el padre de Paul, entrara en escena. Me sentí muy privilegiado de que compartiera conmigo parte de la historia de su familia y me hizo sentir como si fuera el único presente en la sala cuando hablaba conmigo. Doy gracias a Dios por este hombre extraordinario que no era más que un chaval que había crecido rodeado de tiendas de comestibles toda su vida. Realmente irradiaba muchas cosas buenas y sé que su legado perdurará a través de mí y de otras personas que trabajan para GFS, al recordar su ejemplo y lo que esperaba de su gente cada día. Compasivo, tenaz, cariñoso, trabajador, cercano, orientado a los resultados, piadoso, que nunca se rendía y un gran hombre: así era Paul Gordon. Doy gracias a Dios por su vida y su legado.
~ Kirk Severs, 12 de mayo de 2008
He tenido el honor de hablar con Paul y Dottie en varias ocasiones a lo largo de los años en las reuniones anuales, y me han causado una gran impresión, tanto ellos como toda la familia Gordon. Doy gracias a Dios por haberme permitido a mí y a mi familia conocer a Paul y a su familia. Hemos sido más que bendecidos. Lamento nuestra pérdida, pero celebro la vida de Paul y las vidas que ha marcado durante su paso por esta tierra. Paz y bendiciones.
~ John Willoughby, 11 de mayo de 2008
Solo quería decir lo maravilloso y amable que era Paul Gordon. Solo veía a Paul en las reuniones anuales y él siempre se acordaba de mi nombre, me sonreía y me decía “¿qué tal, Bob?”, aunque solo lo veía más o menos cada dos años. Todavía puedo ver a Paul vestido con el traje de ZZ Top, cantando “We got Food” y tocando la guitarra. También recuerdo el sketch “Whazzzup’ con la familia Gordon. Era divertidísimo. Paul es el ejemplo perfecto de lo que es la generosidad. A mi mujer y a mí nos entristeció mucho la noticia del fallecimiento de Paul, pero sabemos que está a la diestra del Señor y que nos observa a todos desde arriba. Le echaremos de menos. Nuestras oraciones están con la familia de Paul.
~ Bob y Kay Woodling, 11 de mayo de 2008
Siempre era un placer visitar a Paul Gordon. Tenía un don que nadie más tenía. Te hacía sentir como en familia. Siempre esperaba con ilusión sus discursos. Siempre tenía algo estupendo que decir, pero además te hacía reír durante todo el discurso. Creo que era uno de los hombres más divertidos que he conocido jamás. El pasado diciembre, en la reunión anual de Columbus, estaba en plena forma. Contaba un chiste tras otro y, en un momento dado, se detuvo, se dio la vuelta, miró la pantalla que tenía detrás y se rió de sí mismo. Me siento honrado de haber podido conocer a un hombre tan extraordinario y de trabajar para una empresa tan magnífica. Echaré mucho de menos a Paul y la forma en que me hacía reír. Gracias, Paul, y que Dios os bendiga a ti y a tu familia en estos momentos.
~ Vera Bretz, CDS Cleveland, 11 de mayo de 2008
El recuerdo que nuestra familia guarda de Paul es el de su personalidad cautivadora y su risa contagiosa. Cuando Paul nos hablaba, nos hacía sentir realmente especiales. Las filosofías y los principios en los que Paul cree han dado lugar a una organización de la que nos sentimos orgullosos de formar parte.
~ Con todo mi respeto, 11 de mayo de 2008
A veces, muy de vez en cuando, una persona influye en tu vida de tal manera que su personalidad te marca de forma indeleble. Paul Gordon fue uno de esos hombres para mí. Cuando empecé a trabajar en GFS hace más de 10 años, me encontraba en uno de los momentos más bajos de mi vida, y tanto GFS como la familia me dieron una oportunidad. En aquel momento, no sabía lo que era trabajar en un entorno en el que principios como los «Valores Fundamentales» se vivían cada día, y no se limitaban a estar colgados en una pared. Aprendí lo que significaba la «Cultura», dónde se ponía en práctica el «Trabajo en equipo» y que «Todos eran importantes». Aprendí que los valores cristianos y los negocios sí que podían combinarse y funcionar juntos, generando la mayor de todas las sinergias. Cada vez que tuve el privilegio de hablar con Paul a lo largo de los años, me impresionaba mucho porque realmente escuchaba. Se preocupaba por los demás y por lo que tenían que decir. Él encarnaba la cultura de GFS.
El año pasado, nuestro equipo tuvo el honor de hacerse una foto con Dottie y Paul el último día del «Winner’s Circle». Esa foto está expuesta en mi despacho y es una de mis posesiones más preciadas. La miro a menudo, y cuando las cosas se ponen un poco difíciles, ver esa sonrisa contagiosa de Paul me anima a seguir adelante. Para cada uno de nosotros, honrar de verdad a Paul significa mantener vivo su legado, viviendo y enseñando a los demás la cultura que él profesaba y ponía en práctica cada día.
Que Dios te bendiga, Paul… Te echaremos de menos, pero nunca te olvidaremos. Seguiremos con tu legado lo mejor que podamos.
~ Bill y Kathy Tschida, 11 de mayo de 2008
Disfruté de las pocas veces que charlé con Paul a lo largo de los años; era una persona con la que daba gusto hablar: ¡sincero, pero con sentido del humor! Me gustaba su amabilidad.
Me alegro contigo de que Pablo esté disfrutando de las glorias del cielo, pero también comparto tu dolor por haber perdido la presencia de alguien a quien querías tanto.
~ Gloria Baker, 11 de mayo de 2008
He tenido la suerte de trabajar como proveedor de GFS durante aproximadamente 25 años y, durante ese tiempo, he realizado numerosos viajes a las oficinas, instalaciones y ferias de GFS. A lo largo de esos años, lo que más me ha marcado ha sido esa sonrisa ‘contagiosa’, ese apretón de manos tan cordial, esas palabras amables y llenas de sabiduría, esa risa tan sincera y la sensación de ‘pertenecer a la familia GFS’. Paul nunca olvidaba un nombre ni un rostro, nunca olvidaba sus raíces y nunca dejaba de hacernos sentir a todos como si fuéramos la persona más especial que hubiera conocido jamás. En resumen, era un hombre maravilloso y siempre con un toque de clase. ¡Qué gran ejemplo a seguir para todos los que formamos parte de este sector!.
~ Rick Mier, Sugar Foods Corporation, 11 de mayo de 2008
¿Qué se puede decir que no se haya dicho ya?
“Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor, pues descansan de sus fatigas”
Tu esfuerzo ha dado buenos frutos, Paul.
¡Gracias!
~ Anónimo, 11 de mayo de 2008
Qué maravilloso homenaje y qué bonita forma de celebrar la vida del tío Paul. El tío Paul marcó la vida de tanta gente. Amaba a tanta gente y era querido por tanta gente. Esta foto del tío Paul capta a la perfección su sonrisa, su risa y su amor por la vida. Siempre tenía una forma especial de “divertirse” y echarse unas buenas risas, ¡que aún ahora puedo oír! ¡Era una persona tan cálida y generosa! El servicio del tío Paul a la empresa, a su familia y a su amado Salvador será fuente de inspiración para muchísimas personas y perdurará para siempre. ¡Me lo imagino ahora mismo bailando a los pies de su Salvador, Jesús, en el cielo!
~ Rachel Borich (Des Moines, Iowa), 11 de mayo de 2008
Se me ha olvidado añadir el nombre de mi empresa más abajo. ¿Podrías añadirlo, por favor? Gracias, Val Chumney Michaels and Associates
~ val Chumney Michaels and Associates, 11 de mayo de 2008
Uno de mis recuerdos más entrañables del señor Gordon se remonta a finales de los años 80, cuando asistíamos a una jornada de golf para clientes y proveedores de GFS Golf en Indianápolis. Se le habían roto los pantalones, se acercó a mí y me preguntó si tenía aguja e hilo. No los tenía y le dije que, por desgracia, nunca había aprendido a coser, así que le sugerí que utilizara una grapadora para remendar los pantalones. Se puso a buscar una grapadora y nos reímos todos durante todo el día de su ’remiendo». .
Durante los siguientes veinte años que llevé trabajando en GFS, cada vez que veía a Paul en la oficina o fuera, lo primero que solía preguntarme era: «¿Ya has aprendido a coser?», y siempre nos echábamos unas buenas risas.
Era una persona maravillosa; muchos le echarán de menos. Mi más sentido pésame a toda la familia de GFS.
~ Val Chumney, 11 de mayo de 2008
No creo que Paul hiciera nunca nada a pequeña escala. Una Navidad, Paul y Dottie, junto con algunos de sus hijos y nietos, viajaron a Etiopía. Además de sentir un gran interés por ver lo que Dios estaba haciendo en esa parte del mundo, fueron preparados para bendecir a cada persona con la que se encontraran. Nuestros hijos aún hablan de la fiesta de Navidad sorpresa que Paul y la familia organizaron para todos los hijos de los misioneros etíopes. Ese tipo de consideración, generosidad y celebración de la vida marcaron cada aspecto de la vida de Paul. Amaba a su Dios con gran entrega y amaba a todas las personas que Dios le había dado en todo el mundo. No solo demostró esas cualidades con su carácter alegre y sociable, sino que logró la increíble hazaña de transmitir esos rasgos a sus hijos y a sus nietos. No puedo imaginar qué tipo de celebración le dio la bienvenida al cielo, pero sí sé que su ganancia es verdaderamente nuestra pérdida. Mientras nos regocijamos por una vida bien vivida, también le pedimos al Dios de todo consuelo que esté con Dottie y con toda su familia.
Con cariño,
Joe y Kay Harding
SIM/Amigos del Deporte, EE. UU. y Etiopía
~ Anónimo, 11 de mayo de 2008
Mi corazón está lleno de recuerdos de toda la familia Gordon. Me resulta muy difícil plasmar cualquiera de ellos por escrito. Las palabras simplemente no me salen. Las lágrimas brotan sin control cada vez que intento plasmarlos en el papel. Esto puede parecer extraño para alguien ajeno a la situación, pero al leer la gran cantidad de recuerdos y pensamientos que han compartido las personas que han conocido a Paul Gordon, me doy cuenta de que no estoy solo. Él ha dejado huella en tantas vidas. Por ello, la familia Gordon puede estar orgullosa. Este es su legado. A cada uno de nosotros nos ha impulsado a sentirnos tan vinculados a esta empresa y a esta familia como si fueran nuestras propias, gracias al cariño que ellos nos han brindado.
Mi marido Jon y yo hemos estado compartiendo recuerdos juntos durante los últimos días sobre este hombre extraordinario. Un momento nos reímos y al siguiente ya estamos llorando. Nuestras oraciones están con la familia. Que Dios os bendiga a todos. Porque Él nos ha bendecido con cada uno de vosotros.
~ Cheryl y Jon Satterfield / Florida, 11 de mayo de 2008
Los dos echaremos mucho de menos a Paul. Todavía recordamos la primera vez que conocimos a Paul. Ron llevaba trabajando en GFS apenas dos meses cuando asistimos a nuestra primera reunión anual. Cuando llegamos, todo el mundo ya había entrado en la sala de reuniones. Mientras nos apresurábamos a entrar, Paul nos detuvo y nos saludó (¡con esa voz maravillosamente única!) como si nos conociera de toda la vida. A pesar de que la reunión iba a comenzar en breve, daba la sensación de que hablar con nosotros era lo más importante para él en ese momento. Su calidez y su cariño sinceros nos conmovieron desde el primer momento. Desde entonces, ambos hemos disfrutado de cada oportunidad de hablar con Paul y de escucharle a través de los numerosos vídeos (tanto serios como divertidos). Pasara lo que pasara, su fe inquebrantable y su compromiso con el Señor siempre se hacían evidentes, y han sido una inspiración para nosotros.
Nuestros pensamientos y oraciones están con toda la familia Gordon.
~ Ron y Cathy Hull, 11 de mayo de 2008
Empecé a trabajar en GFS en 1995 y tuve la oportunidad de conocer a Paul y a Dottie durante un viaje del ”Winners Circle”; a mi mujer, Lynn, y a mí nos encantó ver a Paul recorrer la sala sacando fotos a todo el mundo con una pequeña cámara desechable de Kodak, riendo y sonriendo con todos. Siempre se tomaba su tiempo para hablar con todos nosotros. Realmente «predicaba con el ejemplo». Su fe en el buen Dios era asombrosa. Podría seguir hablando sin parar de lo que Paul Gordon significó para todos nosotros. Me gustaría dar las gracias a Paul y al resto de la familia Gordon por brindarme la oportunidad de cuidar de mi familia. Que Dios bendiga a Paul, a Dottie y al resto de la familia Gordon: siempre tendréis un lugar especial en mi corazón y en el de Lynn.
~ Pete Sargent CDS, 11 de mayo de 2008
La primera vez que conocí al señor Gordon fue cuando la familia Gordon compró Neptune Foodservice; por aquel entonces yo era representante de ventas y Frank Geier me lo presentó en uno de nuestros pasillos. En aquel momento, sin conocer realmente ni a él ni a la familia Gordon, pensé para mis adentros: “Bueno, lo más probable es que esa sea la primera y última vez que se fije en mí” (¡qué equivocado estaba!). Había pasado algún tiempo y, en la siguiente visita del señor Gordon a la costa oeste, volvimos a encontrarnos; y, sin que nadie le refrescara la memoria, con esa sonrisa tan característica del señor Gordon, me tendió la mano y me dijo: «Mark Marshall, ¿cómo estás?». Teniendo en cuenta la cantidad de gente con la que se cruzaba en un solo día, por no hablar de un año, me quedé asombrado. En ese momento empecé a comprender de verdad el compromiso que tenía con las personas.
A la familia Gordon: mis pensamientos y mis oraciones están con vosotros.
~ Mark Marshall, Vancouver (Columbia Británica), 11 de mayo de 2008
Paul Gordon: un líder al servicio de los demás. Es un gran honor para mí haber tenido la oportunidad de trabajar para la familia Gordon durante más de 17 años. ¿En qué otra empresa de mil millones de dólares puedes acercarte al cabeza de familia y entablar una conversación? Creo que mis recuerdos favoritos son las parodias que solían hacer Paul, John, Dan, Jim y John Jr. ”ZZ Top», «Wuz Up?», por nombrar un par. Paul, no me cabe ninguna duda de que mi querido hijo Dean te recibió en la puerta el martes pasado y te dijo: «Hola, señor Gordon. Mi padre trabaja para usted. ¡Bienvenido al paraíso!».
~ Scott LeCompte - Indianápolis, 11 de mayo de 2008
Conocí al Sr. Gordon en una feria gastronómica en Chicago. Acababa de incorporarme a la familia de clientes de Gordon Food Services, pero enseguida me di cuenta de por qué Ty Troy, la persona que gestionaba la cuenta de nuestra empresa, era tan agradable y servicial. Se notaba que la cultura que el señor Gordon había creado influía en todas las personas que representaban a su empresa. Aunque yo no tuve nada que ver con que nuestra empresa se uniera a la familia GFS, puedo decir que recomendaría GFS a cualquiera que me preguntara.
Recuerdo haberle hablado a Ty Troy del programa “Feed the Need” que tenemos en nuestra iglesia. Estábamos intentando averiguar cómo podríamos aprovechar los alimentos que se iban a desperdiciar en GFS. En resumen, Ty tuvo la oportunidad de compartir nuestra visión con el señor Gordon, quien no dudó ni un segundo en hacer una donación a nuestro programa. Estoy seguro de que muchas otras personas se han beneficiado de gestos de bondad similares a este.
Mis oraciones están con la familia Gordon y con la familia de Gordon Foodservices. ¡Un “ángel” ha terminado su labor y ha vuelto a casa!
Que Dios te bendiga...
~ Dennis Allen, 11 de mayo de 2008
Mis recuerdos de Paul se remontan a más de dos décadas. Al igual que tantos otros en el sector de la restauración, soy mucho mejor, tanto a nivel profesional como personal, por haberle conocido. Ojalá todos nos esforcemos cada día por ser un poco más como Paul Gordon. Imaginad cuánto mejor estarían este sector y este mundo. Que Dios bendiga y proteja a la familia Gordon mientras afrontan la pérdida de este hombre tan amable.
~ Mike Roach, 11 de mayo de 2008
Te echaremos mucho de menos, Paul. Recuerdo estar sentado en la sala de reuniones 420 durante la sesión de orientación de mi grupo. Paul fue el último de los muchos ponentes que vinieron a hablarnos sobre GFS. Tras su presentación, se dio por concluida la reunión y Paul se dispuso a recorrer la sala para saludar a todos los asistentes. Se acercó a mí y me preguntó de dónde era, en qué mercado iba a trabajar y quién era nuestro mayor competidor. Me presenté y le dije que Bunn Capital era el principal competidor en nuestro mercado, ya que llevaba muchos años en el sector y era una empresa local. Paul me miró a los ojos y me preguntó: “¿Crees que deberíamos comprarlos?”. ¡Nunca olvidaré la risita que nos echamos los dos ante eso! Se pueden decir muchas cosas maravillosas sobre Paul, pero la que más me llega es que era auténtico. Tenía una forma especial de relacionarse con la gente y se preocupaba de verdad por todas las personas con las que entraba en contacto. ¡Que Dios te bendiga y gracias, Paul!
~ Fred A. Morgan, región de Milwaukee/Madison, 11 de mayo de 2008
Estaba trabajando por las noches en GFS, ya llevaba más o menos mi primer año allí, cuando Paul bajó a la zona de embalaje y entabló conversación conmigo. Me quedé alucinado cuando me preguntó cómo estaban todos y cada uno de los compañeros (llamándolos por su nombre de pila). Pensé para mis adentros: «¿Acaso ni siquiera sabía quién era yo?». Había perdido mi trabajo anterior por una huelga sindical y, por nuestra conversación, supe que mi puesto en GFS estaba muy asegurado. Veinticuatro años después, sigo estando agradecido a Paul y al resto de la familia Gordon por brindarme la oportunidad de tener un empleo que me ha permitido cuidar de mi familia.
~ Bob DeLano, 11 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:,
Todos guardamos recuerdos maravillosos de Paul. Yo tengo muchos, pero voy a compartir el primero y el último.
Mi primera vez —en 1977—, nada más salir de la universidad. Mi compañera de habitación había sido Maggie Day, vecina de Paul y amiga de Joyce. Paul me enseñó el negocio como lo habría hecho un padre. Ni me imaginaba lo afortunada que era y lo especial que era todo aquello.
Así era. Dejé GFS en 1980; no fue hasta 2004 cuando “volví a casa”. Me siento muy afortunada de que Paul me haya dado una cálida bienvenida a mi regreso.
Mi último recuerdo es del verano de 2007. Mi padre iba a entregar unos documentos en GFS por mí. Desde el vestíbulo vi a mi padre y a Paul caminando y hablando juntos: sobre la Segunda Guerra Mundial, la edad de jubilación, etc. Les dije que eran mis dos personas favoritas. Y así es como recuerdo a Paul: de forma figurada y literal, de pie junto a mi padre.
Con mucho cariño y admiración
~ Mari y Rick Wielopolski, 11 de mayo de 2008
Echaré de menos tu cálida sonrisa, tu firme apretón de manos y tu risa contagiosa. Aunque he pasado muy poco tiempo contigo en persona, sé que soy mejor persona solo por haberte conocido. Has inspirado a tanta gente de tantas maneras que solo puedo esperar que, gracias a esa inspiración, yo pueda inspirar a una sola persona con lo que he aprendido de tu legado.
Mi familia reza para que Dottie y toda la familia Gordon encuentren consuelo los unos en los otros, y en el saber de que todos nos volveremos a encontrar en la morada de nuestro Señor Jesucristo.
Los recuerdos son lo único que la muerte no puede destruir.
~ Duane Luecke, División de los Estados Centrales, 11 de mayo de 2008
Tengo muchos recuerdos maravillosos de Paul Gordon, pero hay uno que destaca especialmente. Fue el día en que desconectamos el ordenador central, el 24 de enero de 2008. Paul, como buen innovador que era, nos planteó un reto a lo largo de 13 hace años
para alcanzar este objetivo, y por fin había llegado el día. Estaba tan emocionado y agradecido por el esfuerzo extra y la perseverancia de todos para que esto fuera posible. Nunca olvidaré su sonrisa cuando por fin lo desenchufamos. El día no habría sido lo mismo sin la presencia de Paul. Gracias, Paul, por tu paciencia y por la confianza que siempre has depositado en nosotros para alcanzar este objetivo. Echaré mucho de menos tu espíritu humilde y el ejemplo piadoso que has dado. Dios se ha llevado a su lado a un hombre maravilloso. Mis oraciones están con toda la familia Gordon en estos momentos difíciles. Que Dios esté especialmente cerca de ellos.
~ Steve VanderMolen, 10 de mayo de 2008
Las entradas de este blog son increíbles, y si hubieras conocido a Paul, estarías de acuerdo con cada una de ellas. Nos conmovió su cálida personalidad, su firme fe y su apoyo a las misiones para difundir el Evangelio por todo el mundo. Su entusiasmo por asistir a la iglesia en sus últimos días fue un poderoso testimonio para que los demás acojamos nuestra vida futura con gran esperanza. Le echaremos de menos.
~ Patrick y Lori McGovern, 10 de mayo de 2008
Me entristeció mucho enterarme de la muerte de Paul. Conocí a Paul en 1967 en el General Motors Institute de Flint, donde yo estaba a cargo del servicio de comidas y Paul se dedicaba a las visitas comerciales. Cuando fui a la Universidad Estatal de Ferris en 1977, nuestra relación se estrechó. He ido a pescar con Paul al Golfo, he jugado al golf con él en Ferris (aunque no era su fuerte) y le tenía un gran cariño por su sentido del humor y su risa fácil. Siempre miraba diez años hacia el futuro para ver lo que se avecinaba y cómo Gordon’s podría adelantarse a los acontecimientos. Su modestia, sus trajes arrugados, su risa fácil, su orgullo por GFS, su familia y su fe en el Señor lo hacían especial. Echaré de menos verlo en las ferias de Gordon. ESTÁ EN LOS BRAZOS AMOROSOS DE DIOS; nos volveremos a encontrar. ¡Menudo reencuentro será ese!.
~ Walt y Pat Luecke, 10 de mayo de 2008
Conocí a Paul por primera vez en mi sesión de orientación en 2001. Me preguntó de dónde era y le respondí: “De Ann Arbor”. Inmediatamente me preguntó si había estado en un restaurante indio concreto de allí, del que dijo que era uno de sus favoritos, y le respondí que no había estado allí. Ann Arbor fue lo segundo que recordaba de mí; lo primero era mi nombre. En una empresa con más de 10 000 empleados, me veía quizá dos veces al año, y se acordaba de mi nombre y de mi ciudad natal. ¡Vaya!.
Lo segundo que recuerdo es cómo se le iluminaba la cara a mi mujer cada vez que veía a Paul en nuestras salidas, y su sonrisa (bueno, “sonrisa” no es la palabra adecuada, era más bien «alegría». Era simplemente increíble de ver) al verla a ella. Que un hombre se preocupe tan profundamente por tanta gente, y que a su vez tanta gente se preocupe por ese hombre, es algo que me resulta casi imposible de comprender. En todos estos años que lo he conocido, no puedo imaginarlo sin sonreír. La foto que aparece de él en esta página web es estupenda.
Es realmente increíble cómo un “hombre de negocios” tan extraordinario fuera además un “hombre” tan extraordinario. Gracias por todo lo que nos has dado a mí y a mi familia, Paul. Siempre te echaremos de menos a ti y a tu sonrisa.
~ Patrick Shaw, Departamento de Ventas de Great Lakes East, 10 de mayo de 2008
La historia de Paul Gordon en GFS es solo una parte de su extraordinaria vida. Su compromiso con el mundo y con compartir la Buena Nueva de nuestro Señor Jesucristo con todos los pueblos ha sido su mayor pasión. En SIM consideramos un privilegio haber conocido a Paul durante muchos años, contar con él como miembro de nuestra Junta Directiva de EE. UU. y sentirnos inspirados por su vida de servicio.
Nuestras oraciones están con Dottie y el resto de la familia. Para los escoceses, el Salmo 23 es casi como nuestro himno nacional: que la verdad de estas magníficas palabras de David os anime y sirva de apoyo a toda la familia en estos momentos.
~ Malcolm (y Liz) McGregor – Director Internacional de SIM, 10 de mayo de 2008
Mi agradecimiento a Paul, quien ha dado ejemplo con su excelencia, su integridad y sus principios cristianos, tanto en el ámbito empresarial como en las relaciones con los empleados.
Dottie, tú y tu familia estáis en mis oraciones mientras recorréis un camino similar al que atravesó mi familia hace apenas dos meses. Dios es bueno y la certeza de que nos reuniremos en el cielo es nuestro consuelo.
~ Adele Ripley, 10 de mayo de 2008
Paul Gordon formó parte de mi vida profesional durante 30 años. Durante ese tiempo, siempre fue generoso con su tiempo y sus consejos. Era tan amable con un novato en el sector como con los altos ejecutivos, a veces incluso más. Su palabra era su compromiso y su amistad era un tesoro. Siempre le recordaré de pie en el vestíbulo de la feria GFS Food Show, hablando durante horas con sus clientes. Parecía conocerlos a todos por su nombre y nunca daba la impresión de cansarse. Todos tuvimos la suerte de conocer a Paul y todos le echaremos de menos.
~ Bill Van Duzer, jubilado de Heinz FS, 10 de mayo de 2008
Te ha mostrado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué te pide el Señor?
Actuar con justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con tu Dios. Miqueas 6:8
¿Qué palabras podrían describir mejor la vida que vivió Paul? Nos enseñó lo que puede significar ser un hombre de Dios en la vida de uno. Paul siguió el ejemplo de su Salvador, según el cual la clave del liderazgo es servir y mostrar respeto y aprecio por todas las personas con las que se cruzó a lo largo de su vida. Gracias por todas las lecciones aprendidas a lo largo de estos últimos 20 años de nuestra relación, tanto como cliente como, ahora, como empleado.
~ Ned Graf, 10 de mayo de 2008
Me ha entristecido mucho enterarme del fallecimiento de Paul. Siempre estaré agradecido por los 30 años que trabajé con él y por todo lo que aprendí. A lo largo de los distintos puestos que ocupé en la empresa —incluidos 10 años en la oficina trabajando codo con codo con él y los últimos 20 años en el equipo de ventas—, él siempre estuvo ahí para orientarnos y apoyarnos, ayudándonos a dar lo mejor de nosotros mismos. Todos tenemos en nuestra vida personas de las que podemos decir que nos han hecho mejores, y él fue sin duda una de ellas para mí. Era un hombre especial y le echaremos mucho de menos. Nuestro más sentido pésame y nuestras oraciones están con la familia Gordon.
~ Jim y Judy Ryan, GFS 1966-1998, 10 de mayo de 2008
Ya fuera compartiendo el almuerzo durante una sesión de formación en Grand Rapids o simplemente escuchando las historias que contaba Paul, siempre te ibas con la sensación de haber aprendido algo. Mis pensamientos y mis oraciones están con Paul y toda su familia.
~ Scott Sitkowski, 10 de mayo de 2008
No tuve tantas oportunidades de relacionarme con Paul como otros, pero una anécdota que me encanta contar a quienes me preguntan por la empresa es la de la feria gastronómica del año pasado en Grand Rapids. Era mi primera feria gastronómica y pudimos salir de nuestro distrito durante aproximadamente una hora mientras estábamos allí. Ted Finco (gerente de la tienda de Marquette) y yo estábamos paseando por la feria y vimos a Paul en su silla de ruedas. Nos hizo un gesto y se acercó hasta nosotros. Sin dudarlo, supo quiénes éramos y de qué tienda veníamos. Lo más conmovedor fue la forma en que se esforzó por incorporarse todo lo que pudo para estrecharnos la mano a los dos y darnos las gracias. Es poco habitual que alguien en la situación de Paul sea tan respetuoso y sincero con sus subordinados. Era un ser humano inspirador y amable al que todos echaremos mucho de menos.
~ Cory Kuchenberg (Escanaba Marketplace), 10 de mayo de 2008
He tenido la gran suerte de haber colaborado estrechamente con GFS como proveedor de productos frescos durante los últimos diez años o más.
Al final de mi primera feria alimentaria de GFS, estábamos recogiendo y, mientras sacaba algunos productos de una nevera portátil, me di la vuelta y allí estaba Paul, mirando fijamente unos tomates Roma cortados en dados de mi empresa. Pensé: “¡Oh! ¡Oh! ¿Qué pasa?”. Llamó a Ty Troy, el responsable de la sección de frutas y verduras en aquel momento, y le dijo: «Ty, ¿te acuerdas de cuando solíamos hacer esto y casi todo parecía sopa de tomate? Estos están sin duda mucho mejor». Ty me presentó como nuevo proveedor y Paul me estrechó la mano, me dio la bienvenida a GFS y me agradeció que estuviera allí. Nunca olvidaré su calidez y su sincera amabilidad. Tuve la suerte de encontrarme con él brevemente en varias ocasiones a lo largo de los años y siempre parecía reconocerme y darme las gracias por mi apoyo a GFS. Paul dejaba huella en todos aquellos con los que se cruzaba o que tan solo habían oído hablar de él.
~ Darryl Apger, Freshway Foods, 10 de mayo de 2008
Paul Gordon tuvo una gran influencia en mi vida y en mi fe. Cada vez que lo veía, tenía una forma única de hacerme sentir de maravilla. Su risa profunda y sincera resonará en las paredes de GFS y en nuestros corazones durante muchos años. Al ver cómo sus hijos, Dan y Jim, se relacionaban con la gente y ejercían el liderazgo estos últimos años, me anima saber que el amor y el cariño de Paul por las personas, su fe, su sentido del humor y su legado perdurarán en la familia y en el equipo directivo de GFS. Paul estableció unos estándares muy altos, pero, gracias a su ejemplo, podemos seguir sus pasos y alcanzar la misma meta que él ha hecho posible para todos nosotros. Mis oraciones están con la familia Gordon.
~ Anónimo, 10 de mayo de 2008
Cuando empecé a trabajar en GFS hace casi cinco años, fui a Grand Rapids para asistir a la formación de nuevos subdirectores de Marketplace. El primer ponente del día iba a ser Dan Gordon. Justo cuando la sesión de orientación estaba a punto de comenzar, entró Paul Gordon. Se dirigió al estrado y dijo: “Se suponía que Dan iba a ser el primer ponente esta mañana, ¡pero ya sabéis cómo les gusta a los jóvenes quedarse durmiendo!”. A la mañana siguiente, hicimos una visita guiada temprano por la división Marketplace y varias oficinas. Nos llevaron hasta las oficinas de los Gordon y la única persona que había allí era una secretaria. Mientras bajábamos las escaleras, Paul subía. Tras saludarnos, preguntó cómo les iba a todos en las oficinas. Alguien respondió que él era el único Gordon al que habíamos visto esa mañana. Su respuesta: ’Parece que va a ser otra mañana de porquería en el campo de golf“. Nunca fui testigo de primera mano de la perspicacia empresarial de Paul, pero su sentido del humor, que pude apreciar en las varias ocasiones en que me encontré con él durante esos días, me pareció inspirador, ya que parecía encontrar algo de humor en diversas situaciones.
~ Kevin Roecker, diputado de Peoria, 10 de mayo de 2008
Me gustaría compartir con todos mi «momento Paul Gordon». Estaba haciendo mi recorrido de los viernes, como de costumbre, en
Universidad Estatal de Bowling Green. Uno de los receptores dijo que te acababas de perder a Paul Gordon. Yo dije: «¡EL PAUL!».
¿GORDON, de GFS? Pues bien, a medida que avanzaba la mañana, seguíamos sin encontrarnos. Yo estaba en mi última parada y…
Acabábamos de terminar cuando se detuvieron tres furgonetas de carga enormes y toda esa gente salió en tropel. Así que ahí estaban todos
se acercaban por la acera. Los representantes de la BGSU —Pat Thomas y Tom Snivley—, los representantes de la sede central de GFS y el Sr.
Paul Gordon. Al presentarme, le dije: “Me alegro mucho de conocerle por fin, señor Gordon”. Él respondió rápidamente: “Por favor, RJ, llámame Paul”. Así que, tras charlar un rato, alguien que estaba allí tenía una cámara y dijo: “Oye, RJ, ¿por qué no os ponéis Paul y tú junto a TU camión, con el logotipo de GFS al fondo, y yo...»
”Te voy a hacer una foto“. Le respondí rápidamente: ”No es mi camioneta, es la suya. Yo solo la conduzco». La respuesta de Paul fue
“Eso es bastante gracioso”. Todavía conservo esa foto y fui un paso más allá: se la volví a enviar a Paul.
oficina y me escribió una breve nota y me la firmó. El viernes siguiente, en la BGSU, todos los que conocieron a Paul
Me contaron lo simpático y agradable que era con ellos. Les respondí: “Así es Paul”.
Mis pensamientos y oraciones están con la familia en estos momentos.
RJ Hessel Toledo-Maumee/Técnico de ventas.
~ Anónimo, 10 de mayo de 2008
Paul Gordon fue el mejor líder que he conocido jamás. Su dedicación a su relación con Jesucristo, a su familia y a todos los hombres y mujeres a los que sirvió en Gordon Food Service es legendaria, y todos los que le conocimos somos infinitamente mejores gracias a ello. Ya está. Tengo que irme. Paul quiere que salgamos y estemos con los clientes.
~ Peter Uhl, 10 de mayo de 2008
No conocía a Paul demasiado bien, pero lo que sí pude ver en las reuniones anuales de la GFS es que hablaba con el corazón. Veo que eso se lo ha transmitido a su hijo Jim. Estoy seguro de que seguirá transmitiéndose a las generaciones futuras. ¡Qué gran legado dejar: hablar con el corazón!
Siento muchísimo tu pérdida.
~ Chris Neiman (esposa de Jerry Neiman – Departamento de IS), 10 de mayo de 2008
La Biblia dice que el amor se manifiesta en nuestro comportamiento hacia los demás. Es fácil decir que amamos a Jesús e incluso incluirlo en declaraciones escritas; pero es en nuestras acciones donde se ve el amor verdadero, y cuando la gente ve el amor verdadero, ve a Dios. Por eso estoy convencido de que toda persona que tuvo el privilegio de conocer a Pablo pudo vislumbrar a Dios. Las personas le importaban a Pablo, eso es innegable. Y no importaba quién fueras, o quién no fueras, él te amaba igual. Creo que esto se debe a que Pablo había aprendido que el amor es el sabor de la vida y que la vida simplemente carece de sabor sin el toque que le aporta el amor; por eso “rociaba” de amor a todos los que conocía. Mi vida se vio profundamente marcada por la forma en que Pablo vivió su vida y por cómo nos brindó continuamente amor, preocupación y gestos de bondad tanto a mí como a mi familia. Me encantaba escuchar sus historias, sobre todo aquella en la que contaba que iba a entrar un momento en la oficina para coger algo de su escritorio, así que aparcó en la plaza para personas con discapacidad. Cuando salió, había una multa en el parabrisas. No se podía creer que le hubieran multado por aparcar en un aparcamiento que era de su propiedad. 🙂 Paul era como un abuelo para mí y me trataba como si fuera de la familia, porque creo que consideraba a todos los empleados de GFS como parte de su familia. Le echaré mucho de menos, pero su legado perdurará. Rezo para que yo también pueda vivir una vida llena de amor, aportando algo especial a cada persona con la que me cruce. Gracias, Paul, por mostrarme quién es Jesús de verdad y por quererme tal y como soy.
A la familia Gordon: nuestros pensamientos y oraciones están con vosotros y sentimos de todo corazón vuestra pérdida. Como acabamos de perder a mi padre hace tres semanas a causa del cáncer, conocemos muy bien el dolor que estáis pasando. Mantened vivo su recuerdo en vuestros corazones y dejad que sus palabras y su ejemplo sigan guiándoos hasta que volváis a reuniros con él. 🙂
~ Mark y Moriah Cameron, Mishawaka (Indiana), 10 de mayo de 2008
La semana que viene celebraré mi décimo aniversario en GFS.
Irónicamente, la semana que viene se cumplirán 10 años desde que, tras mi tercer día en GFS como comercial, conocí a Paul Gordon por primera vez mientras preparábamos una pequeña feria gastronómica regional. Nunca imaginé ni esperé conocer al propietario de la empresa ni que él se fijara en mí en este momento de mi corta carrera; tal vez una presentación formal, como mucho.
Sin embargo, menos de 30 minutos después de su llegada, oí una voz grave de barítono que me llamaba por mi nombre y me giré hacia Paul, que tenía la mano extendida y su característica sonrisa mientras se presentaba. Pasamos al menos 30 minutos hablando sobre todo de mi familia y de mi pasado. Nunca tuve la suerte de disponer de 30 minutos de
No volví a tener un momento a solas con él, pero a lo largo de los años, en ferias gastronómicas y reuniones, de alguna manera se las arregló para saludarme por mi nombre y dedicarme un rato para charlar un poco.
Ahora trabajo en el departamento de marketing, donde he tenido el privilegio de ser testigo de la pasión y la cultura que Paul inculcó en otra gran organización y líder del sector conocida como Markon.
Un auténtico icono del sector que ha marcado a tantas personas que ni siquiera conocía.
Estoy profundamente agradecido por todo lo que Paul y la familia Gordon nos han brindado a mí y a mi familia.
Nuestros pensamientos y oraciones estarán con la Sra. Dottie y la familia Gordon mientras celebramos el mejor ejemplo de vida que él compartió con nosotros.
Le echaremos de menos hasta que volvamos a vernos.
~ Chris Willett-CSD, 10 de mayo de 2008
¡Un hombre con carácter, sentido del humor, compasión y, sobre todo, amor por el Señor Jesucristo! A menudo me decía que solo era pragmático. En realidad, era un hombre de convicciones y valores que amaba a Dios, a su familia y a la gente. Mis ocho años en Gordon Food Service cambiaron mi vida. Su mansión será muy grande en su nuevo hogar. ¡Que Dios te bendiga, Paul! ¡Has corrido la buena carrera! ¡Fuiste ese siervo bueno y fiel!
~ Steve Ensley, 10 de mayo de 2008
Conocí a Paul Gordon en un partido de voleibol. Qué abuelo tan maravilloso, que venía a Tennessee y a muchos otros estados para ver a su nieta Courtney jugar al voleibol universitario en la Universidad de Lee. Mis recuerdos favoritos son cuando le oía gritar muy fuerte desde las gradas, sobre todo cuando reinaba el silencio. El torneo nacional no habría sido lo mismo sin él allí animándonos. Nunca supe lo importante que era Paul para tanta gente, así que me emociona mucho leer todos estos bonitos recuerdos. Para nosotros era simplemente un abuelo orgulloso que hacía que su nieta se sintiera especial. Qué cristiano tan magnífico y qué ejemplo tan maravilloso para todos nosotros. El equipo de voleibol de Lee os quiere y nuestras oraciones están con vosotros, Courtney, Dottie y el resto de la familia.
~ Andrea y Kevin Hudson, 9 de mayo de 2008
Siempre he sentido un profundo respeto por Paul Gordon. Era un hombre de familia increíble, una persona de la máxima integridad, un empresario inteligente y sentía un profundo amor por el Señor que resultaba evidente para cualquiera que lo conociera. Pasara lo que pasara, Paul siempre parecía tener tiempo para charlar y se interesaba de verdad por lo que ocurría en tu vida. Era muy querido y se le echará mucho de menos.
Al resto de la familia Gordon: que Dios os dé fuerzas para superar este momento tan difícil. Nuestros pensamientos y nuestras oraciones están con vosotros. Era, sin duda, un hombre extraordinario.
~ Aaron y Meredith DeRidder — New Tribes Mission — Papúa Nueva Guinea, 9 de mayo de 2008
Tuve el honor de que me eligieran para irme de viaje a Utah con Paul y Dottie Gordon. Qué persona tan maravillosa era, tan llena de vida y alegría. Nos hacía sentir a todos muy especiales. Al igual que Paul, yo también luché contra el cáncer y él me recibió con los brazos abiertos, deseándome lo mejor e inspirándome para seguir adelante con Dios a mi lado.
En aquella época fue una gran fuente de inspiración para mí. Nunca olvidaré su amabilidad y su sincera preocupación por los demás. Paul era una persona especial en muchos sentidos. Disfrutaba mucho pasando tiempo con él y con Dottie en aquella época, y
Siempre esperaba con ilusión sus visitas a nuestra tienda de Maumee, Ohio
Sé que su familia lo echará mucho de menos, pero nunca llegarás a saber hasta qué punto lo echará de menos su familia de GFS.
Mis oraciones y mis mejores deseos para toda su familia. Mientras Paul vela por nosotros, ¡te echaremos mucho de menos, Paul!
Mis más sinceros y mejores deseos para su esposa, Dottie: has tenido la gran suerte de tener a un hombre especial como compañero de vida.
Puede que ya no esté entre nosotros, pero sigue en nuestros corazones.
Cuídate, y que Dios bendiga y proteja a la familia Gordon.
Nancy Friend – Tienda de Maumee
~ Nancy Friend - Maumee, Ohio, 9 de mayo de 2008
Estar con Paul Gordon era como formar parte de algo especial; siempre estaba dispuesto a reír y bromear. Nunca se tomaba a sí mismo demasiado en serio. Todos nosotros
Tenía claras sus prioridades: Dios, la familia y GFS... Le echaremos mucho de menos. Confío en que los recuerdos que tenemos de él nos sirvan de consuelo a todos, hasta que volvamos a verle.
otra vez.
~ Kevin y Meg Cusack, 9 de mayo de 2008
Nunca tuve la suerte de conocer a Paul Gordon, pero durante los últimos 40 años que llevo en el sector de la restauración (como chef, propietario, gerente y director de operaciones) en una u otra función, siempre he oído hablar muy bien de él. Debió de ser un hombre de gran integridad y carácter para haber creado una empresa tan magnífica. Gordon Food Service es muy conocida por sus principios empresariales de calidad, honestidad y confianza, y eso, en mi opinión, es un reflejo directo del propio Paul. A lo largo de los años, me he enriquecido mucho al hacer negocios con GFS, y aún hoy sigo sintiendo el orgullo y la satisfacción de trabajar con la maravillosa familia Gordon y los miembros de su equipo (familia).
~ Chef John Rumney, Grand Rapids, Míchigan, 9 de mayo de 2008
Cuánto agradecemos al Señor por Paul Gordan. Nunca olvidaré la alegría de alojarme en su casa y observar a los ciervos, ni la diversión en el lago cuando me dejó usar la lancha que no tenía licencia. Era un visionario lleno de compasión. Un gran apoyo para alguien como yo, un «Tomás el incrédulo» que lucha con sus dudas. Mi más sentido pésame a toda la familia y, especialmente, a Dotty.
~ George Verwer, 9 de mayo de 2008
La Biblia define la grandeza como aquellos que más han servido. Según esa definición, Paul Gordon fue un gran hombre. Guardo muy buenos recuerdos de cuando me quedé tirado en Michigan durante unas vacaciones de Navidad a principios de la década de 1970 y pasé el día de Navidad con mi amigo de la universidad, Dan Gordon, y su encantadora familia. Tengo el legendario honor de ser, quizás, el trabajador con menos talento que jamás haya trabajado en el almacén de Gordon. Años más tarde, acompañé a Dan y a Paul a una cena con espectáculo en Las Vegas para ver al imitador Rich Little. Los Gordon estaban en la ciudad para asistir a una feria comercial. Todavía recuerdo la risa profunda y sonora de Paul ante algunos de los números cómicos. El destino quiso que, años más tarde, formara parte del programa de entretenimiento en uno de los banquetes de Navidad con Kenny Rogers. Recuerdo sentirme orgulloso al oír a Paul citar las Escrituras durante su discurso antes del espectáculo. Me alegró que Kenny Rogers pudiera conocer los orígenes de un gran líder empresarial. Puede que haya personas que me hayan impresionado más que Paul Gordon, pero ahora mismo no se me ocurre ninguna. ¡Menudo ejemplo para todos nosotros! Puso el listón muy alto. Cuando viajo por el Medio Oeste, se me dibuja una sonrisa en la cara cada vez que veo un camión de Gordon’s, sabiendo la integridad y el rico legado que hay detrás de ese nombre. Me siento orgulloso de haber conocido a ese hombre. Su influencia seguirá marcándome.
~ Doug Dean, 9 de mayo de 2008
Ojalá pudiera decir que conocía bien a Paul Gordon, pero no era así. Solo charlamos un par de veces en el pasillo, cuando se dirigía a una reunión. Sin embargo, en esas pocas ocasiones, me pareció una de las personas más entrañables que he conocido jamás. Ahora que ha tenido que dejarnos, me alegra saber que descansa en paz y que ha llegado a su Hogar.
~ Lorie T., 9 de mayo de 2008
El señor Gordon marcó la vida de innumerables personas y dejó una huella imborrable durante su paso por este mundo. Desde su trayectoria empresarial hasta sus innumerables actos de caridad, es un ejemplo a seguir. Es imposible expresar adecuadamente nuestro agradecimiento por todo lo que ha hecho. Mi familia y yo queremos transmitir nuestro más sincero pésame a la familia Gordon.
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Ha sido una bendición y un honor especiales para nosotros haber conocido a Paul Gordon durante los últimos diez años.
Lo conocimos por primera vez en Liechtenstein y nos conmovió mucho su humildad y su calidez sincera, su maravilloso sentido del humor, así como el amor y el cariño que mostraba hacia su esposa y el resto de miembros de la Junta. Su interés por nuestro pequeño país, Bulgaria, y por la obra de Dios allí era tan sincero que más tarde visitó el país, y eso lo recordaremos siempre. Hemos estado en su casa y hemos disfrutado de la maravillosa hospitalidad de su esposa, Dottie. Nunca olvidaremos la alegría con la que nos llevó a dar un paseo en lancha a motor por el lago. Su ánimo, su cariño, su forma de hacer que cada uno se sintiera especial, su generosidad y su profunda fe en Dios nos marcaron profundamente y fueron un ejemplo a seguir. ¡Damos gracias al Señor por una vida tan bien vivida para su gloria!
Nuestro más sincero pésame a su querida esposa Dottie y a toda la familia en estos momentos de despedida; que la paz y el amor de Dios os acompañen.
Nick y Grace Nedelchev, Sofía, Bulgaria
~ Grace y Nick Nedelchev, 9 de mayo de 2008
En 1987, llevaba seis meses como presidente de Kraft Foodservice en Santa Ana, California. En mis primeros seis meses como presidente, me di cuenta de lo mucho que me faltaba por aprender sobre la distribución en el sector de la restauración. Recibí una llamada de Paul, que me dijo que estaba de vacaciones en Los Ángeles visitando a su hija y a sus nietos. Me preguntó si podía venir a Santa Ana para visitar nuestras instalaciones y charlar sobre el negocio de la restauración en el sur de California. Lo que siguió fue una de las tardes más memorables y agradables de mi carrera en el sector de la restauración. En cinco horas compartió conmigo todo el conocimiento acumulado a lo largo de una vida, algo que nunca olvidaré. Respondió pacientemente a cientos de preguntas de un presidente novato y actuó como si estuviera dispuesto a quedarse allí toda la noche. Historia tras historia, ejemplo tras ejemplo, demostró ser un maestro nato. Hizo tantas preguntas como respondió, lo que aún hoy me hace sonreír, ya que era obvio que, en la mente de este icono del sector, nunca pensaba que supiera lo suficiente sobre el negocio y siempre estaba buscando una forma mejor, una respuesta mejor. Su pasión y su entusiasmo por la familia, los amigos y los negocios eran contagiosos. A día de hoy, sigo refiriéndome a aquella tarde como mi «doctorado en la vida y en la distribución de servicios de restauración».
~ Michael J. Duggan, Dot Foods, 9 de mayo de 2008
Trabajé para Gordon Food Service entre 1978 y 1980, tanto en atención al cliente como colaborando en la puesta en marcha del primer punto de venta al por menor en las propias instalaciones de Grand Rapids, justo en la sede central. Conocí a Paul y a Dottie a través de la Conferencia Bíblica de Gull Lake, donde trabajé cuatro veranos seguidos mientras estudiaba en la universidad y en el posgrado. Tras esos cuatro veranos en Gull Lake, empecé a trabajar para GFS y, a veces, bajaba al lago con Paul los fines de semana para pasar tiempo con amigos. Era un hombre extraordinario. Amaba a GFS, amaba Gull Lake, amaba a la gente y amaba al Señor. Cuando le conté mis planes de dejar GFS y convertirme en misionero a corto plazo, me dijo que saliera a recaudar todo el apoyo económico que pudiera y que luego volviera a verle. Así lo hice. Conseguí recaudar mi apoyo mensual, pero aún me faltaba una cantidad considerable de dinero para el billete de avión. Paul me extendió un cheque por el importe que aún me faltaba. ¡No hay muchos jefes que despidan a un empleado que se marcha con su bendición y una donación! Estoy seguro de que su familia, sus amigos, sus antiguos empleados y todas aquellas personas cuyas vidas tocó lo echarán mucho de menos. ¡Bendiciones para la familia Gordon!
Atentamente,
~ Leeann Riederer Yamakawa, 9 de mayo de 2008
Mi mujer y yo llevamos ya unos dos años trabajando en Gordon Foods Service. Durante este tiempo, ambos hemos tenido la oportunidad de conocer a Paul y a su familia. Me enorgullece decir que trabajo para esta empresa y que a todas las personas con las que hablo les hablo de la empresa, de la familia y de su legado. Cada día que vamos a trabajar, nos sentimos orgullosos de esforzarnos por mantener la integridad que los Gordon han aportado a la empresa. Cuando conocí a Paul por primera vez en la sesión de orientación, le presentaron y él presentó a su “conductor”. Pensé para mis adentros: “Vaya, otro alto cargo sobrevalorado de una gran empresa”. Entonces, Dottie le dio un golpecito en broma a Paul y se presentó como su esposa. Desde ese momento y durante la siguiente hora, empecé a darme cuenta de en qué tipo de empresa me había metido. Mi mujer y yo dedicaremos con orgullo el resto de nuestras carreras profesionales a los objetivos que iniciaron Paul y su familia. Gracias, Paul, por tu servicio a la empresa, al mundo y a nuestro Señor. Ahora sigamos «GFSificando» el mundo.
Selección de Clay Ave
Nómina de GFS
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Fui al «Winner Circle» con mi hijo en 2006. Cuando conocí a Paul Gordon, supe que era una persona con un gran corazón. Solo hablé con Paul unos minutos y él recordó mi nombre para siempre. Me pareció increíble. Su risa y su sonrisa aportan tanta vitalidad y felicidad a mi hijo y a mi familia. Le dije a mi hijo que GFS es una gran empresa y que trabaja duro, y que intentara ser como Paul. Cuando mi hijo me dijo que Paul estaba enfermo, recé. Mi más sentido pésame a la familia Gordon por su pérdida. Paul Gordon estará siempre en mis oraciones. QUE DIOS OS BENDIGA. Sé que mi hijo está orgulloso de unir su carruaje al vuestro. Gracias, Paul.
~ Familia Huang (Wayne, Nueva Jersey), 9 de mayo de 2008
Dios me llevó a unirme a GFS hace 19 años este mes de abril, y ha sido todo un honor. GFS acababa de llegar a Chicago y me ofrecieron la oportunidad de dar a conocer la ciudad que amaba a la empresa a la que, con el tiempo, dedicaría toda mi pasión y energía. Aún no tenía coche de empresa durante mi primera semana (abril de 1989) en la empresa, pero mi supervisor me pidió que “fuera a recoger a Paul Gordon al aeropuerto de O’Hare y lo llevara a Fort Wayne para la Feria Gastronómica de Primavera”. Bromeamos sobre lo locos que estaban los conductores de Chicago (él se refería a mí) y conectamos durante todo el trayecto de tres horas. Fue esa conexión única y sencilla la que ha durado toda una vida, la que se ha extendido a amigos y familiares mientras presumo de esta empresa, y la que ha alimentado mi deseo de honrar a la familia Gordon durante todos estos años.
Le he dicho a todo aquel que quisiera escucharme que Colosenses 3:17 ha guiado mi carrera: “Y todo lo que hagáis, ya sea de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”. Ha sido un privilegio ser testigo de ello a través de la vida de la familia Gordon y, en particular, de Paul.
Gracias, Dottie, y a todos los miembros de la familia Gordon. Queremos que sepáis que os dedicamos nuestras más cariñosas oraciones y nuestro agradecimiento por todo lo que habéis significado para nosotros y por todo lo que habéis hecho por nosotros.
~ Larry Erickson – Louisville, Kentucky, 9 de mayo de 2008
St Jean sur Richelieu, P. Que., Canadá, 9 de mayo de 2008
Con profundo pesar nos hemos enterado del fallecimiento del Sr. Paul Gordon. Al igual que mucha gente, fui uno de los afortunados que tuvo la oportunidad de conocer al Sr. Paul durante mi etapa laboral en GFS Mtl. y Distal. Echaremos de menos a Paul Gordon; este hombre siempre tenía una palabra amable para todos aquellos con los que se cruzaba. Fue un gran “JEFE”. Este auténtico caballero permanecerá siempre en nuestro recuerdo. Nuestras oraciones están con todos vosotros.
~ Jean y Hélène Dubois, 9 de mayo de 2008
Hace 15 años empecé a trabajar en GFS y asistí a mi primera reunión de ventas con Dan Cox como mi jefe. Antes de que empezara la reunión, entablé conversación con un comercial muy entusiasta. Le brillaban los ojos mientras hablaba de la empresa y de la gente con la que trabajaba en GFS. Le comenté que era mi primera reunión y él me hizo todo tipo de preguntas para ayudarme a sentirme más a gusto.
Cuando volví a ver a mi jefe, le señalé al comercial con el que estaba hablando y le dije: “Después de hablar con él, sé que tomé la decisión correcta al trabajar para esta empresa. Se nota que le encanta GFS después de tantos años”. Dan esbozó una leve sonrisa y dijo: “Ese es Paul Gordon”. Fue en ese preciso momento cuando Paul me robó el corazón.
~ Sid Pearce, 9 de mayo de 2008
Para mí, la mejor forma de describir a Paul Gordon es como un regalo, un obsequio de un Dador generoso. Era una sonrisa, una risa, un abrazo, una lágrima. Era éxito y humildad. Recorrió esta tierra de forma bastante discreta, pero dejó huellas en las almas… y solo Dios sabe cuántas. Como destinataria agradecida, quiero dar las gracias a su preciosa familia por compartirlo conmigo. Y doy las gracias a nuestro amoroso Salvador por el ejemplo que me dio a través de Paul y por el reto que me plantea hoy: seguir el ejemplo de Paul.
Con mi más sincero pésame,
~ Linda Keegstra (GFS 1994-2005), 9 de mayo de 2008
Nuestro más sentido pésame a la familia Gordon y a toda la familia de GFS. Paul desempeñó un papel importante en mi vida, a lo largo de los muchos caminos que he recorrido, y también en la de mi familia, en nuestra fe y confianza en Dios y en Su plan para nosotros. ¡Que Dios os bendiga, y gracias, Paul! Siempre formarás parte de mi familia, y tu familia estará siempre presente en nuestras oraciones.
~ David y Melanie Vize, 9 de mayo de 2008
Ha sido un auténtico placer conocer a Paul Gordon y trabajar para él. Me siento honrado y afortunado por haber conocido a un hombre tan extraordinario. Es un auténtico ejemplo a seguir. Con su mente firme, su amor por Cristo y su comprensión del verdadero significado del liderazgo de servicio, le echaremos mucho de menos. Mi corazón está rebosante por todas las risas, la alegría y el orgullo que ha aportado a nuestras vidas.
Es un honor para mí “subirme al carro” aquí en GFS. ¡¡¡Gracias, Paul!!!
Echaremos mucho de menos a Paul.
~ ~Anónimo, 9 de mayo de 2008
Creo que esta página lo dice todo. Paul era un hombre que no tenía miedo de compartir su amor por Cristo y lo ponía en práctica cada día. Ha dejado su huella y un legado increíble para todos nosotros. He tenido la suerte de haberlo conocido y me siento orgulloso de haber trabajado para él. Que Dios os bendiga.
~ Todd y Pam Williams, 9 de mayo de 2008
Tuve la suerte de trabajar en GFS a principios de los 70 y pude ver a Paul Gordon casi a diario. Era un hombre maravilloso y, como ya han dicho muchos, nunca se le olvidaba un nombre. Su mera presencia te hacía sentir que era una persona especial y que hacía de este mundo un lugar mejor para vivir. Tenía un gran sentido del humor y en todas las fiestas de Navidad disfrutábamos de las parodias en las que participaba. Gracias por todos esos maravillosos recuerdos; sé que los Ángeles se están preparando para una gran bienvenida.
~ Jane Tharp, 9 de mayo de 2008
El mandamiento más importante es este: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente». El segundo es semejante al primero: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
Jesús dijo: “Lo que hagáis a los demás, eso mismo me lo haréis a mí”.
A Paul me gustaría decirle: «¡BIEN HECHO, SIERVO BUENO Y FIEL!»
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Una cosa que siempre recordaré de Paul es su memoria excepcional. Siempre se dirigía a muchísima gente por su nombre de pila, y sabemos que conocía a muchísima gente. Siempre me llamaba por mi nombre, incluso sin que llevara una tarjeta identificativa. Nuestras oraciones están con la familia.
~ David y Kathy Dobry, 9 de mayo de 2008
Estaba paseando por los pasillos de la última feria gastronómica de Louisville, buscando el siguiente stand, cuando Paul me detuvo en seco, se presentó y me preguntó quién era, de dónde venía y si podía hacer algo por mí. Hablamos durante varios minutos, pasando de un tema a otro. A lo largo del día me crucé con Paul varias veces, y él se encargó de bromear conmigo cada vez. Supe enseguida que Paul era una persona muy especial. La sonrisa con la que te recibía y la abrumadora sensación de amabilidad que le rodeaba me hicieron sentir muy afortunado de haber podido conocerlo. Envío mis condolencias a su familia y amigos, pues estoy seguro de que cada uno de ellos sentirá un gran vacío.
~ Becky Allan, 9 de mayo de 2008
El señor Gordon y Gordon Food Service siempre han sido un ejemplo a seguir para mí desde que empecé en el sector de la restauración. Mi empresa decidió intentar emular a Gordon Food Service. Casi todas las decisiones que tomábamos incluían la pregunta: “¿Qué haría Paul Gordon?”. Es evidente que ha tomado muchas buenas decisiones a lo largo de su vida y que ha marcado e influido positivamente en muchas personas a lo largo de su vida. Le echaremos de menos. Mi familia y yo le tendremos a él y a su familia presentes en nuestras oraciones.
~ Ed Furbee, 9 de mayo de 2008
Paul Gordon fue uno de los cristianos más extraordinarios que he tenido la oportunidad de conocer. Demostraba su amor por Cristo en la forma en que trataba a las personas, en cómo dirigía su negocio y en cómo disfrutaba de la vida. Me impresionó mucho cuando pronunció una reflexión sobre el Salmo 16 en una reunión de negocios, no solo porque tenía la fe suficiente para hacerlo, sino por la calidad de su interpretación personal del significado del salmo. La tengo pegada en la pantalla de mi ordenador y la leo con frecuencia. Hoy tiene un significado especial: “Por eso se alegra mi corazón y se regocija mi lengua; también mi cuerpo descansará seguro, porque no me abandonarás en la tumba” (Salmo 16:9).
Te quiero, Paul, y te agradezco el ejemplo que nos has dado.
~ Terry Kjellsen, 9 de mayo de 2008
He tenido el placer de conocer al señor Gordon en un par de ocasiones y me hizo sentir como si fuera la persona más importante de GFS; por lo que parece, también transmitió esa sensación a millones de personas más.
Considero un honor y un privilegio haber conocido a un hombre tan extraordinario, y haber trabajado para y con una empresa y un grupo de personas tan maravillosos, en los que se nos permite expresar abiertamente nuestros sentimientos y rendir culto a Nuestro Señor. Solo lamento no haber podido hablar más con el Sr. Gordon. Mi más sincero pésame a su familia, a sus amigos más cercanos y a la familia de GFS por la pérdida de una persona verdaderamente fantástica. Espero que se diera cuenta de lo mucho que se le quería. Gracias por compartir con nosotros a vuestro marido, padre, abuelo y bisabuelo; todos os estamos agradecidos por vuestra generosidad.
“Una vida bien vivida es un regalo precioso»
de esperanza, fuerza y gracia
de alguien que ha hecho de nuestro mundo
un lugar mejor y más luminoso.
Está lleno de momentos dulces y tristes,
con sonrisas y, a veces, lágrimas,
gracias a las amistades que se han forjado
y los buenos momentos que hemos compartido
y risas a lo largo de los años.
Una vida bien vivida es un legado
de alegría, orgullo y placer,
un recuerdo entrañable y duradero
”nuestros corazones agradecidos lo atesorarán».”
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
El año pasado tuve el honor de ser elegida para participar en un viaje de GFS a Los Cabos, México, y, aunque el complejo turístico en el que nos alojamos era precioso y las vistas de las montañas y el mar eran espectaculares, mi verdadera recompensa fue poder pasar una semana con Paul y Dottie. Por lo que me habían contado otras personas, sabía que Paul era una persona especial, pero poder pasar tiempo con él y observar de primera mano cómo vivía y amaba la vida fue una bendición que Dios me concedió. Ojalá su vida se hubiera entrelazado más con la mía de lo que lo hizo, pero, al mismo tiempo, tengo que dar gracias por la semana que pude pasar con él y relacionarme con él. Era, sin duda, una persona única e inspiradora, y sin duda marcó mi vida.
~ Rick Morgan, 9 de mayo de 2008
Me siento personalmente afortunado por haber conocido a Paul y haber trabajado para esta gran empresa durante 45 años. Es una bendición extraordinaria trabajar para la familia Gordon, que ejemplifica sus valores cristianos, así como los valores de Cornerstone, como base sobre la que se asienta GFS. Paul Gordon era una persona genuinamente cariñosa y bondadosa. Su fe inquebrantable y su amor por nuestro Señor y Salvador han sido una inspiración para mí a lo largo de los años. Su legado de profunda fe siempre será recordado y admirado, al igual que su corazón genuinamente bondadoso; y ojalá siga siendo también el eje y el centro de GFS. Paul era un hombre muy especial y lo echaremos profundamente de menos, pero algún día nos alegraremos juntos en el cielo. Estoy muy agradecido por la oportunidad de haber conocido a Paul y por los maravillosos recuerdos que guardo de él; son muy valiosos y nunca los olvidaré. A toda la familia Gordon, les transmito mi más sincero y profundo pésame por su pérdida. Seguiré rezando por ustedes ante nuestro Padre Celestial.
~ Sharon Boerema, 9 de mayo de 2008
Hola
Me llamo Brent. No tuve el placer de conocer nunca a Paul. Fui camarero durante 26 años y conocía muy bien los productos de GFS. Me sorprendió mucho cuando abrimos un producto de GFS con su envase tan genérico y me quedé impresionado por su calidad. Me entristece el fallecimiento de Paul Gordon, aunque nunca tuve ningún contacto con la empresa. Simplemente sabía que un hombre que ofrecía productos de la calidad de GFS debía de ser, él mismo, un hombre de gran calidad.
~ Brent Bakka, 9 de mayo de 2008
El recuerdo favorito que tengo (y que tiene mi mujer) de Paul es de una reunión anual que tuvo lugar hace unos cuatro años (esa en la que había atracciones de feria). Mi mujer y yo lo pasamos genial y vimos a Paul y a Dottie varias veces a lo largo de la noche; hacia las 23:45, por fin estábamos lo suficientemente cansados como para dar por terminada la velada y volver al hotel. Al salir de la fiesta, nos encontramos con Paul y Dottie cerca de la salida, charlando con otros empleados, riendo y contando anécdotas. Nos quedamos unos 15 minutos más y Paul nos hizo partirnos de risa con unas historias estupendas. Durante todo ese tiempo, Dottie se quedó allí de pie, pacientemente, sujetándoles los abrigos a los dos. Cuando Dianne y yo nos fuimos, Paul seguía allí hablando y había reunido a un grupo aún mayor de gente. Cada año, en la reunión, mi mujer se aseguraba de buscar a Paul y él siempre la saludaba como si fuera parte de la familia.
~ Randy Bushman, 9 de mayo de 2008
Me siento muy afortunado de haber trabajado con GFS lo suficientemente cerca como para haber conocido a Paul Gordon. Nuestros encuentros fueron breves, pero siempre memorables. Recuerdo, por ejemplo, que asistió a una charla que me pidieron que diera ante un grupo de operadores de GFS en una feria alimentaria. Al terminar, se me acercó y me dijo: “Les has dado por la izquierda, les has dado por la derecha… ¡Buen trabajo!”, y se marchó. Siempre me hacía sentir como si formara parte del “equipo”, lo que te hacía esforzarte aún más por GFS.
Mi más sincero agradecimiento a Paul Gordon y a toda la familia Gordon por el humilde ejemplo que dan a todos.
~ Paul Rossi, Tyson Foods, 9 de mayo de 2008
Mi más sentido pésame a la familia Gordon. Llevo ya 10 años trabajando en GFS y, aunque solo tuve un par de ocasiones de hablar con Paul, cada una de ellas fue un momento especial. Tenía una forma maravillosa de relacionarse con todo el mundo y de hacerte sentir como si formaras parte de una gran familia. Le echaremos mucho de menos como el “icono” de nuestra familia.
~ Greg Lazzell, 9 de mayo de 2008
Nuestro más sincero pésame y nuestras condolencias a la familia Gordon
~ Nathalie Bessette, Claude Marchand y Nadia Courville – Distal Boucherville, Canadá, 9 de mayo de 2008
Conocí a Paul Gordon por primera vez en el pasillo de Gordon Foodservice a finales de los 80. Acababa de graduarme en la universidad y acababa de empezar a trabajar. Cuando me lo encontré, me dio la bienvenida a la empresa llamándome por mi nombre. Me sorprendió y luego me quedé atónito cuando me preguntó de qué parte de África Occidental procedía.
Por increíble que parezca, la implicación de Paul en las misiones le había llevado a realizar un viaje misionero en 1976 a Lagos, Nigeria, donde él y otras personas se alojaron en una pequeña casa de huéspedes misionera que dirigía mi madre. Lo que me sorprendió fue que, más de una década después, no solo recordaba el viaje, sino también el nombre de mi madre, que fue quien le acogió.
Cuando ella visitó Estados Unidos más adelante ese mismo año, Paul tuvo la amabilidad de invitarnos a ella y a mí a comer. Nunca olvidaré la generosidad de Spirit ni la sincera calidez y el cariño que mostraba hacia los demás. Que su alma descanse en paz.
~ Lola Audu, 9 de mayo de 2008
El día del funeral de mi padre, hace unos años, fue sin duda muy duro… pero antes de que empezara, me animó muchísimo ver entrar a Paul y Dottie. Su presencia allí me reconfortó de verdad, y el hecho de que se tomaran la molestia de acompañarnos a mí y a mi familia para recordar a mi querido padre nos conmovió profundamente. Esta muestra de preocupación y compasión hacia nosotros se extendía a todas aquellas personas con las que él había establecido una relación. Qué bendición y qué honor fue haber conocido a un hombre de Dios tan amable, divertido y humilde. Mi corazón está con su querida familia y amigos en estos momentos, y ojalá puedan sentir la paz y el amor abrumadores de Dios hoy y en los días venideros.
~ Deb Timinskis, 9 de mayo de 2008
He tenido la maravillosa suerte de formar parte de esta empresa (ministerio) durante casi 17 años. Durante muchos años lo consideré un trabajo, y uno estupendo, además. Un trabajo al servicio de una familia cariñosa e inspiradora. Hace unos años, Jim comentó que ni Dan, ni él, ni ningún miembro de la familia era propietario del negocio. Simplemente se ocupaban de ella y la mejoraban para la siguiente generación. Que, de hecho, el negocio pertenecía a nuestro Señor y Salvador. Tuve la oportunidad de conocer a Paul y hablar con él varias veces durante mis 16 años aquí, y realmente es un discípulo. Aunque todos echaremos de menos pasar tiempo con Paul aquí en la tierra, nos reconforta saber que él vela por nosotros. Nos reconforta saber que nos ha dejado unos administradores y cuidadores extraordinarios, liderados por la familia que él mismo crió. Que Dios nos bendiga a todos, especialmente a Dottie y a la familia, mientras lloramos esta pérdida, celebramos su vida y nos regocijamos en la resurrección.
~ Kevin Kolenda, 9 de mayo de 2008
Mi más sentido pésame a la familia y los amigos del Sr. Paul Gordon.
Para mí es un honor formar parte de Gordon Food Service, una empresa que antepone a DIOS a todo lo demás.
Mis oraciones para la familia Gordon en estos momentos de duelo.
~ Freddie Ball, Londres (Kentucky), 9 de mayo de 2008
Uno de mis recuerdos de Paul es de cuando fuimos a la boda de una de mis mejores amigas. Yo formaba parte del cortejo nupcial. Mi marido y mi hijo, que no conocían a Paul, se sentaron junto a él y a Dottie. Mi hijo, que por entonces era un renacuajo, estaba jugando con las gafas de Paul. Le encantó sentarse junto a Paul. Nos sentimos afortunados de haber conocido a un hombre de la talla de Paul.
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Hoy me cuesta encontrar las palabras para expresar lo que siento cuando pienso en Paul Gordon. En toda mi vida, nunca ha habido un hombre al que haya respetado más ni uno que, en mi opinión, haya vivido su vida de una manera más piadosa. Innumerables veces, desde que lo conocí en 1988, me ha impresionado profundamente su ejemplo constante de ensalzar a los demás y a Dios en lugar de a sí mismo. Cuanto más le bendecía el Señor, más daba a los demás y menos reconocimiento quería recibir por ello. ¡Qué ENORME ejemplo ha sido para todos nosotros en lo que se refiere a la generosidad!.
Nunca olvidaré lo mucho que sonreía al ver sus zapatos de vestir rayados cuando me traía algún proyecto personal para pintar o diseñar. Ahí estaba un hombre con gran éxito económico haciendo negocios con unos zapatos que, estoy segura, eran cómodos, pero estaban muy gastados. La mayoría de los hombres en su posición se “vestirían para la ocasión”, pero él no era así. No le preocupaba impresionar a los demás con la ropa o el dinero y, precisamente por eso, su sinceridad, calidez y amabilidad causaban una impresión increíble en todos los que lo conocían. Solía pensar, y sigo haciéndolo hoy en día, que esos zapatos estaban muy gastados, pero qué mensaje tan poderoso transmitían a quienes le rodeaban. Me encantaba lo que representaba. Él lo hacía todo bien.
Para mí, uno de los momentos más especiales del Winning Gold Club fue subir al escenario y recibir un abrazo y un apretón de manos de Paul. Verás, mi respeto por Paul es inconmensurable. Sus valores, su honestidad, su humildad, su generosidad y su calidez se mantuvieron constantes a lo largo de toda su vida. Que un hombre así se acercara y te diera un fuerte abrazo que te hacía sentir como si fueras uno más de los suyos no tiene precio y es algo que nunca olvidaré. La cantidad de personas a las que ha llegado tiene que ser increíble, y sé que su recompensa en el cielo es inenumerable, pues hay tantas cosas que hizo y tantas personas a las que llegó que probablemente ni siquiera conocemos.
Nunca olvidaré lo honrados que nos sentimos cuando Paul y Dottie asistieron a nuestra boda. Como solo éramos dos empleados entre miles, su presencia significó muchísimo para nosotros. Nunca olvidaré esa gran sonrisa que tenía en la cara cuando miré hacia fuera, ni tampoco el fuerte abrazo que me dio después. Probablemente nunca llegó a saber realmente lo mucho que significó para mí que estuviera allí.
A menudo hemos hablado con nuestras hijas pequeñas sobre Paul con orgullo, explicándoles sus valores y cómo sabemos que la razón por la que Dios ha bendecido a GFS como empresa (y a nuestra familia a través de ella) se debe directamente a su forma de vivir y dirigir su negocio, basada en la “fe en acción”. Siempre lo recordaremos con el mayor respeto y mucho cariño, ya que ha tenido un enorme impacto en nuestras vidas, tanto como persona como a través de GFS.
Dottie, debes de estar muy orgullosa de cómo vivió tu marido. Es un gran honor poder decir que le conocimos y que su vida nos ha conmovido profundamente. Nuestras oraciones están contigo y con tu familia.
~ Phyllis y Scott DeVos, 9 de mayo de 2008
El 4 de febrero de 1980, mi primer día de trabajo en el almacén de Gordon Food Service, mi supervisor me llevó arriba para presentarme al señor Paul Gordon. Con mucho nerviosismo, le tendí la mano para estrechársela y le dije algo así como: “Hola, señor Gordon, me llamo Wayne Vander Molen. Gracias por darme la oportunidad de trabajar en su empresa”.”
Me miró directamente a los ojos, sonrió y dijo: “¿Señor Gordon?… Así se llama mi padre… Llámame Paul”. A continuación, soltó esa maravillosa risita por la que era tan famoso.
En ese mismo momento tuve la certeza de que había encontrado la empresa en la que quería desarrollar mi carrera profesional. Estoy muy contenta y agradecida por las oportunidades que esta empresa me ha brindado a lo largo de los años.
A la familia Gordon… queréis saber que os queremos y os apreciamos. Nuestros pensamientos y oraciones están con vosotros en estos momentos tan difíciles. Vuestra gran pérdida es la mayor ganancia del cielo.
~ Wayne Vander Molen, 9 de mayo de 2008
A toda la familia de Gordon y GFS: os transmito mi más sentido pésame y mis más sinceras oraciones. Tuve la suerte de conocer a Paul durante las sesiones de orientación para nuevos empleados de la división Marketplace, cuando trabajaba en el departamento de formación y desarrollo de GFS Marketplace.
Una larga vida bien vivida; un legado verdaderamente increíble y rico que ha dejado a todos aquellos a quienes este hombre extraordinario llegó a conmover.
Que los numerosos y maravillosos recuerdos de Paul os sirvan de consuelo en estos momentos tan tristes.
Con nuestro más sincero pésame,
Pam Bolt
Orlando, Florida
~ Pam Bolt, 9 de mayo de 2008
Tuve la suerte de conocer a Paul en febrero de este año durante un evento en el edificio 420 de Grand Rapids. Almorzamos juntos. ¡Estaba tan lleno de vida! No paraba de dar las gracias a todos los empleados que le rodeaban por su duro trabajo y su compromiso con GFS. Estaba muy orgulloso de que la participación en los beneficios de GFS hubiera alcanzado un nivel tan alto. Se notaba que disfrutaba de verdad viendo cómo prosperaban sus empleados a medida que la empresa crecía. Mis pensamientos y oraciones están con la familia. Me siento afortunado por haber conocido a este hombre. La «Filosofía de la Familia Gordon» formará parte para siempre de su legado.
~ Doug Anderle, 9 de mayo de 2008
Mi mujer y yo conocimos a los Gordon cuando adquirieron la División ID. El mejor recuerdo que tengo de Paul y del resto de la familia es cómo acogían a todo el mundo y los trataban como si fueran parte de la familia. Paul siempre te recibía con una sonrisa y un apretón de manos. Ha dejado un gran legado y se le echará mucho de menos. Ha sido un honor y un placer haber conocido al señor Gordon.
~ Michael y Tammy Messer, 9 de mayo de 2008
Conocimos a Paul y a Dottie hace unos veinte años en un viaje de la GFS y pensamos: «¿Quién es este hombre que lleva más libros en la maleta que ropa?». Con una personalidad encantadora que hace que todos los que le rodean se sientan realmente especiales. Que habla de la economía mundial (¡en 1989!) sin pestañear y, al instante siguiente, se interesa por el bienestar de tus hijos. Que abraza la vida con alegría en cada conversación y actividad. Que comparte su fe a través de las palabras y, lo que es más importante, de sus actos y buenas obras. Siempre le estaremos agradecidos por su amabilidad, su cariño y su ejemplo cristiano. Las oraciones de nuestra familia están con vosotros en estos momentos.
~ Chris y Scott Hicks, 9 de mayo de 2008
Nuestro más sincero pésame a la familia Gordon. Una empresa de restauración auténtica que marca la diferencia para sus valiosos empleados y clientes.
~ B. McGivern, DSR Neptune, Vancouver, 9 de mayo de 2008
A principios de los años 80, cuando era un joven comprador en GFS, quería ir a Seattle para echar un vistazo a unos nuevos e innovadores productos del mar. Paul me dijo: ’¡Genial, iré contigo!“. Esto me provocó dos semanas de insomnio y preocupación. ¿Cómo iba a responder a todas sus preguntas y cumplir con sus expectativas sobre el desarrollo del negocio y justificar un viaje así? El viaje acabó siendo la experiencia de aprendizaje más agradable y provechosa que he tenido nunca. Me tranquilizó de inmediato y se aseguró de que nos lo pasáramos bien. Justo el verano pasado, me encontré con Paul en un restaurante local después de haber estado fuera de la empresa durante once años y medio. Solo quería presentarme con la esperanza de que quizá supiera quién era yo. Antes incluso de que me acercara, gritó mi nombre, caminó hacia mí con su bastón y me dio una palmada en la espalda. Me dijo: ”¿Te acuerdas de lo bien que lo pasamos cuando fuimos a Seattle?“. Una vez más, me sentí a gusto, asombrado y animado por su amabilidad y sus palabras de ánimo. ¡Él me enseñó a esforzarme más por recordar y animar a otras personas con las que entro en contacto a diario, por razones que van mucho más allá de lo profesional o lo lucrativo!
~ Jim Linton, GFS 1978-1996, 9 de mayo de 2008
Tuvimos el privilegio de conocer a Paul y Dottie en un viaje de Cornerstone por China en 2004. Desde entonces, hemos recordado muchas veces lo especial que fue conocer y viajar con esa pareja extraordinaria. ¡Qué entusiasmo y energía tan desbordantes (y sin quejarse nunca)! Su alegría al conocer a la gente china en las numerosas ciudades que visitamos. Y ver la reacción de los chinos, que simplemente los adoraban porque podían ver de verdad el amor de Dios resplandeciendo a través de sus vidas.
Pablo fue verdaderamente un gigante, porque había aprendido a ser un humilde siervo de Dios. Y tenía a su lado a una mujer fuerte, con la que Dios le bendijo abundantemente, una auténtica esposa como la descrita en Proverbios 31. Nos encantaba verlos con sus hijos y nietos, y nos sentíamos muy felices de formar parte de la “familia Cornerstone”, aunque fuera por poco tiempo.
Alabado sea Dios por estos dos siervos tan fieles. Que la paz y el consuelo de Dios acompañen a Dottie y a toda la familia en este momento en que Paul regresa a casa.
~ Bob y Carol Hamrin, 9 de mayo de 2008
Paul Gordon tenía una forma especial de hacer que cualquiera se sintiera realmente a gusto en su presencia. Era un maravilloso ejemplo del amor y la gracia de Dios allá donde iba. Vivía verdaderamente según la Palabra. Siempre le estaré muy agradecido por la hermosa forma en que manifestaba la influencia del Espíritu Santo en su vida, y por el hecho de que yo sea libre para hacer lo mismo aquí en Bulgaria y en mi ministerio en Europa e Irak. Le echaré mucho de menos. Nunca olvidaré su forma de comunicarse y su vida llena de alegría y entusiasmo. Ojalá hubiera podido pasar más tiempo con él y aprender de su sabiduría.
¡Ojalá la familia sienta la misma seguridad que él sintió al volver a casa! Los búlgaros le tienen un gran respeto y lo recuerdan con cariño.
Nick Nedelchev
Instituto Teológico Evangélico de Bulgaria
~ Nick Nedelchev, 9 de mayo de 2008
Mi más sincero pésame y mis condolencias a la familia Gordon.
Mis oraciones están con vuestra familia; que Dios os bendiga y os proteja a todos.
~ Tangela Burns, 9 de mayo de 2008
En la pared de mi cubículo tengo una cita de Roy Lessin que dice:
“Piénsalo. No estás aquí por casualidad, sino por la voluntad de Dios. Su mano te ha creado y te ha convertido en la persona que eres. Él no te compara con nadie más: eres único. No te falta nada que Su gracia no pueda darte. Él te ha permitido estar aquí en este momento de la historia para cumplir Su propósito especial para esta generación”.”
Lo leo casi todos los días y cada día me transmite un significado ligeramente diferente. Al leerlo hoy... pensé... ¡Menos mal que Él no me compara con nadie más! 🙂
Paul era un gran hombre y una verdadera fuente de inspiración. Cada año, en la reunión anual, cuando los Gordon comparten su fe, pienso: “Vaya, ¿y si tan solo una persona se salvara esta noche gracias a lo que están compartiendo o a su forma de hacer negocios?”. ¡Sería increíble!
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Ha sido un auténtico honor conocer a Paul. Paul era un hombre al que muchos conocían, respetaban y querían. Todos hemos tenido la gran suerte de trabajar para un hombre y una empresa tan maravillosos. Me llena el corazón de calidez escuchar todas las historias que habéis compartido esta semana. Paul ha traído tanta alegría a nuestras vidas. Desde cargar el primer remolque que salió de
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Como miembros de la familia GFS, tuvimos la suerte de conocer y charlar con Paul y Dottie en numerosas ocasiones desde 1994. Una de esas ocasiones fue un viaje del «Winners Circle» al Gran Cañón. Paul y Dottie nos acompañaron en nuestro paseo por el cañón. El Gran Cañón ya es de por sí impresionante, pero con Paul Gordon a tu lado compartiendo sus reflexiones más profundas sobre cómo Dios creó este Cañón para que todos pudiéramos contemplarlo con asombro... Todo el mundo guardaba silencio y escuchaba la voz de Paul resonando entre las paredes del Cañón; eso me llenó el corazón de calidez y me hizo llorar. Paul nos hizo una foto a Kevin y a mí aquel día con su propia cámara y más tarde nos envió una copia. Creo de todo corazón que fue la persona que había detrás de la cámara la que hizo que esa fuera mi foto favorita.
Paul no paraba de tomarnos el pelo a Kevin y a mí por ser su familia de la Península Superior… ”¿Hace cuántos días salisteis de casa para llegar hasta aquí?”, nos solía decir en broma cada vez que viajábamos a un evento en Grand Rapids… ¡¡¡como si tuviéramos que venir con raquetas de nieve!! A medida que sigamos con nuestras vidas, lo haremos con el corazón encogido, pero con una sonrisa cariñosa en los labios al recordar a nuestro amigo y mentor. Gracias a Dottie y a tus hijos por compartir a vuestro padre con todos nosotros.
~ Kevin y Milinda MacQuarrie, 9 de mayo de 2008
Mi primer encuentro con el señor Gordon tuvo lugar en East Bernstadt, Kentucky. Yo era la única mujer en la alta dirección de ID. Acabábamos de ser adquiridos por GFS; el señor y la señora Gordon entraron en la sala y Paul cruzó la sala, me estrechó la mano y me dijo: «He oído hablar mucho de ti y es un placer contar con una mujer que no es una dietista registrada, sino una auténtica mujer de negocios». (Soy consciente de que no pretendía menospreciar a los dietistas registrados, sino que me estaba haciendo un cumplido que siempre recordaré con cariño).
La señora Gordon dijo: “¡Llevo mucho tiempo diciéndole que necesitamos buenas mujeres en esta empresa!”. El señor Gordon será echado de menos por todos los que lo conocieron; sin duda dejó una gran huella en todos, no solo haciéndote sentir bien contigo mismo, sino también dándote ganas de hacer que los demás se sientan bien.
~ Cathy Sand, 9 de mayo de 2008
Me siento orgulloso de haber formado parte del equipo de GFS allá por los años 80: fue una época apasionante de crecimiento incipiente, antes de que las tiendas Marketplace despegaran de verdad, antes de que se abriera el mercado canadiense y antes de que surgieran los centros de distribución por todo el país. Recuerdo el primer anuncio de la construcción del centro de distribución de última generación de Clay Ave y la primera vez que contemplé el nuevo perfil urbano con aquel enorme edificio y el logotipo de GFS iluminando la noche… Fueron tiempos emocionantes que precedieron al crecimiento aún más emocionante que continúa hoy en día. Recuerdo mis días en GFS con gran cariño y estoy agradecido por la experiencia de haber trabajado con gente increíble. Elegidos por Paul, se podían encontrar modelos a seguir prácticamente en todas las oficinas del complejo de la calle 50; él, sencillamente, tenía una forma de inspirar la grandeza. Una cultura corporativa basada en principios cristianos es realmente algo poco común, y un entorno que hay que valorar en el mundo actual. Me reuní con Paul en varias ocasiones mientras trabajaba en diversos proyectos de comunicación para su querido Gull Lake Bible Camp. Siempre fue amable, cortés, humilde y agradecido, y su gran carcajada y su sonrisa sincera iluminaban la estancia. Era auténtico, lo que demostraba que un hombre de negocios verdaderamente exitoso es aquel que tiene claras sus prioridades. Si a un hombre se le juzga por lo que deja tras de sí, Paul es verdaderamente un gigante. Mi más sentido pésame a la familia de Paul y a toda la familia de GFS: empleados, proveedores y colaboradores. La pérdida de la Tierra es la ganancia del Cielo.
~ -Anónimo, 9 de mayo de 2008
Ausente del cuerpo, presente ante el Señor.
Durante más de cuarenta años he valorado y apreciado la amistad de Paul: ha sido un amigo muy querido, un mentor y un compañero de trabajo tanto para Rose-Marie como para mí; el 6 de mayo, ella estuvo allí para recibir a Paul en la presencia eterna de nuestro Señor. Lamentablemente, me encuentro en Rumanía y no puedo transmitir mis condolencias a Dottie y a la familia Gordon. Si estuviera en el continente norteamericano, sin duda haría el viaje a Grand Rapids para saludarlos personalmente. Que las palabras pronunciadas por Jesús en Juan 11:25, 26 sean palabras de consuelo para cada uno de los miembros.
Con mis más sinceras oraciones,
Carl H. Smith
~ Carl H. Smith, 9 de mayo de 2008
Tuve la suerte de conocer a Paul mientras impartía la orientación para nuevos empleados de GFS. Mi recuerdo favorito de él es cuando se pasaba por las clases de formación que yo impartía. Entraba, se sentaba y empezaba a participar como si fuera uno más de los alumnos. Se quedaba aproximadamente una hora y luego se marchaba. Al irse, siempre decía: «Ha sido un placer conoceros a todos, solo quería ver cómo iba la formación». Nos hacía sentir a todos muy especiales durante esas visitas.
~ Charise Bos, Departamento de Formación y Desarrollo, 9 de mayo de 2008
¿Qué más se puede añadir a estos increíbles homenajes a Paul? Solo una sincera gratitud por haber conocido a un hombre así. Cuando empecé a trabajar en GFS, tras muchos años en el mundo de los corredores de bolsa, Paul se desvivió por darme la bienvenida y hacerme sentir como si siempre hubiera formado parte de la familia GFS. Nunca vi a Paul sin esa maravillosa sonrisa en el rostro.
Será recordado por su fe, su amor y su generosidad, pero también por la cariñosa familia que perpetuará estas cualidades. Y ellos descubrirán que Paul estará ahí para ellos cuando más lo necesiten y menos se lo esperen. Mi más sentido pésame a la familia Gordon.
~ Mary-Kay Camp, 9 de mayo de 2008
Pablo era un auténtico hijo de Dios. Aunque Pablo ya no está con nosotros, su legado vital es algo de lo que todos deberíamos aprender. ¡¡¡Gracias, Pablo!!! Y que Dios te bendiga.
~ Matt Mayle, 9 de mayo de 2008
He tenido el privilegio de trabajar para la familia Gordon durante casi 44 años. Nunca he tenido la desgracia de trabajar para otro empleador. Yo, como tantos otros, he podido comprobar de primera mano el cariño que Paul sentía por sus empleados. Le echaré mucho de menos.
~ Bob Tuinstra, 9 de mayo de 2008
Llevo dos meses como nuevo empleado y lamento no haber tenido la oportunidad de conocer al Sr. Gordon en persona. En el poco tiempo que llevo aquí, me ha impresionado la cultura empresarial que se ha creado y el auténtico cariño y respeto que el personal de GFS siente por la familia Gordon y por la empresa. Es algo poco habitual en el mundo actual.
Espero poder seguir trabajando aquí durante muchos años más y, con suerte, contribuir de alguna manera, aunque sea pequeña, a mejorar el ambiente en GFS. Sin duda echaremos de menos al señor Gordon, y la familia Gordon recibirá muchas oraciones en estos momentos de duelo.
Un colaborador en Su servicio,
~ Jef Fite, GFS Marketplace, 9 de mayo de 2008
Tuve el privilegio de conocer al señor Gordon mientras trabajaba para su abogado. Él (y toda la familia Gordon) siempre fueron muy amables, y su fe y generosidad siempre me inspiraron. El señor Gordon era mi cliente favorito; siempre me recibía con una sonrisa y palabras amables. Le echaremos mucho de menos, pero su legado perdurará a través de su familia, los empleados de GFS y todas aquellas personas cuyas vidas tocó.
~ Jill Ver Lee, 9 de mayo de 2008
Solo vi a Paul Gordon una vez, pero incluso en ese encuentro dejó una huella imborrable en mí, ¡ya que se mostró tan comprometido e interesado por mí, por mi negocio y por Irlanda! La influencia de Paul y de GFS es tan amplia que pude pasar dos meses en GFS realizando unas prácticas desde Irlanda y pude comprobar de primera mano la increíble familia que forman. Paul era un hombre de fe increíble y solo leer los homenajes me ha conmovido. Ha sido precioso ver cómo no solo era un gran hombre de negocios, sino, ante todo, un hombre de una fe y una calidez increíbles. Toda la familia de GFS está en mis pensamientos y oraciones en estos momentos difíciles, pero sin duda todos recordaréis los buenos momentos. Me siento honrada de haber podido pasar un tiempo con un grupo de personas tan fantástico como el que forma parte de GFS; el legado de Paul consiste en haber marcado la vida de personas en muchos continentes.
Hasta la próxima
~ Andrew Lynas (Irlanda), 9 de mayo de 2008
¿Qué diferencia a un hombre corriente de un hombre bueno? Cuando un hombre corriente puede elegir hacer lo correcto, el hombre bueno sabe que debe hacerlo. Cuando un hombre corriente mira con envidia a quienes están mejor que él y con indiferencia a quienes están peor, un hombre bueno solo ve humanidad. Cuando un hombre corriente puede limitarse a asentir con la cabeza y esperar su turno para hablar, un buen hombre escucha.
¿Qué diferencia a un buen hombre de un gran hombre?
Un gran hombre inspira a un hombre corriente a convertirse en un buen hombre.
~ Adam Bakker, GFS 2000-07, 9 de mayo de 2008
Tantos recuerdos y ocasiones en las que conversamos con Paul, quien marcó nuestras vidas espirituales, personales y profesionales a lo largo de los años. Uno de esos recuerdos fue el 29 de enero de 1987 a las 20:30, 24 días después de que me contrataran. Judi y yo acabábamos de dar la bienvenida al mundo a nuestro hijo Justin cuando recibimos una llamada de Paul Gordon. Habló con Judi durante 30 minutos para preguntarle cómo estaba ella y, lo que es más importante, cómo estaba nuestro nuevo hijo. Hasta el día de hoy, nunca he olvidado esa llamada y el impacto que tuvo en toda nuestra familia. Paul tenía la capacidad de transmitir su mensaje a todos los miembros de la familia y a los amigos de la familia, y nunca lo olvidaremos. Dottie, Dan, Jim, John Sr. y el resto de la familia Gordon: nuestras oraciones están con vosotros.
~ Paul, Judi, Kelly y Justin Dow, 9 de mayo de 2008
Pablo era un hombre tan amable, cuyo ferviente interés y apoyo al ministerio cristiano en el extranjero supuso un enorme estímulo para muchísimas personas, ¡especialmente para mí!
¡Paul, te echaremos mucho de menos! Pero espero que ahora tengas la oportunidad de conocer al menos a algunos de los millones de personas cuyas vidas ayudaste a mejorar.
~ Terence Ascott, SAT-7 (Oriente Medio), 9 de mayo de 2008
He trabajado para Gorden durante seis años; aunque nunca conocí al señor Gorden, le echaremos de menos. Gracias por todo lo que hiciste. Steve Snyder, Brighton, D.C.
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Quiero dar gracias a Dios por la influencia que tienen personas como Paul Gordon en el mundo empresarial. Mi hijo Andrew tuvo el privilegio de realizar unas “prácticas” en GFS tras terminar la universidad y antes de incorporarse al negocio familiar en Irlanda. Esto tuvo una enorme influencia en él como persona y en su forma de entender cómo se puede dirigir una empresa de forma rentable y, al mismo tiempo, con integridad.No paraba de hablar de una “cultura” y, tras leer estos homenajes, empiezo a comprender mejor que son personas como Paul Gordon las que crearon y siguen creando esa “cultura”.Gracias a la familia Gordon por su aportación a las vidas y a las empresas, que anima a otros a “hacer negocios de otra manera”. Las oraciones de la familia Lynas están con vosotros en estos momentos.
Norman Lynas - Irlanda del Norte
~ Anónimo, 9 de mayo de 2008
Que Dios te bendiga; mi corazón y mis oraciones están contigo. No puedo ocultar que tu correo electrónico me hizo llorar hasta que las lágrimas me resbalaron por la cara. Por favor, transmite mi cariño y mis condolencias a toda tu encantadora familia; fue un gran honor conocer a Paul, un gran hombre de Dios, y espero con ilusión el momento de reunirnos en el cielo.
¡Nunca podremos mantenernos firmes si no estamos firmemente arraigados en la Palabra de Dios! Todas las personas nacen con una fe natural, pero Dios nos llama a una fe sobrenatural que es un don suyo.
“Estar arraigados y cimentados en el amor” Efesios 2:11-22
~ Robert Glover, OBE — Pekín, China, 9 de mayo de 2008
Empecé a trabajar en GFS en 2004 y, la verdad, no sabía muy bien en qué me estaba metiendo (sobre todo viniendo del sector del fitness). Nunca había vivido un ambiente de trabajo tan cálido y acogedor en mis anteriores empresas, ¡pero me siento muy afortunada de haber acabado aquí, en GFS! Estoy muy agradecida por la oportunidad de trabajar en una organización tan fantástica.
Un recuerdo personal…
La oficina del Loop de Chicago fue una de las últimas oficinas comerciales que Paul tuvo ocasión de visitar el pasado mes de diciembre. Pasamos la mañana escuchando a Paul contar historias sobre cómo funcionaba el negocio en los años 60 y 70, etc. Mi historia favorita fue la de cómo Paul decidió meterse en el negocio de los ’guisantes congelados’ y lo que aprendió sobre la ventilación de los congeladores (¡o la falta de ella!).
Al echar la vista atrás, me di cuenta de que había tenido un asiento en primera fila para contemplar: la cultura, el patrimonio, el esfuerzo, la fe, la familia y la historia. Él siempre será una fuente de inspiración para mí mientras sigo creciendo con GFS.
Que Dios bendiga a la familia Gordon en estos momentos tan difíciles.
~ Eric Kittel - CDS, Área Metropolitana de Chicago, 9 de mayo de 2008
A la familia Gordon,
Paul nos ha conmovido a muchos al brindarnos oportunidades para superarnos, ha ayudado a alimentar a nuestras familias y nos ha proporcionado un techo, además de permitirnos formar parte de una gran empresa que seguirá defendiendo sus valores. Si Dios tuviera un centro de distribución de alimentos en el cielo, Paul estaría echando una mano en GFS: God’s Food Service.
Paul, ¿hay algún puesto vacante? Voy a enviar mi solicitud pronto, pero aún no sé cuándo.
~ Antiguos alumnos del GFS – Shamrock Foods Arizona, 8 de mayo de 2008
Cada vez que piense en Paul, oiré esa magnífica voz llena de entusiasmo y calidez, y esa risa que tanto la salpicaba.
En 2003, durante un viaje misionero alrededor del mundo, me cautivó su optimismo. Aunque le costaba caminar, siempre estaba al frente de todas las actividades.
Siempre recordaré cómo nadaba en el Mar Muerto y se reía mientras flotaba, disfrutando de las propiedades únicas de esa masa de agua famosa en la Biblia.
Su pasión por que el Evangelio de Jesucristo impregne a todos los grupos étnicos, a todos los niveles de formación intelectual y a todos los estratos culturales siempre merecerá mi más sincero reconocimiento.
Su forma de vida reflejaba las palabras del apóstol sobre abundar siempre en la obra del Señor.
Él y Dottie, su “amada”, enriquecieron mi vida.
“Preciosa es a los ojos del Señor la muerte de sus santos”.”
~ John Edmund Haggai, 8 de mayo de 2008
La primera vez que conocí a Paul fue en la barbacoa oficial para clientes y empleados que se organizó para dar la bienvenida a Neptune Food Service a la familia de empresas de GFS. Habíamos encargado tatuajes temporales para la fiesta y yo era una de las personas encargadas de ponérselos a todos los que quisieran. Al levantar la vista, vi que Paul se sentaba en la silla junto a mí, se desabrochó el puño de la camisa, se arremangó y me sonrió, diciéndome que era su turno. Y allí le pegué el tatuaje temporal. Me pareció genial que se metiera de lleno en el ambiente junto con todos los demás.
Tuve el placer, en los años siguientes, de pasar algún tiempo con Paul en un viaje del «Winner’s Circle» y en otras ocasiones en Neptune. Son totalmente ciertos los sentimientos que reflejan las publicaciones de esta web sobre Paul. Era un hombre auténtico y considerado, que predicaba con el ejemplo y dejaba huella en todos los que se cruzaban en su camino. Será recordado con una sonrisa en el corazón de muchísimas personas.
A la familia Gordon: mis pensamientos están con vosotros en estos momentos tan difíciles. Espero que encontréis algo de consuelo en las numerosas y maravillosas historias que tanta gente ha compartido sobre un miembro de la familia tan especial. Y que siempre lo recordéis tal y como era.
~ Danna Dunnage – Neptune Foodservice Inc., 8 de mayo de 2008
Trabajaba en el departamento de transporte del centro de distribución de Brighton, con unos 30 empleados que tenían menos de dos años de experiencia (debido al crecimiento de la empresa). Intentamos explicar los valores fundamentales de Cornerstone, en qué consiste GFS y por qué es diferente a la mayoría de las empresas. Pero ¿quién puede explicarlo mejor que el propio Paul? Nos pusimos en contacto con Paul para ver si podía asistir a una reunión de seguridad con 60 de los conductores de Brighton. Estuvo encantado de asistir, aunque en aquel momento le costaba mucho moverse (por un problema en la cadera). Cuando llegó la hora de la reunión, a pesar de que le dolía la cadera, Paul decidió subir los tres tramos de escaleras hasta la sala de reuniones en lugar de coger el ascensor. Esto marcó el tono del resto de la reunión. Paul se quedó durante toda la reunión. Habló durante 30 minutos sobre su trayectoria y sobre lo que había hecho fuerte a GFS. Esos 30 minutos fueron uno de los momentos más inspiradores que he vivido en GFS. Tienes que imaginártelo… 60 conductores en silencio durante 30 minutos… eso no es algo que cualquiera pueda lograr. Todos salimos de aquella reunión con una verdadera comprensión del propósito de Gordon Food Service. Me entristece pensar en los futuros empleados de GFS que nunca tendrán la oportunidad de estrecharle la mano o escuchar su carcajada estruendosa. ¡Paul, todos te echaremos de menos! Hemos sido muy afortunados.
~ Travis Gemmell, 8 de mayo de 2008
Llevo 9 años trabajando en Gordon Food Service y, aunque nunca tuve el placer de conocer a Paul, siento como si hubiera perdido a un miembro de mi propia familia. Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon.
~ Matthew Farr, 8 de mayo de 2008
Antes de que me contrataran en GFS, me invitaron a asistir a una reunión de ventas un sábado por la mañana en Lansing con Ty Troy. Una vez allí, Ty me presentó a Paul Gordon, que a mí me parecía un gigante. No me hacía ni idea, hasta que empecé a trabajar en GFS, de lo extraordinario que era realmente. Cuando lo volví a ver seis meses después, me quedé tan impresionado de que me saludara por mi nombre y me preguntara por mi familia. No podía creer que, en una empresa tan grande, le importara siquiera quién era yo, y mucho menos que recordara mi nombre. Hay personas en la vida que nos dejan una huella imborrable, y Paul sin duda lo hizo conmigo. Nunca olvidaré a Paul Gordon ni todos los buenos recuerdos de mi etapa en GFS.
Que Dios bendiga a la familia Gordon.
~ Les Johnson, Departamento de Ventas del Norte de Míchigan, 8 de mayo de 2008
Tuve el honor de trabajar para Gordon Food Service durante 13 años. Recuerdo que, cuando me incorporé a la empresa, me impresionó mucho que GFS expresara su fe en Dios en su «Propósito y Filosofía». Una vez que conocí a los miembros de la familia, me di cuenta de que no se trataba solo de algo escrito, sino de algo en lo que realmente creían. Con el paso de los años, pude conocer a Paul y al resto de la familia. Un compañero de trabajo me preguntó una vez si sabía por qué existía GFS. Estoy seguro de que le respondí algo así como «para atender a nuestros clientes» o algo por el estilo, y él me contestó: «Paul tiene GFS para poder llevar a cabo obras benéficas en todo el mundo». Eso se me ha quedado grabado desde entonces.
A lo largo de mis 13 años en la empresa, uno de los honores que tuve fue trabajar en el patrocinio de la carrera de la NASCAR «GFS Marketplace 400». Recuerdo lo mucho que disfrutó Paul representando a los clientes y empleados de GFS cuando dio la señal de salida al piloto. Realmente disfrutaba de la vida.
Mis pensamientos y oraciones están con la señora Gordon y toda la familia de Paul, que lloran su pérdida al tiempo que rinden homenaje a este hombre. El mundo es, sin duda, un lugar mucho mejor gracias a Paul Gordon, al hombre que fue y a lo que nos ha dejado. ¡Que Dios te bendiga, Paul Gordon!
~ Dan Johnson, Kentwood, Míchigan, 8 de mayo de 2008
Durante mis 15 años de carrera en Gordon Food Service, tuve el privilegio de ver en numerosas ocasiones a Paul, la matriarca de Gordon Food Service. Tenía una sonrisa que nunca se borraba de su rostro. Era fuerte y nos transmitía su fuerza cada día.
Mi recuerdo más reciente de Paul es del picnic de verano de 2007, estábamos llegando al final del picnic y yo me disponía a marcharme cuando miré hacia allí y vi que Paul había aparcado en el lado oeste del parque, lo que significaba que tendría que caminar hasta el otro extremo del parque para poder comer y charlar con todo el mundo. Todo el parque estaba lleno de ramas y me preocupaba que Paul pudiera caerse, así que me acerqué a él y le pedí que se agarrara a mi brazo mientras lo acompañaba hasta la cola del almuerzo. Por el camino nos paramos bastante a menudo para que pudiera coger su bastón, señalar a alguien y hablar con esa persona, sin importar lo lejos que estuviera. Tardamos unos 20 minutos en llegar, pero él se mostró muy agradecido por haberle acompañado y yo me sentí muy bien por haberlo hecho. Era un hombre que nunca podía hacer un viaje rápido ni una parada breve para charlar, porque siempre tenía mucho que compartir.
¡Era un hombre especial, con una empresa especial, y tenía una forma especial de hacerte sentir que formabas parte de su familia especial!
A toda la familia Gordon les transmito mi más sentido pésame; todos le echaremos de menos.
Gracias por decírmelo, Paul. He aprendido lo que es una persona fuerte: es Paul Gordon.
Que Dios te bendiga
~ Jayne Paffhausen, 8 de mayo de 2008
He estado leyendo los numerosos homenajes a Paul: tan sinceros, tan cálidos, tan conmovedores. Me siento muy afortunado de formar parte de la familia Gordon y de la gente de Gordon Food Service, ya que ambos son el legado vivo de Paul, ahora y siempre.
~ Joe White, 8 de mayo de 2008
Paul
Gracias por todos estos años maravillosos que le has regalado a Sherri y a mi familia. Ha sido un honor y una bendición compartir tantos años maravillosos. Nos has dejado muchos recuerdos durante los 15 años que te conozco. Sé que estás con el Señor y que, como empleada, me enseñaste a aprovechar cada día de la vida y a estar muy agradecida por lo que tenemos.
Te echaremos de menos, pero sé que algún día nos volveremos a encontrar con nuestro Señor y Salvador.
Que Dios os bendiga a vosotros y a la familia GFS,
Jim Laughner
~ Jim Laughner, 8 de mayo de 2008
Conocí a Paul por primera vez en su oficina de Grand Rapids a mediados de los 70. Por aquel entonces trabajaba para un distribuidor en Washington, D.C., y me encontraba en Grand Rapids para realizar una visita a la planta de Bilmar. Al finalizar la visita a la planta, me quedaba algo de tiempo antes de mi vuelo y el Sr. DeWitt me preguntó si me gustaría ver las instalaciones de Gordon Foods.
Ya por entonces, Gordon Foods era uno de los mayores distribuidores del país y no podía dejar pasar esa oportunidad. El señor DeWitt llamó a Paul para preguntarle si podía pasarme por allí. Cuando llegué, Paul se comportó como si no tuviera nada mejor que hacer que enseñarme sus instalaciones. Ese día me fui con una impresión de aquel hombre que nunca ha cambiado.
A lo largo de los años, tuve la suerte de que se me mencionara en algunos artículos de la revista ID Magazine. Cada vez que eso ocurría, recibía una nota de Paul en la que me felicitaba y me animaba a seguir adelante. Durante muchos años, nunca dejó de saludarme por mi nombre en los eventos del sector.
Su legado empresarial está bien documentado en el sector y es, sin duda, formidable desde cualquier punto de vista; tengo la suerte de saber que su legado personal supera con creces cualquier logro empresarial.
~ Jim Cremins, Raleigh, Carolina del Norte, 8 de mayo de 2008
A la familia Gordon
Mi más sentido pésame a todos vosotros. Echaremos mucho de menos a Paul. Ha sido un placer formar parte de la familia empresarial de GFS, y la integridad y amabilidad de Paul en GFS han sido una bendición para todos aquellos que trabajaron y siguen trabajando allí. ¡Continuad con su legado!
Terry Boer
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Por si no puedo asistir al servicio, quería compartir una anécdota sobre el señor Gordon en esta página web. Gary y yo llevamos a nuestra familia a la iglesia una típica mañana de domingo, cuando Gary se topó con el señor Gordon en el pasillo. Se dio cuenta de que el señor Gordon llevaba dos zapatos de colores diferentes y le dijo: “Señor Gordon, lleva dos zapatos de colores diferentes”. Al bajar la vista hacia su peculiar par de zapatos, el señor Gordon respondió con calma: ”Tengo un par igual que ese en el armario de mi casa”. No le afectó en absoluto y a nosotros nos hizo mucha gracia. Era un hombre “corriente”, sin pretensiones, y muchos le echarán de menos. Lo que la Tierra pierde, el Cielo lo gana. Que la paz y las bendiciones acompañen a su familia en este momento de dolor… y que encuentren alegría en la verdad de la Palabra de Dios, que nos da confianza en nuestro Padre Celestial.
~ Gary y Denise {Whittum} y familia, 8 de mayo de 2008
Mi empresa se abastece de productos de GFS y, casualmente, mientras buscaba algo, me he topado con esta página en su memoria. No sabía nada de Paul Gordon, pero después de leer lo que se ha escrito aquí, ojalá hubiera podido conocerlo. Mis oraciones para su familia y amigos.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Solo Dios sabe a cuántas personas les ha influido el mensaje de Pablo y el hecho de verle dar ejemplo. El hecho de que Pablo y Juan estuvieran dispuestos a plasmar sus ideas por escrito nos proporcionó una brújula a la que muchos de nosotros recurríamos a menudo. ¡Hubo muchas ocasiones en las que realmente la necesitábamos!
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Nunca conocí personalmente al señor Paul Gordon, pero la carta que nos envió a todos en marzo decía mucho sobre cómo veía la vida, la familia y al Señor. Fue muy emotivo el modo en que se despidió de todos nosotros en GFS.
Gracias a su éxito y a su determinación, tengo un trabajo que me permite disfrutar de todo lo que tengo hoy en día.
Sé que la mejor manera de honrar su memoria es dar lo mejor de mí en mi trabajo, para ayudar a que GFS sea mejor y más grande en el futuro. Mis oraciones están con la familia Gordon. Sé que está en manos de Dios y que se regocija en la gloria del Señor. No os detengáis en el sentimiento de pérdida, sino guardad los recuerdos en vuestro corazón. Creo que así es como él lo querría. Mi carruaje está enganchado hasta que me jubile. Que Dios nos acompañe a todos.
~ R. Barrientos, 8 de mayo de 2008
Ha sido un auténtico placer conocer a Paul y Dottie y compartir la fe con ellos durante más de 40 años en la Iglesia Bautista Bereana. Le echamos mucho de menos, al igual que echaremos de menos su ministerio personal con todos aquellos cuyas vidas tocó. Sin embargo, sabemos que está con el Señor al que tanto amaba. Dottie y familia, estaréis en nuestros pensamientos y oraciones.
Hemos sido bendecidos….
~ Paul y Eileen VanderMeulen y familia, Grand Rapids, Míchigan, 8 de mayo de 2008
Paul sigue vivo en el tejido de las vidas de las personas a las que llegó. Me siento orgulloso de formar parte de esa larguísima lista.
~ Bob Sala, 8 de mayo de 2008
Conocí a Paul en 1969, el día que Jim Smith me contrató. Por aquel entonces, formaba parte de la formación del primer día recorrer el pasillo y conocer a los Gordon. Ese mismo día conocí a John, Frank y Ben. Siempre he guardado un grato recuerdo de aquel día. Después de aquel día, también tuve la suerte de trabajar con sus dos hijos cuando eran comerciales. Llevo 32 años trabajando para GFS y no pasa un solo día sin que le dé las gracias a Dios por ello. Muchos le echarán de menos. Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon.
~ Bob Gilman, 8 de mayo de 2008
Paul Gordon sabía lo que era importante en la vida. Su amor por Dios, su familia y su dedicación a la creación de una empresa muy especial me han servido de inspiración. Tuve el placer de conocer a Paul en varias ocasiones. Siempre tenía un chiste que contar o una historia divertida para hacer reír a todo el mundo. Paul siempre anteponía a los demás y era un auténtico líder servicial. Siempre se acordaba de mi nombre, lo cual era muy impresionante teniendo en cuenta el tamaño de GFS. Paul fue un modelo a seguir para muchos.
~ Matthew Tocco, 8 de mayo de 2008
No estoy seguro de que Paul me conociera de nada, pero sin duda tenía un don extraordinario para hacerme sentir especial. Llevo formando parte de la familia GFS apenas cuatro años, y el impacto que Paul y su familia han tenido en mí es casi inconmensurable. Era un abuelo, padre, amigo, jefe, visionario, mentor, ejemplo a seguir, cristiano, creyente, servidor y hermano ejemplar. Su recuerdo perdurará en mi corazón durante muchos años. Me ha inspirado a ser mejor persona.
“Su señor le respondió: ‘¡Bien hecho, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco; te pondré a cargo de mucho. ¡Ven y comparte la alegría de tu señor!’»
Mateo 25:21
~ alguien a quien le conmovió la vida de Paul, 8 de mayo de 2008
He tenido el PRIVILEGIO de conocer a Paul (siempre le llamaba «Sr. Gordon») en varias ocasiones. Siempre me pareció una persona accesible y se mostraba muy agradecido por el trabajo que realizaba en la División de GFS Marketplace. Demostraba un auténtico reconocimiento por nuestros esfuerzos a la hora de atender a los clientes a través de las tiendas de GFS Marketplace.
Este próximo mes de septiembre se cumplirán 14 años desde que pude unir mi destino (tomo prestada la expresión del Sr. Gordon) a un legado conocido como Gordon Food Service. He aprendido más y se me han brindado más oportunidades de las que jamás hubiera podido imaginar. Estas oportunidades se basan verdaderamente en la filosofía de Gordon Food Service que Paul ayudó a inculcar en nuestra cultura empresarial. No hay muchos días en los que no dé gracias a Dios por haberme brindado este reto de mantener a Él y a mi familia formando parte de la familia de Gordon Food Service.
Desde la familia Sevic, mantendremos a Paul y a la familia Gordon presentes en nuestras oraciones y pensamientos cada noche.
~ Bill Sevic, 8 de mayo de 2008
Paul Gordon es un hombre cuyo legado perdurará; era una persona humilde que nos inspiró a todos a hacer lo correcto. Tuve el privilegio de trabajar en GFS durante 15 años, antes de decidir quedarme en casa con mis hijos. Mi marido sigue teniendo el honor de ser empleado de GFS. Nunca olvidaré mis comienzos en GFS como administrativa de cuentas por pagar, cuando tenía que entregar cheques en mano, y en mis primeros días tuve que llevarle uno a Paul. Estaba nerviosa al entrar en su despacho y le dije: “Aquí tiene su cheque, señor Gordon”. Él me miró y me dijo: «Llámame Paul», me preguntó mi nombre y mostró un interés genuino por saber quién era yo. Su maravillosa sonrisa y su carcajada son algo que nunca olvidaré. Como muchos han mencionado, nunca se olvidaba de un nombre y le encantaba que le hablaras de tu familia. Su generosidad y amabilidad nunca serán olvidadas. Todavía recuerdo cuando mi hijo solo tenía un año y Greg y yo nos pasamos por GFS para visitarles; casualmente pasábamos por delante de la oficina de Paul, él nos vio, llevó a Ryan a su despacho, habló con él y luego decidió que Ryan tenía que llevarse a casa el camión de GFS que había sobre su archivador. Paul Gordon era un hombre que se preocupaba de verdad por todos y cada uno de sus empleados y sus familias. Greg y yo estamos muy agradecidos por todas las maravillosas oportunidades que GFS ha brindado a nuestra familia a lo largo de los años. Nos sentimos verdaderamente afortunados de haber conocido a Paul, y seguiremos rezando por el resto de la familia Gordon en estos momentos de dolor.
~ La familia de Renee y Greg Schab, 8 de mayo de 2008
La primera vez que conocí al señor Gordon fue en la reunión anual de 2002 en Nashville; él estaba en el escenario cuando me entregaron mi anillo de oro del club y habló con mi mujer y conmigo. Jim, Dan y toda la familia Gordon, rezaré por todos vosotros.
Paul Head
Lexington, Kentucky. Servicio de ventas
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Solo pensar en su risa me llena el corazón de calidez. Qué gran hombre era. Mis pensamientos y oraciones están con Dottie y toda la familia Gordon. Echaremos mucho de menos a Paul.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Cuando mi mujer y yo (junto con nuestros hijos) nos convertimos en misioneros, y antes de que pudiéramos partir hacia el campo misionero, Paul y Dottie nos permitieron alojarnos en el sótano de su casa. Más tarde, nos visitaron en el campo misionero. A lo largo de los años, cada vez que visitábamos nuestra iglesia en Grand Rapids (Berean Baptist), nos hacía mucha ilusión alojarnos con Paul y Dottie. A veces teníamos la maravillosa experiencia de verlos en acción en las ferias gastronómicas de la GFS. Paul ha mostrado el camino a quienes desean glorificar a Dios en el mundo de los negocios. Su testimonio fue siempre coherente, tanto en público como en privado. Su familia también se vio bendecida por tener un padre y un abuelo tan piadosos. Nuestro propio ministerio se ha visto bendecido por la generosidad de los Gordon. Paul atribuía toda la alabanza y la gloria por ello a Jesucristo. Paul vivió con el objetivo de que los demás vieran la grandeza de Cristo.
~ Phil Fields, 8 de mayo de 2008
Queríamos que supierais que vuestra familia está presente en nuestras oraciones y os transmitimos nuestro más sincero pésame. Gordon Food Service le ha proporcionado a mi marido, Jeff, un trabajo muy gratificante; lleva 10 años trabajando allí y ha disfrutado cada momento. Mantendremos a la familia Gordon presente en nuestras oraciones.
Que Dios te bendiga,
Jeff y Tracie Kagey
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Allá por 1979, tuve una entrevista con Paul Gordon y realicé una prueba necesaria para determinar cuáles eran mis intereses en el sector de la restauración. Paul y yo nos reunimos para revisar los resultados de esas pruebas y Dios tenía un plan diferente para mí. Es curioso que, unos veinte años después, nuestros caminos volvieran a cruzarse, pero esta vez yo era uno de sus clientes. Llevo 18 años trabajando para Creative Dining Services y Paul siempre ha estado dispuesto a escucharme y a darme los consejos necesarios. Le echaremos mucho de menos.
Mis oraciones y mis pensamientos están con Paul y su familia en estos momentos de duelo por la pérdida de un marido, un padre y un abuelo. Ojalá todos encontréis consuelo en la gracia y el amor infinito de Dios.
~ Paul Bakker, Creative Dining Services, 8 de mayo de 2008
Trabajé con la familia Gordon durante más de veintidós años. Tammy y yo estamos muy agradecidos por la experiencia que tuvimos la suerte de vivir gracias a la familia Gordon. Es difícil expresar con palabras el cariño y la generosidad que nos brindaron. Soy mejor persona por haber tenido el placer de trabajar en GFS y de conocer a Paul. Es un hombre que ha marcado la vida de muchísimas personas. Atiendo con cariño los momentos que pasé con él.
~ Gordon y Tammy Wynn, 8 de mayo de 2008
Tuvimos el placer de conocer al señor Gordon en los partidos de fútbol del EGRHS, animando a nuestro hijo y a su nieto, Tommy. Nunca olvidaré aquella vez en que oí por casualidad al señor Gordon llamando a la floristería para encargar flores para todas las mujeres de su vida (su esposa, su hija y sus nueras) con motivo del DÍA DE LA MADRE. El señor Gordon siempre tenía una sonrisa en los labios y estaba muy orgulloso de sus hijos y nietos. Estoy segura de que él y la señora Gordon han dejado un hermoso legado a la siguiente generación de los Gordon. Hasta que nos volvamos a encontrar con nuestro Padre Celestial, con amor en Cristo, la familia Martin.
~ La familia de Rich y Chris Martin, 8 de mayo de 2008
Paul Gordon me demostró con sus actos a qué tipo de familia y empresa nos unimos mi mujer y yo hace años. He tenido la suerte de ver cómo Paul expresaba su fe y su apoyo personal a muchas personas y familias de nuestra empresa. Paul siempre supo, de forma intuitiva, qué era lo importante para conseguir y fidelizar a los clientes. Hace años, le acompañé en una visita al Lutheran Hospital de Ft. Wayne, en Indiana. Paul quería reunirse con el equipo de recepción antes de marcharse ese día. Fuimos al muelle y Paul comentó al encargado de recepción que, según sus conversaciones con el departamento de compras y la dirección, parecía que estábamos haciendo un buen trabajo. Miró al encargado y le preguntó directamente: “¿Cómo lo estamos haciendo realmente?”. «¿Estás recibiendo lo que has pedido? ¿Cómo vamos en cuanto a errores y plazos de entrega?».
Esa persona a la que se lo contaron difundió por todo el hospital la conversación que había mantenido con Paul. El trato y la sinceridad de Paul tuvieron un impacto en la organización que se prolongó durante años.
Te echaré de menos, Paul, pero, al igual que muchos otros, formas parte integral de mi vida profesional y personal. Gracias y que Dios te bendiga.
~ Steve y Jan Hudson, 8 de mayo de 2008
Mi vida cambió para siempre el día que empecé a trabajar para Paul Gordon & Gordon Food Service. No sabía que fuera posible vivir según los valores cristianos y, al mismo tiempo, tener éxito en los negocios. Paul y la familia Gordon me demostraron que sí era posible. Él fue un ejemplo de honestidad, integridad y un corazón sincero hacia las personas. ¡Qué gran ejemplo nos dio a todos! Me siento muy privilegiada y bendecida por haber conocido a Paul y por haber trabajado para esta maravillosa familia durante los últimos 15 años… es un honor.
~ Brett Michel – División de los Estados Centrales, 8 de mayo de 2008
Estamos enormemente agradecidos por la pasión, la alegría y el entusiasmo que caracterizaban a Paul. Nos sentimos verdaderamente afortunados no solo de trabajar para Gordon Food Service, sino también de formar parte de una familia y una cultura tan maravillosas, inculcadas y transmitidas por Paul. Gracias a las aportaciones de Paul y de la familia Gordon, compartimos muchos valores en nuestras vidas. Toda la familia Gordon está presente en nuestros pensamientos y oraciones.
~ Jeff y Christie White, 8 de mayo de 2008
Era 1990, acababa de poner en marcha mi negocio a los 23 años y, unos seis meses después de la inauguración, Paul Gordon entró por la puerta de mi tienda. No tenía ni idea de quién era ese hombre ni de qué era GFS. Quería ver mi tienda en aquel momento y, mientras dábamos una vuelta por ella, la conversación no versó sobre negocios ni sobre lo que yo pudiera hacer por él, sino sobre mi fe, mi familia y mis objetivos en la vida. Estuvo allí más de 45 minutos. Tras nuestra conversación, me dijo que se pondría en contacto conmigo pronto. Una semana después empecé a trabajar para GFS, lo que implicaba tratar con Paul con bastante frecuencia en los primeros años. Cinco minutos hablando del trabajo, veinte minutos sobre nuestro Señor Jesús. Llevaba muchos años sin verlo; fui a hacer una entrega y él estaba en recepción y me saludó por mi nombre de pila. Es un honor haber conocido a este hombre durante tanto tiempo; sus charlas sobre la vida y la fe no eran meras conversaciones, sino enseñanzas impartidas de una forma suave y amable que solo Paul ha sabido transmitirme.
¡Que Dios te bendiga, Paul!
~ Jason Meyer Express Signs, Inc., 8 de mayo de 2008
Empecé en GFS trabajando en el segundo turno en el Centro de Distribución de Clay. A los pocos días, tuve el placer de conocer a Paul por primera vez, cuando se pasó a visitarnos una noche, ya bien entrada la noche, en el almacén. Con los tapones en los oídos y todo, se detuvo para saludar a los miembros de nuestro equipo. Recuerdo que le pregunté a Paul qué le había llevado a nuestra zona a esa hora, y él sonrió y respondió: “Simplemente me encontraba por aquí”. Fue esa noche cuando me di cuenta de la verdadera esencia de la empresa a la que acababa de incorporarme.
Años más tarde, el viernes después del Día de Acción de Gracias, yo era uno de los pocos que trabajaban en la oficina y oí a alguien decir: ‘Hola, Jason’. Me giré y vi a Paul, que me dijo: “Solo quería darte las gracias por estar aquí hoy”. Le dije que no había de qué y añadí: “¿Y qué te trae por aquí en un fin de semana festivo?”. Me guiñó un ojo y respondió: “Es que, por casualidad, estaba por la zona”.
Independientemente del puesto que ocupes o del número de años que lleves trabajando en GFS, Paul siempre se aseguraba de demostrarte que ‘todos somos importantes’. Es uno de los hombres más solidarios, sinceros y devotos que he tenido la suerte de conocer.
Gracias por todo, Paul.
~ Jason DeBoer, GFS Canadá (GR), 8 de mayo de 2008
Un domingo por la mañana, sobre las 8:00, sonó el teléfono. Mi mujer contestó y preguntó si podía decir quién llamaba. Se quedó callada un momento, me pasó el teléfono y dijo: “¡Es Paul Gordon!”. Ahora bien, cada vez que el director de Auditoría Interna recibe una llamada de Paul, en unos dos segundos te pasan por la cabeza media docena de pensamientos, ¡y ninguno de ellos es bueno! Con toda la calma y el buen humor que pude, respondí algo así como: “Hola, Paul. Si llamas un domingo por la mañana, ¡debe de ser algo bastante grave!”.”
Resultó que iba a estar fuera unos días y era su única oportunidad para invitarme a acompañarle a dar una charla al equipo de ventas sobre la cultura de la empresa y a presentar el departamento de Auditoría Interna. El día de la reunión, mientras escuchaba hablar a Paul, me di cuenta de que nada de lo que pudiera decir un directivo con dos años de antigüedad sobre la cultura expresaría de forma más elocuente o apasionada en qué consiste la cultura de GFS que los ejemplos y las historias de la vida real que contó Paul.
Cuando Paul entra en una sala y ve a amigos de toda la vida y a otros más recientes, los saluda y les cuenta historias de entonces y de ahora, así como los buenos y los malos momentos que compartieron mientras hacían crecer la empresa. Esa es la cultura corporativa: amigos y familiares que trabajan en equipo para construir una empresa de la que sentirse orgullosos.
Hubo dos cosas que dijo Paul que realmente me calaron hondo: “Nuestro negocio se basa en la confianza, la honestidad y la integridad”. “A nuestra gente le importa lo suficiente como para, cuando ve que se comete un error, tomar la iniciativa de solucionarlo”. Nos recordó a todos los presentes en esa reunión que cada uno de nosotros debe preguntarse: “¿Estoy tratando a mi cliente, a mi proveedor o a mi compañero de trabajo con honestidad y justicia, y de la misma forma en que espero que me traten a mí? ¿Estoy gestionando bien los recursos de la empresa? ¿Estoy dando lo mejor de mí mismo? ¿Estaré en paz conmigo mismo cuando me vaya a dormir esta noche?”
No me cabe duda de que Paul está en paz consigo mismo y de que Dios le ha acogido en su hogar. Ningún código de conducta, ningún libro ni ningún discurso puede reflejarnos la cultura de GFS tan bien como la propia vida de Paul. Es una bendición conocer a Paul y a la familia Gordon, y formar parte, aunque sea de forma modesta, de ese legado. Bien hecho, Paul, bien hecho…
~ Terry y Deb Merriman, 8 de mayo de 2008
Solo vi a Paul una vez; fue en mi segunda reunión anual con la empresa, en la reunión anual de la División del Valle de Ohio, celebrada el año pasado en Columbus. Era nuestro ponente principal; nunca había visto a nadie tan alegre, tan auténtico y tan entusiasta como él, ocupando el cargo que ocupaba en una empresa. No se comporta como el dueño de una empresa; uno pensaría que, al hablar con el dueño de una empresa tan grande como la nuestra, Paul resultaría intimidante y quizá no nos escucharía ni se identificaría con los que estamos en los niveles más bajos de la empresa, pero él no es así: es simplemente un tipo más que se preocupa por los demás, un tipo con pasión, y que ha implantado unos valores y una cultura excelentes en toda la empresa. Considera que todos los que formamos parte de esta empresa somos importantes y que, sin el éxito de todos nosotros, la empresa no tendría éxito. Recuerdo que fui al baño durante la reunión anual y Paul estaba allí; me saludó y me dio la mano. No tenía por qué tomarse la molestia de saludarme, a mí, un simple empleado que trabaja en la selección del centro de distribución de Springfield, pero lo hizo, y son gestos como este los que hacen de GFS un lugar estupendo para trabajar. Gracias, Paul, por tu pasión y tus sinceros esfuerzos para hacer de GFS lo que es hoy. Mis pensamientos y oraciones están con toda la familia Gordon; te echaremos de menos, Paul.
~ Matthew Keen, Springfield Selection, 8 de mayo de 2008
Paul, cuando pensamos en ti, lo único que podemos hacer es SONREÍR al recordar los momentos que hemos pasado contigo aquí en el trabajo. No creo que hayas tenido nunca un mal día, y aunque lo tuvieras, nunca se te notaba. Mi familia ha sido muy afortunada desde el día en que nos convertimos en empleados de GFS. A menudo nos preguntábamos cómo eras capaz de recordar el nombre de todo el mundo cuando te cruzabas con ellos en el pasillo. ¡Nunca te olvidaremos! Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia.
Gary Gibbs, G.R. Transportation
Theresa Gibbs: Gestión de tesorería
Nómina de Eric Gibbs
~ La familia Gibbs, 8 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:
Con nuestro más sincero pésame, por favor, acepten nuestras condolencias. Recuerdo muchos momentos felices con los hijos de los Gordon, especialmente con Dan y Connie, cuando todos vivíamos en el barrio de Riverside. De mi infancia, recuerdo al señor Paul Gordon como un hombre amable, con un gran sentido del humor y una risa maravillosa. Además, mis padres, Mitzi y David Hertel, os envían sus oraciones. Qué afortunados hemos sido de poder compartir vuestra amistad y generosidad.
Con cariño, George y Debby (Hertel) Schankler, Okemos, Míchigan
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Trabajé para el señor Gordon desde 1972 hasta 1991. Siempre recordaré su amabilidad y lo cálida y humilde que era su persona. Mi más sentido pésame a toda la familia Gordon.
~ Rog VanHouten, 8 de mayo de 2008
Paul me contrató para trabajar en esta increíble empresa hace 27 años como comercial. Nunca olvidaré la entrevista de dos horas que mantuve con Paul en la oficina de Dan Bender. Su interés por mí como persona y por mi familia prevaleció sobre cualquier otra cosa.
Conocí a mi mujer, Kelly, durante mi visita a las instalaciones de G.R. De hecho, nuestra boda (hace 25 años) fue mucho más especial gracias a la presencia de Paul y Dottie. Se mezclaron con nuestras familias entre la ceremonia y el banquete, integrándose como si compartieran nuestro apellido.
Estamos muy agradecidos por todo lo que Paul representaba y sabemos que su increíble espíritu perdurará durante muchos años más.
Que la paz de Dios acompañe a Paul y a la familia Gordon.
~ Ron y Kelly Korson, 8 de mayo de 2008
En mis 25 años en GFS, Paul nunca se centró en sí mismo, sino en los demás y en a quién podía ayudar. Permanecerá en nuestros corazones como uno de los hombres más humildes. Paul fue un auténtico líder servidor, como lo demuestra la forma en que se ganó el respeto de todas las personas con las que entró en contacto. Juntos, Paul y Dottie formaron no solo una familia guiada por principios cristianos, sino también una empresa que se ha regido por principios bíblicos. Aunque te echaremos de menos físicamente, te damos las gracias por tu legado, que seguirá vivo.
Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia. Isaías 40:31
Dave y Vonda Biondo
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Mis recuerdos del señor Paul,
Cuando Distal Québec, GFS Canadá, acudió por primera vez al «Winner Circle» en Carolina del Norte, el señor Paul estaba allí para recibirnos a cada uno de nosotros. Enseguida me di cuenta de que era una persona especial. Recordaba mi nombre y siempre lo recordaba cada vez que teníamos la oportunidad de vernos. Hizo muchas fotos en el Winner Circle y más tarde nos envió la foto aquí, a Distal Québec. ¿Cómo sabía quiénes éramos? ¿Cómo recordaba de dónde veníamos? ¡Era un hombre increíble! Ahora me toca a mí recordar su nombre.
Que descanse en paz, señor Paul, y que la familia Gordon tenga la certeza de que siempre será recordado.
~ Josée Bussières-Distal (Quebec), 8 de mayo de 2008
Tuve la suerte de poder pasar un rato con Paul en una de las salidas de golf de GFS y plantearle algunas preguntas concretas sobre cómo había criado a sus hijos dentro del negocio de GFS. Los consejos que me dio no tienen precio y, a día de hoy, sigo recurriendo a su sabiduría para criar a mi hijo dentro de nuestro negocio. ¡Que Dios bendiga a todos los miembros de la familia Gordon!
~ Larry R. Mourey, presidente y director ejecutivo de Premiere Food Service, 8 de mayo de 2008
Queremos que sepáis que estamos rezando por la familia y que también nos alegramos por el regreso a casa de Paul Gordon. Rezo para que Gordon Food Service siga creciendo y no se avergüence de Jesucristo.
Con cariño y oraciones, Larry Hendricks, conductor, y su familia
~ Larry Hendricks, 8 de mayo de 2008
Estimada familia Gordon:
Con nuestro más sincero pésame y nuestras más sinceras condolencias.
Solo tuve la oportunidad de conocer a Paul muy brevemente una vez y supe que estaba ante un gran hombre.
Que descanse en paz
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Me siento muy orgulloso de poder decir que conocí a Paul Gordon y trabajé para él. Empecé en GFS en 1996, cuando solo tenía 24 años. Era una etapa de mi vida en la que buscaba a alguien en quien inspirarme y a quien admirar. Paul Gordon se convirtió en esa persona para mí. Soy mejor padre, mejor marido y mejor persona gracias a Paul Gordon. Mis recuerdos favoritos de Paul son los viajes al «Winner Circle» que mi mujer y yo pudimos compartir con Paul y Dottie. Siempre se sabía tu nombre y se aseguraba de preguntar cómo estabas tú y tu familia. Fue una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Nunca lo olvidaré.
~ Brian Larsen, 8 de mayo de 2008
Me siento, y siempre me he sentido, muy orgulloso de formar parte de esta maravillosa empresa. Atesoro cada minuto que he pasado hablando con Paul. Desde que empecé a trabajar en Gordon Food Service y tenía que entregarle el correo en mano para que pudiera abrirlo enseguida, recuerdo cómo me hacía señas para que entrara en su despacho, me quitaba el correo de las manos y siempre me miraba directamente a los ojos para decirme: «Buenos días, Terri». Hasta una ocasión más reciente, cuando volvía de Florida y tuve el honor de compartir el vuelo de regreso a GR con Paul y Dottie. Para mí fue muy inspirador poder sentarme a escuchar a Paul y compartir ideas y reflexiones tanto con él como con Dottie; fue un momento que nunca olvidaré.
Gracias, Paul y a toda la familia Gordon, por todo lo que hacéis por nosotros en GFS.
~ Terri Martell, 8 de mayo de 2008
Transmitimos nuestro más sincero pésame a la familia Gordon y a nuestros socios de la familia Gordon Food Service. Al ser también nosotros una empresa familiar, compartimos vuestra pérdida y os expresamos nuestro más sincero pésame.
-Wharf Seafoods, Inc. (Warwick, Rhode Island)
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Lamento mucho la pérdida que ha sufrido la familia Gordon con el fallecimiento de Paul esta semana. Era una persona muy especial para mí y para mi familia. Cuando pasé por un momento difícil, él estuvo ahí para apoyarme. Paul hizo posible que mi familia y yo volviéramos a estar juntos. Veréis, llegué a Estados Unidos en 1983 y empecé a trabajar en Gordon Food Service en 1991. El resto de mi familia se había quedado en Etiopía. Me costaba mucho traer al resto de mi familia aquí por motivos políticos. Paul Gordon se involucró en el asunto y pude traer al resto de mi familia a Estados Unidos. Le estaré eternamente agradecido. Era un hombre tan bueno y todos hemos tenido la suerte de haberle conocido. Que Dios bendiga a toda la familia Gordon.
~ Mebrahtu Berhane y familia, 8 de mayo de 2008
Paul hacía que todos los empleados de GFS se sintieran importantes y valorados. Cada vez que te cruzabas con Paul, te hacía sonreír. Su actitud y su forma de tratar a la gente eran sencillamente increíbles. ¡Le echaremos mucho de menos!
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Ha sido un privilegio trabajar para Paul y la familia Gordon durante los últimos 37 años. Siempre me impresionó que Paul conociera a todo el mundo por su nombre de pila, al menos hasta que la empresa creció tanto que le resultó imposible seguir al día con todos. Probablemente esa sea una de las cosas que le decepcionaron. Lamentamos la pérdida de Paul, pero no como quienes carecen de esperanza. Doy gracias a Dios por la promesa de la resurrección y la vida eterna en Cristo, de la que Paul ahora disfruta. Agradezco a la familia Gordon que continúe con el legado que Paul recibió de su padre y su abuelo, y que él les transmitió a su vez.
~ Cal Bakker, 8 de mayo de 2008
Mi marido y yo nos sentimos muy afortunados de haber podido compartir los últimos 29 años con Paul y esta maravillosa familia de GFS. Siempre era una gran alegría cuando Paul venía a Brighton de visita y podíamos escuchar las historias y el mensaje que tenía para todos nosotros. Un hombre maravilloso que sabía de verdad lo que significaba vivir cada día al máximo. Su espíritu y su mensaje perdurarán en todos nosotros mientras continuamos con la labor que se nos ha encomendado.
Nuestras oraciones están con todos vosotros en estos momentos difíciles; que el Señor os bendiga y os consuele.
~ Mie y Sheri Sonnenberg, 8 de mayo de 2008
Para: Los Gordon
Durante los últimos 15 años que mi marido ha trabajado en las instalaciones de Clay Ave, esta empresa le ha enseñado el significado de los valores familiares, la calidez y la humildad.
Que Dios te bendiga y que siempre estés presente en las oraciones de la familia Shamsiddeen.
~ Raphael Shamsiddeen, 8 de mayo de 2008
Paul era un gran hombre. Siempre tenía tiempo para ti y siempre estaba dispuesto a escucharte. Paul me echó una mano cuando lo necesitaba y siempre le estaré agradecido por ello.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
El 2 de enero de 1990 comenzó mi carrera profesional en Gordon Food Service. Ya entonces supe que no se trataba de una empresa cualquiera. En diciembre de ese mismo año, en mi primera reunión anual, tuve un encuentro fortuito con Paul durante una pausa en las sesiones. Tras tener la oportunidad de hablar con él, supe que trabajar para esta empresa sería una oportunidad para crecer no solo profesionalmente, sino también como persona. Dieciocho años después, todavía recuerdo aquel día como si fuera ayer. Aquel día cambió mi forma de ver la vida y sentó las bases para mi búsqueda de la fe y mi crecimiento como persona. Me he sentido muy afortunado por haber conocido a Paul y a toda la familia Gordon; sé que hay mucha gente que siente lo mismo que yo. Mis pensamientos y oraciones seguirán estando con toda la familia Gordon, y sé que Paul ocupa un lugar especial en el cielo. Todos deberíamos sentirnos afortunados de que nuestro Señor y Salvador nos haya permitido disfrutar de su presencia en esta tierra y de que haya marcado tantas vidas de una forma tan maravillosa.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
No todo el mundo tiene la suerte de poder acercarse tanto a un hombre que fue un referente en su sector, un hombre cuyo legado será recordado para siempre, un hombre cuya visión impulsó el cambio en un sector en constante evolución sin perder nunca su integridad; un hombre que compartió su pasión mientras construía no solo un referente en el sector, sino también una familia de empleados. Me alegra poder decir que tuve la suerte de que este hombre y su pasión me marcaran, y siempre estaré agradecido por haber podido conocerlo y formar parte de su familia.
~ Pascal Fruge (Ventas no comerciales – Chicago), 8 de mayo de 2008
Conocí a Paul por primera vez cuando vino a Shepherdsville, Kentucky. Iba en un carrito de golf; me acerqué a él y le dije: «GRACIAS POR FIRMAR MI NÓMINA». Él sonrió, se rió y me dijo: «Bienvenido a bordo». Lo vi dos veces. Era un hombre encantador. Que descanse en paz junto a su familia. Que Dios te bendiga a ti y a tu familia. David Stover sénior.
~ David Stover Sr., 8 de mayo de 2008
Conocí al señor Gordon una vez. ¡En ese breve instante me di cuenta de que aquel hombre era un gigante silencioso! Un referente de su empresa y del sector que tanto amaba. Lo único que siempre recordaré de mi encuentro con el señor Gordon es que “me preguntó por mi negocio de productos frescos”. Descanse en paz, señor. Familia Gordon, mis pensamientos y oraciones están con todos vosotros.
~ David Tashman, PF Changs, 8 de mayo de 2008
Hace un par de años tuve la oportunidad de expresar mi gratitud a Paul y a la familia de GFS por el cambio que él y esta empresa han supuesto en mi vida. Llegué a GFS en 1989, tras haber trabajado en el sector de la restauración durante los primeros ocho años de mi vida adulta, lo que me había llevado a la quiebra personal. Mis ocho años en GFS estuvieron llenos de grandes experiencias de aprendizaje, no solo en el ámbito empresarial, sino también en la vida, que me han ayudado a llegar a donde estoy hoy.
Uno de mis recuerdos más entrañables de Paul se remonta a cuando él y Dottie viajaban a la zona de Springfield antes de construir allí y pasaron la noche en Lima. Me había llamado y quería que le organizara el alojamiento en casa de uno de nuestros clientes. El dueño del hotel conocía a Paul y quería gastarle una broma, así que, cuando Paul y Dottie llegaron, había colocado en su habitación una cesta de fruta llena de fruta vieja y de mala calidad, y había dejado una tarjeta que decía: «Bienvenidos a Lima, cesta de fruta de Gordon Food Service».
Paul se rió y soltó una risita, y le pareció estupendo; siguió hablando de ello durante el desayuno de la mañana siguiente.
Como podéis imaginar, Paul Gordon y muchas otras personas maravillosas de GFS han dejado una huella imborrable en mi vida. A medida que voy haciendo crecer mi empresa, solo puedo intentar llegar a la gente de la misma forma que lo ha hecho Paul. Gracias, GFS.
John Heaphy, Lima (Ohio)
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Querida Dottie y familia:,
Despedirse es muy duro. Entiendo el dolor que sientes, ya que yo también perdí a mi padre hace poco a causa del cáncer.
Que te sirva de consuelo saber el gran impacto que tuvo Paul en las vidas de quienes conoció. Demostraba una auténtica alegría en el Señor y siempre estaba dispuesto a compartir esa alegría y ese amor con los demás.
Siempre disfruté del tiempo que pasé con Paul y me hacía mucha ilusión verle.
Pienso en Pablo cuando leo el versículo de Colosenses 3:23-24: “Hagáis lo que hagáis, trabajad con todo el corazón, como si fuera para el Señor y no para los hombres, sabiendo que recibiréis del Señor la herencia como recompensa. Es al Señor Cristo a quien servís”.”
Te tengo presente en mis oraciones.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Cuando trabajaba como empaquetador en las instalaciones de la calle 50 a principios de los 80, veía a Paul y a Jim Smith entrar por la puerta de los empleados y recorrer el almacén saludándonos a los jóvenes, a cada uno por su nombre. Cuando se habían ido, nos mirábamos unos a otros y decíamos: ’¿Te das cuenta? Afuera hace cinco bajo cero, está nevando como si no hubiera un mañana, ¡y estos tipos, la verdad, no tienen por qué venir si no quieren!‘. ‘. En otra ocasión, mi familia y yo nos topamos por casualidad con Paul y Dottie en Disneyworld. Después de dedicar un buen rato a charlar con mi familia, se marcharon. Mi hijo me miró y me dijo: ’¡Así que, papá, el señor Gordon existe de verdad!». Siempre sentiremos tu presencia, en GFS y junto a nuestras y vuestras familias.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Tuve el placer de cenar una noche en Toronto con Paul y uno de nuestros estimados clientes. Fue realmente increíble escuchar las historias que Paul compartió sobre los viejos tiempos en el sector de la restauración y dónde nos encontramos hoy, así como su visión de hacia dónde nos dirigimos. Ese cliente todavía hoy me recuerda lo bien que lo pasamos aquella noche y me ha preguntado en numerosas ocasiones cómo estaba Paul. Tanto él como yo echaremos de menos a este hombre legendario. Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
La familia Gordon ha sido una bendición para mí y para nuestra comunidad en el CSD. Recuerdo que la primera vez que conocí a Paul Gordon fue después de haber presentado mi primera sesión paralela en la Feria Alimentaria; al final, miré al público en busca de preguntas y allí estaba Paul, sentado muy atento en la última fila. Me hizo muchos elogios y me hizo sentir muy feliz de formar parte de Gordon Food Service. A Paul le encantaba contar historias y estaba muy orgulloso de su familia. Sus bendiciones y recuerdos son muchos; le echaremos de menos.
~ Rayona Baker, CSD, 8 de mayo de 2008
Nunca tuve la oportunidad de conocer a Paul Gordon en persona, pero el legado de quién es y lo que representa queda patente en cada aspecto de su familia y de su empresa. Sir John Walter Wayland escribió en 1899 un poema titulado “El verdadero caballero” y creo que ilustra a la perfección lo que he aprendido sobre quién era Paul Gordon como persona.
“El verdadero caballero es aquel cuya conducta se basa en la buena voluntad y en un agudo sentido de lo correcto».
y cuyo autocontrol está a la altura de cualquier situación de emergencia; que no hace que el pobre sea consciente de su pobreza, ni que el desconocido lo sea de su desconocimiento, ni que nadie sea consciente de su inferioridad o deformidad; que se muestra humilde él mismo si la necesidad le obliga a humillar a otro; que no adula a los ricos ni se doblega ante el poder,
”ni se jacta de sus posesiones ni de sus logros; que habla con franqueza, pero siempre con sinceridad y empatía; cuyas acciones están en consonancia con sus palabras; que antepone los derechos y los sentimientos de los demás a los suyos propios; y que causa buena impresión en cualquier compañía; un hombre para quien el honor es sagrado y la virtud está a salvo».”
Echaremos de menos a Paul Gordon.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Kim y yo nunca olvidaremos el día en que Paul apareció por sorpresa en nuestra casa. Tras un día trabajando con varios comerciales y visitando a clientes, tenía que pasar a recoger a Paul en su furgoneta para que pudiera volver a casa. Me preguntó cómo iba a volver al trabajo (eran las 18:30 h). Le dije que vivía cerca y que esperaba que me dejara allí. Estuvo de acuerdo y pensó que sería una buena idea saludar a Kim y ver dónde vivíamos. Hice una llamada rápida a casa para avisar a mi mujer de que Paul iba a venir y, cinco minutos más tarde, llegamos. Mi hija menor (que entonces tenía tres años) recibió a Paul con un abrazo y un gran “¡Hola, abuelo!”. Fiel a su naturaleza humilde, Paul respondió con otro abrazo. Mientras ella salía corriendo a jugar, él sonrió y dijo: “Supongo que sí que me parezco un poco a un abuelo”. Mi hija tiene ahora 11 años y cada vez que veía a Paul, él me preguntaba por ella. Era querido por su forma de vivir. Le echaremos mucho de menos y estamos agradecidos por los recuerdos.
~ Jim y Kim Fent, 8 de mayo de 2008
El tiempo que pasé con Paul y Dottie en Halifax, Nueva Escocia, durante el viaje de «Personas del Año 2004», me unió de corazón a la familia GFS.
Todo el viaje fue memorable; sin embargo, lo que más me gustó fue comer en la pequeña escuela roja de Peggy’s Cove. Paul me miró mientras sostenía un tenedor lleno de ensalada mixta de primavera y me preguntó: “Janice, ¿se vende mucho esto en el oeste?“. Le respondí: ”Sí, señor, lo vendemos». Él replicó con una sonrisa pícara: «¡Pues no lo suficiente, porque todavía tengo que comerlo!».”
Creo que su capacidad para ver la luz que hay en cada uno de nosotros nos infundió una fe sencilla en nosotros mismos.
Hacer que los acuerdos comerciales sean beneficiosos para todas las partes fue algo muy innovador en el momento en que él inició la revolución cultural en GFS, y me siento muy orgulloso de tener eso siempre presente en mi trato diario con nuestros clientes, proveedores y compañeros de trabajo de la división Neptune. Llevo mi anillo del Gold Club con humilde orgullo.
Gracias, Paul, por ser un auténtico caballero. Siempre llevaré un pedacito del señor Gordon en mi corazón.
~ Janice Martin - GFS-Neptune, 8 de mayo de 2008
Por aquel entonces trabajaba para Marketplace y tenía que hacer una presentación en PowerPoint ante el grupo de Culvers para describir los servicios a unas 250 personas. No podía estar más nervioso por tener que hacer una presentación que no había creado yo mismo ante un grupo de personas de las que sabía muy poco. De alguna manera, logré llevar a cabo la presentación sin ningún contratiempo. Cuando volvía a mi asiento, Paul se levantó de un salto de su silla (ni siquiera sabía que estaba allí en la reunión), me agarró de la mano y me dijo: ”ERES UNA AUTÉNTICA FUEGO ARTIFICIAL”. Siempre recuerdo ese momento. Porque creo que Paul era una auténtica DIABLILLA.
Gracias, Paul, por todo lo que has hecho y por todo lo que has sacrificado por aquello en lo que creías. Gracias a ello, me he convertido en una persona mejor.
~ Kellie Kassela, GLW Marketing, 8 de mayo de 2008
Solo quiero dar las gracias a la familia de GFS. Paul Gordon es mi abuelo y he tenido la gran suerte de poder vivir con él y con mi abuela estos últimos cuatro meses. A toda nuestra familia nos ha conmovido profundamente el cariño que la empresa siente por mis abuelos. Las amables notas y tarjetas han significado para nosotros más de lo que podéis imaginar. Le leímos cada una de las tarjetas al abuelo y se sintió realmente conmovido por todas esas palabras amables. Recordaba a cada persona que le había enviado una tarjeta y tenía una anécdota que contar sobre ella. Dijo varias veces… ”Ojalá pudiera responderles a todos”. Esos momentos fueron realmente especiales para nuestra familia, ya que pudimos ver una faceta diferente del abuelo y comprobar lo mucho que quería y se preocupaba por los empleados de GFS. Gracias por vuestras amables palabras y por vuestro compromiso con GFS.
~ Courtney Williams, nieta, 8 de mayo de 2008
Nunca olvidaré aquella mañana de sábado de mediados de octubre de 1972, cuando entré en GFS por primera vez y me presentaron a Paul Gordon en lo que pronto supe que se llamaba el “despacho de la esquina”. Durante varias horas tomamos mucho, mucho café y hablamos de compras, de sistemas de manipulación de materiales y de Dios. Estaba buscando un cambio profesional y sé que el Señor me guió hasta el número 333 de la calle 50 aquel día. Me fui con una necesidad urgente de encontrar el baño de mujeres, una oferta de trabajo y la indicación de que tenía que empezar mi nuevo trabajo antes del 31 de octubre; en aquel momento no sabía por qué, pero él me dijo que era muy importante.
Paul fue una de las personas más influyentes de mi vida. Su liderazgo, su fuerza, su perspicacia y su entereza son su legado, conocido en todo el mundo, pero quizá su preocupación personal por los demás no fuera tan conocida. Su cariño y su apoyo hacia mí y mi familia durante esos momentos de dolor quedarán grabados para siempre en mi corazón.
Me siento muy afortunada por haber formado parte de su “equipo” durante 28 años, con muchos recuerdos entrañables, entre ellos el hecho de que dos de mis hijos sigan teniendo el privilegio de trabajar para GFS. Al igual que muchísimas otras personas, lamentamos profundamente su pérdida, pero nos reconforta saber que ha sido acogido en los brazos de nuestro Señor.
~ Carol Brock y familia, 8 de mayo de 2008
Jim y yo siempre esperábamos con ilusión ver a Paul cuando íbamos de viaje a Míchigan y siempre recordaremos cómo Paul siempre se tomaba su tiempo para charlar con nosotros. Un auténtico caballero y una persona sincera que hizo que nuestra relación profesional fuera de lo mejor que se puede pedir. Echaremos de menos a Paul, pero sabemos que la familia a la que inculcó sus maravillosos valores seguirá haciéndole sentir orgulloso.
~ Ian y Jim en Abbott, 8 de mayo de 2008
Al igual que mucha gente, tuve la suerte de conocer a Paul Gordon durante muchos años. Desde mis primeros días en el sector de la restauración, trabajando en Redi-Bake —un proveedor de productos de panadería congelados situado justo al lado de las oficinas de GFS—, hasta mi etapa en GFS como socio clave de Cargill Meat Solutions. Paul Gordon siempre estaba presente en las ferias alimentarias de GFS. Paul se acercaba a tu stand y te preguntaba cómo iban las ventas y qué novedades había. Sabía cómo le iba a tu empresa y te hacía saber que tenías que esforzarte más o te daba las gracias por ser socio de GFS porque tenías un alto nivel de rendimiento. Era amable, cercano y directo. Siempre te ibas con ganas de que llegara el momento en que Paul se acercara a ti para charlar.
Paul conocía los hechos, las cifras, su fe, pero, sobre todo, a las personas. Siempre tenía una palabra amable y tiempo para saludar. Su fe y sus valores le impulsaron a seguir adelante con una misión y una visión centradas en la fe, la familia y la empresa. El liderazgo y los valores que transmitió con su ejemplo seguirán dando sus frutos durante muchos años. Marcó la diferencia, hizo que las personas fueran mejores, creó valor y formó una familia que le quiere.
Echaremos de menos a Paul. Tuve la suerte de conocerlo y charlar con él durante mis viajes. Sé que estará velando por todos nosotros, observándonos y esperando a que nos reunamos con él junto a nuestro Padre celestial.
Gracias, Paul, por ser como eres y por todo lo que has hecho para que el mundo sea un lugar mejor para tanta gente. Tu familia está orgullosa de lo que has construido y de lo que eres, fruto de tu gran esfuerzo. Todos te echaremos de menos.
Que Dios te bendiga y te proteja.
A la familia Gordon: que Dios os proteja y os reconforte en estos momentos de duelo. Que podáis centraros en los recuerdos felices que compartisteis con vuestro marido, hermano, padre, abuelo o tío.
~ Karl Hansen – John Morrell & Co., 8 de mayo de 2008
A la familia de Paul Gordon: me gustaría expresarles a todos vosotros mi más sentido pésame en estos momentos tan difíciles tras la pérdida de vuestro querido marido, padre y abuelo.
Conocí al Sr. Gordon cuando trabajaba para una empresa de contabilidad en Wyoming, Míchigan; él estaba ayudando a alguien con un proyecto y colaborando con uno de nuestros contables. Siempre recordaré que el señor Gordon llegaba siempre a tiempo o incluso antes, mientras que la otra parte solía llegar cerca de la hora acordada o poco después, y cada vez solía decir: ”Estos jóvenes no saben leer la hora”, y luego se reía entre dientes.
Mantuvimos muchas conversaciones no solo sobre su negocio, sino también sobre otras personas del mundo empresarial que, durante esas conversaciones, descubrimos que ambos conocíamos.
Paul Gordon siempre fue una persona alegre y sonriente; sin embargo, solía decir: «Puedo ser severo si hace falta», y eso nos hacía reír.
Gracias al legado que nos habéis dejado, formado por personas maravillosas y un personal de servicio muy apreciado, todos podemos llenar nuestras despensas y nuestros congeladores de comida.
Te tendré presente en mis oraciones,
Con nuestro más sincero pésame,
June (Wozniak) Palasek
Largo, Florida
flojunpal@tampabay.rr.com
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Cuando mi marido Ron y yo vinimos a trabajar durante los veranos en la Conferencia Bíblica de Gull Lake en 1973, ni nos imaginábamos la maravillosa amistad que se forjaría a lo largo de los años con Paul y Dottie. Fuimos testigos de primera mano del amor de este hombre por los demás. Nos sirvió de guía a los dos con su ejemplo, enseñándonos a amar a los demás ante todo; a desear que alcanzaran lo mejor para la gloria de Dios; a liderar con fuerza, honestidad y valentía, y a realizar una jornada de trabajo muy dura, sin esperar ningún reconocimiento. Cuando nos dedicamos a tiempo completo al ministerio familiar, Paul siguió siendo un amigo que animaba a Ron en su liderazgo, aportaba un toque de humor cuando las circunstancias se volvían difíciles y seguía siendo el modelo de lo que debe ser un líder, mentor y amigo generoso. Tras la muerte de Ron en 2004, él y Dottie asistieron a su funeral para animar a mis hijos. ¡Qué bendición ha sido poder llamarlos amigos! Qué legado nos dejó a todos, pero especialmente a su familia. Que el Señor os conceda muchos momentos preciosos juntos mientras veis a Paul en vosotros mismos, en vuestros hijos y nietos, y recordáis con lágrimas y risas a este hombre tan especial.
~ Francine Busch, 8 de mayo de 2008
La fe de Paul le permitió afrontar la muerte con valentía y dignidad… qué gran inspiración para todos nosotros. Disfruté muchísimo de las risas que compartimos y de sus historias sobre el negocio de la “mantequilla y los huevos”. Mi favorita fue aquella en la que el camión iba lleno y tuvo que atar la caja de huevos al parachoques… solo para que se cayera al tomar la curva. Qué buenos recuerdos… Estoy muy agradecida de que él nos proporcionara el “carro al que engancharnos”. Con su ministerio, tocó la vida de tantas personas. Que Dios bendiga a su familia en estos momentos de necesidad…
~ Gary Grosskaus, Ventas no comerciales de Chicago, 8 de mayo de 2008
Cuando asistía a los días de eventos especiales en la Conferencia Bíblica de Gull Lake, guardo muy buenos recuerdos de cuando Paul y su esposa nos invitaban a un gran grupo de misioneros a su casa para disfrutar de una tarde en el lago. Su hospitalidad y su espíritu generoso nos han bendecido a mi esposa y a mí de muchas otras maneras, y sabemos que ha sido gracias a su fe y su amor por Cristo. A toda la familia Gordon le transmitimos nuestro más sincero pésame.
Agradecimiento de una pareja de misioneros de HCJB Global.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
¡Sin duda echaré de menos tu presencia! ¡Literalmente crecí viéndote trabajar en el edificio 333 todos estos años! ¡Siempre serás un referente para mí! ¡Parecía que nunca tenías un mal día, siempre estabas animado y tenías un gran sentido del humor! ¡Nunca olvidaré aquellas veces en las que te sentabas en mi mesa y te interesabas por saber cómo estaba yo y mi familia!
¡Gracias por todos estos maravillosos años trabajando en GFS!
Anónimo, 8 de mayo de 2008
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Trabajé con Paul y Dottie en varias ocasiones, tanto en su casa como en la casa de campo. Ambos me hacían sentir como si fuera uno más de la familia cuando estaba allí. Desde invitarme a comer hasta preguntarme cómo estaba mi familia.
Cuando me casé, Paul conoció a mi mujer, Angie. Desde que nos trasladamos a nuestra división de los Estados Centrales, ya no veía a Paul tan a menudo como cuando estaba en Grand Rapids. Cuando me lo encontraba en ferias gastronómicas, se alegraba mucho de verme, pero siempre me preguntaba: ”¡¿Dónde está Angie?!”.”
Gracias por ofrecernos a todos un lugar tan maravilloso en el que trabajar y tantos buenos recuerdos. ¡Os echaremos mucho de menos!
~ Chris y Angie Shipaila, 8 de mayo de 2008
Una sonrisa amable, un gesto cariñoso, una risa contagiosa y un espíritu sincero son algunas de las cualidades que Paul compartió con nosotros. Qué privilegio haber conocido a un líder tan extraordinario. Como empleado de GFS, nunca vi a Paul como un jefe, sino más bien como una figura paterna. Su presencia irradiaba amor, generosidad y autenticidad. Siempre recordaré su actuación en el vídeo de «Waz Up!» y cómo repartía helados con su carrito por toda la oficina. Me siento muy afortunado de haber podido formar parte de su vida.
~ Alisha Domke, Guatemala, 8 de mayo de 2008
Parece como si una luz del tamaño de un asteroide se hubiera apagado en esta Tierra, pero, ¡ay!, qué mucho más brillante está hoy el cielo. No podemos imaginar el dolor que deben estar sintiendo Dottie y toda la familia Gordon. Frank y yo estamos profundamente entristecidos y llevaremos a Paul y los recuerdos que tenemos de él muy cerca de nuestro corazón. Recordamos perfectamente cuando estábamos en Londres y unos 26 de nosotros llegamos tarde a la función de *Los Miserables*; no nos iban a dejar entrar y el tipo con ese marcado acento británico no paraba de decir: ”shhhh, esto es un teatro, no un cine“, pero Paul estaba tan tranquilo y era tan afable que ¿cómo iba a resistirse nadie? Echaremos de menos su risa y su forma de decir: ”Hola, Frank, ¿qué tal?». Qué hombre tan increíblemente humilde y piadoso, que se ha ganado nuestro más profundo respeto. Sentíamos que podíamos contarle cualquier cosa a Paul y él no solo recordaba nuestras bromas privadas, sino que respondía con un comentario ingenioso y de buen rollo y una risa sincera. Era así con todo el mundo. Gracias a la familia Gordon por compartir con nosotros a su padre, marido, hermano y abuelo. Estamos a vuestro lado y os apoyamos con nuestras oraciones.
Con profundo pesar y cariño,
~ Frank y Wendy Jenkins y familia, 8 de mayo de 2008
Que el legado de la profunda fe de Paul y su filosofía de vida desinteresada sigan estando en el centro de todo lo que hacemos en GFS. Los valores fundamentales que hemos adoptado son un testimonio de su visión, y ojalá nunca perdamos la cultura que él creó. La discreta generosidad de Paul, su entusiasmo contagioso y su fe inquebrantable en la gracia de Dios han dejado huella en todos los que le conocieron.
Que la paz acompañe a Dottie, a los Gordon y a toda la familia de GFS mientras lamentamos la pérdida de Paul aquí en la Tierra.
Hasta la próxima…
~ Teresa Weller, Milton (Ontario), 8 de mayo de 2008
Nunca llegué a conocer al Sr. Gordon, pero cuando GFS compró Henry Lee Food Service en Florida —donde yo y muchos otros trabajábamos—, la mayoría pensamos: «Ya estamos otra vez». Antes de GFS, nos había comprado Smart and Final. Con Smart and Final, la empresa estaba muy mal gestionada. Luego, GFS se hizo cargo.Yo trabajaba en la división de Cayo Hueso y teníamos un establecimiento allí. Bueno, como la mayoría de vosotros sabéis, Cayo Hueso es una ciudad fiestera. Lo primero que hicieron los Gordon fue retirar todo el tabaco y el alcohol. No estoy seguro, pero diría que eso supuso una pérdida de unas 501 TP3T en las ventas de esa tienda.¡Cuando me enteré de esto, me quedé estupefacto! Yo también soy cristiano y, cuando descubrí que los Gordon también lo eran, até cabos. ¡Ahora, por lo que he oído, la de Key West es una de las mejores tiendas!Esto demuestra lo que Dios puede hacer cuando le amas y te esfuerzas al máximo por hacer lo que Él quiere que hagas. Eso es exactamente lo que hizo Paul. Trabajé para los Gordon durante unos 5 años cuando se hicieron cargo del negocio. 8 años en total.Ya no trabajo en GFS, pero también estoy luchando contra un cáncer cerebral. ¡Qué casualidad que justo cuando una buena familia se hace cargo, yo acabe teniendo cáncer! ¡Jajaja! Pero sé que era el plan de Dios para mí y que, en manos de Dios, todas las cosas salen bien.Como compañero cristiano, aunque echaremos de menos a Paul, ¡sin duda volveremos a verlo! Mis pensamientos y oraciones están con vosotros y vuestra familia, y cuando me recupere, ¡volveré a presentar mi solicitud a GFS sin duda alguna! Jason Cadwell
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Solo me reuní con Paul y Dottie en persona una vez, y fue en mi reciente sesión de orientación. Aunque no estaba previsto que interviniera, por alguna razón se hizo necesario que acudiera con muy poca antelación. Guardo con cariño el recuerdo de haber sido testigo de su dedicación mutua y hacia esta empresa. Me llamó la atención su sentido del humor y su deseo de conocer algo sobre cada uno de nosotros, los que nos habíamos unido a su “familia” de GFS. Gracias por vuestra confianza en nuestras capacidades y en nuestro deseo de tomar el relevo. Gracias, Dottie, por seguir compartiendo a Paul con nosotros hasta el final de su vida aquí en la Tierra; sé que quizá hubiera sido más fácil quedarte en casa aquella mañana.
Hace poco, un amigo me comentó que lo estamos entendiendo todo al revés, que lo que hacemos en este lado del cielo no es vivir, sino morir. La vida de verdad tiene lugar al otro lado. Confío en que te reconforte saber que la vida de Pablo no ha hecho más que empezar y que, algún día, tú y todos los que conocemos al Señor nos reuniremos con él.
Paul, tal y como se ha podido comprobar aquí, entre las paredes de estos edificios y en todo el mundo, has dejado un legado, no solo para tu familia, sino para todos aquellos que han tenido la suerte de conocerte. Has hecho de este mundo un lugar mejor con tu presencia. Ojalá todos podamos aprender del ejemplo que nos has dado. ¡Descansa ahora en el Señor, Paul!
2 Timoteo 4:7-8 (NVI) He combatido la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. Ahora me espera la corona de justicia, que el Señor, el Juez justo, me otorgará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que han anhelado su venida.
Para Dottie y tu familia,
Sabed que estáis en nuestros pensamientos y oraciones. Que podáis experimentar una paz que sobrepasa todo entendimiento, sabiendo que algún día volveréis a reuniros con Paul. Que Dios os cubra con su misericordia y os consuele en este momento de añoranza por este hombre al que amáis.
Salmo 31:24 (NVI) ¡Sed fuertes y que vuestro corazón se anime, todos los que esperáis, tenéis esperanza y confiáis en el Señor!
Mateo 5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Jeremías 31:13 (NVI) Convertiré su luto en alegría; les daré consuelo y gozo en lugar de tristeza.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Comparto la misma admiración por Paul que tantos otros y recordaré con cariño su espíritu sincero y bondadoso. ¡Sé que nunca olvidaré su carcajada estruendosa! Algo que guardo como recuerdo personal es cómo siempre me pedía que cantara para él cada vez que me cruzaba con él, ya fuera en el pasillo o en un evento de la empresa. Me hacía mucha gracia que se refiriera a mí como la ‘Ethel Merman de GFS’. Y ahora, alzo mi voz al Señor para alabar al hombre al que todos queríamos y admirábamos tanto.
Sheri Ward-Proulx
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Llegué a GFS hace 19 años y Paul asistió a nuestra clase de orientación. Se notaba enseguida que había algo diferente en él. Tuvimos la oportunidad de charlar durante el almuerzo y me preguntó por mi mujer, Robin. Seis meses más tarde, en la reunión anual, Paul se acercó a Robin, sin que nadie nos presentara, la llamó por su nombre y habló con ella como si fuera de la familia. Fue en ese momento cuando supe que formaba parte de algo especial: la familia de GFS.
La familia de mi mujer era cristiana y me guió hacia el Señor. La cultura de la familia Gordon y la de la familia de mi mujer me llevaron al Señor en 1995.
Nunca podría cuantificar la deuda que tengo ni expresar el respeto que siento hacia la familia GFS por la vida hacia la que nos han guiado y que nos han brindado.
Sé que Pablo escuchó estas palabras de Dios: “Bien hecho, siervo bueno y fiel”.
Nuestras oraciones, nuestro agradecimiento y nuestras condolencias para Paul y la familia Gordon.
~ Greg y Robin, 8 de mayo de 2008
Después de leer los recuerdos sobre el señor Gordon que otros han compartido antes que yo, no hago más que reafirmarme en mi opinión de que se trataba de un hombre al que le importaba la gente.
Mis breves encuentros con él me han dejado una impresión duradera y hacen que resulte muy fácil comprender por qué GFS se fundó sobre los «Valores Fundamentales» y sigue funcionando de acuerdo con ellos.
Aunque ya no esté con nosotros, estoy seguro de que todos somos conscientes de que seguirá velando por nosotros. Sigamos demostrándole que hemos aprendido lo que nos enseñó a todos y que actuaremos de una forma que le haga sentirse orgulloso.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Paul era una persona única, que ponía un entusiasmo y una convicción enormes en todo lo que hacía, ya fuera en los negocios o en su vida personal. Cuando llegué a GFS en enero de 1986, Paul fue la figura clave en la creación de la oficina de compras de Markon en California. Todavía recuerdo las reuniones que mantuvimos en Denver con todos los demás operadores independientes; de no ser por las extraordinarias dotes de liderazgo de Paul, la iniciativa de Markon nunca habría despegado. En mis 40 años en este sector de las frutas y hortalizas, nunca he conocido a otra persona como Paul, ni a nadie como la familia Gordon. El de arriba tendrá las manos ocupadas con Paul. Nuestras oraciones están con la familia Gordon.
~ Jack Bertagna, 8 de mayo de 2008
Paul era un hombre muy amable y me siento honrado de haberle conocido. Siempre lo recordaremos.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Un gran hombre… Un gran líder… Un gran corazón. Tuvimos la suerte de contar con Paul en nuestras vidas aquí en la Tierra, enseñándonos, compartiendo con nosotros y riendo con nosotros. Ahora, somos aún más afortunados de que sea nuestro ángel de la guarda allá en el cielo. Sigue velando por nosotros, Paul. Continuaremos tu legado con fe, honor, risas y amor.
~ Carrie Shelton – Marketplace, 8 de mayo de 2008
Paul tenía el don de hacer que todos los que le rodeaban se sintieran importantes y valorados. Realmente “predicaba con el ejemplo». Siempre estaré agradecido por haberle conocido y seguiré rezando por la familia Gordon…
~ Martha Appleton, Grand Rapids (Míchigan), 8 de mayo de 2008
Pocas personas dejan una huella imborrable, pero Paul Gordon fue sin duda una de esas personas excepcionales que serán recordadas durante mucho tiempo. Paul se acercaba a todos aquellos con los que se cruzaba con un cálido apretón de manos y una palabra amable. Su legado perdurará a través de lo que aportó a los demás. Mi más sentido pésame a la familia de Paul, que ahora continúa su propio camino en la vida.
~ Lynnette Jones, Hospital Comunitario de Palos, 8 de mayo de 2008
Paul Gordon fue, sin duda, una fuente de inspiración para muchísima gente. Saludaba a todo el mundo con palabras amables y una gran sonrisa. Aunque muchos conocían a Paul como un gran hombre de negocios, era una persona aún mejor. Paul fue un ejemplo maravilloso de lo que significa ser cristiano. Me siento muy afortunado de haberle conocido. Que Dios bendiga a Paul y a su familia.
~ Jeff LaLonde, 8 de mayo de 2008
Solo tuve el placer de conocer al Sr. Paul Gordon una vez, durante mi sesión de orientación hace más de un año. Lo que sí recuerdo es su actitud positiva ante la vida y cómo se relacionaba con todos los nuevos empleados en aquella sala de reuniones. Muchos echaremos de menos al Sr. Gordon, pero nunca lo olvidaremos.Es una inspiración para muchos por su filosofía de vida, su carácter afable y la forma en que trataba a cada persona como si fuera un miembro de su familia. Mis pensamientos y oraciones están con su familia, pues se le echará mucho de menos.
~ Mike Schlosser, «Oregon Marketplace», 8 de mayo de 2008
Siempre llevaré conmigo el ejemplo que Paul nos dejó a todos. Su amor infinito por su Dios, su familia, sus empleados y todos sus vecinos en esta tierra no tenía parangón. Me siento profundamente honrado y soy mejor persona por haberle conocido, haber trabajado para él y haber aprendido de él. “Ver a todas las personas como iguales, mirarlas a los ojos, por muy sencilla que sea su función laboral”, un rasgo que ya tenían el padre y el abuelo de Paul, se reflejaba en él. Mostraba una preocupación sincera por todas las personas, especialmente por sus empleados. En cualquier acto, quería reunirse con todos ellos, estrecharles la mano y escuchar sus inquietudes.
Conocí a Paul Gordon por primera vez a las 2:30 de la madrugada en su centro de distribución de Clay Ave., donde yo trabajaba con ordenadores en el tercer turno. Allí estaba él, con traje y corbata, estrechando la mano y saludando a todos los empleados por su nombre. Que el presidente del consejo de administración me saludara a las 2:30 de la madrugada en la planta de producción me demostró que Paul tenía algo especial.
Lideraba sirviendo a los demás, y siempre se centraba en los clientes y los empleados. Me consideraría una persona de éxito si pudiera lograr, a lo largo de mi vida, una décima parte de lo que Paul hizo por este mundo. ¿Quién vivió una vida más auténtica y plena?
Aunque echo de menos a Paul Gordon, lo veo incluso ahora, en las sonrisas amables y los saludos cariñosos de todos vosotros… que también lo echáis de menos.
~ Gerry Cooke – GFS GR, 8 de mayo de 2008
Gracias, Paul, por todo lo que me has aportado a mí personalmente y a esta empresa. Eres un mentor para muchos y un auténtico ejemplo de cómo se debe vivir la vida.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Paul dejó un legado maravilloso. Marcó la vida de muchísimas personas —y sigue haciéndolo— y supuso una gran diferencia. Paul siempre me hacía sonreír y me animaba cuando me estaba recuperando del cáncer de mama. Mi más sentido pésame a la familia Gordon.
Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento; reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus pasos.
~ Kim Boldt-Moore, Cargill, 8 de mayo de 2008
Conocí al señor Gordon en una de nuestras reuniones de división el año pasado y su sentido del humor era increíble. Me preguntó cuál era mi territorio y, cuando se lo dije, me contestó: ’No sé dónde está eso, pero creo que será mejor que lo averigüe, porque ahora que lo mencionas, ¡creo que ahí es donde me voy a quedar mientras esté por aquí!». Espero que alguien me lleve hasta allí después de la reunión.
Como compañero cristiano, aplaudo al Sr. Gordon por escribir esa carta a todos los empleados y animarlos a encontrar a Cristo y a vivir como Él en la medida de lo posible. Volveré a ver a Paul Gordon y, cuando nos volvamos a encontrar, me parecerá que solo han pasado unos minutos desde la última vez que nos vimos. Sé que muchos le echarán de menos, pero rezo para que muchos puedan volver a verle en la Gloria.
~ Debra Williams, División de Florida, 8 de mayo de 2008
Lo que más valoro de Paul es su fe. En el mundo de los negocios, parece que tenemos que ser cristianos los domingos y empresarios el resto de la semana. Paul, y la familia Gordon, dan gracias a Dios todos los días de la semana y lo demuestran. Su ejemplo en los negocios (al igual que en la vida) anima a otros a hablar de su fe y a mostrarla. No se trata de una disyuntiva, y Paul lo vivió al máximo. Otra cosa en la que pienso es que Paul era un directivo servicial. He oído innumerables historias en las que Paul se arremangaba para ayudar a alguien. Creo que le encantaba estar en esa posición para ayudar y servir. Influyó en más vidas de las que él mismo se daba cuenta.
Creo que GFS acaba de conseguir un nuevo cliente en el cielo y que cuenta con un comercial muy competente para atenderlo.
~ Rod Van Wyngarden, 8 de mayo de 2008
Solo llevo tres años y medio en la empresa, pero he tenido el honor de conocer a Paul Gordon en numerosas ocasiones. Mis padres también lo conocieron. Paul es un gran hombre y se le echará de menos. Para mis padres y para mí, Paul es un hombre muy humilde y amable, con un corazón tan grande que se le puede ver a kilómetros de distancia. Cuando Paul está presente, llena la estancia de alegría y luminosidad. Mi más sentido pésame a la familia Gordon por esta pérdida.
~ Steve Huang FLA, 8 de mayo de 2008
¡Menuda vida, menuda huella! ¡Estoy muy agradecido por haber tenido la oportunidad de ‘unir mi carro’ al suyo!
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Me encanta esta foto de Paul que aparece en esta página web. La imagen de un hombre alegre y feliz, porque ese es el hombre que permanecerá en mi memoria para siempre. Un hombre que reflejaba el amor de su Salvador y Señor. Que vivió la vida con gran humildad. Siempre era el primero en ceder su asiento o en sentarse al fondo del autobús para que los demás pudieran ir delante. Un modelo a seguir. Un humanista. Un líder servidor. Ahora, cuando los truenos retumben sobre mi cabeza, pensaré en la profunda voz de barítono de Paul resonando en el cielo.
~ Mark Amsler, 8 de mayo de 2008
Siempre recordaré a Paul por su gran sentido del humor y su increíble memoria. Recuerdo mi primera feria gastronómica, cuando estaba con un par de clientes y disfrutaba de la oportunidad de presentarles a Paul. Hice las presentaciones y le dije a Paul que eran del Hospital Kishwaukee y, antes de que pudiera decir otra palabra, él soltó: “Eso está en DeKalb, Illinois”. Los tres nos quedamos allí boquiabiertos, asombrados de que supiera de dónde veníamos. Doce años más tarde, estoy en una reunión de ventas en la oficina del Loop de Chicago y surge la pregunta sobre un posible centro de distribución al oeste de Chicago; Paul no se lo piensa dos veces y dice: “Ya sabes que cuando vas hacia el oeste, cerca de DeKalb, la gente es un poco más sencilla…”. Tenía que saber que yo estaba sentado justo detrás de él.
~ Rob McMillion, 8 de mayo de 2008
Nunca olvidaré mis encuentros con Paul, desde las numerosas ferias gastronómicas hasta los olivares de España. Tus valores y tu cariño me han ayudado de verdad a convertirme en la persona mejor que soy hoy. Me siento muy afortunado de haberte conocido y de haber podido trabajar para esta gran empresa FAMILIAR. ¡Que Dios te bendiga!
~ Barry Vasher, 8 de mayo de 2008
En enero de este año estuve en Grand Rapids para asistir a la sesión de orientación para subdirectores; la formación fue muy buena, pero lo más destacado del viaje fue conocer a Paul Gordon y a su esposa. Al ser GFS una empresa tan grande, al conocer a Paul pude comprender mejor nuestros valores fundamentales. Ambos eran personas muy sencillas. Gracias, señor Paul Gordon, por compartir con nosotros el sueño de su vida. Que Dios bendiga a la señora Gordon y a la familia Gordon.
~ Cheryl Aguilar Marketplace, 5/08/2008, 8 de mayo de 2008
No conocía a Paul personalmente, aunque sí que lo vi y hablé con él de forma informal unas cuantas veces. Debo decir que compartió un testimonio maravilloso de Cristo, de su fe y de su familia. Espero que, cuando llegue mi hora, pueda ser tan amable y estar tan conmovido espiritualmente como lo estaba él. ¡Qué gran inspiración! Que Dios bendiga a Paul y a su familia.
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Ha vivido una buena vida con Dios a su lado, y ahora el Señor le ha llamado, pues su fe en Él le ha concedido las promesas del Señor, de que Él liberará a los justos. Nadie se va para siempre mientras los mantengamos en nuestros corazones para siempre. Solo nos queda decir: hasta que nos volvamos a ver. Pete Espinosa (GFS), Miami, Florida. De parte de la familia Espinosa a la vuestra, nuestros corazones están con vosotros en este difícil momento que todos debemos atravesar. Que Dios os bendiga……
~ Anónimo, 8 de mayo de 2008
Para mí, Paul Gordon es GFS. Y lo echaremos mucho de menos. Su espíritu seguirá vivo en todos y cada uno de nosotros. Escuchar todas las historias de su vida nos hace sonreír a mí y a los demás. Mi hija, cuando conoció a Paul por primera vez, solo tenía unos 8 años y dijo sin rodeos: “Ojalá fuera mi abuelo”. Paul era un alma tan auténtica. Mi más sentido pésame a la familia. Aprovechad cada día al máximo. Que Dios os bendiga.
~ L. Hacker, 8 de mayo de 2008
Paul hizo que formar parte de GFS fuera algo muy personal. Mi mujer y yo nos quedamos muy sorprendidos en nuestra primera fiesta de Navidad de GFS al ver que Paul sabía nuestros nombres a los dos y se tomó la molestia de darnos la mano y darnos la bienvenida a GFS.
Gracias, Paul.
~ Ron Porritt, 8 de mayo de 2008
Dejé GFS hace unos seis meses, tras 14 años ESTUPENDOS, pero NUNCA olvidaré a Paul. Formaba parte de un grupo de 31 personas y me lo presentaron durante la orientación; más de un año después, se me acercó en una feria gastronómica en Novi y me dijo: “Hola, Aaron, ¿qué tal te va por ahí?”. Me impresionó tanto que se acordara de mí, y más aún de mi nombre, que eso siempre se me quedó grabado. Nunca gané el Gold Club (aunque me nominaron dos veces), ni fui de viaje con él, pero siempre supo mi nombre y el de mi mujer, Chris; siempre me sentiré parte de la familia Gordon gracias a Paul. Todos deberíamos poder retirarnos según nuestros propios términos, y el hecho de que él pudiera venir a despedirse de todos es un testimonio de la forma de actuar de Paul en los negocios y de su vínculo personal con todos nosotros. Para aquellos de vosotros que nunca conocisteis a Paul, a estas alturas solo puedo decir que soy mejor persona por haberle conocido y haber trabajado para él, y que todos deberíamos esforzarnos por ser como él.
~ Aaron Bailey, anteriormente en GLE, 8 de mayo de 2008
Le doy las gracias a Paul por aquel día en que vino a Cleveland hace 22 años y me ayudó a completar mi ruta, ya que llevaba tres horas de retraso. Es algo que nunca había visto hacer al presidente de una empresa, y que probablemente nunca volveré a ver. Le echaremos mucho de menos. Me alegro de haber podido conocerle y de haber trabajado para él (con él).
~ Gerry Linder, 8 de mayo de 2008
Por desgracia, nunca tuve la oportunidad de conocer a Paul, aunque sí que asistió a nuestra fiesta de Navidad de Neptune un año, y recuerdo que se mostró muy cariñoso y cercano con todo el mundo. Espero que algún día tenga la suerte de conocer y casarme con un hombre cristiano firme como Paul.
¡Gracias por ser una influencia tan maravillosa para tanta gente!
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Paul siempre ha sido una persona a la que he admirado durante la mayor parte de mi vida. Era un hombre que defendía
honestidad, integridad, humildad, gratitud, piedad y una fuente de inspiración para cualquiera que tuviera el privilegio de conocerlo. Siempre será recordado como una persona que hizo tanto por tanta gente. Estoy seguro de que todos le echaremos de menos en Gordon Food Service, pero nos reconforta saber que conocimos a un hombre verdaderamente grandioso, cuyo momento había llegado para reunirse con nuestro Padre celestial y que ahora es feliz.
Tim White
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Durante mis breves nueve años en GFS, he hecho un hábito constante dar las gracias al “tío Paul” por todo lo que he recibido de la MEJOR empresa del mundo… mi sueldo, mis prestaciones, mis amigos, mi futuro. Todos sentimos que somos algo más que empleados para la familia Gordon. Nos sentimos de verdad como miembros de la familia. Todos somos mejores personas por haber conocido a Paul. Es nuestro deber seguir luchando por una buena causa y celebrar tu vida cada día. Que Dios te bendiga, señor Paul Gordon.
~ Fred Hedin, 7 de mayo de 2008
Hemos tenido la gran suerte de haber conocido a Paul durante más de 20 años. Fue una gran fuente de inspiración para nosotros y para todos los que le conocieron. Dedicó su vida a servir a nuestro Señor y a todos los que le rodeaban. Que nunca olvidemos cómo nos enseñó a amarnos unos a otros y a tratarnos como si todos fuéramos ciudadanos de primera clase, independientemente de nuestro título o cargo. Él encarnó de verdad la vida de un líder servidor.
Le damos las gracias por el regalo que su vida ha supuesto para cada uno de nosotros. Le damos las gracias a él y a la familia Gordon por su valentía y su compromiso para mantener a Gordon Food Service como una empresa de inspiración cristiana. Qué vida tan maravillosa vivió y compartió con nosotros. Cuando pensemos en él, sonreiremos.
Nuestros más sinceros pensamientos y oraciones siguen estando con la familia Gordon. Que encontréis consuelo en el Señor.
~ Greg y Susie Spleet (División Este de los Grandes Lagos), 7 de mayo de 2008
Por encima de todo, recordaré a Paul como un hombre que “hacía brillar su luz ante los hombres” para que pudieran ver el amor que sentía por Jesús. Paul siempre recordaba los nombres de las personas que conocía. También me encantaba su sentido del humor. Siempre esperé tener la oportunidad de que me llamaran al escenario para recibir una cálida sonrisa y un apretón de manos de Paul Gordon. Le echaremos de menos.
~ Steve Levi GLW, 7 de mayo de 2008
“Muchos de nosotros, a estas alturas, estamos pasando el testigo a la siguiente generación de familiares o directivos. Ha sido una experiencia de la que hemos aprendido mucho. El futuro se presenta prometedor con estos jóvenes al mando”.”
“Por favor, seguid haciendo lo que estáis haciendo. Merece la pena, es fundamental y su valor no puede sino aumentar”.”
Son solo algunas de las muchas palabras que nos dejó.
El futuro se presenta, sin duda, prometedor, ya que nos apoyamos en los hombros de gigantes como Paul Gordon.
~ CMcQ, 7 de mayo de 2008
Mi recuerdo personal favorito fue el «Winner Circle» de 1996, cuando Paul dedicó unos momentos a charlar con Casey y conmigo en la proa de un barco de ruedas de paletas que navegaba por Nashville (Tennessee). Habló y se rió, lo que hizo que una velada que ya era especial resultara aún más memorable. Gracias, Paul, por ayudar a crear una cultura empresarial en la que pude aprender a servir a los demás y que me brindó muchas oportunidades maravillosas para mi familia.
~ Mike Van Horn, 7 de mayo de 2008
Te echaré mucho de menos a ti y a todo lo que representabas. Quiero darte las gracias por dar siempre la gloria a Dios por nuestro éxito con GFS. Quiero darte las gracias por haberme dado la oportunidad de trabajar en una empresa tan fantástica. Solo he conocido a dos líderes de nivel 5 en toda mi vida. Mi padre, John Myers, y Paul Gordon. Gracias, Melinda; mantendremos a Dottie y a tu familia en nuestras oraciones.
~ Bob Myers, Marketplace, 7 de mayo de 2008
En primer lugar, quiero expresar a la familia Gordon mi más sentido pésame por la pérdida de su padre. Estoy seguro de que Dios tiene un lugar reservado para un hombre auténtico que ha demostrado una preocupación sincera por sus semejantes, tanto hombres como mujeres.
Un recuerdo muy grato que tengo es de cuando me contrataron y vine a GR para la orientación; hicimos un juego de bingo en el que teníamos que ir completando los nombres de nuestra cartilla. Un caballero distinguido caminaba por el pasillo hacia la sala y me acerqué corriendo para pedirle que me firmara la cartilla de bingo. Sin saberlo, acababa de pedirle a Paul Gordon que formara parte del juego de bingo. No solo me firmó la tarjeta, sino que entabló conversación conmigo y me preguntó mi nombre, en qué departamento iba a trabajar y qué me parecía GFS. Durante esa semana tuve la oportunidad de encontrarme con Paul Gordon varias veces y no solo sabía quién era yo, sino que me preguntó si GFS y el equipo directivo me estaban tratando bien. Si no era así, quería saberlo, y era sincero al decirlo. ¿En qué otro sitio te habría pasado que el presidente de GFS te firmara una tarjeta de bingo, recordara tu nombre y te preguntara si la dirección te estaba tratando bien? Se notaba en su voz que estaba realmente preocupado por el bienestar no solo mío, sino del grupo en su conjunto. Predicaba con el ejemplo: un auténtico caballero que se preocupaba de verdad por sus empleados.
Solo puedo dar las gracias a Paul Gordon por haber marcado mi vida durante esos pocos días, por su preocupación por mi bienestar como nuevo empleado y por haberme demostrado que Grodon Food Services era y es, sin duda, una empresa basada en valores cristianos.
Puede estar orgulloso del legado que ha dejado y que seguirá enriqueciéndose en los años venideros. Todos le echaremos de menos. Que Dios le bendiga y le conceda la paz eterna, y que mi Dios conceda su gracia sanadora a la familia Gordon en estos momentos de necesidad.
~ Tom Krebs F/C 5-7-08, 7 de mayo de 2008
Paul era una persona extraordinaria. Las pocas veces que tuve la oportunidad de hablar con él, siempre me miraba directamente a los ojos y siempre me prestaba toda su atención (100%). Que Dios bendiga a Paul y a la familia Gordon.
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Hace casi 29 años, tuve la suerte de incorporarme a la plantilla de Gordon Food Service. Desde el primer día, no solo te reconocen como empleado, sino como miembro de la familia Gordon. De mi época en el almacén, siempre recordaré a Paul recorriendo los pasillos y esforzándose por saludar a cada persona con la que se cruzaba. Cuando trabajaba en el departamento de compras, Paul siempre estaba dispuesto a dar su opinión y tenía una memoria de elefante. Si se cometía un error, encontraba la manera de sacarlo a colación con ese estilo tan suyo. A veces, esto ocurría dos años después… De nuevo, esa memoria de elefante. Siempre he admirado la humildad de la familia Gordon. Hace unos ocho años me encontré con Paul en el pasillo. Me preguntó cómo iba a llegar a la reunión de Ft. Wayne esa noche. Le pregunté si necesitaba que le lleváramos y, dos horas más tarde, se subió al coche conmigo y con otros dos empleados. Durante las dos horas siguientes mantuvimos una conversación de lo más agradable. Paul nos ha dejado muchos recuerdos entrañables y, aunque sé que ahora está en un lugar mejor, su legado y su humildad perdurarán gracias a sus queridos familiares y a sus fieles empleados. Te echaremos de menos, Paul….
~ Gordy Mouw, 7 de mayo de 2008, 7 de mayo de 2008
Sr. GORDON, te echaremos de menos más de lo que las palabras pueden expresar. Te sabías todos nuestros nombres y siempre fuiste muy amable conmigo; siempre me decías «¡GO BLUE!» y me dedicabas palabras bonitas, así que espero que tú y BO tengáis una vida maravillosa. Te echaremos muchísimo de menos.
~ John L. Hubert, Clay Ave., 7 de mayo de 2008
Tuve el honor de conocer a Paul durante los dos años que trabajé en el departamento de diseño gráfico, cuando hicimos un retiro de trabajo en equipo en Gull Lake Ministries. Era un hombre muy cariñoso y sincero. Me causó una gran impresión. Fue reconfortante conocer a un hombre que había “triunfado” y que, aun así, recordaba de verdad cómo había llegado hasta allí. Además, era muy divertido estar con él, siempre bromeando con nosotros. Nos llevó a todos a tomar un helado al otro lado del lago. Nos subimos todos a una barca pontón y cruzamos el lago. Empezó a llover un poco, pero seguimos adelante. Mientras comprábamos los helados, la lluvia empezó a caer con fuerza. Ya estábamos a punto de pedir que vinieran a recogernos en furgonetas cuando la lluvia cesó. Nos volvimos a subir todos a la barca y, mientras regresábamos, Paul levantó la vista y vio que la lona que teníamos encima se había llenado de agua; levantó su bastón y empujó el bulto de agua, haciendo que esta se derramara sobre una de mis compañeras de trabajo que estaba sentada a su lado. Se lo pasó en grande y todos nos reímos un buen rato, incluso la que se llevó el chapuzón. Doy gracias al Señor por haber bendecido mi vida con ese breve tiempo que pasé con Paul. Aunque solo lo vi aquella única vez, me impresionó mucho su sinceridad, lo humilde que era y lo mucho que amaba al Señor.
~ ~ Thom Adams, DPC, 7 de mayo de 2008, 7 de mayo de 2008
Ayer celebré mis 12 años trabajando para GFS; me siento afortunado de formar parte de esta maravillosa familia y solo desearía haber estado con ellos durante los últimos 40 años. Ha sido una experiencia increíble con esta gran empresa. Mi mujer y yo tuvimos el honor de participar en el viaje a Alaska con Paul y Dottie en 2005 y de pasar unos días fantásticos con todos. También nos alegró mucho que Paul y Dottie vinieran a Columbus a hablar con nosotros el pasado diciembre. Ha sido un auténtico placer ayudar a difundir los valores de esta empresa entre tanta gente de Virginia Occidental y Ohio, y ver cómo esta empresa crece sin dejar de ser fiel a sus creencias, raíces y principios. ¡Le echaremos de menos! Solo nos queda esperar poder poner en práctica todo lo que nos enseñó en la vida y en el trabajo. Gracias por permitirnos formar parte de este magnífico grupo.
~ Mike y Terri Strimer, 7 de mayo de 2008
Habiendo conocido a Paul en varias ocasiones y habiendo sido testigo de cómo se relacionaba con los demás, ha sido realmente increíble. Paul, con sus palabras, sus pensamientos y sus actos, amaba sinceramente a sus semejantes. Me cuesta decir “adiós”, pero en su lugar diré ”hasta luego”.
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Paul siempre se tomaba el tiempo de pararse en el pasillo solo para saludar y preguntar cómo estábamos mi familia y yo. No lo hacía por cortesía, sino porque de verdad quería saber cómo estábamos todos. Me hizo sentir como en casa desde el primer día que empecé a trabajar en la empresa.
En un viaje, casualmente volví al aeropuerto del condado de Kent a la misma hora que Paul y Dottie. Él había aparcado el coche en otro sitio o alguien le había dejado allí (seguramente para ahorrarse el gasto del aparcamiento). Nuestro avión llegó muy tarde a GR. Escuché por casualidad a Paul llamando a varias personas para ver si alguien podía llevarle a casa a esas horas de la noche. Le dije que podía coger mi coche (un coche de GFS), pero él me dijo que no y que volviera a casa con mi familia. Les ofrecí llevarlos a casa, pero volvió a decir que no y que me diera prisa en volver con mi familia. No sé muy bien cómo acabaron llegando a casa él y Dottie, pero él estaba más preocupado por que yo volviera con mi familia que por cómo ellos iban a llegar a casa.
Siempre recordaré a Paul por su sentido del humor, su amor por nuestro Señor y su corazón bondadoso y sincero.
~ Chuck Jones - Grand Rapids, 7 de mayo de 2008
Cuando me presento ante el Señor en oración, rezo por la familia Gordon. Doy gracias porque Paul Gordon confió en Jesucristo como su Salvador y porque algún día nos regocijaremos juntos en el cielo. ¡Qué día tan maravilloso será ese!.
~ Burdell Gilley, 7 de mayo de 2008
Nunca tuve la oportunidad de conocer al señor Gordon en persona, pero respeto sus logros. Me gustaría expresar mis condolencias a su familia.
~ THE BLOCH’S Y THE MILLERS EN MILLER’S TIME OUT, BATTLE CREEK, 7 de mayo de 2008
¿Por dónde empezar…?… Llevo ya 27 años formando parte de la familia Gordon y tuve la oportunidad de hacer una entrevista a Paul; de hecho, él se sentó en una feria gastronómica y nos entrevistó tanto a Sharon como a mí. Fue un auténtico detalle por su parte mostrar tanto interés por mi esposa como para pedirle que formara parte del proceso. Supe al instante que este era el lugar en el que quería trabajar.
Hemos tenido la oportunidad de compartir momentos de trabajo y de ocio con Paul y Dottie; ha sido un auténtico placer compartir esos momentos y estamos muy agradecidos. Paul siempre preguntaba por los niños por su nombre y siempre se interesaba por sus vidas y sus actividades.
Cuando pienso en Paul, pienso en su generosidad y en su deseo de servir al Señor en todo el mundo. Ha sido una bendición para tanta gente y, sin duda, también ha bendecido a nuestra familia con su amor.
Gracias por tu cariño y por todos los recuerdos.
~ Tom Snivley, 7 de mayo de 2008
Mi mujer, Jan, y yo tuvimos la suerte de asistir a los Juegos Olímpicos de 1996 con Paul y Dottie. Guardamos muy buenos recuerdos y nos sentimos muy afortunados por haber podido pasar tiempo con un hombre tan piadoso y su esposa. Paul era el último en acostarse, el primero en levantarse y estaba lleno de energía. ¡Nos dejaba a los más jóvenes agotados! Paul era un campeón por méritos propios. Nos sirvió de gran ejemplo de compasión y humildad, y nos enseñó con su ejemplo cómo servir a los demás. ¡Nos sentimos bendecidos por haber conocido a Paul Gordon! Cuando Paul dejó este mundo, estoy seguro de que oyó las palabras: “¡Bien hecho, siervo bueno y fiel!”. Mira a tu alrededor, hijo mío, grande es tu recompensa. Paul, gracias por entregarte al Señor; ¡mi vida ha cambiado por completo!
¡Hasta la próxima!
~ Keith Griffin, 7 de mayo de 2008
La primera vez que conocí al señor Paul fue en Grand Rapids, tras una operación comercial que incorporó a Distal (una empresa con sede en Canadá) a la familia GFS.
Era alrededor del mediodía y el Sr. Paul entró en la sala de juntas, nos dio la mano y nos dio la bienvenida a Grand Rapids; acto seguido, nos fuimos a comer. Mientras me subía a la furgoneta de camino al restaurante, el Sr. Paul se volvió hacia mí y lo primero que me preguntó fue: ”Háblame de la fundación benéfica Distal”. Recuerdo que pensé para mis adentros: ”Acabamos de cerrar una operación financiera por una cantidad bastante elevada de dólares y no parece preocupado por su inversión, sino que más bien quiere saber más sobre nuestra fundación benéfica. Auténtico, caritativo, interesado en el bienestar de las personas».Para el señor Paul, las personas eran lo primero en todo momento y en cualquier lugar.
~ Richard Auger / Distal, 7 de mayo de 2008
Tuve el placer de encontrarme con Paul varias veces en las ferias gastronómicas de Grand Rapids. Su sonrisa iluminaba todo el auditorio. La primera vez que lo conocí, me habló como si nos conociéramos de toda la vida. Realmente me sentí arropada por su amor sincero. Hombres como él son únicos entre un millón y nunca olvidaré la huella que dejó en mi vida. Te echaré de menos, Paul.
~ Jeff Graczyk, CDS Lansing, Illinois, 7 de mayo de 2008
Siempre admiré la autenticidad y sinceridad de Paul, así como su respeto por los demás. Ayudó a construir esta empresa anteponiendo los intereses de los demás y manteniendo a Dios como su guía. Siempre se las arregló para proclamar la palabra de Dios, ya fuera en GFS, en su labor misionera, en la iglesia o entre su familia y amigos. Ha influido positivamente en muchísimas personas durante sus años aquí en la tierra, y lo seguirá haciendo en muchas, muchas más. Tiene ese efecto dominó. ¡Le doy las gracias por haber influido en mí!
~ Mike Garr, 7 de mayo de 2008
Paul Gordon es todo un referente en el sector de la restauración, no solo por sus logros, sino también por la forma en que los alcanzó. Su carácter atento y compasivo no tenía parangón. Se preocupaba por los nuevos empleados para tranquilizarles durante sus primeros días en GFS, infundiéndonos a cada uno de nosotros confianza y ayudándonos a comprender lo especial que es GFS. Moldeó y recreó una cultura que se remonta a hace más de 100 años.
Si nos lo dijo una vez, se lo repitió a cada uno de nosotros miles de veces: “Este es un negocio en el que lo importante son las personas. Conozcamos a nuestros clientes y lo que necesitan. Y, sobre todo, escuchemos al cliente”.”
Que Dios te acompañe y descansa en paz; has sentado las bases de lo que se seguirá construyendo en tu honor.
~ Robert Call, departamento de ventas de Chicago, 7 de mayo de 2008
Nunca conocí personalmente a Paul, pero hay algunas cosas que escribió y dijo que se me han quedado grabadas. Cuando leyó un pasaje de su libro de oraciones el año pasado, durante su discurso en la reunión anual de la división OHV, realmente me permitió conocer mejor el tipo de persona que es. Se necesita fuerza y valor para vivir la vida cristiana de forma abierta. Otra cosa que realmente me llegó al corazón fue la última carta que nos escribió a todos. Cuando dijo que, aunque su tiempo aquí en la tierra parecía incierto, podíamos estar seguros de que su eternidad ya estaba asegurada. Alabado sea Dios, eso realmente me hizo hacer un nudo en la garganta. Por muy triste que sea para nosotros estar sin Paul, recuerdo que se fue a casa para estar con el Señor. Estoy seguro de que eso era para lo que vivía.
~ Brandon H. OHV, 7 de mayo de 2008
Mi mujer y yo fuimos unos de los pocos afortunados que pudimos pasar una semana con Paul y Dottie en Cabo San Lucas, México, el año pasado. Cada vez que le daba las gracias a Paul, él me respondía: “No, gracias a ti”. Pero si lo conocieras, no te sorprendería. ¡Es, sin duda, el mejor! ¡Gracias de nuevo por los recuerdos, Paul!
Pam y yo os tenemos presentes en nuestras oraciones.
~ Jim Tufts Jr., 7 de mayo de 2008
Cuando pienso en Paul Gordon, recuerdo a un hombre que vivió para su Señor y compartió abiertamente sus creencias. Su calidez hacia los demás y su genuino interés por las personas son legendarios. Me siento afortunado de haberle conocido a él y a su familia, y de haber podido trabajar para una empresa dirigida por un hombre de tanta integridad. Mis oraciones están con su familia en este momento de duelo por la pérdida de un ejemplo tan grande para todos nosotros.
~ Tom Alphenaar, 7 de mayo de 2008
Me siento afortunado de conocer a un hombre como Paul Gordon. Cada vez que veía a Paul —lo cual solo ocurrió unas pocas veces—, siempre tenía una sonrisa en los labios y era “el alma de la fiesta”. Ojalá todos podamos seguir el ejemplo de una persona tan alegre, exitosa y centrada en la familia como Paul Gordon.
~ Mike Cave, 7 de mayo de 2008
Conocí a Paul cuando tenía 17 años, tras llevar solo unos meses en GFS. Aunque no entendía gran cosa de la empresa, supe al instante que él era diferente… Tenía un brillo en los ojos y era muy cálido y positivo. Desde ese momento supe que estaba trabajando para alguien y algo muy especial. Tras presentarnos, me dijo: “Si es un buen trabajador, le encontraremos un sitio”. Por entonces no sabía que esa era una promesa que nunca incumpliría. Incluso con 17 años, aquellas palabras me impactaron profundamente, ya que realmente necesitaba una oportunidad para sentirme parte de algo mejor… para poder aportar mi granito de arena, aprender y sentir que aportaba algo de valor. Desde aquel día, me aferré a ello y nunca miré atrás. Él sigue repitiéndome esas palabras hoy, 25 años después.
Su legado seguirá enseñándonos y reconfortándonos a todos.
~ Jon Zimmerlee, 7 de mayo de 2008
Simplemente sonreímos cuando pensamos en Paul y en las bendiciones que ha aportado a nuestras vidas. Su sentido del humor y su cariño por las personas son la razón por la que nos sentimos como en casa en Gordon Food Service. La cultura de la que no solo hablaba, sino que realmente vivía cada día, permanecerá con nosotros para siempre, y el legado que ha dejado perdurará en su familia.
~ Jerry y Teri Mercier, 7 de mayo de 2008
Había empezado en la planta de Springfield; por aquel entonces era un empaquetador novato y Paul no dudó en entrar en mi remolque para echarme una mano. Desde entonces me había trasladado a la planta de Shepherdsville. En su primera visita a Shepherdsville, Ron Maxim se detuvo para presentarnos, pero no hubo necesidad de “nuevas presentaciones”: Paul ya sabía quién era yo.
Paul era una persona maravillosa y le echaremos mucho de menos. Que el Señor te acoja en su hogar, Paul.
~ Gary Shinkle, 7 de mayo de 2008
Gálatas 5, 7: Lo único que cuenta es la fe que se manifiesta a través del amor.
Paul Gordon vivió según estas palabras.
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Recuerdo que una vez, cuando acababa de empezar a trabajar como dependiente, el señor Paul Gordon entró en mi tienda; me acerqué a él y le pregunté si podía ayudarle en algo. Él sonrió y me dijo: «No, soy Paul Gordon». Se quedó allí charlando conmigo unos 15 minutos. Me sentí como si fuera un miembro más de mi familia. Le echaremos mucho de menos.
~ Jake Mannon, diputado por Ohio, 7 de mayo de 2008
Solo quería expresar mis condolencias a la familia Gordon y compartir una experiencia que tuve con Paul Gordon. Me incorporé a la empresa hace seis años y estaba muy ilusionado por formar parte de esta empresa que crecía rápidamente. En mis primeras semanas en la empresa, tuve el honor de almorzar con Paul Gordon y me sorprendió lo amable que era. Siempre se preocupaba por los empleados y sus familias. Nunca había conocido a nadie en ese puesto que se preocupara tanto por las personas como lo hacía Paul. Hasta el día de hoy intento mantener ese espíritu que él transmitía a los demás, amar de verdad lo que te depara el día y disfrutar de todo lo que te rodea. Por eso le tengo tanto respeto y siempre le estaré agradecido por esa sencilla lección de vida. Te echaremos de menos, Paul, pero tu leyenda perdurará a través de todos nosotros.
~ Michael D. GLE, 7 de mayo de 2008
Llevo unos tres años en GFS y nunca he tenido la oportunidad de conocer a Paul, aunque he oído hablar mucho de él a personas que sí lo han conocido. Solo quiero expresar mis condolencias a la familia Gordon.
~ Mike M, 7 de mayo de 2008
La primera vez que conocí a Paul Gordon, yo era una joven “sabelotodo” que estudiaba en la Universidad Taylor junto a un chico llamado Dan Gordon. Nunca olvidaré que pensé que me trataba como si me conociera de toda la vida y que se alegraba de verdad de conocerme… ¡Vaya! Estoy agradecido por estar vinculado a la familia de Paul Gordon. Es increíble pensar en todas las personas a las que ha influido a lo largo de su vida. ¡Menuda carrera ha recorrido!
~ JMess, de Ashland (Ohio), 7 de mayo de 2008
Cuando Paul venía de visita a Springfield y lo veía acercarse a mí, podía sentir el amor y el cariño que sentía por la gente. Mi corazón siempre se llenaba de alegría después de hablar con Paul. ¿Qué mejor legado se puede dejar que una familia que ama a Dios y a la humanidad? Me esfuerzo por estar yo también algún día en el cielo (aunque no sea pronto), pero quiero ver a Paul y oírle decir: “¡Hola, Maxine!”.”
¡¡Que Dios os bendiga, familia Gordon!!
~ Maxine Brydie, 7 de mayo de 2008
Muchos me han oído decir esto desde hace más de 30 años: “¡Después de mi propia familia, a quienes más quiero son los Gordon!”. Paul y Dottie han sido un ejemplo para todos nosotros sobre cómo tratar realmente a las personas y cómo formar una familia maravillosa confiando en nuestro Señor.
~ Dan y Karen Robertson, 7 de mayo de 2008
Cuando empecé a trabajar en GFS y conocí la historia de la familia y el legado que conforma esta gran empresa, pronto me di cuenta de que Paul Gordon era una de las verdaderas razones por las que era tan maravilloso formar parte de GFS. Fue una figura verdaderamente inspiradora en mi vida; una de las lecciones que aprendí de Paul Gordon es que los logros y el éxito son cosas maravillosas en la vida, pero que alcanzar la integridad personal, la generosidad y la comprensión son recompensas mucho mayores a las que uno puede aferrarse.
Gracias, Paul. Te echaremos de menos.
~ Ryan Paturalski, Central States, 7 de mayo de 2008
Mi marido siempre describía a Paul Gordon como una persona sincera, honesta y cariñosa. Uno entre un millón. Nos sorprendía siempre que se supiera el nombre de todo el mundo cuando les daba la mano en las reuniones anuales. La empresa no dejaba de crecer y crecer y, aun así, Paul seguía sabiéndose el nombre de todos. Se preocupaba de verdad por sus empleados y me lo demostró con sus numerosas llamadas telefónicas personales y, en última instancia, cuando él y su mujer condujeron desde Grand Rapids hasta Jackson para asistir al funeral de mi marido. Sé que Tim le dio las gracias a Paul cuando se encontró con él en el cielo. Mis pensamientos y oraciones están con la familia Gordon.
~ Debbie Naylor, 7 de mayo de 2008
Paul,
Un hombre que predicaba con el ejemplo y cuyas enseñanzas perdurarán a través de los demás. Gracias por ser este modelo a seguir.
~ Mark B., 7 de mayo de 2008
Paul me ha marcado de muchas maneras; qué gran hombre de Dios, que vivió su vida como testimonio de que Jesucristo vivía en él. ¡¡¡¡¡¡Estoy deseando volver a encontrarme con él en el cielo!!!!!! ¡¡¡¡¡¡Mis oraciones están con la familia Gordon en estos momentos de duelo por la pérdida de un gran hombre!!!!!!!
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Paul siempre me saludaba con una sonrisa y un apretón de manos; echaré de menos su risa.
Dios abrió los brazos y dijo: “¡¡Bien hecho, mi buen y fiel siervo!!”.
Que el Señor te dé consuelo en estos momentos de dolor.
~ Beth Wyn, 7 de mayo de 2008
Lo que más me gustaba de Paul Gordon era lo accesible que era. Tuve la oportunidad de hablar con él en dos ocasiones sobre el trabajo que estaba realizando en mi iglesia y en el ámbito misionero, y se mostró genuinamente interesado y me brindó todo su apoyo. Incluso antes de saber por qué había ido a verle, me recibió en su despacho y me hizo sentir como si no tuviera nada más importante que hacer que dedicar unos minutos a hablar conmigo. Desde entonces he dejado GFS para trabajar en la educación superior, pero siempre recordaré con cariño el tiempo que pasé allí, especialmente cuando pienso en los Gordon en particular. Estoy deseando ver de qué se encarga Paul y cómo está prosperando todo cuando me reúna con él en el Reino de Nuestro Padre.
~ Dean Thayer (empleado de GFS entre 1998 y 2005), 7 de mayo de 2008
La primera vez que estuve con Paul fue en nuestra primera reunión anual, justo cuando nos habían entregado las etiquetas con nuestros nombres. Paul se presentó y nosotros hicimos lo mismo. Todo el mundo se llevó bien y la velada fue estupenda. Un año después, llegamos y Paul estaba por allí. Se acercó a nosotros y se sabía nuestros nombres. Me pareció genial que fuera capaz de recordarlos. Significó muchísimo para nosotros. Gracias, Paul, por marcar la diferencia de tantas maneras.
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Mi recuerdo favorito de Paul es cuando se dirigió a mi clase de orientación y compartió algunos de sus recuerdos de las experiencias divertidas, emocionantes y conmovedoras que vivió como miembro de la familia Gordon. Simplemente se sentó y habló con nosotros como si estuviéramos sentados en su salón charlando sobre los buenos tiempos. Su calidez, su cariño y su espíritu generoso quedaron patentes aquel día y se reflejan claramente en sus hijos. Aunque Paul nos haya dejado, su legado perdurará en su familia y en la gran familia Gordon. Me siento verdaderamente orgulloso de trabajar para GFS y es un honor para mí haber conocido a Paul.
~ Chris Dukes, 7 de mayo de 2008
El señor Paul era una persona maravillosa. Siempre me gustaba verlo en las reuniones y en las ferias gastronómicas, y escucharle contar historias sobre cómo GFS se convirtió en la empresa que es hoy. Era una persona muy especial y permanecerá para siempre en nuestros corazones. Mis pensamientos y oraciones están con su familia en estos momentos tan difíciles.
~ Claudia Beam (Estados Centrales), 7 de mayo de 2008
Conocí a Paul por primera vez en GR, mientras nos tomábamos un descanso durante la sesión de orientación; Paul empezó a hablar con nosotros en el pasillo. Estaba asistiendo a una reunión y le decían: «Vamos», a lo que él respondió: «Estaré allí cuando termine de hablar». Ese recuerdo se mantuvo durante muchos años, ya que Paul siempre estaba ahí para saludarnos y mantener una conversación estupenda. Gracias.
~ Big Jon, Toledo-Maumee, 7 de mayo de 2008
Conocí a Paul hace cuatro años, en la sesión de orientación de GR. Mi primera impresión de Paul fue la de un hombre cercano a la gente. Se sentó en el borde de una mesa y nos habló a todos los que estábamos en la orientación como si fuéramos viejos amigos. Pensé: «Vaya, este hombre tiene su nombre en la fachada del edificio en el que trabajo y nunca dirías que es él». Sin traje. Simplemente una persona hablando con otras personas. Está dejando un legado de personas….
Solo espero que todos podamos seguir siendo buenos guardianes del legado de Paul.
A la familia Gordon, les ofrezco el consuelo de saber que Paul está con su Señor y Salvador. A Paul le doy las gracias.
~ Terri Hiser – Directora de la Misión de Lima, 7 de mayo de 2008
Aunque he visto a Paul muchas veces a lo largo de mis ocho años aquí, el verano pasado, en el picnic anual celebrado en Grand Rapids, me tomé un rato, junto con otra compañera de trabajo, para sentarnos a charlar con él. Creo que estuvimos hablando unos 30 minutos, quizá más, mientras él comía. No solo hablamos de trabajo, sino de cualquier cosa; nos trató como si fuéramos sus nietas. Cuando terminó de comer, las dos le acompañamos hasta su coche y, como si fuera mi propio abuelo, me dio un abrazo de despedida. Siempre recordaré ese momento, porque no solo me impresionó mucho la forma en que me trató —yo era más que una empleada en esta gran empresa: era una persona que importaba—, sino que también fue la última vez que pude verlo. Paul dejó huella en todas las vidas con las que decidió relacionarse —y fueron muchas—, y estoy segura de que le echaré de menos.
~ Virginia (Grand Rapids), 7 de mayo de 2008
Según mi iglesia, un santo es aquel que está santificado, tal y como se traduce en la Versión Autorizada del Rey Jacobo (1611), II Crónicas 6:41.
“Ahora, pues, levántate, oh Señor Dios, y entra en tu lugar de reposo, tú y el arca de tu poder; que tus sacerdotes, oh Señor Dios, se revistan de salvación, y que tus santos se regocijen en la bondad”.”
El señor Gordon era una persona tan ejemplar como cualquiera que yo conociera y nos dio un maravilloso ejemplo de cómo se debe vivir la vida. Se le echará mucho de menos.
~ Tim Butler, 7 de mayo de 2008
Siempre recordaré el discurso que pronunció en la reunión anual de la División del Valle de Ohio de 2007.
Fue un ejemplo maravilloso para todos nosotros. La vida en la Tierra es corta, la eternidad es para siempre.
Aprovechaba cualquier ocasión para compartir su fe con valentía, tanto con hechos como con palabras.
Estoy convencido de que las palabras: “Bien hecho, siervo bueno y fiel”
se le han dicho hoy.
~ Brad House, 7 de mayo de 2008
El tío Paul tenía una forma especial de hacer que cualquiera con quien entrara en contacto se sintiera muy especial para él. ¡Cada vez que lo veía, siempre me daba un gran abrazo! Siempre tenía algún comentario gracioso y esa risa tan profunda y gutural… ¡Todavía puedo oírla! Era único. Lo echaré de menos por ahora, ¡pero ya lo veremos más adelante!
~ Suzette (Grand Rapids), 7 de mayo de 2008
Cada vez que pienso en Paul Gordon, se me dibuja una sonrisa en la cara. Tuve la suerte de que me concedieran el honor de participar en el viaje de «Personas del Año» junto a Paul y Dottie. No solo fue un viaje increíble, sino que la experiencia con Paul fue extraordinaria. Fue estupendo ver lo mucho que se preocupa de verdad por las personas, no solo como empleados, sino como individuos. El viaje incluyó tantas aventuras diferentes que nos mantuvieron en marcha desde la mañana hasta la noche. Me sorprendió la energía y el entusiasmo de Paul durante todo el viaje. Creo que Paul tenía 80 años por aquel entonces y, a veces, me parecía que se movía más rápido que yo. Paul y su familia deberían estar muy orgullosos de la vida que ha llevado. Le echaremos de menos.
~ Amy Mix, 7 de mayo de 2008
Solo vi a Paul Gordon unas cuantas veces, pero la luz que irradiaba cautivaba a todos los que estaban a su alrededor. Ninguna circunstancia, situación ni enfermedad podrá jamás borrar su expresión. Por eso sigue con nosotros en nuestros corazones. Paul Gordon es un auténtico ejemplo de la expresión de Cristo.
~ Scott Bennett, 7 de mayo de 2008
Paul Gordon tenía la capacidad de hacer que cualquiera se sintiera a gusto en su presencia. Era un maravilloso ejemplo del amor y la gracia de Dios allá donde iba. Vivía verdaderamente según la Palabra. Siempre le estaré muy agradecido por la hermosa forma en que manifestaba la influencia del Espíritu Santo en su vida, y por el hecho de que yo tenga la libertad de hacer lo mismo aquí, en GFS. Le echaré mucho de menos.
¡Ojalá la familia sienta la misma seguridad que él sintió al volver a casa!
~ Theresa Cheyne, 7 de mayo de 2008
A la familia Gordon y a toda la familia de GFS: mi más sentido pésame a todos vosotros. Paul fue una gran influencia para todos los que trabajamos con él y para él. Marcó una gran diferencia en mi vida al demostrar siempre su preocupación por los clientes y los empleados, así como su integridad tanto profesional como personal. Si alguien vivía su fe, ese era Paul. Siempre me han conmovido los viajes misioneros que realizaba con sus nietos. ¡Qué legado y qué ejemplo para todos nosotros!.
Gracias, Dios, por compartirlo con nosotros. Somos mejores personas por haberlo conocido.
~ Linda Miller, 7 de mayo de 2008
Año tras año, Paul siempre se acordaba de mi familia y de los nombres de cada uno de ellos, y les daba las gracias tanto a ellos como a mí por todo el esfuerzo. Un auténtico hombre de palabra y de principios; te echaremos de menos, pero no te olvidaremos. GRACIAS POR TODO.
~ Jeff Dew, 7 de mayo de 2008
Me siento muy afortunado de trabajar con esta empresa tan extraordinaria. La familia Gordon es precisamente eso, una familia. Vuestro compromiso con vuestra fe, los cimientos sobre los que habéis construido Gordon Food Service y el hecho de que nunca os hayáis apartado de ninguno de ellos os hacen únicos. Tuve el privilegio de hablar con Paul un par de veces y también de hacerme una foto con él, vestido como un rey, en nuestro FFS de 2006 en Grand Rapids. Gracias por permitirme unirme a vuestra causa. Mis pensamientos y oraciones están con todos vosotros. Disfruta de la eternidad con Jesús, Paul. Te echaremos de menos.
~ Deb Daniels, Grand Rapids, Míchigan, 7 de mayo de 2008
Aunque estoy seguro de que él no lo admitiría, le debo gran parte de mi vida y de mis éxitos a Paul Gordon y a su familia. Al fin y al cabo, tenemos mucha suerte de trabajar para una organización tan magnífica, que encarna las filosofías y los valores de la familia Gordon. Que Dios los bendiga a ellos y a Paul, y gracias.
~ Mike H. (GLE), 7 de mayo de 2008
Mi más sentido pésame a toda la familia Gordon. Tuve el honor de conocer a Paul en mi sesión de orientación. Enseguida me di cuenta de que era un hombre sabio y con buen sentido del humor. Me siento verdaderamente afortunado por haber tenido la oportunidad de conocerlo. Lo echaremos de menos. ¡Bendito seas, Paul! Que asciendas a los cielos y que los dioses te traigan de vuelta.
~ Cassandra P (GR, MI), 7 de mayo de 2008
Conocí al señor Gordon hace 11 años, cuando trabajaba en el almacén de Clay Ave. Casualmente, era mi primer día y él estaba recorriendo el almacén. Yo estaba seleccionando cajas en la cámara frigorífica y él se acercó, se presentó y estuvo hablando conmigo durante 30 minutos. Me impresionó mucho que el dueño de la empresa se tomara tanto tiempo para hablar con alguien a 35 grados. Nueve años después, tuve la oportunidad de estrecharle la mano en la reunión anual y él todavía recuerda aquel día. Era un hombre extraordinario y se le echará mucho de menos.
~ Jim Gustavsen-CAD-Ocala, 7 de mayo de 2008
Os envío mis más sinceras oraciones a vosotros y a toda la familia Gordon. Que descanse en la paz de Cristo, y que la paz de Cristo descanse sobre todos vosotros, especialmente en estos momentos de duelo.
~ Ralph C, 7 de mayo de 2008
Desde hace ya más de 20 años, siempre esperaba con ilusión encontrarme con Paul en las ferias gastronómicas y en otros eventos de la empresa. Su “Hola, Rick” y su cálida sonrisa siempre me hacían sentir parte de la familia Gordon. La dedicación de Paul al servicio al cliente me ha inspirado, y siempre me inspirará, a hacer lo mismo.
~ Rick Miller, Fort Wayne, 7 de mayo de 2008
Pablo fue un ejemplo paradigmático del concepto de liderazgo de servicio.
Trabajo en la segunda planta del edificio 333, en Grand Rapids. Recuerdo un día de verano de hace unos cinco o seis años. Era media tarde y estaba trabajando en mi mesa cuando oí unas campanillas que se acercaban por el pasillo. Paul Gordon estaba haciendo su ronda con un carrito de helados a la antigua usanza, con campanillas y todo. Aunque trabajábamos en un ambiente con aire acondicionado, quería asegurarse de que todo el mundo disfrutara de un helado en un caluroso día de verano.
Ese fue solo un pequeño ejemplo de cómo trataba a todo el mundo como si fuera importante. Valora de verdad a sus empleados y nos trataba a todos como personas merecedoras de cortesía y respeto, no como meras herramientas sin nombre ni rostro que se pueden utilizar y desechar, como ocurre en tantas otras empresas hoy en día. Predicaba con el ejemplo, y si algo aprendimos de él, es que todos somos mejores personas por haberle conocido.
~ Bart Johnson, 7 de mayo de 2008
Mi mujer y yo tuvimos la suerte de haber conocido a un hombre como Paul. Era una gran persona que predicaba con el ejemplo. Admirábamos esa cualidad en él. Nunca olvidaremos la noche en que él y la señora Gordon compartieron nuestra mesa en la fiesta en la playa de Florida. Era el alma de la fiesta. Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia en estos momentos de duelo.
~ Ray McMillen, 7 de mayo de 2008
Una persona maravillosa para la que trabajar. Pero, sobre todo, un humanitario aún más maravilloso. ¡Que Dios te bendiga, Paul! Te echaremos de menos.
~ Matt Yardley, 7 de mayo de 2008
Para mí, Paul era alguien que siempre hablaba con el corazón. Cuando decía que la gente de GFS era como parte de su familia, creo que eso era mucho más que simples palabras.
~ Anónimo, 7 de mayo de 2008
Mis oraciones están con vosotros y con la familia Gordon. Que Dios os bendiga y os proteja a todos y cada uno de vosotros; así lo pido en mis oraciones. Los ángeles del cielo están bailando y cantando por tener a un hombre tan maravilloso en su compañía.
~ Betty Cook — División de Miami, 7 de mayo de 2008
Gracias por tu liderazgo al servicio de los demás, por tu humilde sinceridad y por el ejemplo cristiano que nos has dado a todos. Tu legado es, sin duda, el mayor regalo que nos has dejado a todos.
~ Jay F (GR, MI), 7 de mayo de 2008
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